Bengals 2021Previas

Previa Bengals-Vikings

252 días después, vuelve el football. Nos despedimos de él un 3 de Enero con una derrota contra Baltimore que es mejor olvidar, envueltos todavía por la incertidumbre por la pandemia y la esperanza por la inminente vacuna. En este tiempo han pasado muchas cosas. Nuevas olas infecciosas nos han golpeado pero la vacuna ha mostrado su eficacia. La normalidad, esa añorada situación, se va poco a poco abriendo camino. Lentamente tratamos de recuperar nuestra vida, nuestros hábitos, nuestras aficiones. Y entre ellas, cómo no, nuestro deporte favorito.

En estos 8 meses y 9 días hemos perdido jugadores emblemáticos, de quienes todos considerábamos como prioritaria su continuidad, como Lawson y Jackson. Nos ilusionamos con las llegadas de Hendrickson y Awuzie para reemplazarles. Incorporamos al exSteeler Hilton, así como al exBrown Ogunjobi. La guerra entre el Team Sewell y el Team Chase acabó con victoria para los seguidores del receptor. Con él llegaron también otros jóvenes de futuro prometedor como Ossai o McPherson. El training-camp se ha cobrado sus bajas, como el citado Ossai, el Edge Hubert o el OL Adeniji. Pero también nos ha confirmado la recuperación de Burrow y Hopkins.

Todo esto es pasado. Ya no es momento para lamentar pérdidas, decisiones o incertidumbres. Toca apretar filas e ir todos a una hacia adelante. Confiar en la evolución de Taylor y su equipo, en la recuperación total de Burrow, y el renovado espíritu defensivo. Pensar que tenemos por delante 18 jornadas donde sufrir, penar o llevarnos alegrías. Que todos partimos 0-0 y cualquier cosa es posible. Que algún año debe ser el nuestro, ¿por qué no éste?

Y para empezar, un hueso duro. Nuestro recordado Zimmer visita el Paul Brown Stadium con sus Minnesota Vikings para la jornada inaugural. A la hora habitual, la de las grandes gestas: domingo a las 7 de la tarde en España, 12 del mediodía en México, 2 de la tarde en Argentina. El evento supondrá el estreno oficial de nuestra nueva piel en temporada regular; para esta ocasión, todo de blanco radiante e inmaculado, tanto camiseta como pantalón. Apropiada vestimenta para lo que se espera sea un día caluroso (rondando los 30º), con una humedad del 54% y viento de unos 19 Km/h.

No sólo Zimmer se reencontrará con antiguos conocidos (aunque de su época sólo quedan Huber, Harris y Simmons, el entrenador de equipos especiales; y por supuesto, la imperecedera familia Brown). En las filas moradas milita el WR Jefferson, miembro destacado de la implacable ofensiva de LSU guiada por Burrow, con Chase y Moss. Nuestro nuevo RT Reiff deberá contener las acometidas de quienes fueron sus camaradas hasta el año pasado. Su CB-slot Alexander vuelve a Cincinnati donde cuajó una discreta temporada, así como el LB Vigil, recordado sin demasiada nostalgia. Una incorporación de última hora ha sido el QB Browning para nuestro Practice Squad después de pasar dos años en el vikingo. En el apartado técnico, tienen como asistente defensivo a Guenther, cuyo recuerdo aquí no dejó satisfecho a nadie.

Históricamente, la serie entre ambas franquicias está muy igualada, liderándola Minnesota por 7 a 6, pero en casa hemos ganado en 6 de los 7 partidos disputados. Un Paul Brown Stadium, por cierto, donde se volverá a sentir el rugido de todos los espectadores, ya que, tras las limitaciones del año pasado, se vuelve a permitir el aforo completo, y no será obligatorio que los espectadores lleven mascarillas ni se les requerirá pauta de vacunación. En fin…

Dirigirá el debut liguero el colegiado Adrian Hill, de quien sin duda recordaréis (y si no, lo hago ahora) que es ingeniero de software aeroespacial que trabaja para la NASA. En sus apenas 2 años como árbitro principal ya nos ha pitado 4 veces: 2 derrotas contra Pittsburgh, una victoria contra Browns, y el empate en Philadelphia. No podemos decir que tengamos un buen recuerdo de él, al contrario que Vikings, que gracias a un muy controvertido “roughing the passer” a Cousins en 4ª y goal, pudieron proseguir la jugada hasta anotar el TD con el que se llevaron la victoria contra sus rivales de Detroit en el último partido de temporada regular de 2020.

En ataque

La ofensiva bengalí gira en torno a Burrow. Lo cual es citar lo evidente. Así fue en 2020 y así será en 2021. Pero quizá en este primer partido los técnicos opten por ser más prudentes, descargando mayor responsabilidad en la carrera, para ir ordenándole más lanzamientos conforme avance la temporada y vaya adquiriendo más ritmo, confianza y seguridad.

Si nos tuviéramos que guiar por sus intervenciones en pretemporada, éstas fueron dos handoffs y un pase corto. No digo que la táctica vaya a ser ésa, pero no descartaría que empecemos intentando correr, y dejar el pase para situaciones de tercer down. Por otra parte, si lográramos que Mixon resultase efectivo, se abrirían las puertas para probar algún pase más incisivo en jugadas de play-action. Si no, sospecho que Boyd tendrá que ponerse el traje de “super-primer-down-man” para conseguir sostener los drives y alargar las jugadas para que Burrow entre en calor y dejar en el banquillo al ataque vikingo tanto como sea posible.

Un factor que, a nuestro pesar, va a ser muy destacado serán los posibles drops que pueda cometer Chase. Ha sido la comidilla del verano, y todos los ojos estarán puestos en la seguridad de sus manos. Se las tendrá que ver con Peterson o Breeland, dos cornerbacks con mucha experiencia que no le van a poner nada fácil el debut. En todo caso, recordemos que esto es una carrera larga. Sea cual sea su actuación, no saquemos conclusiones precipitadas.

Sin nada que aportar sobre los tigh-ends, pasemos a la línea ofensiva. Desde hace meses sabíamos que Reiff y Williams ocuparían los puestos de RT y LT respectivamente, y que si Hopkins estaba recuperado (como así es), el de center. Faltaban por decidir las plazas de OG, que finalmente han sido para los veteranos Spain (LG) y Xu’a-Filo (RG), dado lo complicado que le ha resultado a Carman adaptarse al cambio de posición de LT a RG. Me parece buena idea, por un lado, no presionar innecesariamente al rookie, y por otro, ofrecer las máximas garantías posibles a Burrow. No estamos para experimentos. Otra cosa es si esta combinación es la más idónea para abrir huecos a Mixon (en pretemporada cada intento de carrera era un martirio), pero es lo mejor que hay ahora mismo.

En pretemporada nos quedamos con ganas de ver más a Burrow, pero la opción de reservarle me pareció lo más prudente (foto: The Athletic)

En defensa

La parcela defensiva es la que ha sufrido más cambios, y más lesiones. A la complejidad de adaptar jugadores que no se conocen a un nuevo sistema hay que sumar las bajas sufridas en pretemporada, especialmente en la posición de edge-rusher, donde hemos perdido profundidad en las rotaciones.

El centro de la línea defensiva es propiedad de Reader en el NT y Ogunjobi en el DT. Al menos, esto es lo esperado, porque no me sorprendería que colocasen de inicio como DT a un mejor especialista contra la carrera (¿Tupou, Hill, Daniels?) y reservar al ex-Brown para situaciones de pase. Los exteriores, para Hubbard y Hendrickson sin discusión, con la adición (que no tengo claro si sustitución) del 4ª ronda Sample (el “Sample bueno”) o el sorprendente e ilusionante undrafted Hodge.

La baja (otra vez) de Waynes (que apunta a pésima inversión, peor de lo que imaginábamos cuando se supo su fichaje, porque ahora además de parecernos caro nos parece inútil, ya que aún no ha llegado siquiera a debutar) deja la plaza de CB2 para Apple (cuando le fichamos ya dije que ojalá no pisara nunca el campo; pues bien, lo hará el primer partido como titular, así que luego no digáis que no estabais advertidos) ya que Phillips sigue mostrando la misma inconsistencia por el exterior que años precedentes (es un jugador de “todo o nada”, que por cada intercepción o pase cortado le queman el triple de veces). Detrás de ellos, el horror bajo los nombres de Tony Brown y Jalen Davis. El CB1 será Awuzie, de quien esperamos que mantenga las buenas sensaciones mostradas en training-camp (que, como todos ya deberíais saber a estas alturas, no sirven para nada).

La evidente debilidad en el cuerpo de cornerbacks hace si cabe más necesaria la presión de la línea (o la generación de blitzes). Cousins no es que sea un grandísimo QB, pero tiene la experiencia y calidad suficiente para conectarse con sus receptores si no somos capaces de agobiarle. Ninguna secundaria es capaz de aguantar eternamente si los receptores tienen todo el tiempo del mundo para desmarcarse. Se rumorea que está cerca la renovación de Bates. Si es así, esta magnífica noticia vendría acompañada de un partido donde se le va a exigir mucho en las ayudas.

Normalmente solemos formar en 4-2-5, pero ante un equipo eminentemente corredor, con una estrella como Cook, no me extrañaría que alineásemos 3 LBs (Pratt-SLB, Wilson-MLB, ADG-WLB). Ante la velocidad del RB vikingo por fuera, espero que Bell haya mejorado su capacidad de reacción, aceleración y seguridad en el placaje a campo abierto, porque su función me parece fundamental el domingo. Mucho cuidado también en quedarse bloqueado entre el tráfico en carreras interiores.

La renovación de Bates sigue caliente pero sin concretarse. Su nombramiento como uno de los capitanes defensivos es síntoma del interés que hay en retenerlo (foto: twitter Jessie Bates)

El rival

Cualquier equipo entrenado por Zimmer es garantía de solidez, algo que ya sabíamos. El año pasado sin embargo, encajaron más yardas y más puntos que nosotros. Una auténtica anomalía que se han encargado de solucionar esta offseason con los fichajes de los CBs Peterson, Breeland y la vuelta de Alexander, así como nuestro ex-LB Vigil, el safety Woods y el DT Tomlinson. Unos refuerzos, sobre todo en secundaria, que deberá vigilar Burrow para evitar intercepciones.

En ataque, la baja de Reiff la han suplido este draft con el OT de 1ª ronda Darrisaw, pero las lesiones le han impedido estrenarse, por lo que es complicado que sea titular el domingo. Por lo demás, el potencial permanece intacto. Si antes decía que su defensa concedió demasiado para lo que suele habitual en ellos, también hay que destacar que ataque se destapó el año pasado, siendo el 4º de la liga que más yardas acumuló, con una media de casi 400 yardas por partido. Cook es un corredor de calidad consolidada, Jefferson una estrella en ciernes, Thielen otro WR muy peligroso. Incluso en el puesto de TE, reaccionaron a la lesión de Irv Smith con el traspaso de Herndon desde los Jets.

Quizá la parte más floja sea la OL, una unidad que puede ser vulnerable si la presionamos desde varios frentes. Aquí puede estar nuestra única ventaja cuando sea Minnesota quien lleve el balón. Cousins no es el mejor QB al que nos vamos a enfrentar este año, pero tiene la experiencia suficiente como para saber encontrar las debilidades defensivas y reducir la comisión de errores.

Aparte del mencionado Darrisaw, otro jugador que puede perderse la inauguración es el OLB Barr. La baja del veterano defensor, cuyo nombre siempre suena cuando salen los equipos de ProBowl, es una baja que debemos aprovechar si es Vigil quien ocupa su lugar (ya sabéis, buscarle sobre todo en cobertura con Mixon o Uzomah).

Estamos ante un equipo que sabe perfectamente a qué juega. Unas veces le saldrá mejor y otras peor, pero no se va a venir abajo ni cometer errores de principiantes. Su nuevo coordinador ofensivo es Klint Kubiak, hijo de Gary. El entrenador de RBs es Kennedy Polamalu, tío de Troy. El de WR es McCardell, 17 años en activo en la NFL con 2 superbowls como receptor. Y el de LB es Adam, el propio hijo de Zimmer. Muestra todo ello de que el football corre por todas las venas vikingas.

Por sorprendente que nos pueda parecer, Mike Zimmer está en peligro de perder su puesto si no cuaja una buena temporada. Pues si no la quieren, aquí le recibiríamos con los brazos abiertos (foto Adam Bettcher/Getty Images)

La clave

En el partido inaugural de la liga, la clave será cometer menos errores que el rival. Ambos conjuntos seguro que van a notar la falta de rodaje, y el partido puede ser una sucesión de fallos y poca continuidad. Sospecho que la anotación será baja, y los turnovers, abundantes.

Los emparejamientos que debemos ganar son:

Boyd contra Alexander para conseguir primeros downs y prolongar los drives.

WilliamsReiff contra HunterGriffin para mantener con vida a Burrow.

Pratt-Wilson contra Cook para que no puedan basar su ofensiva en la carrera y deban arriesgar con el pase.

Nuestros rushers contra su OL. Ya sea interior, exterior o mediante blitz, hay que presionar a Cousins.

McPherson contra Joseph. En un partido que se presenta igualado, la eficacia de los kickers será fundamental.

Por lo demás, me gustaría una victoria para empezar con buen ánimo e iniciar de una vez una dinámica positiva desde el comienzo. En todo caso, creo que el margen, tanto para uno como para otro, no será mayor de una anotación (20-17, o similar). Insisto en el mantra: siendo importante, no es tan decisivo vencer como demostrar que hemos progresado, ofensiva y defensivamente, respecto a 2020. Y sobre todo, que no tengamos que lamentar lesiones al final.

Evan McPherson tiene la primera oportunidad para demostrar que su elección no fue un pick de 5ª ronda tirado a la basura, y que tenemos kicker para toda una década. Su aportación puede ser decisiva, todos recordamos el affaire con Bullock y su esguince variable de pierna del debut de 2020 (foto: USA Today Sports)

Un comentario en “Previa Bengals-Vikings

  1. Estimado Antonio:
    Faltó que te mojes. Todas tus columnas son realmente buenas, con muy buenos análisis. Felicidades!! Llevo ya algunos años que invariablemente me meto a leer los análisis que hacen.
    Saludos desde CDMX.

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