AnalisisBengals 2019

Ravens 23 – Bengals 17

Tampoco pudo ser en Baltimore. Sexto partido y sexta derrota. Pero si repaso mis notas previas, debería sentirme satisfecho. Perder por una sola anotación, cuando había vaticinado una paliza, se podría considerar casi un éxito. Sin embargo, el resultado no muestra con fidelidad lo ocurrido en el terreno de juego. Los Ravens fueron amos y señores del encuentro, mientras que nosotros apenas despertamos tímidamente en el último arreón final para maquillar el marcador.

Esta sensación agridulce es difícil de explicar. Por un lado, si apenas unos pocos detalles hubiesen caído de nuestro lado, nos podríamos haber llevado la victoria (turnover en red-zone, 2 posibles fumbles de Baltimore no señalados, field-goal que nos chutan al palo y entra,…). Pero por otro, la sensación es que fuimos claramente inferiores (en la primera parte anotamos de equipos especiales y de field-goal tras recuperación de la defensa en la yarda 40 de Baltimore). Un solitario touchdown en los minutos de la basura fue la paupérrima aportación ofensiva. 272 yardas de carrera encajadas (descontando los arrodillamientos del final) el vergonzoso reflejo de nuestra incapacidad defensiva.

Es desastre abarca todos los estamentos. Podríamos empezar por la pésima planificación de la directiva, continuar con el imperceptible trabajo de los entrenadores y terminar con el apático desempeño de los jugadores. En líneas generales, nadie se salva de la crítica. Sin embargo, generalizar siempre me ha parecido injusto, así que intentaré personalizar a quienes en mi opinión tienen más responsabilidad en lo acontecido sobre el terreno de juego. A la directiva, ya les hemos dado palos antes, y más le daremos después.

ME GUSTÓ

Auden Tate

¡Qué poco equivocados estábamos cuando promovíamos el hastag#FreeTate”! El séptima ronda de segundo año está jugando a un nivel que nos hace plantear el posible traspaso de Green como una circunstancia a considerar. Es un receptor que se adapta muy bien a las características de Dalton, esto es, poseer un amplio radio de atrapada para tener la posibilidad de llegar a sus erráticos lanzamientos. No es rápido, las rutas y manos son mejorables, pero su agilidad para conseguir una mínima separación, y su esfuerzo para recepcionar el oval son dignos de consideración. ¡Qué pena que hayan tenido que lesionarse Green y Ross para que tuviera las oportunidades que todos pedíamos! En un día que se sabía complicado para Boyd por el marcaje al que iba a ser sometido por Humphrey, logró 91 yardas, todas ellas de absoluto mérito.

Brandon Wilson

Otro jugador que no entiendes por qué ha estado enterrado en el banquillo hasta que las lesiones de sus compañeros, en este caso Erickson (o Ross, ya que entonces no quieren arriesgarle en retornos por ser titular en ataque) y Phillips, le han dado la oportunidad de brillar en una faceta en la que ya lo hacía en college: los retornos. Ya las semanas anteriores hizo un par muy buenos, pero ayer se salió con un maravilloso touchdown en el kickoff inicial (que lamentablemente nuestra defensa desperdició apenas 3 minutos después). Además, fue quien recuperó el onside-kick (lástima que por la corta patada de Bullock aún no había volado más de 10 yardas).

También tuvo un papel destacado en defensa, forzando el fumble de Andrews, quien pensaba saltarle como una valla de atletismo. Estuvo muy inteligente ahí no dejándose superar y provocando la cagada del tight-end córvido.

Sam Hubbard

A mi este chico me encanta lo que hace, aunque no tenga reflejo en las estadísticas. Su afán por presionar es constante, y su motor le hace perseguir la jugada fuera de su zona. En una defensa que no destaca por la intensidad, su pasión es digna de señalar.

Jessie Bates III

Otro que me encanta, y en este caso, su esfuerzo sí lo reflejan las estadísticas. 2º máximo placador del equipo y debiendo acudir en auxilio más de lo recomendable. También se sumó con acierto a la presión del QB. Lo que no muestran los números es lo mal que nos iría de no salir oportuno al rescate.

Tony McRae y Torry McTyer

Cuando se lesionó Kirkpatrick pareció que el mundo se nos caía encima. Es uno de los sospechosos habituales, y su nivel de juego (como el de Jackson) está lejos de lo deseable, pero temíamos lo que había detrás. Sin embargo, la pareja “escocesa”, junto con Webb, cumplieron bastante decentemente con su cometido, y no fue precisamente por el aire por donde se desangró nuestra defensa.

Josh Tupou

Mejor que Billings. Un gordo que se mueva con esa gracilidad en persecución del QB es admirable. Defendiendo la carrera estuvo igual de gris que sus camaradas, pero cuidado que está llamando a una titularidad que Billings no tiene tan asegurada (sobre todo si siendo agente libre en 2020, no hay intención de renovarle).

Una jugada en ataque y una jugada en defensa

En ataque, la colocación de Eifert completamente abierto a la izquierda de Dalton en posición de receptor., Defendido por un CB que no tuvo la más mínima oportunidad, consiguió un cómodo primer down. Esta jugada la hacíamos a menudo con Hue Jackson (e incluso la tuvo que ver Callahan en Oakland con Cook). No entiendo por qué no la repetimos más.

En 3ª y 6 desde nuestra yarda 31, entran en blitz por cada gap A dos defensive-backs (no recuerdo quienes). El resultado es que Jackson debe huir y soltar el balón, cortando así el drive de Baltimore. Recuerdo cuando se fichó a Anarumo que se decía que esta jugada sería frecuente, pero yo no recuerdo haberla visto hasta el domingo.

NO ME GUSTÓ

Zac Taylor

Tercer partido consecutivo sin anotar touchdown en los tres primeros cuartos. De nuevo entregamos la primera parte, la que supuestamente mejor debemos actuar, ya que representa lo que se ha entrenado durante la semana tras estudiar al rival. El juego de carrera es inexistente. Esto ya lo sabemos, pero el domingo se evidenció con total crudeza. 12 intentos de carrera para nuestros runningbacks, 14 yardas totales. Sí, habéis leído bien 14 yardas en 12 intentos.

Hagamos de abogado de Taylor. No fue su culpa, sino de los jugadores de línea que son absolutamente inútiles (el domingo volvió Redmond, quien nos recordó lo mediocre que es). No fue su culpa, sino del coordinador ofensivo, que cada palo aguante su vela. Acepto las alegaciones, pero lo que no es de recibo es que teniendo estos antecedentes, al infeliz alma de cántaro se le ocurriese ordenar dos carreras desde la yarda 6 de Baltimore para que primero Gio y después Mixon se estrellasen contra una muralla, desperdiciando dos downs de posible anotación. Para remate, un tercer down de pase alto a nuestro receptor más bajito. Bravo.

La falta de definición en la zona roja nos está condenando. Y esto sí es responsabilidad del “gurú ofensivo”. Se dice que lo entrenan, pero yo no veo los resultados. Su solución a los males de la ofensiva no puede ser hacer pasar 39 veces a Dalton. Primero porque es Dalton, y ya sabemos el peligro que corren con sus erráticos pases topos y cheerleaders. Y segundo, porque a este paso no va a acabar la liga, se le va salir el brazo del hombro (eso si nuestra penosa OL no consigue hacer que le maten antes).

No obstante, lo que peor me pareció de todo, es cómo pagó su frustración pidiendo un challenge a una interferencia de pase que, para mí, no lo era. Parece que la estúpida ocurrencia de la liga haciendo revisable esta jugada la están corrigiendo los propios árbitros, quienes sólo han revertido la decisión pitada en el campo en 1 de cada 8 veces que se solicita revisión. Pues nuestro querido entrenador no se ha dado cuenta. Y para colmo, en dos jugadas donde se podía haber pedido revisar sendos posibles fumbles de Baltimore se guarda el pañuelo. ¿Para qué? ¿Para emplearlo en una mejor oportunidad? ¿Qué mejor oportunidad pensaba que íbamos a tener que recuperar la posesión en campo contrario? Muy, muy decepcionado con este giro Lewisiano que está teniendo Taylor.

Andy Dalton

No puede ser que no “entre en calor” hasta el 20º lanzamiento. No se puede entregar toda una mitad al contrario con pases desenfocados. No puede esperar un milagro de sus receptores en cada lanzamiento. Normalmente le justificamos por la mala línea ofensiva, pero muchos de esos pases eran sin presión. No es un corredor que suponga amenaza a las defensas corriendo, por lo que sus pases deben ser impolutos. Si no es así, no vale para esta NFL.

Tengo la impresión que este año, que tiene a su alrededor 3 entrenadores de quarterbacks (Taylor, Callahan y Van Pelt), está involucionando. Cuando sale del backfield, ya sabemos que es jugada concluida porque ni progresa hacia adelante, ni mantiene la vista profunda para lanzar en movimiento. Pero cuando se queda en él, sigue obcecado en su primera opción, desechando otras opciones de pase más viables. En la intercepción, pierde de vista al LB que deflecta el oval (que luego le caiga en las manos del cornerback, ya es mala suerte). En redzone no se pueden tener esos errores, y no es el primer turnover que encaja en esta situación.

Su coraje no se discute, pero sacar la rabia en los minutos de la basura no es suficiente. Está cometiendo errores de novato, y si vamos a asumir errores de novato en el quarterback, pongamos entonces de quarterback a un novato. No estoy pidiendo a Finley (ni a Dolegala), aunque al ritmo de pases por partido que lleva Dalton, dudo que aguante sano 16 partidos y estoy convencido que acabaran jugando. Sólo me planteo que con este nivel de juego, mejor que se vaya haciendo a la idea de ceder la titularidad el año próximo a un rookie de primera ronda. Cuantos más partidos perdamos, más probable esta posibilidad. En su mano está evitarla.

Plan de juego ofensivo

Antes decía que no me gusta generalizar, pero 14 yardas por parte de nuestros corredores es absolutamente inaceptable. No puede haber un único culpable. La línea no genera huecos, o si los genera, los runningbacks no los siguen. Quizá es un problema de diseño. Habría que buscar carreras exteriores, o mover a los jugadores de línea para que salgan al segundo nivel. El caso es que a principio de temporada nos vendieron la moto de que la carrera sería la base del ataque, y somos últimos de la liga en este apartado. Sin una carrera mínimamente creíble no hay play-action que funcione, todos saben que vamos a pasar. Tenemos todavía a Perine y Williams sin un solo acarreo, tal vez sería el momento de probar cosas diferentes.

Los tight-ends están desaparecidos. Eifert es junto a Green y Mixon el jugador con más calidad de la ofensiva y apenas le estamos utilizando. Si no le ponemos por miedo a una lesión, mejor traspasarlo. Y si Taylor y su troupe no saben sacar partido al talento que tenemos (que no nos sobra), quienes se deben ir son ellos. La preparación inadecuada de los partidos, o el deficiente play-call, están consiguiendo que Taylor haga parecer bueno a Shula.

Plan de juego defensivo

Si todos sabíamos que Baltimore nos iba a correr, y nos termina corriendo, hay varios que no han hecho bien su trabajo. Dunlap nunca se ha caracterizado por defender la carrera, por lo que no podemos achacarlo a su ausencia. Como de costumbre el problema hay que buscarlo atrás. Aunque hubo más formaciones con 3 linebackers que de costumbre, se repitieron los conocidos errores: fallos de placaje, lentitud de reacción, descoordinación de las marcas en cobertura… Para tal despropósito, no veo razón por la cual Pratt no puede ser titular. Ni por qué Reynolds juega más que Evans.

Cualquiera que vea la NFL sabe que Lamar Jackson es un peligro como corredor. No en vano, es el QB con más yardas de carrera. Si el plan era dejarle hacerlo, salió a la perfección. 152 yardas y 1 TD por vía terrestre, sin que ningún defensor estuviese “espiando” sus movimientos. No aprendimos nada de los partidos contra Allen ni Murray. Los QB corredores se ponen las botas con nosotros sin que los entrenadores defensivos reaccionen.

Aparte de correr, todo el mundo sabe que Baltimore juega mucho con sus tight-ends (y más que lo iba a hacer con Marquise Brown lesionado). Pues entre los 3 nos endosaron más de 120 yardas. Bates juega tan atrás que apenas se le puede reprochar nada en este sentido. Si los linebackers no dan el nivel, deben salir los safeties en su ayuda. Williams estaba medio lesionado, pero completamente sano hubiese dado igual. Wilson y Fejedelem deben aportar más en este apartado.

Arbitraje

No voy a entrar aquí sobre si tal o cual jugada pudo ser interferencia de pase, holding ni nada parecido. Son apreciaciones, unas veces acertarán y otras no. Su labor no es nada fácil. Yo voy a un tema de concepto. Desde que todos los cambios de posesión se revisan automáticamente, no entiendo por qué no dejan seguir la jugada. El pasado domingo hubo dos posibles fumbles de Baltimore que pasaron por alto. Uno dieron down-by-contact, y en la repetición da la impresión que el jugador córvido cae sobre nuestro defensa, no contra el suelo. El otro es una carrera de Jackson en la que se lanza hacia adelante y pierde el oval al caer al suelo sin que aparentemente le toque nadie, luego el balón estaba “vivo”.

En ambas jugadas, no costaba nada continuar el juego y revisarlas automáticamente a posteriori. Igual sí estaba down-by-contact, o igual sí tocó alguien a Jackson. No pasa nada, se anula el turnover y listo. Sin embargo, de esta manera, nos escamotearon 2 recuperaciones de posesión que, en un partido tan igualado al final, hubiesen podido ser determinantes. Algo parecido les pasó a los Saints contra los Rams y pusieron el grito en el cielo. Seguro que vosotros no leeréis nada de esto en los medios.

Reflexión final: Mock-draft

Esta semana tampoco tengo humor para discutir las 5 cagadas principales del equipo. En casi cualquier snap podríamos definir 5 cagadas diferentes. Cuando la derrota se convierte en costumbre empieza a cundir el desánimo. Apenas mes y medio de competición y ya se nos está haciendo larga la campaña. La única luz al final es una mejor posición para elegir en el draft. Triste consuelo para una franquicia que últimamente también fracasa en esta área. Quizá más didáctico que un repaso a nuestras miserias sea discutir sobre un ranking de necesidades para el draft:

1ª Ronda: Quarterback. Ya empieza a ser inevitable.

2ª Ronda: Right Tackle. Hay que quitar a Hart de ahí, por Dios.

3ª Ronda: Cornerback. No podemos seguir dependiendo de Kirkpatetick.

4ª Ronda: Strong Safety. 2020 es el último año de Williams.

5ª Ronda: Offensive Guard. Hay que sacar ya a los Redmond, Miller y resto de escombro.

6ª Ronda: Offensive Tackle. Para formar a futuro y no depender de elementos como Andre Smith

7ª Ronda: Linebacker. Para equipos especiales. El titular hay que ficharlo en la agencia libre, ya está bien de proyectos que no terminan de cuajar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.