Bengals 37 – Buccaneers 34

Hacer puenting, tomar comidas con exceso de sal y picante, olvidar la fecha del aniversario… son actividades que a ciertas edades pueden considerarse de alto riesgo para nuestra salud. A ellas hay que sumar el peligro que para nuestra integridad cardíaca supone ver los partidos de los Bengals. No hay encuentro, por claro que parezca, en el que nos libremos de sufrir.

 

 

El partido respondió una vez más al carrusel en que se está convirtiendo la temporada. Fases de brillantez encadenadas a periodos de absoluta desconexión y oscuridad. Como el día de Baltimore, teníamos el partido encarrilado a 2 minutos del descanso, y tal que aquel, a punto estuvimos de tirarlo por la borda. Dos cosas me quedaron claras. Este equipo no sabe jugar con ventaja en el marcador. La selección de jugadas de ataque fue infame. Mixon había corrido para más yardas que ningún otro RB en la primera mitad en toda la NFL, y no fuimos capaces de continuar esta senda, para asentar el marcador y sobre todo, hacer pasar los minutos.

 

Sin embargo, por otro lado, la segunda enseñanza que nos deja el partido es que el ataque sabe anotar cuando debe hacerlo. Como en Atlanta, y contra Steelers, tenía la última posesión para anotar, y lo hizo. Igualmente, contra Dolphins y Colts, pese a no carburar durante buenas fases del encuentro, también consiguió poner puntos en los instantes finales cuando se necesitaba.

 

La defensa ya es otra historia. De nuevo, un capazo de puntos encajados, lo que demuestra que está muy lejos del nivel esperado. Y esto a pesar de conseguir 4 turnovers, que está muy bien, pero si no, hubiese sido aún peor. Sabíamos que los problemas que generaría Tampa vendrían por el aire, y aun así concedimos demasiados big-plays. Se cortó la sangría de placajes fallados… relativamente. La jugada del segundo TD de Buccaneers en la que el receptor se zafa de 4 defensores es patética.

 

Quizá lo más positivo sea el descanso de la próxima semana. Cada jornada perdemos efectivos por lesión. Esta vez, el principal damnificado fue Lawson, a quien desgraciadamente hemos perdido para todo el año. Pero también sufrieron golpes Boling, Kirkpatrick y Green. Como no me fio de las predicciones de nuestro cuerpo médico de que son lesiones de poca importancia, hasta que no les vea entrenar no me quedaré tranquilo, pero son nuevamente 3 titulares que van a encarar el próximo partido con molestias, eso si hay suerte y pueden jugar.

 

Resulta paradójico que tras una victoria me resulte más complicado encontrar protagonistas para la sección de “me gustó” que para la de “no me gustó”. Pero así somos nosotros. Tanto los jugadores, irregulares, como los aficionados, exigentes.

 

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de “La Perrera Brown”.
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com

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