Si los Bengals están en modo “ganar ahora”, se les olvidó decirlo

Este artículo estaba originalmente previsto que se publicara en CincyJungle, pero problemas de programación han hecho que esté primero aquí


Sí, apenas estamos en los primeros días desde la apertura del mercado de agentes libres. Pero todo apunta a que, para variar, los Bengals ya han hecho todo lo que tenían que hacer en esta etapa de la pretemporada y creo que ya podemos sacar conclusiones. ¿Estoy sobrereaccionando? Alguno puede opinar que sí, pero tras una frustrante temporada que terminó con un récord de 6-9-1, Cincinnati es incluso peor equipo ahora, y es muy difícil confiar en que vayan a resurgir después de que admitieran que sólo tienen “entre 2-3 millones de dólares para algún otro acuerdo dentro del presupuesto de 16-18 millones que se habían marcado”.

Se supone que los Bengals deberían tratar de poner toda la carne en el asador e ir a por todas AHORA. Andy Dalton, que para bien o para mal es su quarterback franquicia, tiene 29 años. A.J. Green, su superestrella, cumple 29 en julio. Geno Atkins, su mejor defensor, tendrá 29 en unas semanas. Carlos Dunlap tiene 28. Sus mejores jugadores están en su mejor momento, y aún así Cincinnati se niega a hacer un esfuerzo para ganar AHORA.

Andrew Whitworth les avisó que se iría a jugar a un candidato, pero al final se marchó a los Rams aceptando una suculenta oferta que le daba más dinero garantizado y posiblemente un tercer año. Kevin Zeitler nunca entró en los planes del equipo, simplemente porque la franquicia no valora a los linemen interiores de la misma manera que lo hace el mercado, y a pesar de haberle elegido originalmente en primera ronda. Esos son dos jugadores que los Bengals no se podían permitir perder, y no sólo se trata de que Whit termine su carrera en el lugar donde la empezó, sino de que una línea ofensiva que pasó muchos apuros en 2016 se ha quedado sin sus dos mejores efectivos.

Cuando Reggie Nelson se marchó el verano pasado, no pasaba nada, estaba Shawn Williams esperando detrás. Hicieron un esfuerzo para retener a Marvin Jones Jr., pero con Green, Tyler Eifert y Giovani Bernard era imposible darle el rol que le ofrecían los Lions. Leon Hall estaba en el ocaso de su carrera y el equipo tenía – y todavía tiene, multitud de cornerback que sólo necesitan oportunidades para jugar. Este año es diferente. Los Bengals simplemente se están negando a competir.

El contrato de Whitworth con Rams puede parecer mucho para muchos, pero los Bengals tenían el espacio para pagarle, y después de tantos años liderando a Cincy no estaba de mal que cobrase ese dinero allí. Lo mismo para Zeitler. Algunos opinan que Bengals no estaban dispuestos a convertirle en el guard mejor pagado de toda la NFL, pero el mercado de agentes libres es relativo al tiempo en el que se entra en él, siempre, y dichos contratos son superados año sí año también prácticamente. Podían permitirse a los dos y todavía disponer de dinero para más operaciones, pero se habían autoimpuesto un presupuesto de 16-18 millones de dólares según Geoff Hobson, de la propia web oficial del equipo. Con ese dinero no es que no quisieran convertir a Zeitler en el guard mejor pagado de la historia, sino que no quieren pagarle a nadie lo que vale en el mercado.

Nadie dice que los Bengals deberían ir y pagarle a Calais Campbell 60 millones, pero si la columna vertebral de tu equipo está en su madurez deportiva sería mucho mejor dejar de coleccionar elecciones compensatorias en el draft que pueden no dar ningún resultado. Cincy debería tratar de ganar AHORA, y esas elecciones, si bien valiosas a su modo, no pueden ser el objetivo último. Pueden ser una buena herramienta para construir un conjunto ganador, pero no deberían ser a lo que aspire un equipo candidato a todo.

Consiguieron atar al cornerback Dre Kirkpatrick, que está bien ya que está entrando en la mejor etapa de su carrera y ya el año pasado fue su mejor hombre en la unidad; pero de sus agentes libres su posición era la menos preocupante. Tienen un montón de jugadores jóvenes detrás y él era el que se podían haber permitido dejar ir. Yo siempre he pedido su renovación, pero si no va acompañada del despido del problemático y ya fuera de su mejor momento, Adam Jones, los Bengals van a seguir bloqueando el paso a sus primeras rondas de draft, como William Jackson III (2016) y Darqueze Dennard (2014).

Cincinnati va, como siempre, a pasar un buen dinero de su espacio salarial para la próxima temporada o también pueden destinarlo a renovar a algunos de sus próximos agentes libres, como Vontaze Burfict y Eifert – y esperemos que no a Russell Bodine y Jeremy Hill. Si bien está genial que se les llene la boca – a ellos y a la prensa local que sigue al equipo, de cómo los Bengals mantienen una gran disciplina financiera que les evita arrastrar dead money, se olvidan de contar el otro lado de la historia. Sólo recuerdan que otras franquicias siempre se ven obligadas a reestructurar grandes contratos para disponer de espacio salarial, pero en su argumento no mencionan cómo otros conjuntos usan creativas fórmulas para aumentar su margen de maniobra para que puedan pasar por alto que cortando a Rey Maualuga o el mismo Jones tendrían aún más capital. Los Chiefs, por ejemplo:

Perder a Whitworth se podría defender si hubiese un suplente joven de garantías, como el caso de Nelson y Williams, pero Cedric Ogbuehi es todavía un proyecto y muchos expertos, entre ellos el gurú Joe Goodberry, creen que es probable que sea un fracaso. Los Bengals no se pueden permitir esos experimentos. Su línea ofensiva es clave si Dalton va a jugar a un buen nivel y ahora mismo la situación es preocupante. Ya tenían dos agujeros en el center y el right tackle, y de repente sólo Clint Boling está consolidado. Si ya dieron un paso atrás en 2016, concediendo 41 sacks – aunque ciertamente no todos los sacks son culpa de la línea ofensiva, da miedo pensar qué pasará la próxima temporada. Si Ogbuehi fue un desastre en el lado derecho, imaginemos en el lado ciego del quarterback.

¿Asi que dieron por perdida la temporada 2017 a cambio de mantenerse flexibles para el futuro? Todavía tienen 11 elecciones en el próximo draft, pero Marvin Lewis siempre ha sido reacio a la hora de poner a los rookies desde el principio y es muy difícil cubrir todos los agujeros con terceras rondas cuando normalmente valoran más a sus veteranos, como demuestra el hecho de que pusieran a T.J. Johnson en vez de a Christian Westerman al final del año pasado.

Los Bengals tienen un montón de espacio disponible, asi que que no nos vengan con que no pueden pagar a sus propios buenos jugadores. Simplemente no están dispuestos a ponerlo todo por este bloque y eso no les va a ayudar a ganar en playoffs. Los aficionados, por una vez, querríamos que mostraran un deseo verdadero de ir a por todas y abandonar la mediocridad por fin. Pueden seguir alardeando de no tener dinero pero seguir confiando en este conjunto, pero es imposible ver dónde los Bengals están intentando competir ya, ahora.

“If you don’t get what you want out there, come back to the Bengals”, como le dijo el equipo a Zeitler en su “oferta”.

Redactor en Cincyjungle.com
Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl

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