Bengals 2020Previas

Previa Football Team – Bengals

Lo mejor para sanar una dolorosa derrota, siempre lo he dicho, es tener en apenas siete días un nuevo motivo para ilusionarse. Esta vez con doble motivo, porque la visita a los Washington Football Team (no me acostumbro al nombre, espero que no tarden en cambiarlo) nos hace recordar la última vez que nos enfrentamos al equipo capitolino, en Londres, en una inolvidable cita para muchos de los componentes de “La Jungla Hispana”.

Será solo la 11ª vez que nos veamos las caras (bueno, cuando se llamaban Redskins), con un balance de 5-4-1 a nuestro favor, tras una racha de 4 enfrentamientos consecutivos sin perder. El último, como sin duda todos recordaréis, acabó en empate. Mucho hemos cambiado ambos conjuntos. Entonces nosotros teníamos a Dalton y ellos a Cousins. Ellos al CB Norman enfrentado a un Green que le ganó la tostada…, cuando Green era Green.

Que hayan jugado en ambos equipos sólo me sale Perine. Nuestro RB fue pick de 4ª ronda suyo en 2017 y estuvo 2 años con ellos. Pero la conexión más importante es la de su entrenador de QBs, Ken Zampese, quien ocupó idéntica tarea con nosotros entre 2003 y 2015, finalizando con una oscura etapa entre 2016 y 2017 como coordinador ofensivo de la que aún quedan restos (Ross fue capricho suyo).

Para la hora del partido (7 de la tarde en España, 2 de la tarde en Argentina, 12 del mediodía en México) se esperan unos 13ºC de temperatura, en una tarde nublada, con vientos ligeros y variables. Vestiremos nuevamente, como corresponde de visitantes, con camiseta blanca, pero esta vez combinada con pantalón también blanco, que a ver si nos da más suerte que el negro. Recordemos que con Taylor aún no hemos ganado fuera de casa.

Nos arbitrará, otra vez, Shawn Smith, quien ya nos dirigió en la derrota en Cleveland. Uno de los de mi lista negra. Este auditor de Michigan, con sólo 3 años como árbitro principal, nos ha pitado en 3 partidos (1 victoria y 2 derrotas) y siempre nos ha frito a penalizaciones. Aparte, muchos errores, también contra nuestros rivales. No digo que nos tenga manía, simplemente que es malo. Nueva muestra del escaso peso que tenemos en la NFL, que siempre nos tocan los novatos y los peores.

Imposible repetir la locura del Redskins-Bengals que disfrutamos en Londres

 

En ataque

Respiro de alivio al comprobar que la cojera de Burrow con la que acabó el partido de Pittsburgh quedó en un susto. Un susto que no se debe repetir, y menos ahora que recuperamos efectivos titulares y hemos visto que el banquillo no es tan malo. Williams volverá al LT, y por desgracia, mucho nos tememos que también Hart al RT (volviendo Adeniji al ostracismo en vez de darle continuidad). En los puestos de guardia parece que Jordan no verá amenazado su cotizado LG, pero realmente espero que Spain releve a Redmond en el RG (en lo que sería su tercera posición diferente en 15 días con nosotros).

Ya sé que a nuestros entrenadores lo que le gusta es el pase, pero creo que la carrera podría tener éxito contra estos Football Team. Probablemente Mixon no se recupere a tiempo y, francamente, tampoco forzaría. Bernard lo está haciendo bien, y la combinación con Perine está resultando efectiva. No me preocupan los jugadores, sino que nuevamente volvamos a desequilibrar la ofensiva hacia el pase.

El peligro en el pase se llama Young. El talentoso pass-rusher rookie tendrá ganas de demostrar que él era el autentico número 1 del draft contra Burrow. Por eso, no sería buena idea que nuestro joven QB mantuviese mucho el oval en sus manos. De ahí mi consejo de que ataquemos su débil unidad de linebackers con la carrera en una ofensiva más balanceada de lo que acostumbramos. Si hay que pasar, hacerlo rápido, dejando a Sample o a Gio en protección, y como válvulas de seguridad si las rutas diseñadas no llegan a desarrollarse.

Su secundaria también es vulnerable. Quizá sea el día para que Green se reenganche al equipo, pero nuestras principales bazas deben seguir siendo Boyd y Higgins. El físico de Tate también puede sernos muy útil en terceros downs. Debemos tener en cuenta que Washington va a plantearnos un partido donde pretenderá dominar mucho el tiempo, reduciendo el número de drives para nuestra ofensiva, así que debemos maximizar todas las oportunidades en que tengamos posesión del balón.

Gio será tan importante corriendo como protegiendo a Burrow (foto: USA Today Sports)

 

En defensa

Aquí está la clave. No podemos dejar que ellos hagan su juego. Hay que sacarles del campo lo antes posible. Smith es un QB limitado, y más con su grave y reciente lesión; pero muy experimentado, y si le dejamos tiempo, terminará encontrando algún receptor desmarcado.

Por esta razón, no podemos seguir con la táctica contemplativa de solamente enviar un jugador de línea a presionar. O enviar blitzes, poco efectivos ante jugadores que por su veteranía no se van a poner nerviosos. Si no tenemos presión interior, al menos, que Hubbard y Lawson estén a la vez incomodando a Smith por ambos lados. No es un QB móvil, por lo que no hay miedo de ir con todo a por él (sobre todo, por su lado derecho, que parece el más vulnerable).

Al ser la principal característica de Smith el pase rápido y corto, nuestros LB deberán estar muy atentos a la salida de los RB como receptores (en especial McKissic). Buen momento para que un LB rápido como Davis-Gaither muestre su valía. Igualmente, la vigilancia a sus tight-ends deberá ser fundamental. Mientras Bynes puede encargarse de defender la carrera, Logan Wilson y Pratt deberán encomendarse esta función, porque como lo haga Bell podemos pasarlo mal.

Por esta razón quizá deberíamos dar una mayor participación a Wilson, el safety, en defensa. Por su velocidad, puede ser más valioso que Bell en esta función, así como defendiendo al receptor de slot si, como todo apunta, Alexander tampoco podrá jugar (recordemos que Phillips está en IR). En los cornerbacks, debería volver Sims al exterior, emparejado con su WR2, que curiosamente también se apellida Sims. Por su parte, Jackson debería vigila a McLaurin, su principal arma ofensiva. Afortunadamente, la plantilla de receptores de Washington es corta, y no deberíamos ver mucho en el campo al #27 de Brown.

Cuando menos veamos a nuestro #27 (Brown) rondar por el campo, mejor (foto: BTA)

 

El rival

Washington tiene un record aún peor que el nuestro (2-7), pero a su favor cuenta con que sólo está a 2 partidos de liderar su división (no a 7, como nosotros). Esto significa que, con esperanzas reales de postemporada, salten al campo con gran determinación de ganar. Una característica que le ha acompañado todo el año, donde pese a perder 7 encuentros, siempre han dado mucha guerra en todos ellos, a imagen de su férreo entrenador Ron Rivera.

Sus 2 victorias las han obtenido en su feudo, donde suelen hacerse muy fuertes. Es un equipo “diesel”, al que le cuesta entrar en los partidos, pero suelen terminarlos muy bien, por lo que nada de confianzas hasta el final. Como curiosidad, en su cuerpo de entrenadores trabajan un sobrino de Rivera y un hijo de Del Río, el coordinador defensivo que rechazó este puesto en nuestro equipo. Un equipo familiar, vamos.

Como decía, su ritmo de juego cansino, pleno de checkdowns, no favorece marcadores altos (son el 29º equipo de la NFL en anotación con una media de 20); pero su defensa es buena, 7ª general y la que menos yardas aéreas concede (por eso decía que mejor correr que pasar). Su ataque terrestre es flojo (30º de la liga). Gibson es el RB titular, más Norte-Sur, mientras McKissic, más rápido y mejor receptor, el Este-Oeste. Por aire, el más peligroso es McLaurin, pero cuidado con Sims y el TE Thomas por su peligro en yardas después de la recepción.

Defienden en 4-3, con un claro peligro en Young, pero el resto de la línea defensiva son elecciones altas de draft: Allen, Payne, Sweat… La unidad de linebackers es un poco más floja (contra la carrera y en cobertura), así como la secundaria, donde destacaríamos a Fuller, pero no está teniendo buena campaña. Se les lesionó el SF Collins, lo que les ha permitido ver las bondades del novato Curl.

Si no logramos presionar a Smith, nunca podremos controlar el partido (foto de Duane Burleson para AP Photo)

 

La clave

En previsión de que tengamos pocas jugadas en la ofensiva, será clave maximizar todos y cada uno de ellos. Debemos optimizar cada drive, sacando si es posible 7 puntos en lugar de 3. Muy importante, por tanto, la efectividad en red-zone. Espero que desarrollen la imaginación para encontrar alternativas al socorrido QB-sneak.

Precisamente, Burrow puede ser un arma de doble filo utilizando su habilidad como corredor. Su línea defensiva suele formar muy abierta, lo que le da opciones de intentar correr por el medio (sin grandes ganancias, con el primer down y el slide es suficiente). Tampoco vendría mal alguna jugada de imaginación, incluyendo aquí pases de screen si nos aprietan demasiado.

La defensa tiene un serio compromiso porque está siendo muy cuestionada (y con razón). No podemos volver a encajar más de 30 puntos porque sería muy dificil remontarlos. Debemos hacer todo posible por evitar que avancen hasta la zona de marca. Si les forzamos a tener que chutar field-goals, su kicker no es muy fiable. También deberíamos intentar ser agresivos forzando el turnover (ellos tienen uno de los peores registros de la competición en esta materia).

En definitiva, creo que éste es de los partidos que debería estar a nuestro alcance. Podemos aceptar ser arrollados por equipos más hechos, pero contra uno que está a la par nuestra, debemos desarrollar dinámica ganadora. Pronostico un triunfo, no sin sufrimiento, por menos de una anotación.

Para tener opciones de llevarnos el partido, la defensa debe dar un paso adelante (foto: sportskeeda)

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