AnalisisBengals 2019

Bengals 13 – Ravens 49

Caímos 49-13, y esto no es lo peor. Lo peor es que aún debemos dar gracias a que Harbaugh ordenó a sus jugadores levantar el pie del acelerador y sacar a jugar a los suplentes. Cuando parece que ya no podemos ir a peor, la siguiente jornada nos hunde aún más en el pozo negro que nosotros mismos nos hemos excavado. No seamos autocomplacientes con las lesiones como excusa. Incluso si Jonah Williams hubiese sido probowler, el lado derecho de la OL seguiría dando pena. Las ausencias de Green y Ross están siendo razonablemente cubiertas por Tate y Erickson, no es el juego aéreo nuestro principal defecto. La patética imagen que estamos mostrando es mérito de Zac Taylor y Mike Brown.

El propietario porque como máximo mandatario es el responsable de la política de fichajes. De “no fichajes” en este caso. Igual que los fiascos de Ogbuehi y Fisher nos hundieron para 5 años, las renovaciones de Hart y Preston Brown pueden hacerlo para otro tanto. ¿Por qué? Pues por dar la impresión de tener esos puestos cubiertos cuando ni por asomo es así. Y no se les renovó precisamente por cuatro perras ni para un ratito.

ACTUALIZACION: Poco después de la redacción de este artículo se produjo la noticia del corte de Preston Brown, acción que aplaudimos, aunque llegue tarde, con el mal ya hecho.

Acepto la filosofía de construir a través del draft, que es probablemente la mejor, si no la única, para una franquicia “pequeña” como la nuestra, sin atractivo para los principales agentes libres. Pero también en los años en los que hemos competido metiéndonos en playoffs, se han traído jugadores de fuera, mediante fichajes o traspasos, que han contribuido bastante. El RB Benson, el LB Howard (D.E.P.), el SF Nelson… El excesivo conservadurismo del “más vale malo conocido”, o el abandono de sus funciones como general manager (la pasividad en el mercado de traspasos es inexplicable), nos está condenando.

Pero también Zac Taylor tiene una elevado cuota de culpabilidad por traer a sus amigotes Anarumo y Turner. En una franquicia normal hoy mismo ya deberían estar en la calle. Turner no sólo no ha logrado mejorar las prestaciones de nuestros jugadores sino que ha conseguido que involucione Price. Aun considerando que del supuesto quinteto titular en pretemporada, por unas razones o por otras, ninguno inició como tal (Williams-Boling-Price-Westerman-Glenn vs Smith-Jordan-Hopkins-Miller-Hart), su gestión del personal ha sido nefasta (desmotivación de Glenn, nula progresión de Jordan, incapacidad para buscar variantes a la inclusión de un OG retirado como Jerry para el puesto de LT, etc.).

Por su parte, la defensa de Anarumo es la peor de la liga. La que más yardas totales concede. Y aquí, salvo ausencias puntuales de Kirkpatrick, Jackson o Dunlap, las lesiones no son excusa. No ha sabido ponerle freno a la sangría que nos provoca el juego terrestre. Los quarterback móviles corren a su antojo. Los tight-ends reciben con total libertad. Somos el equipo con menos sacks de la competición (10, raspando apenas 1 por partido, absolutamente inaceptable). Un completo fracaso en todas las líneas, y como en el caso anterior, total carencia para buscar soluciones: pocos snaps para los novatos Pratt y Wren (en contraposición con el inútil de su protegido Webb), formaciones inadecuadas (¿Hubbard bajando a cubrir?), refuerzos inconsistentes (¿en serio la mejor opción del mercado era Reynolds? porque algo de peso tendría su opinión en la contratación), deficiente preparación física…

Por su condición de amistad, y dar la impresión de que están en estos puestos “por hacerle un favor”, Taylor aparenta carecer de autoridad para, si no cesarlos, que no es su cometido, al menos hacerles reaccionar. Me preocupa tener un head-coach con las manos atadas, pero me intranquiliza aún más que sea por falta de carácter (sustituir a un QB que ni siquiera había elegido él no supone una decisión que demuestre excesiva osadía). Taylor tiene que empezar ya a demostrar que sirve para el puesto de entrenador principal, con todo lo que implica.

Si la imagen de Dalton cabizbajo en Londres era desoladora, la de Taylor torciendo el gesto escondido tras la tablilla de jugadas tampoco invita a la esperanza. Un entrenador debe motivar y dar ejemplo de intensidad. Las caras de aburrimiento, indiferencia y hasta risas de los jugadores en el banquillo, cuando nos están dando una paliza, no son de recibo. Conocemos lo bastante a esta franquicia para intuir que el 90% de la plantilla actual repetirá el próximo año. ¿Un nuevo quarterback les va a hacer de pronto sentir más ánimo? Lo dudo mucho. Es labor de Taylor hacerles cambiar de actitud, no conformarse con la derrota aunque todo el mundo tenga claro que este año está perdido. Estamos viendo que equipos con menor talento en su roster, e igualmente deseando que acabe la temporada, como Miami, que también estrena entrenador principal, están jugando mejor a medida que avanzan las jornadas. El nuestro en cambio, va hacia atrás.

Hay mucho escombro que limpiar en la plantilla, pero también el cuerpo de entrenadores debe renovarse. Quizá la principal razón por la que no hay ceses es porque dentro de la franquicia no hay entrenadores de posición con experiencia como para ser una alternativa viable. Lukabu, el de LBs, apenas 4 años como asistente. Eason, el de DL, lo mismo, pero al menos 2 como entrenador principal de línea. Casey, el de TEs, peor aún, es su debut en los banquillos. Si el OC Brian Callahan no es capaz de traerse a su padre para entrenar la OL el año que viene, más vale que se vaya él, porque no ha aportado nada. Se compuso un staff técnico improvisando y a toda prisa. Espero que hayamos aprendido de la experiencia y también aquí se ponga remedio para 2020.

Con tanto rollo, me estoy olvidando que esto, en teoría, es una crónica del último partido. Será que fue tan lamentable que prefiero pensar en otras cosas.

 

ME GUSTÓ

Brandon Wilson

Es una delicia verle retornar hacia adelante. Debería ser lo normal, pero aquí ya estamos cansados de retornadores que sólo corrían en horizontal. Veloz, potente para romper placajes, inteligente buscando los mejores huecos, siempre se esfuerza al máximo en cada intervención. Además, cada jornada aumenta su participación en defensa. Ya ha desplazado a Fejedelem como primer safety suplente, y si los entrenadores mantienen su intención de hacer que Williams juegue más de linebacker, como están haciendo últimamente, podría ser el titular en la posición de Strong Safety.

 

Joe Mixon

Otro que en cada jugada se puede ver su esfuerzo, y su frustración cuando no consigue tantas yardas como pretendía. El runningback era consciente que sin Dalton, recaía sobre él todo el peso de la ofensiva y no defraudó. Ante la siempre potente defensa de Baltimore logró su primer partido de más de 100 yardas de carrera. También fue el segundo receptor con mayor botín. Que tuviese más protagonismo era algo que desde aquí veníamos reclamando toda la temporada.

 

Jessie Bates

Poco más puede hacer el pobre. Volvió a poner de manifiesto su capacidad para atrapar los balones que caigan cerca de su zona con una intercepción nada sencilla. Sin embargo, fracasó en su intento de contener a los tight-ends que le sacan como dos cuerpos de grande. Entre la poca o nula ayuda que recibe de los linebackers en cobertura o de la línea en la presión al QB, se le ve desbordado. No creo que esté jugando peor que el año pasado, sino que tiene un rango mucho más amplio que cubrir.

 

HICIERON LO QUE PUDIERON

Ryan Finley

Es obvio que debo hablar de él, pero ni lo puedo poner en un grupo, ni creo que se merezca caer en el otro. Tuvo acciones que me gustaron. Le vi bien plantado en el pocket, sobrellevando la presión mejor que Dalton. También me gustó su decisión cuando decidía salir a correr, mucho más móvil que el pelirrojo. Sin embargo, tuvo varios lanzamientos muy desviados, sobre todo al principio. También cometió errores de novato que nos costaron muy caros: un pick#6 tras un mal pase (el balón cuando se pasa al exterior debe ir al receptor o fuera, nunca en la órbita del cornerback que cubre por dentro) y un strip-sack que también nos costó otro touchdown.

Estos fallos también los cometen quarterbacks veteranos, así que tampoco debemos crucificarle por ellos. No era partidario de su titularidad, pero lo que tampoco tendría sentido ahora es sentarle para el partido en Oakland. Tiene que seguir como directos y corregir estos defectos, a medida que le dan más responsabilidad (como por ejemplo, jugarse alguna bomba, que tampoco pasa nada).

 

Tyler Eifert

Que los receptores tuvieran una tarde aciaga, dejándose caer demasiados pases, tampoco ayudó a Finley. Al menos, Eifert salió al rescate en la red-zone, una situación que se nos está atragantando especialmente este año. Su involucración en el juego de la jornada anterior contra Rams (9 targets) fue un espejismo. Apenas le lanzaron 4 veces, de las que solo pudo atrapar 2. Dentro de la infrautilización que este cuerpo técnico está haciendo de los tightends (incomprensible, por mi parte), al menos da la cara cuando se le busca.

 

NO ME GUSTÓ

Billy Price

Siempre he sido defensor suyo, pero hay que reconocer que está totalmente perdido. No tengo claro si devolverle a su posición natural de center sería la solución para recuperarle (pasando a Hopkins a uno de los puestos de OT). Continuamente superado, y despistado en sus asignaciones, se escuchan rumores de que va a perder la titularidad para el partido en Oakland y no podemos decir que sea una mala decisión.

 

Nick Vigil

Mi amigo Miguel Angel (@kebrantahuesos) denomina a estos jugadores “máquinas de placar por defecto”. Al final del día, su hoja de servicios está cargada de tacleadas, pero éstas se producen porque antes ha dejado recibir a su oponente, o se realizan varias yardas más atrás de dónde deberían, o simplemente porque estaba en el campo y pasaba por ahí. Sin instinto, sin velocidad, sin cintura, sin contundencia,… juega porque nuestra unidad de linebackers es lamentable (Reynolds es otro fichaje donde nos hemos cubierto de gloria), pero si no le renovamos (yo desde luego no lo haría, pero de esta directiva me puedo esperar cualquier cosa), difícilmente tendría acomodo en otro equipo de la NFL.

 

Stanley Morgan

Como undrafted, no va a tener muchas oportunidades en la NFL, por lo que no debería desaprovechar las pocas que le den. Dado que no parece que su futuro pase por convertirse en un gran bloqueador, por mucho que los entrenadores insistan en hacerle fracasar en esa tarea, tendría que asegurar mejor los balones que le lancen. Precisamente por ser un habitual suplente, debería tener una mejor coordinación con Finley en los entrenamientos. El “casting” de estos 7 partidos que nos quedan de liga no es sólo para determinar plazas de titular en 2020, sino también fondo de banquillo, qué posiciones no es necesario reforzar. Con Green (si le renuevan, esperemos que sí), Boyd, Ross, Tate y Erickson como seguros, sólo queda libre una plaza, y seguro habrá varios competidores.

 

Playcall ofensivo

Acepto que me llamen “old school” por defender planteamientos anticuados, pero me sigue sacando de quicio que en jugadas de 3ª y 1 se alinee el QB en shot-gun en vez de bajo el center, y arrasar con todo en formación en “I”, o incluso hacer un “QB-sneak”. O peor aún, hacer un pase en pitch para ir más atrás todavía cuando tenemos tan poco para avanzar. La efectividad no debe estar reñida con la modernidad. Me gusta que Taylor se juegue 4ºs downs (entre otras cosas, no tenemos mucho que perder ya), pero hagámoslo con inteligencia, sin “pasarnos de listos”. Tenemos que ser conscientes de nuestras limitaciones, y aunque esa estrategia pueda funcionar en otros equipos, en el nuestro está demostrado que no.

Gastamos (algunos podrían decir “desperdiciamos” y no estarían muy equivocados) una segunda ronda en un TE bloqueador como Sample, a quien apenas utilizamos. El pasado domingo decidimos hacerlo, y ¡vaya por Dios! el pobre se lesiona (un tight-end que se nos lesiona, esto me parece un dejà-vú”). La solución fue poner a un OG como “extra-OT” para facilitar las jugadas de carrera. Y ojo, no veo mal que le demos minutos al novato Jordan para que entre en juego, pero entonces me pregunto, ¿para qué tenemos activado a Cethan Carter? Tampoco voy pedir a Uzomah, probablemente el jugador que más cobre en la relación “sueldo/snaps”, porque su misión, en teoría, es la de receptor (aunque en lo que llevamos de temporada, la cantidad de recepciones que lleva suma la escalofriante cifra de 9, una media de 1 por encuentro). La gestión de los tight-ends de este cuerpo técnico es absolutamente lamentable.

Desde luego, si la “novedad” ofensiva era darle 30 carreras a Mixon (lo que aplaudo), para hacer esto no había necesidad de sentar a Dalton. A Finley hay que pedirle precisamente lo que Dalton no puede hacer. Si es más móvil, diseñar jugadas para que corra él. Y de vez en cuando, ordenarle lanzar profundo a ver qué pasa. Como decía, no tenemos nada que perder.

Tampoco tiene más relevancia, pero yo me hubiera jugado el 4ª y 14 en vez del field-goal que ponía el intrascendente 49-13 en el marcador. Y sigo preguntándome por qué ni en los minutos de la basura se le da una oportunidad al RB Williams.

 

Despropósito defensivo

Lamar Jackson no sólo nos pasó por encima corriendo, cosa que era muy posible que hiciera porque este año nadie le está pudiendo parar, pero también nos ganó la partida como pasador. Aparte de no poder hacerle ningún sack (el único que conseguimos materializar en todo el partido fue a Griffin), tan poco le inquietamos que de sus 17 pases solamente 2 fueron incompletos. Fuimos un juguete en sus manos, con el agravante de que veníamos de bye y, en teoría, tuvimos 2 semanas para preparar el encuentro. No sé qué demonios estuvimos preparando, porque nos pasaron por encima.

Atkins cometió fallos incomprensibles para su calidad, Dunlap no fue factor, Lawson no debe estar todavía al 100%, Hubbard ya debe estar cansado de tener que hacerlo todo. La línea defensiva estuvo completamente dominada. Atrás tampoco mejoró la cosa. La idea de poner en el exterior a Webb no parece la más apropiada; para eso, aunque no es su posición ideal, mejor Dennard. La gestión de la secundaria, la especialidad de Anarumo, tampoco me parece en absoluto adecuada.

 

DRAFTÓMETRO

Del presente, poco más que analizar, así que miremos al futuro:

1ª Ronda: QB. Tras la exhibición de Burrow y Tua (pese a estar lesionado) el pasado LSU-Alabama, da la impresión que no podemos equivocarnos al elegir QB en el top-3. Ni siquiera escogiendo a Herbert.

2º Ronda: OT. Lo de Hart es insostenible. Jerry y Smith no pueden seguir en este equipo. Glenn se va a ir, si no le echamos antes. Necesitamos 3 nuevos OTs (al menos 1 titular), y en la agencia libre no sale nada bueno; y si lo hace, su último pensamiento es venir con nosotros.

3ª Ronda: CB. Kirkpatrick es un dolor, pero sin él estamos aún peor. Webb y McRae no pueden continuar. Phillips es un CB-slot. Necesitamos alguien más que pueda cubrir dignamente el exterior.

4ª Ronda: SF. Si se confirma el paso de Williams a LB, necesitamos un safety que pueda frenar a algún TE.

5ª Ronda: OG. Redmond y Miller son dos pesos muertos a jubilar. Si Price tampoco resulta como OG, necesitamos un acompañante para Jordan.

6ª Ronda: LB. En estas rondas bajas no vamos a encontrar titulares, pero para equipos especiales necesitaremos reforzar la unidad de LBs. Los reemplazos de Brown y Vigil deben salir de la agencia libre, ya tenemos demasiadas experiencias fallidas con LBs novatos.

7ª Ronda: OT. Algún proyecto interesante para desarrollar desde el equipo de prácticas. Son raros los casos en los que de aquí sale un titular, pero no debemos dejar de intentarlo.

 

RENOVACIONES:

A.J. Green (WR): SI. Aunque sólo sea 1 año con la etiqueta de franquicia. Le vendrá muy bien al nuevo QB rookie.

Darqueze Dennard (CB): SI. No creo que encuentre nada apetitoso por ahí fuera, y a nosotros nos hace un buen papel como CB-slot. Tampoco nos sobran CBs aprovechables.

Tyler Eifert (TE): DEPENDE. Si se le consigue retener por un precio adecuado, no deberíamos dejar escapar el poco talento que tenemos. Ahora bien, si se sube a la parra, para lo poco que le utilizamos, mejor emplear ese dinero en otra posición y que Uzomah dé un paso adelante.

Trey Hopkins (C): SI. La única buena noticia en la línea ofensiva. Le necesitamos como center titular. Objetivo priritario.

Kerry Wynn (DE): SI. Lo cierto es que aportó buen rendimiento saliendo como relevo. No pedirá mucho, por lo que podríamos renovarle, y luego tras el training-camp, ver qué hacer.

Andre Smith (OT): NO. Hay que soltar peso. Si por alguna circunstancia nos hiciera falta más adelante (esperemos que no), es muy probable que esté disponible.

John Jerry (G/T): NO. La broma ya ha durado demasiado. Gracias por hacer más de lo que se le pedía, pero adiós.

LaRoy Reynolds (LB): NO. Cuando hablo de reforzar la unidad en la agencia libre, no me refiero a esto.

Nick Vigil (LB): NO. Ya está bien de conformarnos con lo “malo conocido”. Necesitamos un LB veterano (pero no acabado) que aporte calidad y liderazgo.

Andrew Billings (NT): NO. Su papel también lo puede hacer Tupou, que por ser RFA será retenido sin mayores problemas.

Clayton Fejedelem (SF): SI. Realiza una importante labor en equipos especiales, y en defensa no desentona demasiado. El típico jugador de equipo que siempre es interesante retener.

El resto de jugadores que terminan contrato son RFA, y yo renovaría a todos. A Tupou y Wilson con tender de 2ª ronda, y al resto, incluso a McRae y Redmond, con el tender más bajo, sólo por precaución en previsión de lesiones para cortarles tras el training-camp, porque nadie se los va a llevar.

 

CORTES

Bobby Hart (RT). Su sueldo es inmerecido. No me puedo creer que no encontremos nada mejor en la agencia libre.

John Miller (OG). Un impacto salarial de 5 millones y medio para un tipo que debería ser suplente. Cortándole nos ahorramos la mitad.

B.W. Webb (CB). Si renovamos a Dennard y drafteamos otro CB, se vuelve totalmente prescindible. Sólo dejaría 1 millón de dinero muerto.

Dre Kirkpatrick (CB). Si no cortarle, al menos tratar de reconstruir el contrato (como hacen todas la franquicias), quizá añadiendo un par de años, para reducir el impacto de 11 millones contra el salary-cap en 2020. Con ese sueldo y edad (29), es complicado traspasarle.

 

TRASPASOS

Andy Dalton (QB). Ya no forma parte del futuro de la franquicia. 17 millones y medio es demasiado para un suplente. Por esa misma razón será complicado traspasarle, por lo que la opción más probable es que sea cortado.

Cordy Glenn (OT). Todavía tiene cierto nombre en la liga y está claro que no quiere continuar aquí. No creo que saquemos mucho, pero nos libramos de un contrato de 9,5 millones.

John Ross (WR). Lo cierto es que entre unas cosas y otras no ha cuajado como se esperaba. Quizá un QB con más brazo pueda sacarle más rendimiento, pero si sale un buen trade, yo no lo dudaría.

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