Bengals 2019Previas

Previa Rams-Bengals

Welcome to London! ¡Bienvenidos a Londres! La fiesta por excelencia del football americano en Europa. Guardo en el mejor rincón de mi memoria los recuerdos de cuando estuve allí en 2016. Este año no podré desplazarme a Inglaterra, pero deseo de todo corazón que los camaradas que sí van a viajar, disfruten de tan privilegiada experiencia: los pubs (¡cómo echaré de menos las pintas del Admiralty!), la convivencia, las tiendas, los parques, los monumentos, los museos,… porque lo que es el partido, no creo que lo disfrutemos ninguno.

Aunque la serie histórica de enfrentamientos nos favorece 8-5, y les hemos ganado los últimos 3 enfrentamientos, esta vez los Rams son claros favoritos. Las casas de apuestas dicen que ganarán por 12.5 puntos. Nuevamente, me parecen pocos. Los Rams vienen de destrozar 37-10 a los Falcons a domicilio, rompiendo una racha de 3 derrotas consecutivas, para seguir el ritmo de una división, la NFC Oeste, que este año está muy competida. Por esta razón, no pueden permitirse ni un respiro, y el domingo saldrán nuevamente con el pie pisando a tope el acelerador.

Por nuestra parte, ¡qué os voy a contar! El lamentable balance de 0-7 es muestra palpable de nuestros problemas: línea ofensiva transparente para los rivales, inexistente juego de carrera, ineficacia en la red-zone, errático Dalton, pass-rush intermitente, linebackers inconsistentes, incapacidad para controlar el reloj, empanada mental en las primeras partes, bajón físico en las segundas, etc., etc. No puedo ser optimista y pensar otra cosa que el vuelo de vuelta a Cincinnati, con un presumible 0-8 en el casillero, se les va a hacer muy largo. Quién sabe si, con tanto tiempo para pensar, y una semana de descanso por delante, fuese el momento de tomar drásticas decisiones.

Pero centrémonos en el presente. El encuentro del domingo dará la oportunidad de reencontrarse a viejos conocidos. Por supuesto, supone enfrentarnos por primera vez a BigWhit, nuestro recordado LT Andrew Withworth. También milita en sus filas Troy Hill, un CB undrafted que tuvimos en 2015. Es curioso que dos de sus entrenadores, el de línea defensiva Eric Henderson, y el asistente de QBs Zac Robinson, fuesen en su día jugadores bengalíes. Pero sobre todo, supone el cara a cara entre “padre” e “hijo”, entre McVay y Taylor. Mentor y pupilo frente a frente en un duelo desigual. Sin duda, el mayor morbo del encuentro (salvo que hubiese jugado Green por su emparejamiento con Ramsey).

El árbitro que dirigirá la contienda será Jerome Boger. Veterano de 64 años, lleva en la liga desde 2004, siendo ascendido a árbitro principal apenas dos años más tarde. Regresa a Europa tras haber tenido experiencia en la extinta NFL Europe. Asesor financiero de Seguros Allstate en Atlanta, su mayor hito en la NFL fue dirigir la Superbowl XLVII entre Ravens y 49ers. Una nominación no exenta de polémica, ya que se rumoreó que fue el hecho de que la liga quisiera un árbitro de color, y no sus méritos, lo que le hizo llevarse dicha distinción. Como anécdota, durante un Bengals-Rams en 2011, al pitar holding a un miembro de la OL de los carneros, el afectado soltó un exabrupto que se oyó a través de su micrófono en todo el estadio, y fue consiguientemente multado. Aquel partido lo ganamos, así como otros 3 más cuando nos ha pitado, pero en contra hemos perdido 7 con él.

Atención a los horarios. Se retrasa la hora y hay que estar atentos al cambio. Para quienes nos quedamos en casa a verlo, partido comenzará a las 11 de la mañana en México y a las 6 de la tarde en España; pero para quienes se desplacen a Londres comenzará a las 5 hora local (cuando el té), aunque imagino que ya desde antes estaréis en el tailgate. Recordad ir abrigados, porque la temperatura rondará los 10ºC, con el cielo encapotado típico londinense, por suerte sin apenas viento y baja probabilidad de lluvia. Vestiremos con el uniforme blanco “color-rush” con el que hasta la fecha vamos 2-2. Como dato para la esperanza, estamos invictos en todos los partidos que hemos disputado en Londres (0-0-1).

 

EN ATAQUE

Los Bengals no se juegan nada, pero Dalton sí. Tras varios partidos realmente malos (en especial el último), tiene que remontar su juego si pretende aspirar a prolongar su carrera en la NFL, aunque sea como suplente, aunque sea en otro equipo. Por varias razones, no todas ellas relativas al juego (traer ilusión a los aficionados para que compren entradas sería la principal), parece inevitable ir a por un QB rookie en el draft 2020. Es ley de vida y sabe que aquí está sentenciado, pero esto no significa que no pueda encontrar acomodo en otro club. Siempre y cuando, claro está, mejore el nivel de juego mostrado las últimas jornadas.

No lo tendrá fácil. A la espantosa línea ofensiva (sobre la cual no se esperan cambios respecto al último partido salvo que se recuperen a tiempo Smith o Miller) se une una línea defensiva de Rams de auténtico pavor. Donald, Fowler y compañía pueden hacer trizas tan endeble unidad. No obstante, podríamos aprovecharlo a nuestro favor, con jugadas de screen (también para Mixon, no sólo Bernard, que nos tienen pillado el truco) pero esta vez, por favor, mejor ejecutadas que en el pasado.

Creo que aquí debemos incidir, en buscar la zona entre la espalda de su DL y los linebackers, que no son su mejor unidad. Buscar a los receptores en largo va a ser complicado con cornerbacks como Ramsey (quien estará sobre Green y si no, sobre Boyd, que volverá a tener un domingo complicado) y safeties como Weddle. En mi opinión, es el momento de desatar a Eifert de una vez (y si se rompe, mala suerte), pero también podríamos buscar a Erickson en rutas cruzadas, o mover a los receptores hacia adentro para llevarse a los safeties y encontrar emparejamientos favorables a Mixon en el exterior.

Con lo que no contaría es con una súbita resurrección del juego de carrera. Y podría ser fundamental para controlar el reloj (cosa que no hemos conseguido en ningún partido) y dejar a la ofensiva angelina todo el tiempo que sea posible fuera del campo (y de paso, descansar nuestra defensa para que no vuelva a venirse abajo en los instantes finales por si acaso llegásemos igualados). La deficiente OL les da una buena excusa a Mixon y Bernard, pero creo que ellos también deberían poner un poco más de su parte. Más velocidad, más contundencia, no irse al suelo al primer contacto, etc.

En todo caso, lo que espero es que salgan enchufados desde primer drive. No podemos seguir regalando primeras mitades. Y también espero por parte de Taylor que se luzca con un poco de imaginación ante su mentor. Alguna jugada de fantasía (no hemos visto ninguna desde el flea-flicker del partido inaugural), formaciones que sorprendan (Eifert abierto a una banda, Gio y Joe a la vez), pero sobre todo, un mejor playcall, en especial, en situaciones de redzone.

 

EN DEFENSA

La línea ofensiva de Rams no está siendo tan dominante como en el pasado, pero está mejorando sus prestaciones. Aparte de que a Withworth le pueda costar un poco coger ritmo (38 años), están reforzándola con formaciones pesadas de varios tight-ends. Esto la convierte no sólo en bastante inexpugnable, sino que facilita mucho la labor de Gurley y Henderson. Por tanto, no debemos cometer el error de plantear nosotros para contrarrestarla formaciones ligeras.

Debemos hacernos fuertes por el medio, con Glasgow y Tupou. Tenemos que reformar la línea de linebackers con Pratt, de quien necesitamos que agilice su aprendizaje. Williams no debe perder de vista a Gurley porque es un corredor muy dinámico, capaz de salir de cualquier emboscada. Hay que conseguir frenar su juego de carrera (algo que no hemos conseguido contra nadie) porque de lo contrario estaremos perdidos. Ellos saben utilizar muy bien el playaction para conectar con sus tight-ends, o incluso con el propio Gurley fuera del backfield.

Si conseguimos pasar esta primera pantalla, la siguiente tampoco es fácil. Cualquiera de su trío de receptores Cook, Kupp y Woods puede brillar, y nosotros, aunque recuperemos a Jackson, seguimos cortos en la posición de cornerback (Dennard acabó tocado en su debut y Webb ya hemos visto para lo que vale). Atkins volverá a sufrir dobles bloqueos, así como el incansable Hubbard. Sin posibilidad de relevos por las lesiones de Lawson y Dunlap, no esperaría mucha ayuda del pass-rush de la línea. Por tanto, de nuevo le tocará a Bates tener que patrullar un rango de campo demasiado grande, lo que le hace llegar a sofocar el fuego cuando éste ya ha prendido.

No terminan aquí los peligros de los angelinos. Goff no es un QB demasiado móvil, pero tampoco duda cuando debe correr con decisión. No pensemos que cerrando la carrera, y cubriendo a sus receptores, ya está todo hecho. Atentos a no caer en los engaños de sus múltiples jugadas con jet-motion, ni nos confiemos en las de equipos especiales, donde alguna trick-play también han ejecutado.

 

EL RIVAL

Para un equipo que viene de perder una Superbowl, su único objetivo, más bien su obsesión, es regresar a disputar el Gran Partido. No importa dar dos primeras rondas por Ramsey. El plan es ganar, y hacerlo ahora. Hay que aprovechar lo que le quede a Whitworth en el tanque, amortizar la renovación de Donald y rentabilizar que el salario de Goff aún no es abusivo.

Podría dar la impresión de que la ofensiva de McVay ha descendido un peldaño. Pero es lo que tiene bajar de la excelencia a “sólo” muy buena. Son el séptimo equipo en anotación (27 puntos de media). Goff también es el 7º QB en yardas de pase y Kupp el 5º WR en yardas de recepción. Se podría decir que Gurley ha bajado su productividad, pero quizá sea debido a que cada vez entra más en acción el novato Henderson, sobre todo tras la lesión de Malcolm Brown. Es decir, su juego de carrera puede que no tenga una estrella individual, pero sigue poderoso a nivel global.

Es posible que en defensa estén un poco por debajo de lo esperado. Por nombres es brutal, pero son “sólo” los 9º de la liga. Sin embargo, no dejan de reforzarse. El comentado traspaso para hacerse con Ramsey, uno de los mejores cornerbacks de la liga, eclipsó el trade que hicieron con Ravens para enviarles al CB Peters (un dolor de muelas para la organización) a cambio del LB Young, con lo que reforzaban otro área de debilidad. Si Bengals quiere copiar el estilo Rams, y para eso contrató a Taylor, también debería aplicarse en la actividad para fortalecer la plantilla.

Para la cita londinense llegan con bajas. Es posible que no se recuperen a tiempo el RB Brown, el ILB Hager, el CB Hill, ni el OLB Matthews. Son bajas importantes, pero ni de lejos como las nuestras (Green, Glenn, Dunlap, Kirkpatrick, Lawson, Dennard…). Después de comenzar con muy buen pie (3 victorias) encadenaron 3 derrotas consecutivas, pero volvieron la semana pasada a la senda del triunfo (5 sacks para aumentar su cuenta a 18 en la temporada). Han ganado a gallitos como Panthers, Browns y sobre todo Saints, mientras que cayeron por la mínima en Seattle, siendo las derrotas más dolorosas las sufridas contra San Francisco por ser rival divisional, y Tampa por lo inesperado. No han tenido un calendario nada fácil, pero tampoco son invulnerables.

Su juego ofensivo, como decía, se basará en la carrera. Son muy buenos en el play-action y Gurley es un peligro con espacios como receptor. Atentos a dejar huecos para las recepciones de sus tight-ends. Si vamos a presionar a Goff, mejor por la derecha de su OL, pero cuidado con sus escapadas. En defensa intentarán abusar del emparejamiento de Fowler contra Hart, así que deberíamos ayudarle con Sample o Bernard. En situaciones de pase, también aparece Ebukam, y por supuesto siempre hay que temer la sorprendente agilidad de Donald. Como Boyd será anulado por Ramsey, quizá sería más interesante buscar a Tate y Erickson, ya que sin Hill, la profundidad de su cuerpo de cornerbacks decae bastante.

 

LA CLAVE

Me parece una quimera salir de Wembley con una victoria, así que lo mejor que podemos hacer es dar la cara. Aunque sólo sea porque nuestros amigos que han hecho el viaje para verlos no se vuelvan demasiado decepcionados. Con competir y no resultar humillados, ya me consideraría satisfecho. Este año, nuestras expectativas no pueden ser muy elevadas.

Como cada vez que un equipo de menor talento se enfrenta a otro superior, no se puede recurrir a la calidad, sino a la testiculina. Llevamos 7 derrotas seguidas, yo no sé qué más motivación puedan tener unos profesionales para romper de una vez una racha tan negativa. Si en esta situación, Taylor no es capaz de implicar a los jugadores y evitar que pasen de todo, abandonándose a la apatía, demostrará carecer del cuajo suficiente para entrenar en la NFL.

En el apartado deportivo, cuando Belichick les derrotó en la pasada Super Bowl señaló el camino a seguir: cerrarles el juego de carrera y confundir a Goff con diferentes formaciones. Por supuesto, es mucho más fácil decirlo que hacerlo, lo cual no significa que no se pueda intentar. En la ofensiva, la clave será que Dalton no tenga mucho tiempo el oval en las manos; es decir, que haya más carrera, y que en las jugadas de pase lo suelte antes de que le llegue la presión (porque llegarle, os aseguro que le va a llegar).

Mi impresión es que nos van a pasar por encima, siento ser tan derrotista. Mientras ellos casi llegan 30 puntos de media por encuentro nosotros estamos estancados en 16. Para mantener un duelo equilibrado tendrían que funcionarnos todas las “pequeñas cosas” que rodean un partido: equipos especiales, turnovers, suerte, arbitraje… Muy difícil que todo se combine a la vez. Sin embargo, como dice mi amigo Pedro de Rams Spain, los partidos de Londres son muy raros, así que ¡quién sabe!

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