AnalisisBengals 2020

Analisis de Media Temporada 2020

Ya hemos cumplido media temporada 2020. Esto corre que vuela. Una mitad de temporada con sensaciones contrapuestas. Ilusión y decepción alternándose no sólo de un partido a otro, sino de un cuarto de encuentro al siguiente. Objetivos cumpliéndose y otros alejándose. Lesiones, sorpresas, resurrecciones, hundimientos, … todo esto junto en la coctelera que cada año agita nuestra querida franquicia atigrada. Tómenselo con calma, porque viene un rato de lectura a continuación.

 

Quarterbacks

Lo pongo en plural pero solo hay uno. ¡Y qué uno! Burrow está confirmando nuestras expectativas. Incluso sobrepasándolas si consideramos su condición de rookie sin apenas preparación previa a su debut. Precisión, movilidad, valor, carácter… todo lo que se puede pedir a un mariscal. Sus porcentajes se sitúan en lo más alto de la clasificación de la NFL, sobrepasando a renombrados veteranos. Su capacidad para producir en movimiento, fundamental dadas las carencias de la línea ofensiva. Y lo mejor es que aún sigue aprendiendo.

Como novato, ha cometido errores que debe corregir. Aguanta en exceso el balón, y pese a su carácter duro, esto le puede traer malas consecuencias. Debe contener su afán por extender las jugadas, porque ya ha cometido varios turnovers al no ver llegar la presión, o arriesgar en pases con escasas posibilidades de éxito. Aún no le ha cogido el toque necesario al pase largo.

En mi opinión, creo que los entrenadores le están conteniendo demasiado las riendas, en su afán porque vaya adquiriendo competencias poco a poco. Quiero creer que es esto, y no las limitaciones tácticas de nuestro cuerpo técnico. Le veo un tanto encorsetado en un esquema muy definido, y debería tener mayor libertad de acción. Esperemos que en lo que resta de temporada podamos verle desplegar todo su potencial.

Joe Burrow es un fantástico pasador, pero puede aportar al equipo de muchas otras maneras (foto de Jamie Sabau para Getty Images)

 

Runningbacks

El comienzo de temporada nos trajo la alegría de la renovación de Mixon, pero hasta el momento, no está respondiendo a la confianza depositada en él. De poco me sirve que un día haga 150 yardas si el resto apenas roza la cincuentena. 3,6 yardas por carrera resultan escaso bagaje para un corredor de su categoría. Estamos de acuerdo en que la línea ofensiva apenas ayuda, pero precisamente por esta razón se le renovó, por su capacidad para producir incluso en las peores condiciones (tras una buena OL corre cualquiera). El año pasado dio un vuelco radical tras el bye, esperemos que este año se repita la situación, toda vez que esperamos ya esté recuperado de la lesión en el pie que le hizo perderse los dos últimos encuentros.

Durante su ausencia, el incansable Bernard ocupó su puesto. Y tuvo que ser precisamente durante el tiempo de baja de Mixon, ya que con él sano, apenas tuvo protagonismo (12 miseras carreras en 6 partidos). Estas dos últimas jornadas le han servido para hacer idéntico porcentaje (3,6 yardas por carrera) y anotar 2 TDs (por 3 de Mixon). No estoy diciendo que Gio deba ser ahora nuestro RB principal, pero me parece un desperdicio de talento no darle más balones (190 yardas de recepción y otros 2 TD aéreos). Además, su papel en protección a Burrow está siendo excepcional.

Algo parecido podría pedir para Perine, nuestro RB Norte-Sur. También ha tenido que esperar a que Mixon no estuviera activo para ver algo de acción, cuando las acciones donde puede ser más productivo (jugadas de pocas yardas y goal-line) se han producido desde el primer día, con él observando desde el banco. Williams, 6º ronda de 2019, todavía no ha disputado ni una carrera en año y medio con el equipo. Creo que la rotación de RBs deja bastante que desear, algo que no sería relevante si el juego de carrera funcionase, pero no es el caso.

Mixon no empezó bien el año. En el primer partido sufrió un fumble tras dos años sin ninguno (foto de Bryan Woolston para AP Photo)

 

Línea Ofensiva

Sin duda, el objetivo de todas las miradas. En 2019 apenas se pudo en poner en práctica nada de la ofensiva de Taylor por la falta de solidez de esta unidad. Este año llevaba el mismo camino de no ser por el coraje de Burrow en hacer jugadas. Si ya hemos dicho que su ayuda a la carrera ha sido mínima, en protección de pase está resultando demencial. La cantidad de sacks encajados por Burrow debería avergonzar a cualquier entrenador de unidad con un mínimo de dignidad. Los 3,5 sacks por partido sólo son superados por los 4 de Philadelphia (cuya OL está en cuadro) en toda la NFL.

Todo esto, por supuesto, salpicado con numerosas penalizaciones por salidas falsas y holdings. Hart no puede seguir de RT. Cierto que estuvo bien contra Browns, pero igual de bien estuvo Johnson, su sustituto contra Titans. No me vale 1 partido bueno en 2 años. La lesión de Su’aFilo ha provocado un casting en el puesto de RG, donde fracasaron Price y Johnson, y hubo que volver a Redmond como mal menor. Hopkins no ha estado mal como center, pero tras su lesión volvimos a comprobar el peligro que supone Price en ese puesto por sus malos snaps.

En el lado izquierdo, Jordan y Williams continúan su progresión. Con altos y bajos, creo que es necesario que conserven la continuidad, a pesar de que las llegadas de Spain y Finney crean más competencia para el puesto de OG, y que el rookie Adeniji no estuvo tan mal supliendo a Williams en el LT. No obstante, pese a la evolución de estos jóvenes, sigo considerando prioritario reforzar esta unidad con un OT en el próximo draft. Un par de buenas actuaciones no me van a hacer olvidar su mediocridad.

 

Pese a alinear una línea ofensiva de circunstancias ante Titans, su rendiemiento fue el mejor del año (foto de Ian Johnson/Icon Sportswire via Getty Images)

 

Tight-ends

Si ya íbamos justos de personal aquí, la lesión de Uzomah lo hizo más evidente. El sistema ofensivo de Taylor no cuenta demasiado con los TE en funciones de receptor, lo cual no está mal, ya que ahora mismo, con el calamitoso estado de la OL, son más importantes las labores de bloqueo. Sin embargo, tampoco está funcionando. Sample apenas aporta chispazos aislados. Un día te ilusiona, y luego pasan semanas sin acordarse de él. Carter es un TE del montón. Cumplidor para equipos especiales y poco más.

Ahora mismo no es la principal de nuestras prioridades, pero si queremos dar un salto de calidad, no podemos continuar con jugadores que no aporten valor diferencial. Tampoco tengo muy claro que la labor del entrenador de unidad esté siendo la mejor.

La lesión de Uzomah en el 2º partido de la temporada ha dejado muy «coja» la posición de TE (foto de Ron Schwane para AP Photo)

 

Wide-receivers

La calidad y cantidad de receptores está resultando un problema. No hay balones para todos. Boyd se confirma como nuestro receptor principal, el objetivo prioritario en situaciones comprometidas. Además, se está significando como líder del vestuario. La irrupción de Higgins está resultando gratamente sorprendente. No por su calidad, que ya se intuía en Clemson, sino porque pocos esperábamos que iba a participar mucho en la ofensiva (al menos, yo no) con tanto receptor como tenemos en plantilla. Aquí están los WR1 y 2 para los próximos años. Y son buenos.

Una de las incógnitas de este 2020 era ver el estado de Green. Ha envejecido mal. No puede reclamar más protagonismo, porque cuando se le ha dado, no ha estado a la altura. Ahora mismo, su mayor aportación es servir de “trampantojo” para liberar de atención a sus compañeros. Ha perdido velocidad para lograr separación de su marcador. Pase que atrapa, se va al suelo, quizá por falta de confianza o estado físico. Se le han ido de las manos importantes touchdowns que antes no se le escapaban. Cuando uno ve a su compañero de promoción Julio Jones comprueba la diferencia entre ambos a estas alturas de sus carreras. Mi opinión es que no va a renovar. Su ego le impedirá aceptar la miseria que probablemente le proponga Mike Brown.

Es hora de pasar página, y podemos hacerlo porque contamos con Tate. Un WR con un radio de atrapada tremendo, mucho más combativo para lograr primeros downs, bloquear para sus compañeros, y, ahora mismo, no menos seguro para la end-zone. Un jugador que al principio también se vio relegado a la inactividad, contra la que se rebeló, y ha dado la vuelta con buen juego. Como debe hacerse, no con palabras. Su físico incluso puede hacerle ocupar el papel que en teoría debería tener un TE en tareas de receptor.

El caso opuesto es el de Ross. Empezó participando en todos los encuentros, pero aparte de correr para estirar las defensas, poco más aportaba. Sin química con Burrow, se fue diluyendo hasta quedar inactivo los últimos encuentros, situación de la que difícilmente saldrá tras sus declaraciones (educadas) pidiendo el traspaso, pero sobre todo, sir ser capaz ni siquiera de adelantar a Thomas o Erickson como integrante de equipos especiales. Ni tiene la actitud para bloquear del primero, ni la necesaria seguridad de manos para recepcionar los punts del segundo.

Thomas ha ido de más a menos. De ser claramente el WR3, ha ido descendiendo posiciones hasta ser ahora mismo casi irrelevante. Su labor en cobertura de patadas le garantiza estar activo para los partidos, de momento. A Erickson apenas se le ha visto fuera de su función de retornador de punts. Como la defensa no para ni un taxi, tampoco ha tenido demasiadas ocasiones de brillar. No lo ha hecho tampoco cuando las ha tenido. Son jugadores interesantes como fondo de banquillo, pero no insustituibles.

El extraordinario rendimiento del novato Higgins está resultando una de las mejores sorpresas de este 2020, haciéndonos comer nuestras palabras a quienes considerabámos innecesario draftear tan alto a un WR (foto de Colin Boyle/IndyStar via Imagn Content Services, LLC)

 

Defensive-Tackles

Una serie de catastróficas desdichas en esta posición. En pretemporada perdimos a Glasgow, Tupou y Wren. La víspera del debut, a Atkins. Fichamos a Daniels y se lesiona al poco. Nuestro fichaje estrella en la agencia libre, Reader, que estaba haciendo una labor fantástica, también lesionado hasta el año que viene. Y como no podía ser de otra manera, uno de los fichajes de emergencia, el viejo conocido Hunt, ha pillado la covid-19.

La idea de Anarumo está siendo alinear 2 DT pesados, que con las bajas, muchas veces han sido Covington y Xavier Williams. Esta idea, más que sus posibles problemas físicos, es lo que ha provocado la drástica disminución de snaps para Atkins, con lo que hemos perdido toda la capacidad para generar presión al QB por el interior, sin que esto esté redundando en una mayor protección contra el juego de carrera rival.

En todo caso, hay que admitir que Covington está realizando una buena labor. Si bien Daniels por su edad es complicado que vuelva para 2021, aquí ha salido un duro competidor para Wren y Tupou como suplentes de Reader. En el caso de Atkins, quien podría ser víctima del recorte salarial si entienden que ya no resulta rentable su aportación de acuerdo a lo que cobra, creo que aún puede ser útil, pero necesitaríamos reforzarnos en el draft con alguien de su perfil.

A todos nos causó grata satisfacción que el club invirtiera en un jugador contrastado como Daniels, en lugar de un mediocre trotamundos para cubrir las bajas en la posición de DT (foto USA Today Sports)

 

Defensive Ends

Empezamos la liga con un Probowl, y ahora tenemos en su lugar un OG suplente y un pick de ronda baja. La gestión del caso Dunlap ha sido nefasta, aunque el propio jugador también contribuyó a hacer el ambiente irrespirable. La misma idea que para los DT ha llevado a Anarumo a proponer líneas defensivas más pesadas también en los extremos, con Bledsoe y Hunt como DEs, y Lawson como rush-DE más abierto. Resultado: somos el 26 º equipo en sacks logrados. Al igual que contra la carrera, su propuesta contra el pase tampoco está funcionando.

Quiero creer con cuando Hubbard regrese de la lesión recuperará su titularidad, y que con él ayudando en la presión, quedaría más liberado Lawson, cuyas estadísticas de superación de su par están entre las mejores de la competición. En todo caso, el frontal de la línea defensiva actual dista mucho del planificado, y no solo como consecuencia de las lesiones. O ha fallado el plan (está jugando más el undrafted Bledsoe que el 5ª ronda Kareem), o la improvisación no está funcionando, o directamente, la estrategia de Anarumo es un sin sentido.

 

Para compensar la falta de pass-rush hemos fichado a McKinney, 1ª ronda de 2017 que salió de Falcons tras criticar abiertamente a la directiva por no traspasarle. Mucho talento, escasa madurez. Pequeño para un tradicional DE de 4-3, torpe para OLB de 3-4. No es bueno contra la carrera ni en cobertura, su única habilidad es el pass-rush. Será el suplente de Lawson, ocupando el puesto dejado por Dunlap (foto de Jason Getz para USA Today Sports)

 

Linebackers

Lo mejor que se puede decir de esta unidad es que no está siendo el agujero negro de campañas anteriores. Bynes está aportando solidez, y Pratt está creciendo mucho a su lado. También hay que destacar que, poco a poco, Wilson está empezando a hacer jugadas destacadas; y el otro novato, Davis-Gaither, también está aportando.

Sin embargo, la tozudez de Anarumo en dejar únicamente 2 linebackers (aunque nos estén pasando por encima con el juego de carrera) está limitando el juego de los componentes de la unidad. Evans sólo apareció por lesión de los compañeros (y no lo hizo mal), mientras que el 7ª ronda de este año, Bailey, tan solo contribuye en equipos especiales.

Aún es pronto para evaluar los avances en esta unidad, ya que la mayoría de los componentes son muy jóvenes. En todo caso, la impresión es que, sin destacar todavía nadie como un linebacker de relumbrón, no parece ser ésta una unidad donde debamos invertir demasiado el año que viene. Al Golden, su entrenador, está desarrollando un buen trabajo con ellos… excepto cuando ha sido asignado para llamar las jugadas de tercer down, donde ha sido un fracaso estrepitoso.

Da la impresión de que los dos últimos LBs seleccionados en 3ª ronda esta vez sí están dando resultado. Tanto Pratt, como sobre todo Wilson, están dejando muy buenas sensaciones (foto: University of Wyoming Athletics)

 

Cornerbacks

La lesión de Waynes en pretemporada está siendo un lastre. Jackson está cuajando una de sus mejores campañas, pero no es suficiente. Siendo Alexander y Phillips dos cornerbacks que se mueven mejor en el slot, el otro puesto de CB exterior queda muy mermado. La primera alternativa de Anarumo fue Phillips, pero su ambición por adelantarse al pase le hace descuidar la marca y ser quemado en demasiadas ocasiones. Todo lo contrario que Sims, la segunda opción, mucho más conservador, que aunque placa a su defendido cuando tiene la posesión, le deja recibir con mucha facilidad, luego tampoco nos vale.

El resto de la plantilla, apenas participación testimonial de Brown. Tenemos 3 CBs en el practice squad (Rose, Allen y Davis) que no estamos utilizando. Tampoco creo que ninguno de ellos nos resuelva la papeleta, pero quizá podríamos probar al SF Wilson, quien tiene experiencia jugando ahí. En cualquier caso, me parece una posición necesaria de reforzar en el próximo draft, puesto que renovar a Jackson no será barato, y ya estamos invirtiendo una buena pasta en Waynes.

La cobertura de todo aquel cornerback que no se llame William Jackson está siendo lamentable (foto de Ian Johnson/Icon Sportswire)

 

Safeties

Bates se está marcando una campaña excepcional. Cubriendo mucho espacio, pero no tan lejos de la acción como el año pasado. Está muy rápido en el corte y, aunque su técnica de placaje es francamente mejorable (la mayoría de las veces va al golpe porque se sabe en inferioridad física, y la NFL le tiene tomada la matrícula para sancionarle cada exceso de agresividad), es todo un seguro atrás, aparte de un auténtico “cazador” de intercepciones.

En cambio, esperaba un poco más de Bell. En primer lugar, debía erigirse como líder, y no le veo especialmente visible animando a sus compañeros (aunque puedo estar completamente equivocado, por supuesto). Sabíamos que era una nulidad en cobertura y lo está demostrando (aunque últimamente parece mejorar este aspecto), pero no le trajimos por eso, sino para poner freno al juego de carrera, ya que Shawn Williams (cada vez más irrelevante) era incapaz.

No obstante, tampoco en este apartado está resultando determinante. Si bien es un placador más seguro que Williams, hay ocasiones en que le cuesta desembarazarse de los bloqueos entre el tráfico para llegar al portador del balón. En todo caso, tiene la 2ª mitad de temporada para terminar de adaptarse, y es un buen complemento a Bates.

Bates está siendo uno de los mejores safeties de la competición y, sin duida, el motor de la defensa (foto de Colin Boyle/IndyStar)

 

Equipos especiales

Por su labor como retornador de kickoffs, Wilson apenas interviene en defensa. Dada la cantidad de touchbacks, y que otro compañero podría desempeñar esa labor en caso de lesión, creo que podría aportar más a la defensiva. Este año, si exceptuamos un buen retorno ante Titans, parecía haber perdido la chispa. En los de punt, Erickson todavía no ha conseguido romper ninguno realmente bueno. Ambos están teniendo peores números que en 2019.

En el capítulo de pateadores, Huber sigue resultando muy fiable a sus 35 años. No podemos decir lo mismo de Bullock. Tras el lamentable incidente del “calambre cambiante” de pantorrilla el día de Chargers, volvió a fallar un fieldgoal decisivo ante Colts. Su efectividad en touchbacks (3º de toda la NFL) no es suficiente. Sigo sin entender por qué mantenemos un segundo kicker en plantilla (Seibert) cuando, si no le vamos a utilizar, podríamos usar esa plaza en otra posición más interesante. Sabemos de las reticencias de Simmons para hacer cambios, pero hay que darle una revisión a este puesto, si no para este año, seguro que para el que viene.

El sorprendente caso de las pantorrillas acalambradas de Bullock va a ser dificil de olvidar (foto de Aaron Doster para AP Photo)

 

Entrenadores

La pésima gestión del “caso Dunlap”, y las frecuentes declaraciones de jugadores en los medios criticando su papel en el equipo, muestran un entrenador que, si bien es posible que tenga a la mayoría de la plantilla con él, no es capaz de imponer la necesaria disciplina en el grupo. Tampoco en el apartado táctico está resultando Taylor una mente excesivamente brillante. Si damos por sentado que la defensa es responsabilidad exclusiva de Anarumo, me hago las siguientes preguntas:

  • ¿Está satisfecho de la composición y rendimiento de la línea ofensiva?
  • ¿Es adecuada la utilización de los Tight-ends? Si no se entrenan como receptores, más difícil será para los defensas contener a los rivales en juego real.
  • ¿Hasta qué punto la escasa productividad de los corredores es únicamente responsabilidad de la línea?
  • ¿Se debería considerar un fracaso ser incapaz de involucrar a Ross en la ofensiva?
  • ¿Qué hace Callahan, aparte de ver los partidos más calentito que sus compañeros en su atalaya de la grada? No me parece que estemos desarrollando un plan de juego nada especial. Tampoco veo soluciones al atasco en la red-zone más allá del socorrido QB-sneak.

Todas estas cuestiones habrá que replantearlas al final de la campaña para definir si el bagaje de Taylor (recordemos, 4-19-1 de balance global, 2-15-1 en partidos decididos por una anotación) es suficiente para que conserve el puesto, o si por el contrario debe hacer algún tipo de purga entre sus subordinados.

Hablando de colaboradores, el principal es el Coordinador Defensivo Anarumo. Ya hemos comentado la descomposición de la línea defensiva, la discutible decisión de mantener únicamente 2 LBs contra la lógica, y los problemas de cobertura (TEs y WR2) no resueltos. Tras una fuerte inversión en agencia libre, y de casi monopolizar las elecciones del draft, seguimos en los últimos puestos de las principales clasificaciones defensivas, siendo las principales carencias:

  • Facilidad con que nos anotan en ataques a la desesperada (últimos minutos de cada parte o cuando el contrario necesita anotar rápido).
  • Falta de pass-rush (solo mediante blitzes que desnudan la zona defensiva media).
  • Incapacidad para transformar los turnovers en puntos, o dejar al ataque en posición de conseguirlos.

Realmente, es necesario un cambio radical en esta segunda mitad de temporada para revertir una situación donde no toda la culpa (aunque bastante, eso también es cierto) es consecuencia de las lesiones.

En ocasiones, da la impresión de que Taylor lleva la mascarilla en los ojos en vez de en la boca… (foto: www.strypehype.com)

Renovaciones

La lista de agentes libres es enorme, y con muchos nombres importantes. A continuación explico con quién me quedaría y con quién no.

A.J. Green → NO. Nos ha dado mucho, pero ya ha comenzado su declive. Con Higgins y Tate podemos cubrir su producción. Su caché demandará un contrato que, aunque por descontado más bajo que el actual, será tan alto que no podremos dárselo.

J. Ross → NO. No ha sido capaz de encajar ni con Lewis ni con Taylor. Actitudes poco profesionales dentro y fuera del campo. No respondió a las expectativas, una pena de talento.

W. Jackson → SI. Los buenos CBs son raros en la liga, y en nuestro equipo, más. Objetivo prioritario en la agencia libre. Franchise-Tag si es necesario.

C. Lawson → SI. Tras habernos desprendido de Dunlap, no tenemos otro DE con sus capacidades para presionar. Su continuidad es imprescindible.

K. Huber → SI. El cincinnatiano es un seguro. No debería haber problemas para prorrogarle 2 ó 3 años más su estancia con nosotros.

S. Williams → NO. En el lado malo de los 30 años, no es necesaria su aportación, y sí la de un nuevo strong-safety con mejores habilidades en cobertura.

M. Alexander → NO. No me parece que aporte mucho más que Phillips. Tenemos que reforzar la unidad de cornerbacks, pero por el exterior.

J. Bynes → NO. Creo que Logan Wilson está madurando lo suficiente para que el veterano LB sea prescindible.

B. Wilson → SI. Profundidad en caso de lesión de Bates y retornador oficial. Creo que se le podrá renovar con un contrato razonable, aunque no descarto que le salgan opciones y opte por probar la agencia libre.

R. Bullock → NO. Es hora de pasar página. No me creo que no haya mejores opciones en el draft, y si no, en la agencia libre.

M. Thomas → SI. Valioso en equipos especiales y buen complemento en la ofensiva. Nos va a hacer falta si descargamos de personal el grupo de WRs.

C. Harris → SI. Tiene ya 37 años, pero nuestro long-snapper no falla. Quizá un contrato año a año sería la mejor opción.

A. Erickson → NO. Salvo que sea un contrato muy, muy razonable. Tenemos sobrecarga en la unidad de receptores aunque nos desprendamos también de Green y Ross.

C. Covington → SI. Se ha ganado en el campo su renovación. Nos puede ser muy útil como suplente de Reader.

C. Carter → NO. La posición de TE es un solar, pero renovarle no lo soluciona. Hay que buscar algo de más calidad.

A. Redmond → NO. Con Finney, Xu’a-Filo, y si renovamos a Spain, es innecesario.

Q. Spain → SI. Aún es pronto, pero es un jugador de calidad que nunca sobra.

M. Daniels → NO. Habrá que ver cómo termina la temporada (tiene 32 años). Con la vuelta de Wren, y quizá algún refuerzo en el draft, puede ser prescindible.

L. Sims → NO. Es un jugador de fondo de banquillo. Tenemos que reforzar la unidad en el draft con un posible titular de más nivel.

M. Hunt → NO. Jugador de emergencia. Gracias por los servicios prestados. Adios.

X. Williams → NO. mismo caso que el anterior. De nos ser por la hecatombe de DTs, no estaría aquí.

J. Evans → NO. Apenas utilizado. Creo que era un jugador con más potencial del que finalmente utilizamos, pero con tanto joven en el cuerpo de LBs, es prescindible. Se puede sustituir en agencia libre o el draft.

S. Perine → SI. Sigo convencido de que necesitamos un RB de este perfil. ¿Para qué buscar fuera lo que ya tenemos dentro?

M.Schreck, T.Brown, Calhoun, Sutherland → SI. Son RFA ó ERFA. Contrato por el mínimo y ya se les cortará si sobran.

Un día dice que se quiere ir, otro que se quiere quedar… mucho debería Green rebajar sus pretensiones económicas para tener sitio en los Bengals de 2021 (foto: www.ESPN.com)

 

Ampliaciones de contrato (quedarían libres en 2022)

J. Bates → SI. Y mejor hoy que mañana, no sea que se revalorice todavía más.

S. Hubbard → SI. Otro que mejor atarle lo antes posible. El club puede utilizar a su favor su deseo de triunfar aquí.

A. Tate → SI. Es un jugador que siempre cumple y todavía joven (25 años). Quizá sea más complicado retenerle si piensa que puede tener futuro fuera de aquí.

B. Price → NO. No me importaría quedármelo un año más como suplente, pero no vamos a ejercer la opción de 5º año.

Sin ningún género de duda, la principal ampliación de contrato se la merece Bates, cuya campaña 2020 está resultando espectacular (foto: USA Today Sports)

 

Cortes

G. Atkins → NO. Creo que todavía tiene algo que aportar. Este año está muy disminuido por la lesión. En 2021 cobraría más o menos lo mismo que este año, pero cortarle dejaría más de 5 millones en dinero muerto.

B. Hart → SI. Tras el partido de Johnson como RT, la buena presentación de Adeniji, y la necesaria adquisición de otro OT en el draft, sobra. Dejaría 1 millón de dinero muerto, pero seguro que si el club hace una colecta entre los aficionados, saca más del doble para que se vaya.

G. Bernard → NO. “Super Mario” ha vuelto a demostrar que siempre rinde. Su sueldo de menos de 5 millones es perfectamente asumible.

Como corredor, receptor o bloqueador, Gio siempre cumple (foto: Draft Kings)

 

Draft

Estas podrían ser nuestras prioridades a mitad de temporada:

1ª Ronda: OT = No sólo por perder de vista a Hart, sino para dar profundidad a la posición, con Johnson y Adeniji de suplentes.

2ª Ronda: CB = Esta necesidad subiría de nivel si no somos capaces de renovar a WJIII. En la NFL actual necesitas muchos buenos CBs, tanto por el tipo de juego, como por la cantidad de lesiones.

3ª Ronda: DT = Atkins ya está en la cuesta abajo. Hace falta relevo.

4ª Ronda: TE = La posición es un solar tras Uzomah y Sample, que tampoco son una maravilla.

5ª Ronda: SF = Es hora de pasar página con Shawn Williams y buscar otro suplente para Bell.

6ª Ronda: WR = El draft 2021 viene cargado de buenos WRs y creo que podemos esperar a 6ª para buscar reemplazo a Ross.

7ª Ronda: DE = La salida prematura de Dunlap hace que necesitemos otro reserva además de Kareem.

7ª Ronda (de Seattle): K = Antes que draftear un jugador irrelevante, podemos aprovechar este pick para asegurar a alguien que nos mejore la posición de kicker.

Penei Sewell, el #58 de Oregon, es sin duda el OT mejor valorado por todos los analistas. ¿Lo haremos tan mal este año como para tener opciones de draftearle? (foto: www.theathletic-com)

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