Bengals 2018Previas

Previa Bengals – Steelers

En defensa

Aunque últimamente asociamos los Steelers a un bombardeo aéreo, la clave es su carrera. Cuando funciona, obliga a las defensas a adelantar sus líneas, lo que permite generar espacios para que Roethlisberger conecte con su extensa cuadrilla de receptores. Por esta razón, me parece fundamental centrarse en cerrar todos los caminos a su juego terrestre. Seguirán sin contar con Bell, una baja importantísima en su juego. Conner no tiene su talento, pero esto no significa que sea malo. Los yardas que ganaba Le’Veon por su visión de juego las compensa el joven Conner con su coraje y potencia para progresar cuando parece placado.

 

Mi preocupación es legítima, porque últimamente estamos teniendo muchos problemas en el placaje. Nuestros MLBs son “eliminados” fácilmente de la jugada con bloqueos de las OL o los FB, y cuando llega Vigil desde el exterior, o Bates desde atrás, ya es demasiado tarde (me pregunto dónde está Williams todo este tiempo). Dado que Pittsburgh alinea normalmente 3 receptores (cuando no más, las jugadas de backfield vacío siguen siendo frecuentes), lo lógico será que defensivamente formemos en nickle o dime. Si reducimos el número de LBs, tendrá más importancia aún que estos estén acertados, por lo que necesitamos que Burfict no acuse la falta de rodaje (ni sea expulsado por las provocaciones a que será sometido), y que Brown esté bien recuperado de sus molestias en el tobillo. Cuanto menos aparezca Nickerson, mejor.

 

No obstante, y aunque personalmente tengo la impresión de que este año Roethlisberger no está tan fino, el peligro de sus bombas sigue ahí. Alguna nos va a quemar, hay que contar con ello, pero me preocupan más las que no conecte y le “concedan” los árbitros. Por esta razón, Kirkpatrick debe intentar no ponerse en situación de tener que cometer falta, o hacer algún tipo de contacto que legitime a los colegiados para pitarlo. Jackson lleva un par de partidos más flojo, y necesitamos que se imponga físicamente a su par, sin conceder tanta ventaja en el “cushion” al inicio de las jugadas.

 

Igualmente, así como pienso que alguna vez nos va a quemar Big Ben, también estoy convencido de que le podemos interceptar. Bates ya ha demostrado su habilidad en esta faceta del juego, pero necesitamos que los CBs sumen a esta estadística. Contra los Steelers, no convertir otra “casi-intercepción” en turnover para nosotros, puede ser la diferencia entre ganar o perder el partido.

 

La importancia del juego de carrera acerero también se traduce en que les permite ejecutar con éxito muchas jugadas de play-action. Roethlisberger no necesita matarnos en profundo, también puede hacerlo lentamente, de 10 en 10 yardas, apoyándose en sus tight-ends, en las “crossing routes” de Switzer o Smith-Schuster, y en el propio Conner en la zona “seam”.

 

Para cortocircuitar a Roethlisberger hay dos vías de pensamiento. Una apuesta por presión máxima, lanzando blitz para compensar la solidez de la línea ofensiva acerera. Yo no soy excesivamente partidario de esta vía, ya que Big Ben es especialista en castigar las defensas que se desarman atrás mediante un blitz contra el que está harto de entrenar a diario en su carrera, ya que es fundamental en la defensa negroamarilla.

 

Otra visión, de la que personalmente sería más partidario, es la de confiar en la presión de los 4 jugadores de línea, aprovechando el buen momento de Dunlap y Atkins. He vivido en demasiadas ocasiones cómo Roethlisberger se desembaraza de la presión y nos clava un primer down o un touchdown en jugadas rotas. O incluso consiguiéndolo él mismo corriendo. En todo caso, sea como sea, presión debe llegarle. Y cuando lo haga, debe ser efectiva. Es un QB muy grande, difícil de derribar, por eso hay que ir con todo, para finalizar la jugada en sack.

 

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