Chargers 26 – Bengals 21

Marvin Lewis por “No voy a poner a los jóvenes en vez de a los veteranos porque apenas les conozco. Bueno, a Nickerson sí, porque conozco a su padre”.

 

Antes del partido, la principal noticia en el lado defensivo eran las ausencias de Burfict y Kirkpatrick. Dos titulares consolidados cuyas bajas podrían tener un impacto decisivo, sobre todo en la debilitada unidad de linebackers. A lo hora de la verdad, nadie les echó en falta.

 

La secundaria tuvo uno de sus mejores partidos. De hecho, buena parte de la recuperación de la presión de la línea se debió a sus excelentes coberturas. Jackson probablemente tuvo el mejor partido del año, y entre Russell y Phillips se combinaron bastante bien para cubrir el otro lado. Es cierto que alguna cagada hubo, como la que propició el primer TD de Chargers, pero en líneas generales, nada muy diferente a lo que nos hubiésemos encontrado con Kirkpatrick.

 

La unidad de linebackers también rindió a su nivel acostumbrado. Es decir, a un nivel paupérrimo. Nadie echó en falta a Burfict porque Nickerson es igual de lento que él. Hay que dar gracias a que el equipo angelino equivocó su ofensiva centrándose en el pase cuando corriendo hubiese hecho lo que le hubiera dado la gana. Me gustó Evans, y en mi opinión, Williams, ayudando desde la posición de safety, no estuvo tan desaparecido como en otras ocasiones.

 

En todo caso, resulta inconcebible que sea Nickerson el MLB titular, y quien transmita las órdenes de Lewis (por cierto, mediante walkie-talkie porque fallaba el sistema de microcascos, es que somos patéticos hasta para esto). Sobre todo cuando tenemos al 3ª ronda Jefferson chupando banquillo (apenas jugó 2 miserables snaps), o incluso Bell, otro undrafted, probablemente igual de irrelevante, pero que rindió mejor que él en pretemporada. Realmente, no acierto a comprender la reticencia a dar mayor participación a Jefferson. Peor que el enchufado no lo puede hacer. Y si lo hace, al menos le servirá de aprendizaje para 2019.

 

Otro hecho curioso del pasado encuentro fue la irrupción en el apartado estadístico de los DTs Ringo y Scott, de los cuales apenas teníamos constancia de su presencia. Jugaron un 30 y un 20% respectivamente de todos los snaps defensivos, lo cual también viene a decirnos que aunque sean jóvenes, hay que darles oportunidades, porque a veces pasan cosas. Sentados en el banco, seguro que no.

 

Si nos vamos al apartado ofensivo, también resulta lamentable que Tate sólo jugase 1 snap. Sólo 1, en comparación con los 33 de Core (la mitad de todos los ofensivos). Ni siquiera en las jugadas de goal-line, o en las conversiones de 2, que tanto se nos atragantaron y donde su corpulencia hubiese sido un factor determinante. La extrema jerarquización del tiempo de juego en favor de los veteranos, relegando a los novatos al anonimato, es sin duda uno de los mayores lastres que está dejando la época de Lewis.

 

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de “La Perrera Brown”.
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com

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