AnalisisDraft 2020

Análisis 2019 y previsiones draft 2020: OL-exterior

Como ya expuse en el artículo sobre el interior de la línea ofensiva, la unidad al completo fue un absoluto desastre. Se empezó a torcer con la lesión de Williams en el primer entrenamiento de rookies. Siguió la deriva con el fichaje del semi-retirado Jerry y alcanzó su punto más gordo cuando se volvió a contratar a Andre Smith.

Resumen 2019

Sin embargo, todo este despropósito empezó a fraguarse mucho antes, con la vuelta de Hart, el peor RT de la competición y uno de los más penalizados. Si bastante cabreante fue su renovación, mucho peores fueron las declaraciones del vicepresidente Troy Blackburn, yernísimo del propietario Mike Brown, en el sentido de que no podía hacer otra cosa, que no iba a pagar 17 millones por alguien como Trent Brown (a Hart le dio algo más de 16 por 3 años), que esto no es como ir al supermercado, y que no tenía otras opciones (Daryl Williams y Ty Nsekhe, por ejemplo, mejores jugadores que él, firmaron por bastante menos). Decepcionantes palabras de quien sigue como máximo responsable de las operaciones para reforzar al equipo.

La guinda al pastel de los desatinos se produjo con la firma de Turner como entrenador de la unidad. El polémico coach, quien ya salió por la puerta falsa de la NFL por el escándalo de bullying en la OL de Dolphins, se hizo cargo de la línea ofensiva… porque no encontraron a nadie más dispuesto a hacerlo. De su llegada por ser amigo de Taylor, y del posterior desastre en forma de lesiones, tampoco quiero extenderme más de lo que ya hice en su día.

El caso es que nos pasamos la primavera inventado soluciones para quitar a Hart del RT (poner ahí a Glenn, pasarle a OG,… lo que fuera), pero nos plantamos al inicio de la competición con Hart como capitán de la unidad y Glenn, el previsible LT titular, sufriendo la conmoción cerebral más extraña de la historia, y que le mantendría 3 meses inactivo. En mi opinión, cuando en pretemporada vio el panorama, decidió no arriesgar su salud por un equipo sin aspiraciones, y “echarle cuento” al tema, activándose solamente para los últimos 6 encuentros con el fin de que se fijaran en él para la próxima agencia libre. Algo así debió pensar también el club cuando le multó por saltarse entrenamientos cuando aparentemente, ya estaba sano.

Con estos mimbres, el resultado deportivo fue el esperado. Una completa catástrofe. Mixon placado tras la línea de scrimmage, Dalton huyendo para salvar la vida, penalizaciones continuas… Lo normal si en un extremo está el patoso de Hart y en el otro Jerry, un señor prácticamente jubilado que toda su carrera la jugó de guard, y siendo el repuesto nada menos que Andre Smith. Siendo pésima la OL, lo que más me molesto es que no hiciesen ningún cambio para intentar mejorarla, o intentasen traer a alguien mejor de fuera. Sin una OL mínimamente decente, no hay sistema ofensivo que aguante, y perseverar en el error sólo serviría para echar a perder todo el año.

El único intento por mejorar se produjo con el fichaje de Fred Johnson del Practice Squad de Steelers. A ver, todo lo que sea privar a Pittsburgh de refuerzos lo veo bien, pero pretender que este chico undrafted, proyectado como guard, nos resuelva la papeleta es mucho decir. En todo caso, hay que decir que el chico no lo hizo tan mal, lo que en cierto modo es más preocupante, porque en base a su buen juego podrían decidir no reforzar la posición.

En cualquier caso, siendo fieles a la realidad, la OL mejoró en la segunda mitad del campeonato (hacerlo peor era imposible), lo que en cierto modo genera algo más de optimismo (o algo menos de pesimismo) para el curso venidero.

 

Esto fue lo más cerca que estuvo Williams de ser jugador bengalí. De su completa recuperación dependen gran parte de las opciones de Cincinnati para 2020 (foto: bengals.com)

 

Previsiones para la agencia libre

Como no hubo relevo en la dirección de la unidad pese a estar disponible Bill Callahan, el padre de nuestro Coordinador Ofensivo, habrá que esperar que Turner sea capaz de mantener y elevar el nivel mostrado al final de la campaña 2019 y, con nuevos y mejores refuerzos, poder ofrecer a Burrow una protección de garantía.

El primer movimiento, era el esperado: cortamos a Glenn después de resultar imposible endorsárselo a nadie en un traspaso. El jugador por quien retrocedimos 9 posiciones en la primera ronda del draft de 2018 apenas ha disputado con nosotros 19 partidos. Una gestión que en su día pareció buena (sí, así lo dije yo, criticadme ahora con razón) se ha demostrada nefasta pasado el tiempo por la discutible profesionalidad del individuo. Es decir, una unidad que ya era mala en 2019, empieza 2020 todavía peor.

Por esta razón, resulta imprescindible obtener algún tipo de refuerzo. Y en una cosa debo estar de acuerdo con Blackburn: los OTs en agencia libre son muy caros. Pero por otro lado, hemos liberado 9,5 millones contra el tope salarial que deberían ayudar. Si la intención es darle a Jonah Williams la titularidad en el LT, los esfuerzos deberían orientarse en el otro extremo. En este sentido, creo que la mejor opción sería Bulaga, un sueño que hace que me descojone solo de escribirlo.

En definitiva, como siempre, creo que iremos por alguien de perfil bajo. Un Remmers, por ejemplo, capaz de servir como suplente en ambos extremos, o el exeagle Vaitai si no se sube mucho a la parra. No obstante, hay una opción que creo que la mayoría de nosotros aprobaríamos, que sería la vuelta de Withworth. Sería genial que Big-Whit terminase su carrera donde la empezó, protegiendo a un QB de LSU como él, y ejerciendo como líder de la ofensiva mientras Burrow toma el testigo. Desde luego su presencia, aunque fuese en el lado derecho, o desde el guard tal como empezó en la NFL, mejoraría enormemente la unidad.

Withworth siempre ha sido uno de los jugadores más queridos por la afición de “la jungla” (foto de Aaron Doster para USA TODAY Sports)

 

DRAFT

Este año hay realmente una buena cosecha de offensive tackles. Una pena que nuestro pick de 1ª ronda ya esté comprometido, porque va a salir especímenes muy buenos el primer día. Los mejores (Wills, Becton, Wirfs, Thomas) van a salir muy pronto, e incluso alguno más caerá en primera ronda. Por tanto, en este análisis sólo me voy a centrar en lo que previsiblemente pueda estar disponible a partir del segundo día. Vaya por delante que un OT sería mi elección en el pick#33 antes de cualquier otra posición.

Lucas Niang #77 (TCU)

Se nos va un “Horned Frog” como Dalton pero, ¿podría llegar otro? Foto: Getty Images

 

Lucas Balthazar Niang puede ser el rey mago que nos traiga el inmenso regalo de solidificar nuestra línea ofensiva. Estamos ante un jugador muy físico, grande y atlético. Si hablamos de cualidades innatas para ser titular en la NFL, las tiene todas. Sólo le falta refinar la técnica, algo que puede conseguir con entrenamientos. Además, para nuestra perspectiva bengalí, ha desarrollado su carrera universitaria como right-tackle, que es la posición donde le necesitaríamos.

Como los proyectos “top” en la posición de este año, posee una agilidad fuera de lo normal para alguien de su tamaño. Tiene un excelente movimiento lateral, y se desenvuelve fantásticamente en espacios abiertos. Reacciona muy rápido al snap, y actúa con contundencia; pero aun en el caso de perder su marca, posee la capacidad atlética para recuperar su posición. Además, es del tipo de jugadores que no suelta a su presa hasta que acaba la jugada, y de los que no se quedan mirando sino que buscan contrincante si no tienen nadie a quien bloquear.

Como ayuda a la carrera es una bestia porque con su potencia, es capaz de llevarse puesto al defensor; pero también en jugadas de pase es muy efectivo sacando partido de su constitución física. Además, es un jugador muy inteligente y sabe identificar perfectamente por dónde puede venir el blitz. En todo su periplo universitario (44 partidos, 28 como titular), no ha permitido ni un solo sack. Aunque más dotado para el bloqueo en zona, podría jugar en cualquier sistema.

La técnica de manos, aunque buena, tiene margen de mejora. Juega bajo, pero su distribución corporal, más potente en el tren superior, le hace parecer un poco patoso cuando se mueve. Es tal su afán (jugó lesionado su último año sin pasar por el quirófano para ayudar a sus compañeros) que a veces pierde la asignación por “pasarse de frenada”. Pero más que todo lo anterior, lo que más preocupa es su estado físico. Se operó de la cadera y aunque se especula que estará disponible para la temporada 2020, estas lesiones requieren paciencia.

Lo bueno: Vivió unos años en Suiza y habla un fluido francés como consecuencia de que sus padres son de nacionalidad francesa. No sé exactamente cómo puede ayudar este dato en la NFL, pero el saber nunca está de más.

Lo malo: Ya tenemos malas experiencias de draftear jugadores de línea lesionados. Habría que analizar muy bien el estado de la cadera para asegurar que pueda jugar en la NFL, aunque sea en 2021 (tampoco esperamos, esta es la vedad, que los entrenadores le quiten la titularidad a Hart para la próxima temporada).

Proyección: Al comienzo del proceso pre-draft, se le proyectaba para 3ª ronda, pero entre lo que está subiendo su stock, la cantidad de OTs que en mi opinión van a salir en 1ª ronda, y que cada vez hay menos diferencia en prioridades para los equipos entre RTs ó LTs, creo que con escogerle al comienzo de 2ª ronda no estaría tan mal.

 

 

Isaiah Wilson #79 (Georgia)

Hubo un tiempo en que Georgia era uno de nuestros caladeros favoritos de pesca. No sería mal momento para retomar la tradición (foto: CBSsports)

 

La buena generación de OTs que nos trae el draft de este año puede hacer que incluso mediada segunda ronda o principios de la tercera puedan quedar jugadores interesantes. Ya hemos comentado en alguna ocasión que hacer un “trade-down” con nuestro pick#33 es una opción a considerar para tener más elecciones en este año o el próximo. En este escenario, podríamos optar a jugadores interesantes.

Uno de ellos podría ser Isaiah T. Wilson, un jugador enorme. Lo digo por tamaño y envergadura, pero también por potencial. Es, como muchos de esta generación, un portento físico, que se mueve a una velocidad increíble para alguien de su tamaño. Sube bien al segundo nivel, pero su especialidad es asfaltar al defensor por fuerza. Como apoyo para la carrera, es de un valor incalculable.

Entra un poco pronto al draft (sólo 2 temporadas en college, ambas como titular en el right-tackle). De haber continuado un año más en Georgia hubiese sido left-tackle en 2020 sustituyendo a Thomas, y quizá elevado su stock. En protección de pase, sabe plantarse bien, y sus largos brazos le harían la vida imposible a cualquier rusher, pero creo que tendrá más futuro en la NFL como RT.

Digo futuro, porque quizá no esté todavía para el presente. Pese a la mejoría técnica experimentada en la universidad, aún tiene que perfeccionar su consistencia en el posicionamiento de manos y movimiento de pies para redireccionarse. También debe afinar su football-IQ para anticiparse a los movimientos de su espejo. Puede tener problemas con rushers rápidos, por lo que algunos piensan que igual debería alinearse como guard, al menos en sus inicios.

Lo bueno: Ha declarado públicamente su afición por los dibujos animados de “Bob Esponja”. De hecho, era frecuente verle por el campus de Georgia con una cantosa mochila a la espalda del conocido personaje que habita en el fondo del mar. Esta actitud puede resultar infantil, pero refleja un carácter alejado de malos hábitos.

Lo malo: Como “redshirt sophomore”, sólo ha jugado dos temporadas en college. Esta falta de experiencia de juego real puede pasarle factura y necesitar una curva de aprendizaje para la NFL un poco más pronunciada.

Proyección: Complicado que caiga a nuestro pick#65, el primero de 3ª ronda. Pero nada nos impide subir y volver a entrar a mediados de 2ª si tenemos la oportunidad y pensamos que no nos llega y el chico merece la pena.

 

Trey Adams #72 (Washington)

Adams podría continuar la hermosa tradición bengalí de draftear jugadores de línea ofensiva propensos a lesiones. Foto icon sportsware, Getty

 

Pese a la importancia que le doy a la posición de OT, mucho me temo que la directiva esté encantada con Hart en la derecha y las expectativas de Williams en la izquierda, y que decidan centrarse en otras posiciones en elecciones altas, relegando el refuerzo en este puesto a rondas más bajas. En tal caso, para encontrar calidad ahí, sólo nos quedaría encomendarnos a la suerte. En este caso, a la “mala suerte” de algún chico que caiga en desgracia.

Adams entró en college con la vitola de gran atleta. Hijo de un jugador de béisbol de los Royals, él mismo ha jugado de pitcher y al baloncesto en la universidad. Rápidamente se hizo con la titularidad en los Huskies como left-tackle. El primer ofensive-lineman en hacerlo en su año freshman desde 2012. Esta capacidad atlética fue muy apreciada por sus técnicos, que habitualmente le dejaban en uno contra uno contra el mejor rusher rival, porque siempre salía victorioso.

Adams destaca sobre todo en protección de pase. Es muy grande, pero sabe bajar su centro de gravedad para no verse superado. Su agilidad de pies le permite neutralizar a los rushers que intenten ganarle por velocidad. En jugadas de carrera, salta muy rápido al snap, y es un fenómeno subiendo al segundo nivel en jugadas de screen por lo bien que se mueve en espacios abiertos. Además, su carácter competitivo le lleva a no ceder ni una pulgada hasta que termine la jugada.

Sin embargo, es posible que pueda verse sobrepasado por defensores más potentes si la jugada se prolonga demasiado. Debe aprender a anclarse mucho mejor en esas situaciones. Identifica bien los blitzes, pero a veces su altura es un problema contra rushers que vayan muy abajo. No obstante, su mayor·”red flag” son las lesiones. Se perdió el final de 2016 por una lesión. En 2017 pasó por el quirófano para recomponerle el ACL de la rodilla y en 2018 fue una hernia discal lo que le acortó la temporada. 2019 lo jugó completo, pero lejos de su mejor nivel. Por cierto, aquí  le comparan con Cordy Glenn

Lo bueno: En las entrevistas durante la combine, una de las preguntas “comprometidas” que le hicieron fue: “¿qué cambiarías de ti mismo?”, a lo que contestó, “un pene más grande”. Un tipo capaz de dar una respuesta de semejante calibre, le quiero en mi equipo ya.

Lo malo: Con las dudas sobre su estado físico, necesitaba hacer una buena combine. No fue el caso. Sobre todo comparado con sus compañeros de promoción, su rendimiento atlético resultó un tanto decepcionante. Hizo de los peores tiempos en pruebas de velocidad, cuando una de sus supuestas virtudes era la rapidez.

Proyección: Depende de cómo consideren los equipos el riesgo que supone contratar a alguien que ha sufrido lesiones tan importantes. La calidad es incuestionable, así que espero que no tarde mucho en salir el tercer día.

 

Otros nombres de interés

Si Burrow nos pedía refuerzos de elite, qué mejor que alguien de la realeza. El nigeriano es hijo del príncipe Phillip y la princesa Onome Wanogho (foto: Auburn Tigers).

 

Prince Tega Wanogho #76 (Auburn)

Aquí podríamos encontrar a nuestro soñado príncipe azul. Estamos ante un jugador con un potencial ilimitado, bien constituido físicamente y con gran atleticismo. Se mueve muy fluido como LT. Muy explosivo y móvil en espacios abiertos. Sin embargo, le falta consistencia a su juego. Lleva poco jugando al football y se nota. Muy verde, no está aún para ser titular, pero aún así saldrá en segunda ronda.

 

Ezra Cleveland #76 (Boise State)

En la combine demostró sus buenas dotes atléticas. Su gran movilidad le convierte en un baluarte para líneas ofensivas que empleen un sistema de bloqueos en zona. En este escenario podría jugar en ambos posiciones de tackle, aunque debe ganar músculo. Quizá debería haber apurado su año senior en la universidad para llegar más pulido técnicamente a la NFL. Le veo en 3ª ronda, 4ª como mucho, aunque llamándose “Cleveland”, no sé cómo sería recibido por la afición.

 

Ben Barch #78 (St. John’s)

Me encantan las historias inesperadas. Este chico de una universidad desconocida se ha hecho un nombre que le podría poner incluso en el segundo día del draft. Como tight-end reconvertido, va sobrado de atlecismo para la posición. Eso sí, le falta añadir fuerza a su cuerpo. Su falta le experiencia al más alto nivel hará que deba pasar un tiempo en el banquillo mientras perfecciona su técnica. Podría ser un “swing-tackle” válido para ambos extremos de la línea. Además, de todos los analizados, es el que tiene mejor pelazo.

 

Alex Taylor #73 (South Carolina State)

Un chico muy atlético y sobre todo, alto. Su movilidad le permite cerrar perfectamente su zona. Muy inteligente y técnico en posicionamiento de manos. Ha jugado como right-tackle, pero deberá añadir músculo a su cuerpo para ser titular en la NFL. No va a mover a nadie por potencia. No lo hizo mal en la Senior Bowl, y ese apellido seguro que le abre las puertas de nuestro equipo. Un buen objetivo para formar en rondas medias-bajas.

 

Branden Bowen #76 (Ohio State)

Nos movemos ya en rondas bajas o undrafted. Bowen tiene experiencia como guard y tackle, donde jugó el año pasado como titular del lado derecho de una de las mejores OLs de la competición. Sin embargo, no fue llamado a la combine. No obstante, su mayor problema son las lesiones, que le hicieron perderse temporada y media. Si no es drafteado, no me extrañaría que le llamasen como agente libre por haber jugado en un equipo del estado.

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