¡Se fue!

¿Y ahora, qué?

Esta situación inédita en los últimos 16 años de no tener entrenador nos lleva a dos posibles vías. Como siempre, una la que probablemente preferirá el propietario y otra, los aficionados. Seamos realistas, olvidémonos de grandes nombres. No van a venir los McCarthy, Schwartz, Harbaugh, McDaniels… Todos ellos son entrenadores con lógicas ambiciones, y en nuestro club, tanto la libertad de acción, como de contratación de estrellas, ya sabemos que es limitada. El elegido será un tipo que se comprometa a apañarse con lo que hay, con el objetivo de ganar méritos para quizá dar el salto a otra franquicia con mayores aspiraciones.

 

Por tanto, las características que presumo tendrá el elegido serán:

  • Joven (menor de 45 años) y con proyección.
  • Con experiencia en la NFL (absténgase entrenadores universitarios).
  • Sin demasiado “peso” en la liga como para exigir o atraer una serie de coordinadores de relumbrón.
  • Carácter apacible para no imponer su criterio al propietario ni molestar a prensa y aficionados.

 

Si bien las expectativas de éxito son limitadas, el propietario ofrece paciencia y estabilidad, a cambio de no pedir demasiado (ni económica ni deportivamente), ni ser conflictivo ante los medios o en el vestuario. Se abren por tanto dos posibilidades:

 

Promoción interna

Se trataría de dar el puesto de entrenador en jefe a algún coordinador que sobresalga, o bien a antiguos conocidos de la casa. La idea es que no haya demasiada revolución.

 

Darrin Simmons (entrenador de equipos especiales)

De los coordinadores “principales” es quien lleva más tiempo en el club (llegó el mismo año que Lewis). De hecho, cuando por circunstancias de salud, Lewis ha debido ausentarse de los entrenamientos, ha sido él quien ha ejercido “de facto” las labores de head-coach. Antiguo punter, su labor al frente de los equipos especiales ha sido positiva,… con matices.

 

Destacaría su labor en equipos de cobertura. No somos un equipo especialmente vulnerable a retornos de los rivales. Igualmente, creo que de haber escogido mejor a los retornadores, quizá hubiésemos sacado mejor rendimiento a esta faceta del juego. en todo caso, siempre suelen estar en la mitad alta de la clasificación.

 

De los punters, poco que criticar. Tanto Larson como Huber han disfrutado de largas y productivas estancias en el club. De los kickers no podemos decir lo mismo. Ha adolecido de la misma indolencia que Lewis, incapaz de reaccionar con decisión cuando estos atravesaban rachas infames.

 

Un factor positivo que destacaría de él es que parece algo más enérgico que Lewis en la banda. Un poco más de sangre en nuestro entrenador, que pueda contagiar al equipo, no nos vendría nada mal.

 

 

Bill Lazor (coordinador ofensivo)

Realmente, no entiendo qué méritos ha podido contraer para ser incluido en las entrevistas para el cargo. Supongo que será una mera formalidad o cortesía. Su ofensiva ha mejorado la de Zampese, lo cual no era nada difícil; pero está lejos de acercarse a la creatividad de Hue Jackson o a la innovación de Gruden. Tampoco diría que atraviesa una mala racha, porque cuando desempeño idéntico papel el Miami, no destacó especialmente.

 

El ataque de Cincinnati fue último de la liga en 2017, y el 2018 ha resultado incapaz de sobreponerse a las lesiones. No se ha visto evolucionar a Ross, la línea sigue dando pena, se infrautiliza a Bernard… Repito, no sé qué pueden ver en él para considerar su candidatura, más allá de parecer un chico educado, que cumpla con obediencia las indicaciones de arriba.

 

 

Hue Jackson (asesor especial al head-coach)

Por segunda vez en su carrera, Lewis contrató a su amigo despedido. En esta tercera etapa en el club, su labor no tenía un fin específico, por lo que tampoco podemos valorarla. En su primera etapa, como entrenador de WRs, conjuntó una estupenda tripleta con Ochocinco, Houshmandzadeh y Henry. En su segunda etapa, ya como coordinador ofensivo, pudimos ver la mejor versión de Dalton, y un ataque imaginativo que era la envidia de la liga (como muestran las numerosas ofertas que recibió tras la negativa de Mike Brown al plan de convertirle en sucesor de Lewis en dos años).

 

Si bien ha ejercido aceptablemente como coordinador o entrenador de unidad, no ha sido igual como head-coach. Ni en Oakland, ni mucho menos en Cleveland fue capaz de lidiar con las responsabilidades del puesto. Un vestuario dividido, enfrentamientos con subordinados, mala relación con la prensa, decisiones atropelladas y poco sensatas (siempre le agradeceremos el traspaso de Palmer a cambio de una 1ª y una 2ª ronda), esquemas de juego inadaptados a las características de sus jugadores, etc., etc., etc. Un total y completo desastre.

 

Por tanto, creo que para todos supondría una enorme decepción salir de Lewis para caer en Jackson. Desde luego, el público que ha abandonado las gradas del Paul Brown Stadium tendría pocos motivos para volver. Un entrenador cuyo record más reciente es de 3-36-1 no inspira demasiada confianza.

 

 

Vance Joseph (head-coach despedido – Broncos)

Le cito como “hombre de la casa” ya que fue entrenador de secundaria, y cuando se le contrató procedente de Houston se dijo que en su día podría ser un candidato a reemplazar a Lewis. Sin embargo, en Denver estaban enamorados de él, y no pararon hasta hacerle entrenador en jefe, donde ha demostrado su incompetencia y ha salido por la puerta de atrás.

 

Lo cierto es que tampoco en su etapa como DC en Dolphins destacó especialmente. Con nosotros, su labor dirigiendo la secundaria fue correcta, pero sin más. Quiero decir, si no suma ser una mente privilegiada para el football a una gestión prácticamente insustancial como head-coach, no sé qué ventajas aportaría su fichaje. Aparte de ser perro faldero de Brown como antes fue de Elway, lo que tampoco le salvó del despido. En todo caso, es el único entrenador con pasado defensivo de los que suenan a candidato, por lo que quizá sea para esta función, y no para la de entrenador en jefe, por lo que se rumorea nuestro interés.

 

 

Contratación externa

Creo que esta fórmula es la que más satisfaría a los aficionados. Sería la mejor manera de que entrase aire fresco en la necesaria renovación del staff técnico. De hecho, el propio Mike Brown se ha molestado en viajar en persona para ver a los candidatos en su propio entorno, lo que ciertamente abriga esperanzas de convertirse en una realidad.

 

Eric Bieniemy (coordinador ofensivo – Chiefs)

Es el aspirante que mayor ilusión generaría. Antiguo RB en Bengals, su trabajo al frente primero de los corredores, y después de toda la ofensiva de Kansas City ha sido encomiable. Pese a su deplorable comportamiento fuera del campo, todos hemos visto qué hizo con Kareem Hunt. El ataque de Chiefs ha sido sin duda el más divertido de ver. Indudablemente, Andy Reid tiene un gran peso en ella, pero aún así, no puede haber tenido mejor mentor. Quizá sea imposible convertir a Dalton en Mahomes, pero ¿no podría hacer de Ross un nuevo Tyreek Hill?

 

Sin embargo, tres cuestiones condicionan su fichaje. La primera de ellas es su escasa experiencia al frente de una gran responsabilidad (sólo un año como coordinador ofensivo). La otra, que al pertenecer a un equipo todavía en la carrera de playoffs, no podríamos contar con él de forma inmediata para hacer los necesarios ajustes en staff, jugadores, etc. Estas dos no supondrían problemas insalvables como creo que sí lo hará la tercera: es el entrenador de moda, requerido por otras franquicias con quizá mayor atractivo que el nuestro.

 

¿Llegaremos a estar los Bengals “sleeping with the Bieniemy”? Dependerá de la capacidad de convicción de Brown y su equipo.

 

 

Zac Taylor (entrenador de QBs – Rams)

Quizá la segunda opción con más apoyo de los aficionados. Puede que a nosotros no nos diga nada en especial, pero es bien recordado en Cincinnati, donde fue coordinador ofensivo de los Bearcats hace un par de años, pese a acabar 4-8. Anteriormente estuvo en Dolphins, donde aparte de entrenar de QBs, fue precisamente quien sustituyó a Lazor como coordinador ofensivo cuando fue despedido. Tampoco hizo nada espectacular, pero fue una situación de emergencia.

 

Es de todos los candidatos el más joven (35 años), y probablemente supondría el giro más radical. Igualmente, esta juventud se traduce en escasa experiencia. Ha hecho buen trabajo con los quarterback a quienes ha entrenador, pero apenas ha tenido la responsabilidad de una ofensiva completa, mucho menos todo un equipo, como sería el caso.

 

Podría ser una apuesta de alto beneficio, pero se me antoja arriesgada. Otra cosa es que se le quiera como coordinador ofensivo si Lazor se va… o es ascendido.

 

 

Shane Waldron (entrenador de TEs / juego de pase – Rams)

Otro brillante entrenador joven (39 años) procedente de la “cantera” de New England. Estuvo un par de año en Patriots, pero luego acompañó a Weis a Notre Dame. Tras un periplo por varias universidades, en 2017 le reclamó McVay para entrenar a los TE de Rams, y este año además ha llevado la responsabilidad del juego de pase. Sobra decir que su éxito ha sido más que evidente.

 

Pero, en todo caso, ¿el mérito es suyo o del propio McVay? Sólo lleva un par de años en el cargo como para poder afirmarlo. Su embargo, en su curriculum consta haber entrenado no sólo a TEs, sino a WRs, línea ofensiva… su conocimiento de todas las facetas del juego ofensivo parece el más extenso entre los entrevistados.

 

Es posible que se le culpe de lo mismo que a McVay, su absoluto desconocimiento del apartado defensivo. Un head-coach es algo más que cantar las jugadas de ataque. Sin embargo, este no debería ser un impedimento… siempre que se contrate como coordinador defensivo a alguien de similar valía a la de Wade Phillips, el de Rams.

 

 

Otros: Vic Fangio (DC –Bears), McDaniels (OC – Patriots), Kris Richard (DBs/pase – Cowboys)

Los tres anteriores son los únicos confirmados, pero también han sonado otros, como los arriba expuestos (incluso McDaniels que en ningún momento mostró la más mínima intención de entrevistarse con nosotros). Igualmente, han sonado otros nombres como Gary Kubiak (para OC) o Todd Monken (OC –Bucs), estos quizá para Coordinador Ofensivo más que para head-coach.

 

Fangio lleva 32 años en la NFL. No sé si la palabra “revolución” podría ir asociada a su nombre, pero lo que está claro es que experiencia como coordinador defensivo no le falta (19 años). No termino de verlo como entrenador principal. Creo que necesitamos otro perfil. Este podría ser Richard, cuyo equipo aún sigue en liza. Sólo tiene 39 años, pero lleva varios entrenando la secundaria de Seahawks y después la de Cowboys. No sólo eso, en Dallas es el responsable del juego de pase. Aúna conocimientos ofensivos y defensivos, aparte de juventud y experiencia en la NFL. No sería mal candidato tampoco.

 

Por lo demás, sólo los habituales rumores de la prensa. Creo que nuestro equipo sólo se va a centrar en un par (Simmons de los de “casa”, y entre los de fuera, quien no les diga que no claramente). En mi opinión, lo mejor nos vendría sería uno de estos candidatos con más ansia que nombre. Cumplirían las normas expuestas al principio del artículo, y quizá despertarían expectación entre los aficionados.

 

En todo caso, no tengo prisa. ¡Dejadme disfrutar de que nuestro entrenador ya no es Lewis antes de amargarme con un sustituto que tampoco sea de mi agrado!

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de “La Perrera Brown”.
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com

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