Bengals 2021Previas

Previa Ravens-Bengals

Primer enfrentamiento de la temporada contra los cuervos, y realmente, no puede venir en mejor momento: la moral alta tras la contundente victoria en Detroit, y razonablemente exentos de lesiones de gravedad en los puestos clave. Pocos podíamos imaginar que de este duelo saldría el líder de la AFC Norte tras la disputa la 7ª jornada, pero es reconfortante que a estas alturas estemos mirando a Enero (postemporada) y no ya a finales de abril (draft). Estos son los partidos por los que seguimos la NFL. Así que no hay excusa para no estar delante de vuestras pantallas el próximo domingo a las 7 de la tarde en España, las 12 del mediodía en México, o las 2 de la tarde en Argentina.

Para la cita vestiremos de camiseta blanca y pantalón negro, combinación que nunca me ha convencido demasiado, pero seguro traerá amargos recuerdos a la afición córvida porque fue con ella con la que conseguimos la victoria que les apeó de playoffs aquella inolvidable nochevieja de 2017.

Boyd anotando el touchdown de la victoria en 4ª y 12 ha sido uno de los iconos bengalíes de los últimos años (foto: bengals.com)

Si no me falla la memoria, no hay actualmente en nuestras filas ningún jugador que haya estado con anterioridad en Baltimore. Sin embargo, allí juegan ahora nuestros ex Zeitler (OG), Bynes (LB), Fort (LB), McKenzie (DT) e incluso, lo que me parece muy gordo, tienen en su equipo de prácticas a nuestro recordado OT Andre Smith (no pondré el video de su pro-day pare evitar pesadillas). Por cierto, también está con ellos el capitán Villanueva, quien, durante un breve verano, tras salir de la academia de West Point y antes de su primera misión en Afganistán, participó en nuestro training-camp cuando aún era TE.

Pese a ser un equipo relativamente “joven” en la NFL, la serie histórica de enfrentamientos está a su favor (27-23) y nos han ganado (tal vez el término “barrido” sea más exacto) en los últimos 4. A nadie escapa que buena parte de nuestros refuerzos a la defensiva han estado encaminados a frenarles. Linebackers más rápidos, línea defensiva más pesada… Más nos vale haber acertado, porque su ofensiva terrestre es la 4ª de la liga. Además, por el aire también son cada vez más peligrosos (11º de la liga, mientras que nuestro ataque de pase es el 18º).

Nos arbitrará un veterano: el profesor de ciencias sociales en el instituto de La Mirada (California) Tony Corrente. 69 años y pitando desde 1971, fue ascendido a árbitro principal en 1998, con la única pausa en 2011 para tratarse un cáncer de garganta. En febrero de 2007 dirigió la superbowl XLI entre Bears y Colts. No nos ha acompañado demasiado la fortuna cuando nos ha arbitrado (balance de 6-11-1). Este será su tercer Ravens-Bengals, los dos anteriores, como podéis suponer, con victoria córvida.

En ataque

Lo que todos presuponíamos iba a ser el motor del equipo, le está costando arrancar. Hay que reconocer que nuestras segundas partes son mejores que las primeras, lo que si bien supone un acierto de los técnicos para reaccionar sobre la marcha, también deja algo en entredicho la preparación del partido durante la semana. Contra Baltimore vamos a tener que estar muy concentrados desde el inicio. Su pass-rush es temible, su firmeza contra la carrera es legendaria (3º de la liga), y contra el pase son muy peligrosos. Es probable que estemos por debajo en el marcador en buena parte del encuentro, así que la ofensiva debe reaccionar, con un plan de juego que permita maximizar nuestras virtudes y esconda las carencias.

Si hablamos de carencias, debemos comenzar obviamente por la línea. Afortunadamente, las molestias estomacales de Carman parecen resueltas (estuvo vomitando en la banda en Detroit) y debería retomar la titularidad en el RG. Nos obstante, a Hopkins se le acumulan los problemas con una lesión de rodilla que disminuirá su rendimiento (al suplente, Hill, se le vio muy bisoño contra Lions). Al menos, recuperamos a Adeniji para dar profundidad en las sustituciones.

Por primera vez en semanas, Mixon ya no está en la lista de lesionados; pero quien sí aparece es Evans, y necesitamos mucho su aportación con Perine todavía de baja. Como decía anteriormente, será complicado correr en el M&T Bank Stadium, pero no podemos dejar de intentarlo. Mixon está en gran forma, y necesitamos una amenaza terrestre creíble para que puedan funcionar las jugadas de play-action y no ser tan previsibles. Reducir las formaciones en backfield vacío también puede contribuir a complicar la vida a la defensa rival.

El cuerpo de receptores vuelve completo, una vez superado Thomas sus molestias en el tobillo. Creo que debemos aprovechar lo extenso de nuestro plantel ampliando la lista de receptores para que no puedan centrarse en los habituales. Esto incluye involucrar a Uzomah emparejado con sus linebackers, para sacar ventaja de que bajan el nivel en cobertura. Pero tampoco olvidemos que Green fue una tortura para ellos durante años, por lo que no debemos renunciar a atacarles en profundo con mayor asiduidad que en partidos anteriores.

Pero al final, todo pasa por Burrow. En estos partidos “grandes” es donde debe demostrar su categoría y liderazgo. El primer paso es sobrevivir. Más que nunca, debe cuidar su físico. Nada de heroicidades como corredor, e intentar salir del pocket si éste empieza a caerse. El segundo paso es cuidar el balón. No hay que arriesgar pases imposibles sólo por prolongar la jugada o evitar el sack, y tener bien claros los movimientos de sus compañeros antes de soltar el oval. El tercero, por supuesto, es sacar su talento. Nada de pases altos por el medio ni cortos cuando vaya profundo. Su compenetración con Chase debe ponerse de manifiesto, así como su capacidad para identificar defensas y castigar las posibles acometidas en blitz de la defensa córvida (nuestro QB es de los mejores de la liga en estas situaciones).

Chase es el mejor receptor de la liga en pases profundos. Necesitamos que se convierta en la reencarnación mejorada de Green cuando visitemos Baltimore (foto NFL.com)

En defensa

Se puede definir con 3 palabras: frenar a Jackson. Es muchísimo más fácil escribirlo que hacerlo. No sólo conserva su electricidad, velocidad y visión como corredor, sino que cada vez está pasando mejor. Ya no es suficiente con contenerle en el pocket para que no corra y que su imprecisión haga el resto. Se está conectando muy bien con un cuerpo de receptores cada año de mayor nivel: Brown, Watkins (aunque éste quizá no juegue) o Duvernay. Todo un reto para nuestra mermada secundaria (aunque Apple esté un poco más entonado).

En todo caso el peligro es Andrews, su TE. Vamos a necesitar un gran esfuerzo de nuestros LBs para minimizar su producción (me fio más de Wilson, o incluso de Pratt, que de Bell para esta misión). Pero con la amenaza constante de las carreras de Jackson, parece sensato, por un lado, alinear a Davis-Gaither, quizá nuestro LB mejor dotado para esta misión; y por otro, ayudar con otro safety (¿Allen?). No podemos defender con 14 jugadores, así que será interesante ver cómo resuelve Anarumo este rompecabezas. Supongo que a base de reducir el frontal con formaciones 3-3-5 ó 4-2-5, y que este extra-DB sea un safety, dado que ellos suelen alinear varios TE para reforzar su línea ofensiva y puede ser suficiente con 2 cornerbacks.

Esto va a suponer reducir la presión exterior de la línea. Si Tupou se recupera a tiempo, puede volver a ser titular junto a Reader, formando un muro que permita a Ogunjobi presionar por el medio más liberado de responsabilidad. En Detroit fueron titulares los 3, con Hendrickson y Hubbard en el exterior, pero entiendo que en Baltimore, por las características del QB, habrá muchas más variaciones en la línea defensiva.

Como en los demás partidos del año, volveremos a necesitar un gran rendimiento defensivo para tener opciones. La defensa de Baltimore no va a permitir muchos puntos, así que debemos evitar que el encargado del marcador tenga mucho trabajo. Llevar el partido a una baja anotación, y además conseguir recuperar algún turnover, pueden ser dos de las claves fundamentales para salir vivos de la encerrona.

Logan Wilson lleva 4 intercepciones en 6 partidos (2º de la liga tras las 7 de Diggs y primero entre los LBs). Si esperábamos que se convirtiera en el líder de la defensa, va por buen camino (foto: Cincinnati.com)

El rival

Baltimore no sólo es el líder de la AFC Norte sino que, tras arrasar a Chargers y dispararse los Bills en el pie, se ha colocado como seed#1 de la Conferencia. Podemos decir que tuvo fortuna en el field-goal casi imposible que anota Tucker para ganar a Lions, o que remontaron de forma increible contra Chiefs y Colts. Para quienes les sufrimos dos veces al año, no nos sorprende. Si hay un equipo rocoso, competititvo, que cada año se reinventa con nuevos jugadores, pero se mantiene fiel a su estilo, esos son los Ravens. No voy a decir que les envidio, ni que los admiro. No son mi equipo, sino mi rival. Pero es justo reconocer su sabiduría para hacer las cosas.

De los RBs que tenía al comenzar la temporada, ya no les queda ninguno. Dobbins y Edwards cayeron en verano, y el undrafted de emergencia, Williams, también se ha perdido alguno. Tuvieron que tirar de veteranos en el mercado. Murray, lesionado, tampoco estará contra nosotros. Los RB1 y RB2 serán Freeman y Bell. Da igual. Su juego de carrera volverá a ser muy peligroso sea quien sea quien lleve el balón.

En la línea ofensiva han perdido al LT Stanley, y esta baja si es importante. Le sustituirá Villanueva, que aparte de atravesar la parte final de su carrera, lejos de su mejor nivel, arrastra molestias en la rodilla. Por aquí podríamos hacerles daño. Por otra parte, el pasado domingo debutó el WR novato Bateman, quien no lo hizo nada mal en sustitución de Watkins, quien tampoco estará contra nosotros.

En defensa, también han perdido baluartes como Wolfe (DE), Peters (CB) o Fort (LB), pero como decíamos antes, Martindale, su coordinador defensivo, ha sido capaz de rehacer el grupo. Supo contener a dos fenómenos como Mahomes y Herbert, y la impensable remontada contra Colts se fraguó desde la defensa. El año pasado, Burrow sufrió un severo castigo allí (encajó 7 sacks), jugando uno de sus peores partidos (183 yardas, la cifra más baja del año, 0 TDs y 1 INT). Seguro que tendrá ansia de venganza, pero la mejor es la que se sirve con una victoria.

No podemos analizar a Baltimore sin citar a su kicker. Tucker ya no es solamente uno de los pateadores más letales de la NFL, sino que además, tiene en posesión el record al más largo. Su rango es bestial, y su efectividad, fuera de toda duda. Es el mejor de la competición y el espejo de lo que todo club debería tener, y que nosotros estamos intentando que sea McPherson. Esto significa que su field-goal range es más amplio que el de resto de equipos, así que para evitar que nos anoten, debemos empezar a hacernos fuertes ya desde la yarda 40. Todo un reto.

La defensa de Ravens martirizó a Herbert el pasado domingo. No sólo necesitaremos un gran esfuerzo de nuestra OL para proteger a Burrow, sino que RBs y TEs también deberán aportar (foto: Baltimore Sun)

La clave

Si esperamos a la segunda parte para reaccionar, ya será tarde. Debemos empezar el partido muy serios y ponérselo incómodo desde el inicio. Hay que sacarles de su plan de juego. Intentarán dominar con la carrera para sorprender con el pase, y es lo que debemos impedir. Pero sólo lo haremos resultando peligrosos en ataque. Tenemos un fantástico porcentaje de acierto en la zona roja (83% de TDs, 3ºs de la liga, claro que los Ravens son 5ºs en este apartado) y necesitamos que siga siendo así. No vamos a tener muchas oportunidades, así que debemos maximizar cada oportunidad en que estemos cerca de su zona de marca.

Neutralizar a Jackson, su mejor arma, se me antoja casi imposible. Pero él solo no nos podrá ganar. Si conseguimos contener al TE Andrews, limitaremos mucho su caudal ofensivo. No cuento mucho con Bell para ello, y por su físico, tampoco creo que Bates, u otro CB, pudieran salir victoriosos. Es probable que Pratt tenga que demostrar de una vez los argumentos por los cuales le escogimos en el draft.

El domingo pasado vimos la caída en desgracia de Phillips como retornador y su sustitución por Irwin. No sé si Simmons le dará una última oportunidad, pero lo cierto es que necesitamos más contribución de los equipos de retornos. En estos partidos donde partimos en inferioridad, necesitamos aferrarnos a cualquier clavo ardiendo.

Los Ravens son favoritos para ganar el partido por 6,5 puntos. Una ventaja que me parece razonable. No soy muy optimista respecto al resultado final, pero sí en cuanto al juego. Creo que progresamos adecuadamente, y plantar cara, tal como hicimos ante otro gallito como los Packers, sería dar un paso muy importante de cara al futuro. La competición es larga (todavía quedarán 10 partidos por disputarse), y las opciones para entrar en playoffs no deberían verse muy afectadas.

Burrow llega mucho más maduro y de nuevo en plena forma a este duelo. por sus manos pasan nuestras esperanzas (foto de Gregory Shamus para Getty Images)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.