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Análisis 2018 y previsiones draft 2019: Defensive Ends

Draft

Jaylon Ferguson #45 (Lousiana Tech)

Un defensa con gafas siempre me ha parecido inquietante (foto: Shreveport Times)

 

Empiezo el análisis con uno de los jugadores que nos ha visitado y, por la ronda donde se prevé que vaya a salir, quien más posibilidades podría tener de acabar de naranja y negro. Sólo con ver sus medidas, comprobamos que se encuentra dentro de los cánones que tradicionalmente hemos tenido en el club de defensive-ends de 4-3. Grande, alto y con largos brazos. Como ejemplo, un detalle: en la web www.walterfootball.com le comparan precisamente con Michael Johnson. Pero aparte de su físico, atesora otras cualidades.

 

Ferguson posee una habilidad natural para el pass-rush. No tiene un primer paso explosivo, pero es lo suficientemente eficaz para liberarse de sus bloqueadores. Usa muy bien sus manos, y su coordinación corporal le permite engañar a su oponente mediante amagos. Su juego de pies también es excepcional, lo que le permite desestabilizar a su par para ganarle la posición. Convierte muy bien la velocidad en potencia. Tiene mucha potencia en su tren inferior, lo que le permite variedad de movimientos y ser efectivo en el bullrush. Lo mejor de todo es que aún tiene capacidad para sumar más músculo a su cuerpo.

 

Contra la carrera, posee un segundo y tercer esfuerzos que le permiten superar el bloqueo y colapsar el pocket, lanzando al OT contra el portador del oval. Su experiencia es extensa y su producción, brutal. En 50 partidos como universitario, el 27% de los casi 200 placajes realizados fueron para pérdida de yardas. Su cifra de 45 sacks es el nuevo record universitario. Pero además, como sus manos no paran ni un momento, en su último año, deflectó 3 pases y forzó 2 fumbles. ¿Queda algo más positivo por decir? Pues sí, es muy bueno en equipos especiales, donde bloqueó dos patadas.

 

Entre sus debilidades cabe señalar que no es excesivamente atlético. Su flexibilidad no es precisamente la mejor de la clase. Juega demasiado alto, lo que puede ponerle en problemas contra profesionales con mejor técnica. Su competencia en college tampoco ha sido excesiva, y tendrá dificultades para trasladar esta superioridad al más alto nivel. Necesita ganar peso, pero de músculo, no sólo de masa corporal, porque su velocidad es reducida. Probablemente en la NFL no pase de ser un jugador de relevo.

 

Lo bueno: Ha batido el record de sack de la FBS, arrebatándoselo a Terrell Suggs. Todo aquel que haga que un Raven (ex, ahora) pierda un honor, me parece positivo.

Lo malo: En su universidad no se ha enfrentado a competencia de gran nivel, lo que quedó patente en una Senior Bowl bastante floja. No se le permitió participar en la combine por un altercado en su año freshman. Parece haber superado esa etapa turbulenta, pero nunca hay que confiarse.

Proyección: 3ª ronda. Realmente no necesitamos ahora mismo un DE titular, peo si nos cae un proyecto tan esperanzador como éste, sería cuestión de plantearnos dejarle un año aprendiendo más movimientos e incrementando su poderío físico. Podríamos tener con él en 2020 un RDE que selle la carrera por su zona, mientras Hubbard rota en el LDE hasta quedarse definitivamente el puesto cuando Dunlap se jubile.

 

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