Historias de los Bengals

COREY DILLON: ¿CONSEGUIRÁ OTRO ANILLO?

Nuestro equipo ha tenido grandes corredores, algunos muy carismáticos, pero si hay alguno que podría entrar algún día en el Hall of Fame a pesar de jugar en nuestro equipo, ese es Corey Dillon. Jugó cuatro veces la Pro Bowl, tres con nuestro equipo, además de ganar un anillo de campeón con los Patriots. El mismo Dillon, una vez comentó a los periodistas de los Patriots, “tenéis a O.J. Simpson en el Pro Football Hall of Fame y mis números son mejores que los suyos. ¿Porqué no puedo estar? Esta es mi pregunta. ¿Qué valida que él esté allí y yo no? No hablo de las transgresiones fuera del campo, eso es cosa suya.”

Corey nació el 24 de octubre de 1974 en Seattle, Washington. Creció en Capitol Hill, uno de los barrios más pobres y hacía todos los movimientos equivocados sin tener en cuenta las consecuencias. A pesar de tener una estrecha relación con su padre, se crio con su madre Jerline y sus dos hermanos mayores. Su largo historial juvenil incluía una condena por intentar vender drogas a un policía encubierto cuando tenía 15 años. Aunque Dillon siempre negó haber participado nunca en la venta de drogas. No era una mala persona pero la lealtad a sus amigos lo llevó a estar muchas veces en el lugar equivocado. La salida a los problemas fue el deporte. Siguió los pasos de sus hermanos que eran buenos atletas. Al cumplir siete años sus hermanos lo introdujeron al football en la parte delantera de su casa donde había hierba y pavimento. Sus hermanos Charlie y Curtis no tenían contemplaciones en esos partidos, o sea que le golpeaban siempre que podían. Su casa estaba cerca del estadio de los Washington Huskies, allí vio jugar a estrellas como Warren Moon, Mark Brunell o Napoleon Kaufman. También seguía la NFL donde todos sus ídolos eran corredores. Estudió los vídeos de Hall of Famers como Walter Payton, Jim Brown y Eric Dickerson. Cada día hacía 200 flexiones y 200 abdominales. De modo que en lugar de evitar el contacto lo buscaba. Asistió al High School Franklin, allí jugó con su primo Ed Raiford y formaron uno de los mejores dúo de todos los tiempos del estado para los Quakers. Los dos recibieron varios galardones como el Parade, USA, Best in the West y Tom Fleming All-American. Los dos destacaban en dos deportes, su primo con el baloncesto, mientras que Corey con el baseball. Dillon era un excelente catcher y fue nombrado All-metro y fue seleccionado en el draft de 1993 de la MLB por los San Diego Padres.

A pesar de esto no cumplía con los mínimos requisitos académicos para la NCAA. Por eso tuvo que jugar en un equipo de la división I. Se matriculó en el Edmonds Community College de Lynwood, Washington, donde quería jugar a beisbol pero no podía suportar los 90 minutos de bus que tenía del campus a su casa y se hartó después de seis semanas. Su madre le incentivó a trabajar de conserje nocturno al ver que se pasaría el año en casa. Después de dos meses, Corey volvió del trabajo y le dijo a su madre que no podía seguir viviendo de aquella manera. Su siguiente paso sería en el Garden City Community College de Kansas en 1994. Corrió para 1.165 y 16 TD y también jugaba de Safety. Fuera del campo el entrenador Jeff Leiker le permitía saltarse las clases si no se metía en líos. Pero el agosto del 95 Leiker dijo basta y lo echó del equipo. Eso sí, antes llamó a los entrenadores del Dixie State College en Saint George, Utah, para que le dieran una oportunidad y lo guiaran por el buen camino. Según Leiker “Corey era un chico que quería triunfar pero no sabía como. También era el tipo de persona a la que querías ayudar.” Hacía las cosas de la forma más difícil. Si alguien empezaba una pelea, él acababa en ella. Según su coordinador ofensivo en Garden City “no creo que hubiera llegado donde ha llegado si no fuera por su agresividad, pero no se podía controlar.” Cuando estaba en el campo sabía canalizar su agresividad, pero debía de aprender cómo hacerlo fuera. Pero en Dixie llegó un chico diferente. Hacía los deberes durante los viajes y en el campo consiguió 1.899 yardas y 20 TD. Fue elegido JC offensive back of the year por College Sports Magazine. Según su entrenador Gregg Croshaw “estaba en un punto en el que sabía lo que debía hacer.”

Después pasó a la universidad de Washington, el lugar donde siempre quiso jugar. Allí era conocido por utilizar un juego de carrera agresivo y castigador. Consiguió el récord de yardas en una temporada de la historia de la universidad con 1.695 y 24 TD en 1996. En el primer cuarto ante San Jose State ganó 222 yardas corriendo además de anotar un TD de 83 yardas por recepción. Consiguió el récord de yardas de la NCAA en un cuarto tanto en yardas recorridas como totales, 305. Con el 25-0 Dillon ya no volvió al campo en un día lluvioso y frío que acabó en un 53-10 para los Huskies. En la Holiday Bowl de 1996 ante Colorado corrió 140 yardas y anotó 2 TD. Ante UCLA anotó 5 TD, corrió 145 yardas y ganó 53 recibiendo, fue el jugador de la semana a nivel nacional por Sports Illustrated.

Después de un año en Washington, fue seleccionado en el draft de 1997 en la segunda ronda del draft con el pick 43 por los Cincinnati Bengals. Esperaba salir en primera ronda y en el momento de la elección estaba fumando y no quiso hablar ni con el equipo ni con la prensa. Tampoco quiso hablar con quién fue uno de los entrenadores suyos en la universidad, Al Roberts, contratado por los Bengals el invierno anterior y que había presionado para su elección. Con su paso al deporte profesional, el corredor empezó a dirigir cada verano un campus gratuito de football para niños en el centro de Seattle donde alquilaba una casa y volvía allí durante la offseason.

No tardaría en quitarle el puesto a Ki-Jana Carter en su año rookie. Consigue 246 yardas en 39 carreras y 4 TD ante los Tennessee Oilers para romper el récord de un novato, que poseía Jim Brown desde hacía 40 años. También bate el récord de yardas para un corredor rookie de los Bengals con 1.129 yardas. Además sumó 227 yardas en 27 recepciones. El equipo entrenado por Bruce Coslet gana 7 partidos. Se había empezado ganando el primer partido pero después se perdieron 7 de consecutivos que tiraron la temporada por los suelos. Esta mala racha supuso el cambio de QB y Jeff Blake dejó su sitio al veterano Esiason para acabar el año y retirarse. Esiason se convirtió en el mentor de Dillon tanto en el campo como fuera durante ese año. Según Esiason “vi a un jugador que iba para superestrella. Tenía los instintos, la capacidad y el talento para jugar en la posición más dura del football, pero también vi a alguien que lo quería todo ahora.”

Era un jugador muy difícil de parar. (Photo by Andy Lyons/Getty Images)

Según el entrenador de RB de la época, Jim Anderson “la mejor prueba para un chico con el bagaje de Corey no es lo que pasa después de su primer año. Sino lo que pasa en los siguientes.” En 1998 fue arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol y posteriormente conducir sin licencia. En su segundo año, Dillon juega 15 partidos en los que gana 1.130 yardas y anota 4 TD, con 28 recepciones para 178 yardas y 1 TD. Los resultados del equipo tras el fichaje del QB Neill O’Donnell en la agencia libre son lamentables, 3 victorias y 13 derrotas.

En abril de 1999 después de un oficio religioso, la estrella de la Queen City dejó de beber y de fumar.

Por lo que se refiere al equipo, a pesar de los estrepitosos resultados, Coslet sigue en el cargo en 1999 y malgasta el número 3 del draft con el QB Akili Smith, pero el QB titular sería nuevamente Jeff Blake. El récord fue de 4-12. De las pocas alegrías del equipo era Corey Dillon quién fue a la Pro Bowl. En los 15 partidos que disputa gana 1.200 yardas con 5 TD. Atrapa 31 pases para 290 yardas con 1 TD. No hubo grandes victorias, pero se ganó la batalla de Ohio en la jornada 15 por 44 a 28. Corey avanzó 192 yardas corriendo, además sumó 3 TD y 2 recepciones para 20 yardas. Dillon iba a ritmo de batir el récord de más yardas de carrera en un partido de la NFL que tenía Walter Payton. Sin embargo Coslet lo sustituyó en el tercer cuarto. Hacía un mes de la muerte de Payton y Coslet dijo que la diferencia era que Payton lo había hecho en un 10 a 7. Pero para nuestro equipo no era un partido más, era el último que jugamos en el Cinergy Field ante casi 60.000 espectadores. Los Browns ganaron 2 partidos en todo el campeonato el año de su vuelta a la NFL.

Durante la offseason el 28 de los Bengals dijo que prefería darle la vuelta a las hamburguesas que volver a jugar con Cincinnati. El mes de agosto del 2000 Dillon firma por un año y 3 millones de dólares después de que le pusieran el franchise tag y de tener sus más y sus menos con Mike Brown. Dillon era agente libre restringido y pedía un traspaso porque el equipo no le valoraba. Los Chiefs mostraron interés pero se encontraron con la negativa de Mike Brown. Carl Peterson, propietario de Kansas City ofreció una primera y una tercera ronda, pero según explicó, Brown le dijo que aunque ofreciera tres primeras rondas no lo traspasaría. Durante ese verano el RB tuvo un altercado con su mujer en el coche viajando hacia su casa y está llamó a la policía quién encontró a su mujer sangrando por la boca al llegar al domicilio. El informe policial daba la razón a Corey en el argumento de que su mujer Desiree empezó el altercado y él se defendió.

El 28 de los Bengals es un corredor peligroso por tradición

El efecto 2000 de los Bengals fue la inauguración del Paul Brown Stadium. En esa temporada Corey Dillon por fin superó el récord de yardas de carrera en un partido que tenía su ídolo de infancia y Hall of Famer Walter Payton desde hacía 23 años. Ese 22 de octubre, en la victoria por 31-21 ante los Broncos ganó 278 yardas y anotó 2 TD en 22 carreras. Sorprende que 10 de las carreras de Dillon fueron de una yarda o menos, para un total de -2, mientras que con las otras 12 carreras ganó 280. Payton había conseguido 275 en 40 carreras y 1 TD ante los Minnesota Vikings el 20 de noviembre de 1977. Dillon donó el uniforme de ese partido al Hall of Fame. https://youtu.be/kGUJ7zz7Q30 El récord sería superado por Jamal Lewis el año 2003. El 3 de diciembre vuelve a superar las 200 yardas de carrera en la victoria ante los Cardinals por 24-13. Además Dillon también conseguiría el récord de más yardas de carrera en una temporada de la historia de los Bengals con 1.435 y fue seleccionado de nuevo para la Pro Bowl. A pesar de todo esto, el equipo realizó una mala temporada. Se ganaron 4 partidos y Coslet fue reemplazado al fin; a media temporada llegó Dick Lebeau. En tres de los partidos el equipo no fue capaz de anotar. Entre los dos quarterbacks Akili Smith y Scott Mitchell lanzaron 6 pases de TD y 14 intercepciones en todo el año. Ninguno de los dos llegó al 50% de pases completados esa temporada.

El uniforme que Dillon donó al Hall of Fame no llevaba franja lateral

En mayo de 2001 Dillon firma un nuevo contrato por 5 años y 26 millones de dólares. Según Brown, durante los dos últimos años habían negociado tres ofertas de larga duración, de las cuáles dos fueron recomendadas a ser aceptadas por los agentes del jugador, pero él las rechazó todas con tal de llegar a la agencia libre. Dillon llegó a tener a tres agentes en cuatro meses y el año anterior había rechazado una renovación con un signing bonus de 12 millones. Al primero de los agentes lo despidió por problemas con las comisiones, mientras que los otros por no informarle sobre el estado de las negociaciones.

Durante la temporada vuelve a superar las 1.000 yardas. Corre un total de 1.315 yardas y anota 10 TD. En el juego de pase aporta 34 recepciones para sumar 228 yardas con 3 TD incluidos. Esto lo lleva a la Pro Bowl y a ser All-pro. El equipo de Dick Lebeau mejora un poco y consigue 6 victorias. Se empezó ganando los dos primeros partidos y se llegó al bye con un 4-3, pero después se perdió todo hasta las dos últimas jornadas. El QB de esa temporada fue Jon Kitna que venía de los Seattle Seahawks y se mostró muy inconsistente en la segunda parte de la liga. Por lo menos, el draft de ese año fue muy positivo de cara al futuro. Con el DE Justin Smith en el pick 4, el WR Chad Johnson en segunda ronda, el RB Rudi Johnson en cuarta y el WR T.J. Houzmandzadeh en séptima.

2002 es la segunda y última temporada completa de Dick Lebeau dirigiendo al equipo. Se pierden los siete primeros partidos por una media de 19 puntos cada partido. En la semana 8 se gana a Houston por 38-3, un equipo de nueva creación. Luego se pierden seis partidos consecutivos más. El balance final fue de 2-14. Dillon corre 1.311 yardas y consigue 10 TD. Además consigue 43 recepciones para 298 yardas. A pesar de tener el respeto y la admiración de todo el mundo los resultados del equipo disgustan a Dillon.

En la siguiente temporada los Bengals apuestan por Marvin Lewis en el banquillo. Sería el último curso de Dillon con la camiseta atigrada. Lewis intenta ganárselo dándole mayores responsabilidades pero a él no le interesa. Llega a decir que se quiere marchar a Dallas cuando el equipo está peleando por los playoffs. Por las lesiones juega 13 partidos y consigue 541 yardas y 2 TD corriendo. En el juego de pase 11 recepciones para 71 yardas. Con Lewis, pasó a alternar el juego con Rudi Johnson, quién se acercó a las 1.000 yardas y corrió 67 veces más que Dillon. Participan en 13 partidos cada uno. El equipo termina con 8-8 en la tercera temporada de Kitna como QB titular y a pesar de haber elegido con el número 1 del draft a Carson Palmer. En el último partido del año lanza el casco y las protecciones a la grada para decir que su etapa en los Bengals ha terminado. Dillon superó a James Brooks en yardas de carrera con los Bengals y con 8.062 se convirtió en el mejor corredor de la historia del equipo.

Los New England Patriots se hicieron con Dillon a cambio de su segunda ronda del draft. Los campeones tenían 5 picks entre los primeros 95. Se especuló con un traspaso a los Oakland Raiders, pero estos no estaban dispuestos a dar una segunda ronda. Antes de hacerse, Dillon apareció en un programa de TV con una camiseta de los Raiders del mítico RB Bo Jackson.

En su primera temporada con los de Massachusetts juega 15 partidos y gana más yardas que nunca corriendo, 1.635 y 12 TD. En el juego de pase atrapa 15 y suma 103 yardas con un TD. Puede que no hayas visto jugar a Dillon, pero es casi imposible que no hayas visto a su QB de esa temporada, Tom Brady. Dillon fue clave para que los Patriots repitieran victoria en la Super Bowl, donde anotó un TD con un carrera de 2 yardas en el 24-21 a los Eagles. También fue seleccionado para la Pro Bowl por cuarta vez en su carrera.

El running back Corey Dillon anotando un TD de 2 yardas contra Philadelphia Eagles en el último cuarto de la Super Bowl XXXIX en el Alltel Stadium Feb. 6, 2005, en Jacksonville, Fla. (AP Photo/David J. Phillip)

En 2005 Dillon participa en 12 encuentros y gana 733 yardas y 12 TD además de 22 recepciones 181 yardas y un TD recibiendo.

En su última temporada de profesional corre 812 yardas y 13 TD. Atrapa 15 pases y avanza 147 yardas.

El 1 de marzo de 2010 fue arrestado en su casa de Calabazas, California, después de discutir con su mujer de la que se estaba divorciando por la custodia de sus tres hijas. La mujer tenía diversas lesiones leves y fue puesto en libertad después de pagar una fianza de 50.000 dólares.

Dillon fue un jugador extraordinario. Como dijo el general manager de los Titans Floyd Reese “tiene una mezcla de tamaño, velocidad y fuerza como ningún otro. Corre con mucha fuerza, si fallas un placaje se puede marchar 80 yardas.” La relación de Corey Dillon con Cincinnati no acabó de la mejor manera. Sin embargo volvió para la celebración de los 50 años de los Bengals en 2017. Fue elegido entre los 50 mejores de nuestra historia. Según Dillon, “dicen que el tiempo cura las heridas. Jugué duro para los Bengals durante siete años. Soy parte de su historia. Son parte mía. No me detengo en el pasado. Lo que sucedió en el pasado está hecho. Si tuviera una varita mágica para deshacer algunas cosas, lo haría, pero no puedo. Pero eso no significa que no podamos avanzar y tener una mejor relación. Así es como lo veo yo. Les agradezco que me llamen e inviten a regresar. Eso significa mucho.» Después de una gran carrera habrá que ver si próximamente consigue otro anillo, a lo mejor puede formar parte del anillo de honor de los Bengals del que se habló hace unas semanas.

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