Analisis mitad de temporada

Llegamos al ecuador de la competición con sentimientos contrapuestos. Por un lado, la ilusión de haber asistido en vivo al partido jugado en Londres, y por el otro, la sensación de que este año no vamos a ninguna parte. Con un balance de 3-4-1, obviamente no todo está perdido, pero tal como está la conferencia (sobre todo en el oeste), parece más fácil entrar en playoffs como campeones de división, para lo cual serán necesarias no menos de 6 victorias en los partidos que restan. Por más que el calendario mejora, nuestro juego no lo hace, y de ahí que sea necesario un auténtico esfuerzo de fe para creer que podamos repetir presencia en playoffs.

 

QUARTERBACK

Dalton sigue siendo el bastión más fiable de una ofensiva que transmite la impresión de no saber hacia dónde ir. Sin el auxilio de una carrera inoperante, y pese al fuerte castigo recibido (25 sacks encajados), el pelirrojo está siendo lo único que funciona. Dio la cara en el ridículo de Dallas, mantuvo el tipo todo lo posible en New England, se deshizo sin complicaciones de Cleveland, y cuando bajó un poco el tono, en el partido de Londres contra Washington, el equipo lo acusó. Dejando de lado la intercepción y el fumble (evitables, más lo primero que lo segundo), estuvo más errático de lo habitual- Pero aun así, todos le recordamos partidos aún peores, por lo que creo que pese a todo, la mejoría es incuestionable, y seguirá siendo el pilar que sostenga al equipo en lo que queda de temporada.

 

RUNNINGBACKS

Si algo nos dejó claro haber asistido al partido en vivo fue comprobar que la mala trayectoria del juego de carrera del equipo no es culpa de los runningbacks, que se dejan la vida en cada pulgada. Es frustrante ver el fenomenal estado de forma de Hill, y que no somos capaces de sacarle todo el rendimiento por culpa de una más que deficiente línea ofensiva. Imposible entrar por el centro. Deben esquivar rivales desde el momento en que agarran el oval. Bernard está teniendo más trabajo como bloqueador extra para Dalton que como corredor puro. También hay que repartir culpas con los técnicos. No entiendo por qué no se emplean más jugadas con FB, o moviendo los ofensive linemen en pulls. Todavía espero que alguien me explique por qué contra New England nos empeñamos en correr por el centro con Gio en vez de con Jeremy en la goal-line.

 

WIDE-RECEIVERS

Es Green o nada. Aparte de un par de TDs intrascendentes de LaFell, ningún otro WR tuvo una actuación medianamente destacada en este segundo cuarto liguero. Boyd sigue con sus problemas para desmarcarse, lo que obliga a Dalton a tener que ajustar mucho el pase, o a hacer un esfuerzo extra en la recepción. Es un rookie, no hay que pasarse con la exigencia, porque también hay que reconocerle su aparición en terceros downs. Del resto, nada de nada. Erickson y Wright están enfocados en equipos especiales y su presencia es testimonial, mientras que Core sigue inédito. De no ser porque Green es una bestia (su duelo contra Norman fue épico, y acabó sacando de sus casillas al CB probowler), no nos comíamos una rosca. Recibe pases junto a la banda, screens, lanzamientos profundos… queremos que lo haga todo, como si los rivales no lo conocieran y doblasen continuamente su marcaje.

 

TIGHT-ENDS

La mejor noticia de este cuarto ha sido la vuelta de Eifert. ¡Vaya si le necesitábamos! Quizá sólo sea una casualidad (o no), pero desde su primer partido de verdad, en Londres (contra Cleveland apenas apareció de forma testimonial), aparte de sus más de 100 yardas de recepción y 1 TD, de las 4 veces que llegamos a la red-zone, las 4 salimos con TD. Su regreso dará a Dalton (¡por fin!) otro objetivo más con el que distraer a las defensas del marcaje de Green, así como mejorar nuestro paupérrimo porcentaje de conversión de 3ºs downs. Sin embargo, la vuelta de Eifert ha traído la caída en desgracia de Uzomah, y no lo entiendo. Sin hacer nada del otro mundo, sí que ha estado mejor que Kroft, sobre todo en tareas de bloqueo, que es precisamente donde debemos reforzar la línea.

 

LÍNEA OFENSIVA

Si en el primer cuarto de temporada era el principal problema de la ofensiva, en este segundo se ha confirmado aún más. Dalton sigue recibiendo sacks de manera inmisericorde. Los corredores no tienen un resquicio por donde entrar. Personalizando, Ogbuehi no termina de encontrar su sitio, entrando y saliendo repetidamente en los encuentros, siendo reemplazado por Winston, que tampoco supone una mejora. Bodine sigue siendo un coladero, y en vez de contagiarse de Zeitler y Boling, parecen ser estos quienes se contagian de él. Whitworth mantiene el tipo, cada vez con más problemas y debiendo recurrir a penalizaciones. No están bien. Los relevos tampoco aparecen. Ni Fisher ni Westerman cuentan para Alexander. Quizá habría que replantearse la formación. Recuerdo lo bien que le vino a Whitworth empezar como OG, quizá algo similar deberíamos hacer con Ogbuehi. Hace tiempo se intentó poner a Boling de center, quizá habría que retomar la iniciativa. Lo malo es que le perderíamos en los pulls, subiendo al segundo nivel con Whitworth, que es de lo poco que está funcionando.

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de “La Perrera Brown”.
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com

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