Bengals 2020Previas

Previa Bengals-Browns

Hagamos borrón y cuenta nueva, en una libreta llena de borrones y cuentas nuevas. El próximo domingo nos medimos a nuestros rivales de división, de Estado, de historia y, por qué no reconocerlo, de catastróficas desdichas. Y digo bien lo de medirnos porque este partido debe darnos una auténtica medida de nuestros progresos o retrocesos. En la jornada 2 ya nos enfrentamos a ellos en Cleveland, y aunque al final maquillamos el marcador (30-35), todos quienes vimos aquel partido fuimos conscientes de su clara superioridad.

El próximo domingo, a las 6 de la tarde (11 de la mañana en México), atentos porque en USA cambian el horario, nos toca vengarnos de la última derrota en la batalla de Ohio. Vestiremos de camiseta negra y pantalón blanco en un día nublado, con ligera probabilidad de lluvia, fresco (13º) y húmedo (74%). Será la 95ª vez que nos veamos las caras, con un balance favorable de 51 a 43. Hemos ganado 9 de los últimos 14, pero la situación ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Ellos llevan más avanzada su reconstrucción, y son favoritos. Nosotros seguimos con dudas, tanto en el campo como en la banda.

Son el equipo cuyo ataque acumula más yardas terrestres en toda la liga. Una ofensiva que promedia más de 27 puntos por encuentro (nosotros 21,5). Su defensa en la 4º mejor contra la carrera (19ª total), y aunque es la tercera que más puntos encaja de media (31,2), son los que más turnovers recuperan (12, lo que pasa es que también pierden muchos).

Las conexiones entre estas franquicias vecinas son familiares. Su entrenador de OL, Bill Callahan, es el padre de nuestro OC Brian. Por cierto, Bill era el head-coach de Nebraska cuando Taylor jugó como QB allí. Su OC, Van Pelt, fue 2 años entrenador de QBs con nosotros. Nuestro entrenador de DL, Eason, jugó y entrenó en Browns, y en nuestro roster seguimos manteniendo (no sé para qué) a Seibert, kicker cortado por Cleveland al comienzo de la temporada.

Nos arbitrará un clásico: Tony Corrente. Este profesor de ciencias sociales californiano de 69 años es árbitro principal desde 1998, salvo un paréntesis en 2011 para curarse un cáncer de garganta. Cuando nos ha pitado, hemos ganado 6 partidos y perdido 10, además del empate contra Eagles en 2008. Arbitró la SuperBowl entre Bears y Colts, y está considerado uno de los mejores árbitros de la competición. A ver si es verdad.

Hubo un tiempo donde dominamos claramente en las «batallas de Ohio» (foto: www.cleveland.com)

 

En ataque

La principal novedad podría ser que una lesión en el pie haga a Mixon perderse el partido. O al menos, reducir su contribución. Dentro de lo importante que pueda ser la baja de nuestro corredor principal, no me preocupo en exceso por dos motivos. El primero es que, desgraciadamente, no está siendo el factor diferencial que debería. El segundo, que cada vez que ha debido sustituirle Bernard siempre ha dado la talla.

Más allá del posible cambio de número, que en vez de correr el 28 corra el 25, no preveo mayores variaciones tácticas. Perine, o Williams, seguirán teniendo un papel meramente testimonial. Por desgracia, tampoco auguro una mejora radical, puesto que los 5 de delante seguirán siendo los mismos 5 inútiles que tampoco le abrían paso a Mixon.

Dado que no hay noticias de Su’aFilo, ni se prevén fichajes (Spain fue cortado por nuestros amigos de Buffalo), seguirán los 5 mendrugos de la línea. No hay previsto dar minutos a Adeniji, ni que Johnson desplace a Hart en el RT. Redmond tratará de apuntalar su liderazgo como máximo penalizado de la línea pese a jugar 3 partidos menos que sus compañeros. Más le vale a Burrow intentar ganar tiempo moviéndose en el pocket o, mucho mejor, saliendo de él.

Así las cosas, no descartaría que Burrow se viese obligado a lanzar una cantidad similar a los 61 pases intentados en el partido en Cleveland. Lo positivo con respecto a aquel día es que da la impresión de que hemos recuperado a Green para la causa. Aunque los Browns siempre han sido su bestia negra (solo atrapó 3 pases de 13 lanzamientos el pasado 17 de Septiembre) su presencia puede ser muy importante, tanto para lograr primeros downs que prolonguen nuestros drives, como una clara amenaza en la red-zone y, sobre todo, que la atención que genere en la debilitada secundaria rival pueda ser aprovechada por Boyd y Higgins.

Lo negativo es que Burrow no podrá contar esta vez con quien fue su mejor aliado aquel día, Uzomah. Sería un buen momento para volver a involucrar a Sample en el juego de pase, ya que está muy oscurecido desde aquel día. Una de las debilidades de la defensiva Brown es la cobertura a los tight-ends, y deberíamos aprovecharlo.

Por otra parte, siempre hemos defendido que este año debería ser de aprendizaje para Burrow, por lo que tampoco vería mal avanzar en este sentido. Si realiza 50 pases idénticos no servirá de nada. Me gustaría que siguiera intentando bombas profundas, pases por fuera de los números, lanzamientos en movimiento (rollout), etc.

Volvemos a tener toda la plantilla de wide-receivers sana, así que será interesante ver quién se queda fuera. Apostaría por Ross, aunque si pretenden involucrarle en un trade, no estaría mal que le dejasen ver un poco.

Juegue más o menos, Gio siempre cumple (foto: www.cincinnati.com)

 

En defensa

En el partido jugado en Cleveland, Mayfield acabó con la camiseta impoluta. No le tocamos ni una sola vez. Esto no puede volver a repetirse. Por la ausencia de Chubb, los Browns van a depender más de su juego aéreo que aquel día, así que es fundamental que Mayfield no esté cómodo y podamos provocarle lanzamientos precipitados. Es decir, justo lo que no conseguimos con Rivers, lo que deja muy en entredicho el plan de Anarumo de dejar en el banquillo a Dunlap y Atkins, dos de nuestros mejores rushers.

La necesidad de presionar a Mayfield es vital por otra razón: la baja de Jackson por conmoción deja muy mermada la unidad de cornerbacks. Si ya era una debilidad el lado que defendían alternándose Phillips y Sims, ahora que deberán hacerlo de forma completa cada uno en uno, se antoja catastrófico. Sobre todo, cuando el principal receptor de Browns es Odell Beckham Jr., uno de los mejores WRs de la competición (el otro receptor, Landry, suponemos que será responsabilidad de Alexander en el slot).

Una de las causas por la que perdimos en Cleveland fue el empecinamiento de Anarumo por alinear formaciones nickel. Esta debilidad en nuestra unidad de linebackers fue perfectamente aprovechada por Van Pelt, el OC de Browns, para eliminar de la ecuación a Bynes, Lawson o Bell, bien con fullbacks, o con linieros ofensivos subiendo al segundo nivel. No puede volver a cometer el mismo error. Necesitamos formaciones pesadas. Aunque tengo la impresión de que la idea pueda ir más por esquemas 3-3-5 (con Covington-Bledsoe-Lawson en la línea defensiva) que 4-3-4.

Otra de las razones de aquella derrota cae en el apartado individual. No podemos volver a permitirnos fallar tanto placaje. Debemos ser más contundentes, aprovechando que Hunt es un RB menos potente que Chubb. En este sentido, habrá que ver si el fichaje de nuestro viejo conocido Margus Hunt contrarresta al otro Hunt.

Bates se ha convertido en el mejor defensa del equipo, demostrándolo en el campo, sin salir a las redes sociales a reclamar nada (foto: USA Today Sports)

 

El rival

Como en al anterior enfrentamiento, los Browns llegan tras una dolorosa derrota contra un rival divisional (aquella vez fueron los Ravens, ahora los Steelers). Por tanto, necesitan una victoria para reivindicar su condición de candidatos a playoffs. Se aleja su posibilidad de ser primeros (incluso segundos) de la división, por lo que únicamente les queda la carta del wildcard.

Aunque el undrafted Johnson está haciendo buen papel, no poder contar con Chubb les está haciendo daño en la ofensiva. Depender de la inspiración de alguien tan irregular como Mayfield nunca es buena idea. Son el equipo que más balones recupera, pero no lideran la tabla en el diferencial de turnovers precisamente por las intercepciones a su quarterback.

No obstante, su mayor preocupación está siendo las lesiones. La línea ofensiva, el pilar de su ataque, tiene problemas en el interior. Landry sufrió una lesión de costilla que ha mermado su capacidad. El propio Mayfield arrastra molestias que pueden lastrar su movilidad. Y esto solo en ataque.

En defensa, está jugando los últimos jugadores del depth chart en la posición de safety. En la de cornerback, tampoco hay mucha profundidad más allá de Ward (quien, recordemos, hizo un partidazo secando a Green). Los linebackers sólo tienen un suplente de garantía (Smith, pero está haciendo muy buena temporada). Ahora es posible que pierdan a Richardson, un baluarte en el centro de su DL. Si tuviesen todo el equipo al completo, darían mucho más miedo, y el favoritismo que le otorgan las apuestas para este partido no sería sólo de 3 puntos.

Su balance de 4-2 puede llevarnos a engaño. Las únicas derrotas las han sufrido frente a Baltimore y Pittsburgh, dos gallitos de la conferencia, y ambas a domicilio. Es un equipo que tiene claro a lo que juega y cree en su sistema. Con jugadores muy talentosos a ambos lados del balón. Y con un punter zurdo (ojo con los fumbles en los retornos que las espirales salen al revés).

Mayfield es el alma de los Browns. Si conseguimos que esté incómodo, descentrarle y sacarle del partido, tendremos mucho ganado (foto: Joe Sargent/Getty Images)

 

La clave

Como decía más arriba, siendo un equipo ofensivamente muy condicionado por su filosofía, la clave es sacarles de su plan de juego. Necesitamos un arranque tan poderoso como en Indianápolis, pero esta vez, con más cabeza para conservar la ventaja.

Si forzamos a Mayfield a pasar más de lo habitual, puede cometer errores. Ahora bien, si tiene tranquilidad para conectarse con OBJ, se nos va a hacer muy larga la tarde. Esta conexión es la que hay que cortocircuitar (atento Bates), y confiar en que nuestros LBs contengan la carrera (ojito con Hunt cuando salga a recibir fuera del backfield).

Cuando ataquemos, máxima precaución con Garrett. Si debemos dejar a Bernard, o Sample o Carter en protección, habrá que hacerlo. Pero Burrow también deberá cuidarse de él por sus propios medios, soltando más rápido el balón. Si corremos por su lado, es posible que contengamos un poco sus ímpetus.

Igualmente, su secundaria es muy oportunista. Arriesga mucho tratando de cortar el pase, lo que podemos aprovechar para ganarles la espalda. Si Ward vuelve a emparejarse con Green, igual puede resultar más interesante buscar mucho a Higgins contra un peor CB (a Higgins, el nuestro, recordemos que ellos también tienen un WR con el mismo apellido).

No obstante, creo que lo fundamental es no perder la cabeza con pases a lo loco, y tratar de tomar lo que la defensa nos deje. Si podemos sacar 5 yardas con pases a Sample o slants de Boyd o Green, adelante. Es básico mover las cadenas y dejar en el banquillo el mayor tiempo posible un ataque tan productivo como el suyo. Ya surgirán oportunidades para el big-play.

En todo caso, personalmente soy pesimista para este domingo. Sigo pensando que ellos van un paso por delante en su evolución, y nosotros todavía evidenciamos demasiadas lagunas (ataque en red-zone, defensa en los 2 últimos minutos, fiabilidad del kicker,…) como para dar la sorpresa. Preveo un partido de alta puntuación donde perdamos de una anotación.

Si dejamos que se repitan escenas como ésta, no tendremos ninguna posibilidad de llevarnos el partido (foto: Jamie Sabau/Getty Images)

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