Draft 2019

Colts 31 – Bengals 27

Llevo repitiendo todo el año que el objetivo para esta temporada era competir. Contra Colts se compitió. Ahora toca un nuevo objetivo: no pecar de pardillos, porque es difícilmente explicable desaprovechar una ventaja inicial de 21 a 0. El equipo mostró dos caras. La de un ataque capaz de desarticular a la mejor defensa de la NFL, para después no volver a pisar la zona roja. La de una defensa agobiante capaz de desquiciar al veterano Rivers, para después ser un monigote en sus manos, ya fuese mandando a todos en cobertura o en blitz. El problema es que la cara buena de ambas solo duró un cuarto.

El enfrentamiento afortunadamente no dejó secuelas físicas (esquivamos lesiones que parecían serias de Mixon y Covington), pero puede dejarlas en el apartado anímico. Las rajadas en redes sociales no se han detenido, mostrando la escasa disciplina impuesta por el staff. La implantación de una mentalidad ganadora hace aguas por todas partes, como no puede ser de otra manera tras el 3-18-1 de la era Taylor. Una cosa es no ser exigentes, y otra ser complacientes. Taylor debe responsabilizarse de la marcha de su equipo. Las lesiones nos están afectando, pero de parecida manera lo hacen a todos los equipos, y de la maestría del cuerpo técnico depende minimizarlas.

 

Burrow, irregular

La irregularidad va implícita en la bisoñez. Nuestro #9 alternó pases muy precisos, con otros no tanto (pero probablemente atrapables a poco que los implicados hubiesen puesto más de su parte). Se escapó de una intercepción, y cayó en la trampa en el drive definitivo buscando ser agresivo. El pase largo que no atrapó Green iba quizá un poco corto. El pase en rollout a Thomas no llegó a ser atrapado. En el primer touchdown, probablemente hubiese podido anotarlo corriendo en vez de buscar el pase a Mixon (quien también debió haberlo cogido).

Todo esto creo que es aceptable en un novato, pero necesitamos ver mejoras. Debe identificar mejor las defensas para evitar que le llegue la presión mientras pasa de una lectura a otra. Vimos RPO, pero creo que sólo una. El fleaflicker estuvo bien ejecutado, da la impresión de que tiene buena sintonía con Higgins. No obstante, pese a otro partido con más de 300 yardas, siento que sigue como con el freno de mano puesto. Da la sensación de poder rendir mucho más, sobre todo con los pies. Para lo que está haciendo, ya teníamos a Dalton.

Mientras no mejore la línea, Burrow debería hacer todo lo posible por evitar situaciones como la de la fotografía (foto de Trevor Ruszkowski para USA TODAY Sports).

La línea ofensiva no dio tanta pena.

A nivel estadístico, sólo permitió 2 sacks, aunque también hay que señalar que la línea defensiva de Colts estaba mermada por las lesiones. Burrow no se vio tan presionado como en jornadas anteriores, lo que le permitió algo más de margen para conectarse con sus receptores. No obstante, seguimos con las clásicas penalizaciones de Redmond.

En cierto modo, la carrera también funcionó, al menos al principio, y hay que concederle su parte de mérito en los 3 TDs terrestres que conseguimos. Johnson apareció en formaciones de power. Sin embargo, volvimos a fracasar en jugadas de pocas yardas. Esperemos que Su’a-Filo no tarde en volver, a ver si así mejoramos algo.

 

Mixon, dubitativo

Siendo cierto que la línea ofensiva ayuda poco, también me pareció que Mixon dudaba sobre el camino a seguir. Tanto bailecito ante una defensa tan veloz como la de Colts es contraproducente. Debe ser más decidido, aunque tome la decisión incorrecta.

Llevábamos mucho tiempo reclamando más participación para Bernard, y tuvo que sobrevenir una lesión de Mixon para que se produjera. El resultado fue un touchdown muy meritorio por el medio del tráfico y en un segundo esfuerzo. Gio nunca decepciona.

Quien sí me decepcionó fue Perine. Tanto reclamarle para jugadas de pocas yardas y en una que le ponen, se queda en la línea de scrimmage. Igual la concepción de la jugada, utilizándole como FB, tampoco fue la más oportuna.

Tuvimos también un par de carreras de WRs, para Boyd y Higgins, que en el caso del primero funcionó muy bien. No entiendo cómo teniendo a Ross en el banquillo no se le utilizó a él, pero es una alternativa que debemos seguir empleando.

 

Buenas y malas noticias en el apartado de receptores

Probablemente, una de las pocas buenas noticias del partido en Indianápolis fuera la recuperación para la causa de A.J. Green. Ya no es el WR diferencial que era, eso está claro. Ahora recibe y se va al suelo, bien por problemas físicos, miedo, o lo que sea. Le falta velocidad y ha perdido su chispa en las recepciones “imposibles”, pero todavía puede sernos útil como “possession receiver”.

Otro detalle positivo es la confirmación de Higgins. Primer partido con más de 100 yardas (125), y la facultad de realizar bigplays (lo que en teoría debería ser la especialidad de Ross). Nos conformamos con poco, es cierto, pero cada paso hacia adelante cuenta. También constatar que Boyd es todo un seguro para esta ofensiva. Por su parte, Thomas, ya establecido como nuestro WR4 (aunque regrese Tate no creo que pierda este estatus), alternó drops con un impresionante bloqueo en una buena acción de Boyd. Ojalá pudiésemos hacer un “frankenstein” con las cosas positivas de unos y otros para conseguir el WR ideal…

La parte negativa viene por Ross. Activo por la lesión de Tate, sólo participó en un triste snap. No tengo duda sobre el fiasco que ha resultado su fichaje, como tampoco sobre la impresión de que el cuerpo técnico es incapaz de sacar partido de sus habilidades. No me extrañaría verle triunfar en otro conjunto en 2021, mientras nos tiramos de los pelos.

Otro factor decepcionante fue nuevamente el olvido de los tight-ends. Un solo pase a Sample y otro a Carter que no fueron recepcionados. Siguen sin estar involucrados en la ofensiva, y contra Browns deben ser uno de los puntos fuertes de nuestro ataque por la debilidad de Cleveland en su cobertura.

Cuando Green era Green, estas recepciones no se le escapaban (foto de Andy Lyons / Getty Images)

 

Hay caso Dunlap

Pese a haber anunciado en Instagram su disposición a aportar todo cuanto pueda al equipo, aunque no le guste su situación actual, creo que el mal ya está hecho. Por más que sea un veterano de toda la vida en el club, y un peso pesado del vestuario, se equivoca creyendo que la afición le va a apoyar si sale a criticar al equipo en redes sociales (incluso llevando razón, esas cosas no se airean).

Nunca ha sido de callarse. Siempre fue una voz crítica ante la falta de acción en la agencia libre. Sin embargo, pese a su incuestionable calidad, debería refrendar sus palabras con más rotundidad en el campo. Todos conocimos su irregularidad. Hay días que se crece y parece gigante y otras el hombre invisible. En todo caso, lo que sí tengo claro es que a estas alturas de su carrera no se va a reconvertir a OLB. Creo que tuvo un pase cortado, pero también en otra ocasión dejó solo a Taylor en una jugada donde estaba abierto a la flat como receptor que nos costó encajar muchas yardas.

Cuando se ve durante el partido la comodidad con la que Rivers diseccionaba nuestra defensa con sus pases, es oportuno plantearse la idoneidad de la estrategia de Anarumo de dejar en el banquillo a dos de los mejores rushers como Dunlap y Atkins. Puede entender que pierdan snaps con respecto a Kareem para que el novato se vaya fogueando, pero ¿con Bledsoe? Los experimentos deben refrendarse con resultados, y de momento, el cambio no los está dando. Y si el revulsivo es contratar a nuestro viejo conocido (y afortunadamente casi olvidado) Hunt, con 33 años, la impresión es que nos toman el pelo.

 

Los linebackers ya no son una debilidad

Quizá por la falta de pass-rush, o por las debilidades en cobertura, lo cierto es que el foco de las deficiencias defensivas ya no está puesto sobre los linebackers. No sufrimos contra la carrera de Colts (aunque más bien la pararon ellos, ya que, como consecuencia de ir por debajo en el marcador, se dedicaron más a pasar).

Más criticable podría ser, si es suya la competencia, el triste papel que representamos cubriendo (es un decir) a los tight-ends. Nos clavaron 2 TDs de pase, y nos dejamos engañar en una formación wildcard para otro más de carrera.

En todo caso, ilusiona ver el buen papel que están haciendo nuestros jóvenes y, sobre todo, tranquiliza de cara a que podemos olvidarnos de reforzar esta unidad en un futuro donde vamos a necesitar invertir en muchas posiciones.

El marcaje a los tight-ends es una deficiencia crónica en nuestra franquicia (foto de Andy Lyons / Getty Images)

 

Problemas en cobertura

La vuelta de Alexander no solucionó los problemas en el puesto de cornerback. Como sospechábamos, ocupó el slot, mientras en el slot se alternaban las cagadas, unas veces (la mayoría) de Sims, otras de Phillips. No sé si será un “desperdicio de talento”, como proclamaba Phillips en twitter, pero un CB “talentoso”, debería hacerlo bien en varias posiciones, no solamente en el slot.

La lesión de Waynes nos está haciendo mucho daño. Jackson hizo un partido casi perfecto, secando a Hilton, el mejor WR rival; pero en el otro lado, hicimos internacional al undrafted Marcus Johnson (108 yardas), quien no era más que el WR4 de Colts. Por aquí podemos encontrarnos otro serio problema, empezando el próximo domingo contra Browns.

Que Bell era mediocre en cobertura, ya lo sabíamos. No pueden por tanto sorprendernos sus errores en este apartado. Sin embargo, querer solucionarlo alineando a Shawn Williams es síntoma de no conocer realmente el personal que tenemos. Menos mal que tenemos a Bates rindiendo a nivel Pro Bowl. La intercepción que consigue es muy típica de él, yendo a por todas buscando el balón, aunque hubiese podido pasar el defensor.

 

Debemos encontrar una solución mejor que dejar a Sims por el exterior (foto de Michael Conroy / AP Photo)

“Pantorrillas” Bullock volvió a liarla

En un día no especialmente afortunado para los equipos especiales (nos clavaron un punt en nuestra yarda 1, y Huber fue incapaz de sacar otro más allá de nuestro propio campo), Bullock volvió a ser protagonista. En un partido tan ajustado, cualquier detalle es fundamental, y un nuevo fallo de nuestro kicker, en el momento más inoportuno, nos impidió lograr el triunfo (no es lo mismo tener que buscar en el último drive el touchdown o que nos fuese suficiente con alcanzar field-goal range).

Es cierto que, previamente, había enchufado uno de 55 yardas, pero a un profesional hay que exigirle que anote cuando debe hacerlo. 48 yardas es una distancia convertible a este nivel, con más razón en un estadio cerrado. Lamentablemente, Bullock se ha convertido en un habitual de esta sección crítica. Cuando algo no funciona, se debe cambiar. Con todos los problemas de lesiones que estamos sufriendo, especialmente en la línea defensiva, me sigo preguntando para qué seguimos teniendo a Seibert ocupando una plaza en el roster. No sé si será la solución, pero con el esfuerzo que nos cuesta competir, no podemos seguir dependiendo de la inspiración de alguien tan irregular como Bullock.

 

Cuestionables decisiones técnicas

En defensa, tras parar los 3 primeros drives de Indy, nos anotaron en 5 de los siguientes 7. Está claro que no supimos dar respuesta a los ajustes que hicieron. Si mandábamos blitz, Rivers nos castigaba encontrando receptores libres. Si nos quedábamos en cobertura, Reich encontraba formaciones donde siempre aparecía alguien de los azules con ventaja (normalmente un tightend o a quien cubriese Sims). Nos convirtieron 7 de 11 terceros downs. Rivers jugó muy cómodo, mientras Atkins y Dunlap permanecían en el banquillo. En la línea sólo presionaba Lawson. Muy poco para lo que necesitábamos.

En ataque, tras anotar en los 4 primeros drives, no volvimos a estar más cerca de 30 yardas de la zona de marca de Indianápolis. Está claro que no supimos dar respuesta a los ajustes que hicieron. Sufrimos mucho para conseguir touchdowns, y eso que estábamos en su yarda 2 (incluso tuvimos que recurrir a un 4º down). Pese a que nos jugamos un fleaflicker (oh, yeah!), el playcall en general fue bastante plano, fácilmente interpretable para la defensa. Callahan nuevamente me volvió a decepcionar.

Pero tampoco Taylor, que es quien ordena las jugadas, estuvo acertado. Ese tercera y 1 con un FB-dive con Perine, fue una acción francamente discutible; como el hecho de jugarnos a continuación un field-goal largo, conociendo la irregularidad de nuestro kicker, en vez del 4º down. A toro pasado está claro que siempre se acierta, mi comentario es claramente ventajista, pero si estamos en una temporada en la que no nos jugamos nada, tampoco perdemos nada por arriesgar. Además, no lanzó el pañuelo rojo en un fumble de Boyd que parecía claramente down-by-contact. No es lo mismo 3ª y 2 que 3ª y 6 (acabamos chutando otro punt).

Queremos ver más a Burrow haciendo jugadas con sus pies (foto de National Football Posts)

El arbitraje me gustó

Otros días les doy palos, esta vez toca felicitarles. Aunque no exentos de errores (el citado fumble de Boyd que no parecía, algún holding a Green que se les escapó, una rigurosa interferencia de pase que anuló una buena jugada de Indy, …) en general, creo que fueron ecuánimes para ambos equipos, dejaron jugar sin convertir el encuentro en una ensalada de pañuelos amarillos, y no tuvieron influencia en el marcador final.

 

Conclusión

Un déjà-vu de otros partidos que ya hemos visto muchas veces en el pasado. Ilusionantes sensaciones que terminan en la mayor de las amarguras. Incapacidad para jugar bien durante los 4 cuartos del encuentro. Incluso si pudiésemos achacar la derrota a errores individuales (Bullock, fallos en cobertura, drops), hay que apuntar al cuerpo técnico. No comparto las críticas en público de algunos jugadores, pero me temo que están generando más problemas que soluciones. Su misión es tapar las grietas, no generar más, que bastantes tenemos. La lista de necesidades ya es lo suficiente extensa como para añadir más huecos a cubrir en el futuro.

Como colofón, ver a Dalton siendo interceptado por Kirkpatetick tras cometer éste una clara interferencia de pase, me trajo fríos recuerdos del pasado. Que no se nos olvide que por mal que nos veamos, y más que nos cabreen los resultados, estamos ahora mucho mejor de lo que estábamos.

La intercepción a Burrow en el drive final supuso el bajonazo definitivo de ánimo. Doloroso peaje que debemos pagar en aras del aprendizaje de nuestro joven QB (foto de Andy Lyons / Getty Images)

Un comentario en “Colts 31 – Bengals 27

  1. Completamente de acuerdo con tu análisis, cuando para el que el equipo está para más y para pensar en una temporada ganadora (como hace mucho no sucede) viene este mazazo de ubicarnos en nuestra triste realidad, ni hablar uno en bengalí de corazón y no hay más que apoyar al equipo de nuestros amores.
    Saludos desde Monterrey, México

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