Ravens 24 – Bengals 21

Esta vez no hubo milagro en Baltimore. Porque de milagro habría que calificar nuestra victoria de haberse producido. Cuando un equipo no juega a nada, ni en defensa ni en ataque, sólo le queda encomendarse a la providencia para sacar el partido adelante. Y no todos los domingos hay milagro.

 

Nuestro partido fue malo. Teníamos muchas y significativas bajas. Jugadores importantes no estaban al 100%. El field-goal de 51 yardas que hubiese empatado el encuentro se marchó fuera por poco, algunas decisiones arbitrales fueron discutibles… Excusas. Las repetidas excusas para justificar nuestra lamentable carencia de football. Pero lo que más me enciende es que este condescendiente discurso proviene de quienes tienen más responsabilidad: los entrenadores. Los jugadores, unos estuvieron mejor y otros muchos peor, pero creo que en líneas generales hicieron lo que pudieron, lo que supieron, o lo que les habían enseñado. Sin embargo, desde la banda, no se les ayudó en absoluto.

 

El planteamiento a ambos lados del balón fue calamitoso. A comienzos de semana, Lewis destituía a Austin para tomar él mismo las riendas de la defensa viendo el desastre que era. Una semana después, el sentimiento es el mismo: no somos capaces de parar ni a un taxi en el desierto. Toda la semana se tenía el convencimiento de que Flacco no jugaría, por lo que había que preparar el partido para enfrentarnos a Lamar Jackson como quarterback. Un QB móvil, radicalmente diferente a Flacco… pero asombrosamente parecido a Cam Newton, a quien ya nos habíamos enfrentado y sufrido un buen varapalo. El resultado también fue radicalmente el mismo: entre Newton y McCaffrey nos hicieron 220 yardas de carrera; entre Jackson y Edwards, 232.

 

Sólo había que hacer una cosa en defensa: parar la carrera. Jackson demostró sus deficiencias en el juego aéreo, y por eso Harbaugh lo reservó todo lo posible. Para compensar, la ofensiva córvida diseñó muchas jugadas de Option. Hasta 27 veces se quedó el QB con el oval, para un promedio de 4,3 yardas por carrera. Sólo había que ponerle un “espía”, un safety que se olvidara de defender y se dedicara a él en exclusiva. Williams debía haber sido ese hombre (de hecho, fue quien más placajes logró, e incluso una intercepción), pero ni tengo claro que fuese la persona oportuna para esta misión, ni tampoco que su posición en el campo fuese siempre la más idónea para este cometido.

 

Sin duda, la baja de Brown (ausente también en Carolina, y para quien ya ha termiando la temporada por lesión) fue determinante; pero repetir con Nickerson como MLB resultó un tremendo error. Y más grave aún, darle la responsabilidad de dirigir la defensa al ser él quien se comunicaba con la banda (lo que derivó en que jugase todos los snaps). Desde luego, comprobar que este enchufado está por delante de Evans es desconcertante. Que disponga de más oportunidades que el novato Jefferson es patético (otra vez, cero snaps en defensa a pesar de la bajas). Que no se cuente casi nada con Vinnie Rey es inexplicable (si ya no está para jugar, que le corten y den oportunidades a otro, por ejemplo, a Bell), y que no se prueben alternativas, como Williams de LB y Wilson de SS, directamente desolador.

 

Pero si nos vamos a la ofensiva, la situación no mejora, sino todo lo contrario. Vamos cuesta abajo y sin frenos. Obviamente, la baja de Green tiene un impacto colosal, pero llevamos 3 semanas sabiendo que no contaríamos con él y no veo soluciones por ninguna parte. Bueno sí, que el pase decisivo del partido se juegue hacia Cody Core… Esta temporada, de 10 lanzamientos hacia él, sólo 5 recepciones completadas. No sé en qué perturbada cabeza a alguien pudo haberle parecido una buena opción para esa jugada.

 

Claro que esta jugada final del partido viene precedida por dos intentos fallidos de pase profundo… con sólo 3 yardas por recorrer hasta el primer down. Desde nuestra yarda 37, con 2 minutos por jugar, un tiempo muerto, y valiéndonos llegar a Field-Goal Range para llevar el partido al menos a la prórroga. No sólo fue una nefasta decisión pésimamente ejecutada, sino que de haber funcionado, nos hubiésemos acercado tanto y tan rápido que de haber anotado hubiésemos permitido una posesión de Baltimore para remontar. Absolutamente demencial.

 

Pero no nos centremos en el drive final. Mixon, 12 carreras, 14 yardas. Un miserable 1,2 de promedio. Uno de los RBs más talentosos de la competición, infrautilizado y desperdiciado en carreras centrales donde no tenía la más mínima oportunidad porque los defensores córvidos entraban como lobos (la decisión de devolver la titularidad a Redmond en el RG no fue precisamente la más acertada). Tampoco al pobre Gio le fue mucho mejor (2 carreras, 5 yardas). 14 carreras totales (las otras 2 fueron improvisaciones de Dalton) por las 54 de los Ravens. Sí, 54. Luego nos echaremos las manos a la cabeza si nuestros rivales dominan el reloj 2/3 del partido.

 

Esto referente a la carrera, pero el juego de pase fue otro despropósito. Dalton, pese a la constante presión recibida, no estuvo tan mal. Pero 36 pases me parecen muchos pases para no tener a Green. Y que 11 de ellos fuesen a Boyd (quien para mí fue de los pocos que salvó la tarde con varios primeros downs de mucho mérito), algo que la defensa raven estaba esperando, tampoco resulta demasiado inteligente. Si nuestra “2ª unidad” de receptores son Core y Erickson, apañados vamos (0 recepciones de 3 pases a su dirección). Incluso los TE tuvieron mejor acierto. Bernard y Mixon atraparon todo lo que se les lanzó (4 y 3 pases respectivamente). Me pregunto si sería muy complicado alinear a ambos a la vez y que saliesen como receptores abiertos, viendo cómo está el plantel (porque con Ross, tampoco se puede contar).

 

La única nota positiva vino de los equipos especiales, con un par de buenos retornos de Erickson, y buenas coberturas en las patadas de kickoff. Pero como siempre, nunca falta el descerebrado que comete alguna penalización absurda; o el kicker que queda en evidencia ante su némesis del equipo rival fallando de más de 50 yardas (que ésta es otra, en 3ª y 8 desde la 33 de Baltimore, ¿no hubiese sido más sensato tratar de acercarnos a FG-range en vez de arriesgar un improbable primer down?).

 

Sin embargo, en la derrota por 3 puntos, no sólo debemos considerar el field-goal que fallamos nosotros, sino el que encajamos con 5 segundos por disputarse antes del descanso. Nuevamente la gestión de reloj en esos 2 últimos minutos de 2ª cuarto fue nefasta. En 3ª y 14, en vez de buscar otro más aún improbable primer down (¡qué casualidad, también con pase a Core!), hubiese sido mejor una carrera que forzase a Baltimore a consumir tiempo muerto e irnos al vestuario sólo 3 abajo.

 

Hoy no tendremos las habituales secciones de “me gustó” / “no me gustó”. Llevo varias semanas en las que no me gusta nada de mi equipo, y tampoco voy a rellenar por rellenar, porque no tengo ninguna obligación. Quizá lo único positivo sea que pese a nuestro vergonzoso caminar, seguimos con opciones de entrar en playoffs vía wildcard. Lo que no sé es para qué.

 

Por completar lo negativo, creo que una vez despellejados los entrenadores (y no creo que la llegada de Hue Jackson vaya a resultar en ninguna mejora), sólo cabe enfocar las críticas hacia unos jugadores que han demostrado no valer para la NFL.

 

  • Hardy Nickerson: Cada vez que se producía una abundante ganancia de yardas por parte de los Ravens, ahí estaba el número 56. No discuto la inteligencia del chico, pero para jugar a esto hace falta mucho más. No tiene cuerpo para zafarse de los bloqueos, no tiene contundencia para finalizar los placajes, no tiene atleticismo para imponerse en cobertura, no tiene velocidad para llegar en auxilio de sus compañeros, no tiene la picardía de seguir la jugada en vez de quedarse enzarzado con su par… No es un jugador de NFL por más que se empeñe Lewis, el amigo de su papá, en nombrarle titular tras la baja de Preston Brown.

 

  • Cody Core: No discuto su valía en equipos especiales, pero no puede volver a pisar el terreno de juego en ataque. Me da igual que consiga más separación que otro WR si a la hora de la verdad no es capaz de quedarse con los balones divididos. tras 3 años con nosotros ya sabemos qué puede y qué no puede hacer, ¿no sería el momento de probar a Tate? Ya no digo Malone, porque por desgracia está lesionado. Quizá el entusiasmo que tengamos hacia Tate sea producto del engañoso marketing de verano, pero tenemos que probarle antes de que vaya a otro equipo por no tener oportunidades y demuestre allí que sí es un jugador válido. Core ya sabemos que no lo es, y su papel en equipos especiales, no es por menospreciarlo, pero es sustituible.

 

  • Chris Redmond: Tenemos un OL interior que lo está haciendo mal (Redmond) y otro que lo está haciendo bien (Hopkins). ¿Cuál es la decisión de los entrenadores?: alinear al primero. Redmond no se ha ganado la titularidad que le han regalado y, por tanto, su sitio está en el banquillo, o en la grada junto a Ogbuehi. Tenemos para ese puesto a Hopkins que al menos no ha sido un coladero, e incluso a Westerman, que es otro jugador que no está teniendo ninguna oportunidad. Es los OT no tenemos opciones para sentar a Hart (aunque me resulta imposible pensar que Fisher lo haga mucho peor), pero en el OG sí tenemos más alternativas.

 

  • Dre Kirkpatrick: como los Ravens apenas jugaron de pase, esta vez no se vio muy comprometido, pero aun así supo hacerse notar… cometiendo estúpidas penalizaciones. Me pregunto cómo es posible que sufriera una conmoción cerebral alguien que carece completamente de cerebro. En esta liga que cada vez deriva más el juego hacia el pase, la debilidad que nos provoca su presencia es un hándicap muy significativo. Los entrenadores parece ser que no confían en Russell (el domingo otra vez inactivo), y en mi opinión, Harris y Phillips son más CB de slot.

 

 

El draftómetro

No querría abrir este melón todavía, pero me temo que no tenemos más remedio que empezar a mirar ya soluciones para el año que viene… dentro del campo, porque las de la banda, escapan a este humilde analista, que ya no sabe cómo expresar su hastío.

 

1ª ronda – RT: La broma de Hart no puede continuar un segundo más. También necesitaríamos un LT (Glenn costó mucho y dando gracias, pero aunque no ha demostrado ser la solución definitiva, podemos aguantar un poco más). Todavía estamos pagando el fallido experimento Ogbuehi + Fisher, es hora de mirar hacia adelante.

 

2ª ronda – RG: Tampoco podemos mantener la rotación de undrafted. Si Westerman no vale, puerta y otro. Pero no una 7ª ronda como Taylor, sino alguien para poner YA de titular.

 

3ª ronda – SS: Sabíamos que Williams no iba a ser tan bueno como Reggie Nelson. Aceptamos que Iloka fuese mejor que él. Pero es que ahora llega un rookie como Bates y también le sobrepasa. Tenemos en un puesto tan importante a un coladero que ni es bueno en cobertura (a menos que le pasen el balón directamente a las manos), ni es seguro placando. Volvemos a lo anterior: si Fejedelem no ha dado el salto, hay que buscar alternativas (de hecho, cuando en offseason estuvieron buscando safeties, ya se olían la carencia que tenemos aquí)

 

4ª ronda – CB: Con la duda sobre la continuidad o no de Dennard, y la escasa aportación de los Phillips, McRae, etc., se antoja interesante buscar un CB que pueda suponer cierta amenaza a la titularidad de Kirkpatrick por el exterior (quien ya sabemos que cumplirá completo su contrato, y como titular, lo merezca o no).

 

5ª ronda – TE: Aparte de que tanto Eifert como Kroft y Uzomah terminan contrato, está el tema de la salud. De ninguno te puedes fiar (ni siquiera de Schreck, que sería el único de los 4 de inicio con contrato en vigor). Habría que descartar al menos a uno de ellos y traer un novato.

 

6ª ronda – RB: Sigo pensando que necesitamos un corredor de potencia. Walton no vale para esta misión. Puede suplir aceptablemente a Mixon o Bernard si se lesionan, pero no les complementa porque su estilo es muy parecido. Alguien además que pueda realizar funciones de fullback y no tener que recurrir a los voluntariosos jugadores de DL (ahora Hubbard, antes Peko), que no sirven como portadores del balón en posibles jugadas de engaño. Pero claro, para esto necesitamos una mente ofensiva abierta en la banda, que sea capaz de utilizarle de forma versátil.

 

7ª ronda – LB: Si aceptamos que Rey ya es un exjugador, necesitaremos alguien que le supla. Además, tenemos a Brown que finaliza contrato y a Burfict rindiendo muy por debajo de su nivel. Debemos dar paso a Evans y Jefferson, que son selecciones más altas en el draft, pero en la suplencia debemos eliminar a Nickerson.

 

Es sólo una aproximación de necesidades en las fechas que estamos. Más adelante, podremos retomar este análisis y ver posibles variaciones sobre carencias en la plantilla.

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de “La Perrera Brown”.
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com

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