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Análisis 2019 y previsiones draft 2020: Safeties

Vais a permitir que me salte el tradicional orden de analizar primero el ataque y después la defensa. En estos extraños días que estamos viviendo, no puedo garantizar que me dé tiempo a analizar todas las posiciones, y antes que perderlo en RBs o TEs donde no preveo mucho movimiento, prefiero adelantar las defensivas que será donde haya más tomate. Para ir poco a poco entrando en materia, empezaré por los safeties.

Resumen 2019

Jessie Bates, pese a no repetir el nivel de su esperanzador año de novato, es la base sobre la que construir la posición en años venideros (foto: Cincinnati.com)

 

A comienzos de la temporada pasada, ésta era probablemente una de las unidades mejor definidas. El ilusionante año de Bates como novato nos hacía pensar en una campaña de consolidación como uno de los mejores safeties profundos de la liga. Williams, sin ser santo de mi devoción, también parecía intocable en el strong-safety. Por su parte, los relevos serían Fejedelem y Wilson, con mayor protagonismo en equipos especiales, el primero en la cobertura, y el segundo en los retornos.

El devenir del desastroso curso no dejó inmune a la unidad. Williams no abandonó su mediocridad, pero Bates parecía demasiado perdido. Posicionado tan profundo, en contadas ocasiones pudo ser protagonista. En su caso, creo que fue un problema más de diseño defensivo que personal. Fejedelem apenas tuvo impacto las pocas veces que intervino en defensa, mientras que Wilson le adelantó tanto en presencia defensiva, como en productividad para el equipo con sus excelentes retornos.

Avanzada la competición se lesionó Wilson en el peor momento, cuando mejor lo estaba haciendo. Anarumo había abandonado definitivamente la defensa con 3 LBs y mientras Williams se incrustaba ahí como falso LB (con mejores resultados, todo hay que decirlo), formábamos con 5 defensive-backs, por lo que quizá se vio que andábamos un poco cortos en la posición. Henderson, un undrafted muy prometedor pero castigado por lesiones, sólo intervino en equipos especiales.

 

Previsiones para la agencia libre

Después de todo lo que nos costó llegar a aprendernos su nombre, la directiva decidió no renovar a Fejedelem, uno de los capitanes del equipo y pieza fundamental en equipos especiales (foto de Kirk Irwin/Getty Images)

Anarumo llegó como “gurú” de la secundaria, pero apenas mostró nada de su supuesto genio. Sin embargo, mientras que el entrenador de cornerbacks será nuevo para 2020, el de safeties (Livingston) conservará su puesto, señal de que, al menos a sus ojos, no lo hizo tan mal.

El primer movimiento de la agencia libre (y único hasta el momento de la redacción de este artículo) ha sido la oferta a Wilson como Agente Libre Restringido. Aunque le pusieron el “tender” más bajo, el club se queda con los derechos de igualar cualquier oferta que le llegue. No da la impresión que vaya a irse a ninguna parte.

Quien sí se ha ido es Fejedelem, concretamente a Dolphins. Como decía, en defensa no se pierde ningún baluarte, pero era una excelente pieza en equipos especiales. Habrá que buscarle sustituto ahí, a la vez que incrementar el fondo de banquillo de la unidad, puesto que actualmente sólo tenemos confirmados a Bates, Henderson y Williams, y éste último será agente libre en 2020 (igual que Wilson cuando firme el “tender”).

El mercado de safeties lleva años a la baja, por lo que no debería ser demasiado caro encontrar buenos elementos en la agencia libre, para no tener que fiarlo todo al draft. Un parche temporal podría ser Reshad Jones. El veterano de 32 años está lejos de su mejor momento, pero Anarumo trabajó con él durante 6 años, y quizá puede exprimirle un poco más.

Barron es otro safety reconvertido a LB que podría ser interesante en los esquemas de Anarumo. Otra opción de veteranos de la AFC Norte podría ser el exRavens Jefferson, quien como Barron, al ser cortado, no contaría para los picks compensatorios. El problema de éste es la lesión, por lo que su contrato debería ser conservador. Otro caso parecido sería el de Reid, cortado en Panthers.

 

DRAFT

No es éste un buen año de safeties. Hay algunos buenos, pero el nivel baja mucho para rondas medias, donde yo calculo que podríamos fijarnos en alguno. Hay muchas necesidades más urgentes (OL, LB, CB…) que deben acometerse con mayor prontitud. Sigo creyendo que nuestra mejor opción sería buscar en la agencia libre, pero no me extrañaría que caiga algo en el draft.

 

Brandon Jones #19 (Texas)

Un defensa con gafas siempre me ha parecido inquietante. Si además proviene de una ciudad de nombre tan impronunciable como Nacogdoches, aún más.

 

Si damos por supuesto que Williams seguirá siendo el titular en 2020, y que Wilson se proyecta más como suplente de Bates por su mayor rango, nuestro espectro de búsqueda habría que enfocarlo a strong safeties que se encuentren más cómodos cerca del box que en profundo, y cuya mayor cualidad sea el placaje, con perspectivas de empezar en equipos especiales. En este perfil encajaría Jones a la perfección.

En su primer año como longhorn, jugó todos los partidos, aunque sólo uno como titular, pero bloqueó dos punts. A partir del segundo año se ganó la titularidad, de la que solamente le apartó una lesión de rodilla. En su amplia experiencia como jugador (46 partidos, 35 titularidades) ha amasado la imponente cantidad de 232 placajes (la mayoría en solitario).

Como vemos, es una máquina de placar. Un safety de gran aceleración y muy seguro en el placaje, además de luchador incansable, fiero defensor, y decidido en el blitz. Tiene buena velocidad vertical y sorprendente agilidad en espacios reducidos. Es el típico safety golpeador del que huyen los corredores una vez que han probado su contundencia.

En cobertura, ya es otra cosa. Mientras tenga que emparejarse con tight-ends en terreno reducido (dentro de las primeras 10 yardas, endzone, etc.), mantiene bien el tipo. El problema viene cuando le sacan de su “zona de confort”. Aunque explosivo, le falta rango para cubrir grandes áreas del campo. Puede tener problemas frente a receptores de slot que le ganen por velocidad en campo abierto. Por esta razón, se desenvuelve mejor en defensas zonales.

Otro problema añadido es una lesión de hombro que le apartó de la Senior Bowl y los ejercicios físicos de la combine. No obstante, es sin duda un jugador muy válido para downs de carrera, donde el año pasado sufrimos una tremenda hemorragia. Aunque sólo valga para 2 downs, sumado a su capacidad en equipos especiales (recordemos la baja de Fejedelem), estamos ante un jugador que estaría activado siempre para los partidos.

Lo bueno: Es un batallador infatigable, que ha jugado con dolor por lesiones. No se rinde si es superado y persigue al portador del balón hasta que lo alcanza. Creo que necesitamos jugadores con esta clase de carácter.

Lo malo: En el video que os dejo abajo, le hace un sack a Burrow. Sí, a “nuestro” Burrow. Para aquellos que sois especialmente sensibles, empezad a ver a partid del primer minuto

Proyección: Aunque algunos piensen lo contrario, yo sí le veo saliendo en 3ª ronda. En ocasiones, cuanto peor es la promoción, antes salen. Tiene sentido, si necesitas un safety y esperas al final, no vas a encontrar nada interesante.

 

J. R. Reed #20 (Georgia)

A pesar de no llevar gafas (y su apropiado disfraz apocalíptico), estamos ante uno de los safeties más inteligentes de la promoción (foto: Curtis Compton AJC)

 

Jake Rashaan Reed se lesionó en su último partido de instituto, lo que le ocasionó perderse las mejores ofertas universitarias. Lejos de venirse abajo, su excelente año en la universidad de Tulsa le volvió a poner en la órbita de los mejores colleges, y acabó en los Bulldogs de Georgia. Su historia de superación da a entender un poco de qué clase de jugador estamos hablando.

Como en el caso anterior, se trata de un safety para el “box” (ya veis que estoy centrando el tiro). Éste es su territorio, donde se muestra imbatible. Se anticipa muy bien a la jugada y posee gran explosividad, que emplea para localizar inmediatamente y llegar al portador del oval. Es muy físico en el placaje, por lo que no sólo neutraliza al corredor, sino que provoca muchos fumbles.

Contra el pase, es capaz de predecir lo que hará al quarterback porque sabe leer muy bien sus intenciones. Su corpulencia le permite salir victorioso en emparejamientos individuales y balones divididos. Localiza muy bien el balón en el aire, pero tiene claro que antes que volverse loco buscando la intercepción y quedar sobrepasado, lo principal es impedir que se complete el pase. Puede ser muy eficaz contra receptores de slot grandes y, lo que más nos interesa a nosotros, frente a tight-ends.

Sin embargo, le falta el atleticismo necesario para cubrir grandes zonas de terreno, por lo que no se le podrá dejar profundo en solitario en la NFL (lo cual no quiere decir que no pueda sellar una mitad del campo). Puede tener problemas contra receptores veloces. Le falta agilidad para acometer cambios bruscos de dirección. Llega un poco mayor a la NFL (25 años).

Este chico va a tener un rol muy limitado en la NFL, pero es justamente el papel que necesitamos. Me recuerda un poco a Chris Crocker, un safety que estuvo con nosotros entre 2008 y 2013. Muy inteligente, pero a quien a veces las piernas no le permitían llegar donde su mente le decía que iría la jugada.

Lo bueno: Su padre, Jake Reed, jugó 12 años en la NFL (fue WR con Vikings y Saints), así que conoce de primera mano lo que es la vida como profesional del football americano.

Lo malo: Como he dicho antes, es muy inteligente y se anticipa a los quarterbacks, pero sin embargo, no lo traduce todo lo que debería en turnovers. 5 intercepciones en su etapa en la SEC que deberían haber sido algunas más.

Proyección: Yo creo que puede llegar a 4ª ronda, que es la ronda en la que yo empezaría a mirar hacia esta posición. Podríamos draftearle con la primera elección del tercer día, o buscar canjear el pick para bajar a cambio de algún otro, confiando que pueda estar un poco más abajo.

 

Tanner Muse #19 (Clemson)

Muse podría ser la musa que necesita nuestra secundaria como inspiración para dar un salto de calidad (foto de Travis Bell / Sideline Carolina)

 

Obviamente eclipsado por Isaiah Simmons, su compañero en Clemson, Muse ha sido sin embargo un jugador muy valioso para la defensa de Venables que fue una de las mejores de la competición universitaria. Como “redshirt senior”, llega a la NFL con 24 años y una amplia experiencia colegial en uno de los mejores programas. 59 partidos con 39 titularidades y 1921 snaps, donde logró 237 placajes, 4 sacks, 15 pases desviados y 7 intercepciones.

Lo que más destaca de Muse es su aspecto físico. Es un jugador muy grande. Tiene tamaño de linebacker, y muchos analistas opinan que ésta sería su mejor posición en la NFL, ya que incluso puede añadir más músculo a su cuerpo. Como consecuencia de su potencia, es un bulldozer cuando debe frenar a los corredores o entrando al blitz. El box es su hábitat natural, donde se desenvuelve extraordinariamente sin verse atrapado por el tráfico.

El contrapunto de esta circunstancia es su falta de flexibilidad, movimiento de pies, y velocidad para emparejarse con receptores o corredores más atléticos. Aunque no es su mejor faceta, posee experiencia jugando más retrasado, y su conocimiento del juego le permite anticiparse a la jugada y minimizar su menor aceleración. No es fácil que el quarterback le engañe con sus ojos, ni los receptores con rutas cruzadas.

En definitiva, estamos ante un chico cuyo porvenir en la NFL depende de que caiga en un equipo cuyo coordinador defensivo entienda que su mejor aportación la haría como híbrido safety-linebacker, emparejado con tight-ends (es muy bueno en cobertura individual). Además, es un perfecto conocedor de todas las fases de equipos especiales. No digo que tenga hueco en todas las franquicias, pero me atrevería a decir que en la nuestra sí.

Lo bueno: Hizo una excelente combine, especialmente en pruebas de velocidad, por lo que no es tan nefasto atléticamente como podría parecer. Además, si buscáis en internet videos de Muse, podréis encontrar muy buenas canciones de la banda de rock británica de idéntico nombre.

Lo malo: En 2017, una penalización por celebración excesiva tras un pick-6, le hizo caer en desgracia ante el entrenador, que le dejó en el banquillo. Aquello queda lejos, y parece que aprendió la lección; pero por si acaso, no habría que descuidar la vigilancia de su carácter.

Proyección: Yo diría sexta ronda, quinta como mucho. Es un jugador todavía por hacer, pero tiene mucho potencial y, sobre todo, encaja como un guante en nuestras necesidades de secundaria. Una joya para rondas bajas.

 

Otros nombres de interés:

Cada año descubro nuevas universidades y la de éste ha sido Lenoir-Rhyne. Me encantan las historias de jugadores de colleges pequeños que dan el salto a lo más alto (foto: www.lrbears.com).

 

Kyle Dugger #2 (Lenoir-Rhyne)

Un físico privilegiado. Un atleta duro y comprometido con el equipo. Contundente golpeador en el box, con el rango suficiente para cubrir grandes áreas. Altamente productivo en turnovers. Versátil para jugar en cualquier zona del campo y bajo todo tipo de esquemas defensivos. Destacó en la Senior Bowl y confirmó su nivel en la combine. Obviamente, su experiencia al más alto nivel es mínima, lo que supone cierto riesgo para quien lo escoja, que será como muy tarde en 2ª ronda.

 

Antoine Brooks Jr. #25 (Maryland)

Jugador de carácter emotivo e incansable. Una lesión al acabar el instituto le impidió recalar en alguno de los grandes programas universitarios. Posee un gran talento, y suple su posible falta de agilidad con una gran inteligencia y sobre todo, una irrefrenable pasión por el juego. Puede jugar en ambos puestos de safety, pero su mejor cualidad es parar la carrera. Puede comenzar en equipos especiales mientras depura técnica y adquiere atleticismo. Yo diría 4ª ronda.

 

Jaylinn Hawkins #6 (California)

Reclutado como WR, entrenó con los CBs antes de que le pasaran a safety. Por tanto, posee un extenso conocimiento del juego, y unas grandes habilidades para localizar el oval. Muy esforzado, físico e incansable, su versatilidad para jugar en las dos posiciones de safety, e intervenir en equipos especiales, es evidente. Su año senior fue más flojo que el junior. Hace bien muchas cosas, pero no destaca en ninguna en especial, por lo que supongo que saldrá en las últimas rondas.

 

Jaquarius Landrews #11 (Mississippi State)

Procedente de un JUCO, no tardó en hacerse con la titularidad en los Bulldogs. Experimentado y versátil safety, que en el campo se hace más grande por la envergadura de sus brazos. Mejor capacitado para el “strong” que para el “free”, fue uno de los máximos placadores de la SEC. Muy atlético, pero en ocasiones le falta procesar mejor el juego. Está aún muy verde para titular en la NFL. Podría ser un objetivo a asegurar en 7ª ronda si no queremos pujar por él como undrafted.

 

James Wiggins #32 (Cincinnati)

Cuando no se me ocurren nombres, tiro de jugadores que hayan jugado en las proximidades de Cincinnati. Éste es el caso de Wiggins, un chico cuya lesión en el ACL le dejó fuera toda la temporada 2019 cuando mostraba una buena progresión. Un jugador muy musculoso, que ha jugado de SS, FS y CB-slot. Tiende a buscar el turnover o el gran golpe, lo que en ocasiones le lleva a fallar placajes. Funciona más por reacción a la jugada que por intuición. Va a quedar undrafted, pero podría resultar un experimento interesante para el Practice Squad.

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