Bengals 2018Draft 2018

Analisis 2017 y previsiones draft 2018: DEs

Draft 2018

Arden Key (Louisiana State)

Como suele ser habitual en esta serie de artículos, vuelvo a contradecirme en esta serie trayendo como primera posibilidad a un jugador cuya proyección para salir es finales de 1ª, principios de 2ª ronda, en teoría, demasiado pronto para nuestras pretensiones. Además, se trata de un jugador cuyo principal foco de atención no está dentro, sino fuera del campo. Para resumir, en el verano de 2017 abandonó la disciplina de LSU, se fue no se sabe dónde (se sospecha que a rehabilitarse de su adicción a la marihuana) y se operó del hombro sin contar con los médicos de la universidad. Volvió con sobrepeso, y como cabía esperar, su temporada fue un desastre.

 

Sin embargo, todos estos “red-flags” no sólo no disuadieron a nuestros técnicos de entrevistarle en la combine, sino que sus respuestas debieron ser lo suficientemente convincentes como para concertar más tarde una visita a nuestras instalaciones. Así que no me culpéis a mí por traerle a este artículo, sino al club.

 

Centrándonos ya únicamente en lo deportivo, Key fue un jugador “clave” en la defensa de los Tigers (ahí he estado fino, ¡eh!). Un jugador realmente explosivo, con una innata habilidad para penetrar en el backfield tanto por fuera como por dentro. Posee una sorprendente capacidad para anticiparse a los movimientos del OT, y ayudado por sus largos brazos y anchos hombros, ocupar mucho espacio, o desembarazarse de su par.

 

Es quizá el rusher más amenazante de la promoción, pero a pesar de su aparente endeble constitución, es más sólido de lo que parece parando la carrera. Es un “zarpas” provocando fumbles, y también presenta buena movilidad cuando se le pide caer en cobertura. Es una mosca cojonera, muy rápido y flexible, quien de no ser por las cuestiones descritas sería un top-10. Es muy joven, sólo 21 años (buena parte del problema proviene de su inmadurez), por lo que debería tener bastante recorrido en la NFL si se le consigue centrar.

 

Esta dispersión es su principal debilidad. Hay mucha incertidumbre acerca de su pasión por el football, así como sobre su ética de trabajo. No sólo a nivel general, sino también durante los partidos. Susceptible a desmotivación cuando no le salen las cosas, o se le ordena hacer algo que no le guste (como parar la carrera).

 

Por otra parte, no tiene el tamaño ni las cualidades para jugar como DE en una 4-3 de la NFL, sino que debería ubicarse mejor como OLB de 3-4. En nuestro equipo tendría una misión de rusher puntual para jugadas de pase; y para esta función, ya tenemos a Lawson.

 

Lo bueno: Expele un olor a “bust” por los cuatro costados que no se puede camuflar. Quizá de aquí provenga el interés de los técnicos, en la esperanza de que se desplome como otros tantos prospects en pasados draft y tener la oportunidad de pillarle en 4ª ronda o así.

Lo malo: Por si no fuera suficiente todo lo anteriormente expuesto, es un reconocido seguidor de los Ravens.

Proyección: De estar previsto para finales de 1ª ronda, su stock está cayendo y ya va por la 2ª. Podría ser nuestra elección en el pick#46. Espero que no.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.