Bengals 32 – Eagles 14

Los Bengals se impusieron a los Eagles con notable solvencia y superioridad. A buenas horas. Ha habido que esperar a estar fuera de la carrera por los playoffs para ver por primera un partido en que ataque y defensa se conjuntaron para tener un excelente rendimiento el mismo día (lo de los equipos especiales, por contra, parece no tener remedio). Como agradable sorpresa, hoy la columna de lo que me gustó será más extensa que su opuesta.

 

ME GUSTÓ:

 

Uniforme: Llevo años diciendo que la combinación de colores que más me gusta para el equipo es precisamente ésta: camiseta naranja y pantalón negro. Con ella, aún no conocemos la derrota (hemos ganado las 4 veces que la hemos vestido). Es decir, además nos trae suerte.

 

Línea ofensiva: Por primera vez en más de un año, Dalton acabó el partido sin recibir ni un sack. ¡Y vaya si se notó en su juego! Mucho más sosegado y efectivo. Manda huevos que hayamos tenido que esperar al 12º partido para descubrir que (de momento) el mejor sitio para Ogbuehi es el banquillo, y que a Bodine había que hacerle ver que su puesto no estaba seguro para que espabilase.

 

Andy Dalton: Después de varios partidos desaparecido (no todos achacables a la ausencia de Green) volvió a ofrecernos un recital del buen juego al que nos había acostumbrado. Quitando algún pase fuera de rango a Boyd, estuvo milimétrico en los pases profundos (¡oh, sorpresa, se pueden lanzar, no están prohibidos!) y en la red-zone. Le hemos criticado con razón cuando ha estado mal, creo que es justo reconocer cuando ha estado bien.

 

Cuerpo de receptores: Pues va a ser que sí tenemos receptores, y que sólo hacía falta hacerles llegar el balón. ¡A buenas horas! En todo caso, es interesante comprobar que no tenemos por qué cebarnos sólo en Green porque otros menos utilizados como Core, Burkhead, Wright e incluso Erickson, demostraron que si se le da la oportunidad, pueden hacer cosas interesantes.

 

Fluidez ofensiva: Como consecuencia de lo anterior, nuestros 6 primeros drives acabaron en anotación para ponernos en cómoda ventaja de 29-0. Por momentos nos recordó a la facilidad con que movíamos el balón en tiempos de Hue Jackson. Incluso, maravilla de las maravillas, fuimos capaces de anotar TD en un two-minutes-drill antes del descanso. La carrera sigue sin funcionar, pero la alternancia del pase corto con el medio y el largo dio sus frutos.

 

Vontaze Burfict: Realmente, he visto muy pocos linebackers con tantos instintos como él para este deporte. Desgraciadamente, también he visto muy pocos como él con tan poco interés en aprovechar su talento. Si no enfangase en jugadas sucias, y trabajase el gimnasio para ponerse en forma (le sigo viendo pasado de peso), sería indiscutiblemente el mejor LB de la liga. Sus dos intercepciones fueron realmente talentosas, y un nuevo partido con más de 10 placajes, una muestra de que pocos como él intuyen por dónde va a circular la jugada.

 

Línea defensiva: Si bien no se tradujo en sacks (sólo 1), se llegó bastante a Wentz, y vimos aparecer a Atkins, y deflectar pases a Dunlap y Peko (aunque éste en uno de ellos se lo pasase de vuelta al propio Wentz que corrió 7 yardas, y es que Peko es así, una buena y otra mala, como la falta personal innecesaria tras la primera INT de Burfict). También a destacar la aparición en rotación de DeShawn Williams.

 

Turnovers: antes del partido, reclamaba más protagonismo en la parte “ofensiva” de la defensa. Creo que las 3 intercepciones (más las casi intercepciones de todos los partidos) muestran que si se intenta ser “agresivo” (no violento, sino atacando las líneas de pase, o levantando los brazos, como también nos hacen a nosotros) se consiguen resultados que no sólo afectan a la defensiva, sino que aportan tranquilidad y excelentes posiciones de campo al ataque.

 

Arbitraje: Les pitaron 10 faltas a los Eagles, que supusieron 88 yardas y 4 primeros downs a nuestro favor. No digo que no lo fueran (alguna sí que se la pudieron evitar), pero hubiera preferido que en vez de pitarnos todo el mismo día, nos hubieran arbitrado de forma más equitativa los anteriores. En todo caso, bien por Triplette (me encanta este tipo, sobre todo, su descojone cuando nos pitó una salida falsa a dos jugadores).

 

NO ME GUSTÓ:

Lesiones: Siempre es lo peor de cada partido, y ver salir cojeando a Fisher, después de estar teniendo un buen partido (¡por fin se dignaron a ponerle!) no fue nada agradable. Esperemos que no sea muy grave, y que se recupere al menos tan pronto como de la lesión que sufrió en pretemporada. El problema es que con lo poco que queda de liga, es complicado que llegue a tiempo. Otro que salió tocado fue Whitworth, pero volvió al campo después. De todas formas, en frío, habrá que ver cómo evoluciona, porque ya sabemos que tiene una edad.

 

Mike Nugent: Otro error en un extra-point y un FG que entra llorando tras pegar en el palo (¡y lo chutaba desde 38 yardas, ya ni siquiera de más de 40!). A su favor el placaje que cortó un retorno muy peligroso (manda huevos que tenga que ser el kicker quien plaque). A estas alturas, ya da igual, porque perder o ganar nos da lo mismo, pero con tan ridículo porcentaje de acierto, y tan escaso rango de distancia, no puede seguir estando en la plantilla en 2017.

 

Playcall ofensivo: Hicimos dos jugadas de “fantasía”. Una fue un snap directo a Hill para apenas 2 yardas (que acabó con Whitworth lesionado), y la otra un pase a Fisher como receptor elegible, que se saldó con fumble y lesión del OT (que debió haberse echado al suelo una vez conseguido el primer down, pero eso es otro tema). Zampese, hijo, para esto estate quietecito. Sin embargo, lo que más me encabrona son las jugadas en que una y otra vez le dan el handoff a Hill desde shot-gun, que no solo no funcionan nunca, sino que lo más normal es que perdamos yardas. Yo creo que ya está bien. Si quieres seguir haciéndolas, utiliza a Burkhead que se ha mostrado de largo mucho más eficaz. Y como remate, en el último cuarto con una clara ventaja en el marcador, ordenamos 2 jugadas de carrera y 4 de pase (quito el último drive porque era evidente que lo que procedía era que PHI quemase sus tiempos muertos). Que 2 de esos 4 pases acabasen en fumble fue mala suerte, pero los otros dos fueron incompletos que pararon el reloj, y esto era precisamente lo único que debíamos evitar.

 

Concesiones en terceros downs: Tras hacer una gran labor en primer y segundo down, provocando a los Eagles que tuvieran que jugar terceros largos, en este momento decisivo cometemos errores que anulan el buen trabajo anterior. Fallos de placaje, despistes y descoordinaciones que dejan solos a los receptores, y mi favorita, no dejar a nadie en vigilancia al QB (o dejar al lento de Burfict) para que lo convierta fácil. En 22 ocasiones que se vieron en 3ª ó 4ª oportunidad, convirtieron la mitad. Otro equipo más cuajado nos lo hubiera hecho pagar caro.

 

Las cagadas de la semana son para:

Clayton Fejedelem por “A ver chaval, ya sé que eres nuevo, pero los nuestros son los de naranja, a los que hay que placar es a los otros.”

Cody Core por “A ver chaval, ya sé que eres nuevo, vete a hablar con Fejedelem, que te tiene que explicar una cosa.”

Jake Fisher por “Ya que no me ponen en la OL, quería ganarme un puesto como receptor, que ahí a lo mejor había más posibilidades, por eso intenté ganar más yardas y no me tiré al suelo una vez conseguido el primer down para consumir tiempo

Mike Nugent por “En algo soy el primero de la NFL: en fallar extra-points. Y sobre los fields-goals, a ver si os creéis que es tan fácil acertar al palo.

Rex Burkhead por “Estoy aprendiendo mucho de Bernard y de Hill. De Gio, su elusividad y determinación; de Jeremy, su capacidad para cometer fumbles.”

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de “La Perrera Brown”.
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com

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