AnalisisBengals 2020

Ravens 27 – Bengals 3

Sabíamos que iba a ser duro. Por esperada que fuese, cualquier derrota es dolorosa. Sin embargo, lo peor no fue tanto perder (por goleada, además), sino la amarga sensación de no haber cumplido el objetivo. No solamente no competimos, sino que dimos la sensación de estar a años-luz de hacerlo. La mejoría en la posición de QB, así como de ciertos aspectos defensivos, no fue suficiente para compensar el completo naufragio ofensivo.

Esta derrota deja muchos señalados. Peor lo que es peor, muchos lesionados. Nuestro flamante NT Reader, fichaje estrella de la agencia libre y uno de los mejores jugadores defensivos, se va a perder todo lo que queda de temporada (y no está claro cuándo podría volver en 2021). Otra baja, en principio menos grave pero de duración indeterminada, es la de Hubbard, lesionado en el codo. Y luego tenemos el caso de Green, mentalmente desconectado del equipo, y oficialmente con una recaída en su dolencia en la corva.

 

La línea ofensiva volvió a ser un absoluto desastre

El buen partido contra Jaguars fue un espejismo. En cuanto una buena defensa nos apretó las clavijas, volvieron a aparecer todas sus carencias. Redmond nos recordó los motivos por los que fue cortado: una puerta giratoria sólo destacado por sus penalizaciones. Burrow estuvo sometido a una presión constante, y aunque hay otros culpables, la evidente debilidad de la línea ofensiva fue el factor principal de la nueva debacle en Baltimore.

Buena parte del castigo sufrido por Burrow vino por medio de blitzes de los Ravens. Ahí, estando en inferioridad numérica, no se puede responsabilizar tanto a la OL (lo cual no significa que esté totalmente exenta de culpa). Sin embargo, continuamente se vio atropellada por sus pares, y Burrow quedaba atrapado entre ellos, sin otra posibilidad que hacerse un ovillo e ir al suelo, o tratar de zafarse de sus garras huyendo de ahí, en muchas ocasiones sin conseguirlo, siendo cazado más adelante. No tuvo ni un respiro para deshacerse del oval y convertir el sack en incompleto.

Pero no quedó ahí la cosa. Otra consecuencia de su ineptitud fue la incapacidad para abrirle espacios a Mixon y que la carrera pudiera aliviar la presión sobre el QB. De nuevo un día gris para el sooner, limitado a solamente XX yardas, y palpable cara de frustración.

Ante tan dramática situación, uno no puede menos que preguntarse si el rendimiento del grupo podría ser mucho peor alineando a los jóvenes. Estoy pensando en Adeniji (por lo visto, muy verde aún dado que ni siquiera ha intervenido en juego), pero tampoco quiero tirar la toalla con Johnson, quien quizá pudiera rendir algo mejor como OT donde su falta de potencia le penalice menos que como OG. Puestos a dar pena, que al menos sirva para el futuro.

Lo que es innegable es la necesidad de un golpe de timón en el rumbo de la unidad. Turner no ha sido capaz, en dos años al frente, de conjuntar un quinteto titular mínimamente fiable, ni de saber extraer el máximo de los suplentes. Se ha sobrado mucho en las declaraciones, y parece ser el único que no quiere ver el problema. No sé si despedirle ahora es lo mejor, pero no puede continuar el año próximo.

El miedo a que Burrow coja ídem empieza a extenderse entre los seguidores bengalíes (foto de Evan Habeeb / Usa Sports Today)

Burrow empieza a conocer cómo es la AFC Norte

Dentro de la catástrofe global que supuso el partido del pasado domingo, Burrow no fue una excepción. Es encomiable su afán por tratar de sacar rendimiento de todas las jugadas, pero en ocasiones, esta actitud va en detrimento del equipo. Arriesgó en exceso en la intercepción, forzando un pase con el defensor encima. En los dos fumbles sufridos, la pretensión de no darse por vencido le llevó a la inconsciencia de ignorar el peligro que suponía estar rodeado de camisetas del equipo rival.

El castigo que recibió (en muchas ocasiones, patrocinado por la pasividad arbitral, que no siguió idénticos parámetros que con su oponente) fue muy intenso. Es humano sentirse agobiado y que su juego se vea alterado en consecuencia. Haciendo memoria, recuerdo un pase que yerra hacia Mixon cuando el RB se encontraba totalmente solo, y un screen a Bernard mal ejecutado. No creo que ambas jugadas hubiesen supuesto ningún cambio en el curso del partido, pero muestran hasta qué punto le afectó la presión. En la NFL, y en nuestra división en particular, estas situaciones van a ser muy frecuentes, y debe empezar a dominarlas.

Los receptores, desaparecidos

Tampoco fue la tarde de los receptores. Tuvieron enfrente una de las mejores secundarias de la liga. Boyd, como siempre, muy combativo, pero se quedó en 42 yardas. Me sorprendió que sólo estuviese en el campo el 69% de las acciones. Cierto que tuvo una jornada complicada contra Humphrey, pero aún así, era el WR mejor capacitado por sus cualidades para intentar mover las cadenas.

El WR más utilizado fue Higgins (81%), lo cual demuestra que los entrenadores quieren acelerar su adaptación a la liga ante la exclusión de Ross y la inoperancia de Green. No me parece mal, pero sólo atrapó el 50% de los pases lanzados hacia él. Todavía debe mejorar este apartado. Tate participó más desde que Green se quedó en el banquillo, pero solo recibió un pase. Thomas también atrapó el único que le lanzaron… para perderlo segundos después y provocar el fumble trasformado en touchdown. Por esta razón es WR4 y difícilmente ascenderá. Burrow tuvo un día complicado, pero tampoco recibió de sus receptores toda la ayuda que hubiese requerido.

Dejo para el final a Green. Su apatía en la intercepción (probablemente el pase era inatrapable, pero no es justificable que después se desentendiera de la acción) es una prueba más de su desconexión con el sistema actual. Físicamente no está bien. De hecho, la razón oficial para apartarle del partido fue que se agravó su lesión en la corva (aunque no me extrañaría que camufle una represalia de los entrenadores por su actitud). Dicen que en el banquillo solicitó ser traspasado. Demasiado tarde A.J. Su contrato como jugador franquicia es inabarcable económicamente por ninguna franquicia. Nadie va a soltar un buen jugador, o una ronda de draft por un tipo de discutible utilidad (no está mereciendo ser ni titular) que acaba contrato al finalizar el año. No haber formalizado un contrato de larga duración este verano se le ha vuelto en su contra. Si no es capaz de voltear la situación en lo que queda de temporada con nosotros, que se prepare para un futuro en el mundo de la publicidad, porque la NFL le va a cerrar sus puertas.

La desidia de Green es absolutamente inaceptable en un profesional (foto de Scott Taetsch/Getty Images)

Mixon (y la carrera en general) de nuevo inoperante

Menos de 100 yardas entre 24 carreras y 8 pases (6 atrapados). De largo el jugador más utilizado, pero irrelevante. De nuevo, se le vio muy frustrado ante la incapacidad de la línea de generar espacios, pero también debe hacer autocrítica. 2,5 yardas por carrera es inaceptable.

Seguro que Bernard se hubiese topado con los mismos problemas que Mixon, pero no lo sabemos porque no se le llegó a utilizar como runningback. No entiendo cómo no se le da al menos una oportunidad, sobre todo porque con él en el campo las defensas esperan pase, ya que todo el mundo sabe que su presencia es para proteger a Burrow (sólo recibió un par de pases en screens que no funcionaron). Mixon y Bernard se repartieron los snaps (76 y 24% respectivamente). Me gustaría verlos a la vez. También al todavía inédito Perine. Todos los equipos usan todo su arsenal, no sé por qué nosotros no. Insisto, a lo mejor no cambia nada, pero como seguro no va a cambiar, es si nosotros mismos no cambiamos nada. Singleton, el entrenador de RBs, es para mí, otro de los señalados.

Mixon volvió a ser irrelevante. Son ya 4 partidos de 5 donde queda eclipsado (foto de Rob Carr/Getty Images)

 

La línea defensiva estuvo notable

Tenía una complicada labor ante uno de los equipos con mejores números en el juego terrestre, y un QB que se mueve bien en esta disciplina. Probablemente Jackson no estuviera al 100%, pero limitarle a 3 yardas totales es un éxito. Quizá volvimos a fallar a la hora de cerrar la jugada cuando llegábamos a él. Nos convirtieron 7 de sus 15 terceros downs. Es necesaria una mayor contundencia para devolver al ataque rival al banquillo.

La novedad fue ver a Dunlap en el banquillo de inicio. Como Atkins, quien también está recuperándose y no fue titular, quedaron para jugadas de pase (no le fue tan mal al enojado Carlos porque consiguió el único sack del equipo). La lesión de Hubbard aparcará de momento el debate sobre si debe volver a la titularidad o seguir de suplente.

Otra lesión, esta muy importante es la de Reader. Dejando aparte la gravedad de ésta (podría no llegar ni al trainingcamp de 2021), su impacto es tremendo. El flamante fichaje estrella de este año estaba rindiendo a muy alto (y oscuro) nivel, y su baja será difícil de compensar. Hemos fichado a un jornalero, Xavier Williams, porque estábamos faltos de personal. Es increíble cómo las lesiones se han cebado este año en esta posición: Glasgow, Tupou, Wren, Daniels, Reader, Atkins muchas jornadas…

Las lesiones van a convertir a Covington en un personaje muy popular de aquí al final (foto: www.bengals.com)

 

El plan anti-Jackson sólo funcionó a medias

Ya hemos comentado cómo pudimos contener a Jackson. Y en cierto modo, a la ofensiva córvida. Sus anotaciones vinieron por acciones puntuales que marcaron sus drives:

3 – 0. Carrera de Duverney para 42 yardas.

10 – 0. 3º y 14 convertido en pase al TE.

17 – 0. Intercepción a Burrow que les deja en nuestra 30.

20 – 0. Carrera de Ingram de 20 yardas.

27- 0. Fumble recuperado para TD, nada que objetar aquí para la defensa.

Lo que pretendo señalar es que sus anotaciones vinieron precedidas de big-plays. Que por supuesto, equipos con ese talento son capaces de conseguir, pero en el juego “normal”, fuimos capaces de contenerles. La defensa estuvo prácticamente 3 cuartos en los que sólo encajó 3 puntos (también es cierto que con Ravens a medio gas por la ventaja que disponía).

Sin embargo, todavía hay deficiencias por corregir. Pese al evidente mejoría defensiva en cuanto a velocidad (Davis-Gaither fue el LB más utilizado, el 79% de las acciones defensivas), se nos escapan placajes en carreras exteriores tras contactar con el portador del balón. La cobertura a los tight-ends tampoco somos capaces de concretarla.

Lo positivo es que vemos avances. Forzamos a Baltimore a lanzar más que nunca. 39 intentos (su mayor cantidad este año) de los que sólo completaron el 51% (su peor cifra de la temporada). Logan Wilson logró su 2ª intercepción del año, y estuvimos a punto de lograr 3 más (otra del propio Wilson y dos por parte de Phillips).

 

Volvimos a sufrir en los 2 últimos minutos antes del descanso

Está siendo una lamentable constante. Baltimore estaba en posición de anotar, pero por suerte interceptamos a Jackson acabando con esa posibilidad. Sin embargo, volvimos a devolverles el balón, y tuvieron la opción de sumar 3 puntos más desde 61 yardas, una distancia asequible para Tucker de no ser por la lluvia. Fiasco defensivo y ofensivo.

 

De nuevo, destacada actuación de Bates.

El safety está recuperando el nivel de su primer año. Muy oportuno en el corte, y atento a las escapadas de sus corredores, fue capaz de secar a Andrews cuando se emparejó con él. No obstante, cuando el último defensor del equipo es quien destaca, igual delante deberían hacer mejor las cosas. El otro safety, Bell, también estuvo firme en los placajes.

En los CBs, la baja de Alexander provocó la titularidad de Sims como CB exterior. Fue el más buscado por Lamar Jackson, inteligentemente porque es el eslabón más débil de la secundaria, y quizá hubiésemos debido cambiar la marca y poner a William Jackson sobre Marquise Brown. Vimos a Phillips mucho más cómodo en el slot, y tengo curiosidad por saber qué pasará cuando se recupere Alexander, quién de los dos se quedará en el interior y quién pasará al exterior (porque Sims debe volver al banquillo).

Podemos discutir sobre su forma de placar, pero Bates está siendo un baluarte defensivo (foto: Usa Today Sports)

 

Descorazonador planteamiento ofensivo

La mejoría ofensiva mostrada la semana anterior, con la inclusión de nuevas jugadas, se quedó en nada. Un end-around con mínima ganancia. Screens que no llegan a ninguna parte. Mixon muy presionado en los check-downs. Pases largos que no fructifican. Pases cortos a los TE que apenas se buscan. Múltiples formaciones con backfield vacío donde, sin nadie capaz de identificar quién entraría en blitz o caería en cobertura, dejaban vendido a Burrow. Los entrenadores ofensivos, Callahan y Taylor, mostraron nula imaginación y, lo que es peor, mínima capacidad de reacción. Como máximos responsables, sobre ellos deben recaer las más fuertes críticas de la semana. No es un problema de “ejecutar mejor”, sino que lo que les mandan ejecutar son acciones que no van a llegar a ninguna parte. Muy decepcionante, y el crédito no es infinito.

El primer año de Lewis, con un equipo peor, acabó 8-8. El segundo también 8-8 y al tercero entramos en playoffs. Todos coincidimos en que Lewis debió irse mucho antes, pero también es cierto que en sus primeros años se ganó la continuidad. Taylor, con un balance de 3-17-1, no lo ha hecho. No soy partidario de decisiones drásticas, pero igual que no le tiembla el pulso para sentar a pesos pesados como Dunlap o Green, idéntico criterio debería seguir con sus amigos. Van Pelt, nuestro ex-entrenador de QBs a quien dejamos ir para traer a Callahan, lo está haciendo genial en Cleveland. Los Browns son el 3er equipo máximo anotador de la NFL y 1º en la AFC con él como coordinador ofensivo. La responsabilidad es de Taylor, pero subiendo en el escalafón, tampoco Tobin, el GM “de facto”, sale bien parado.

Señalados: Tobin (GM), Taylor (HC), Turner (OL), Callahan (OC), Singleton (RB), Pitcher (QB)

Se salvan: Anarumo (DC), Golden (LB) por la buena evolución de los novatos en defensa.

 

Arbitraje desigual

Ya sabéis que no soy de justificar las derrotas por los arbitrajes, pero cuando no me gustan también tengo que decirlo. No me importa que sean rigurosos o permisivos, sólo quiero que mantengan el mismo criterio para ambos equipos. Un empujón en el hombro a Jackson fue penalizado como falta personal, pero Burrow fue golpeado continuamente, algunas a jugada acabada, ante su total permisividad.

Como conclusión, la visita a Baltimore nos dejó mal cuerpo. Seguimos lejos de ser competitivos. Perdimos a Reader, Hubbard, puede que también a Green, y más nos vale proteger mejor a Burrow. La defensa estuvo bien, pero fue insuficiente. Medirnos contra un gallito evidenció que seguimos siendo polluelos.

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