Como el moribundo que se aferra el ultimo hilo de vida antes de que nuestro electrocardiograma muestre una línea plana, ahí seguimos los Cincinnati Bengals (7-8) tratando de llegar a unos playoffs que, sinceramente, después de solo ganar a equipos con balances negativos, no mereceríamos. Pero si esto fuera un concurso de merecimientos habría un jurado dando puntuaciones, y no es así. Al final, el veredicto lo dicta el luminoso, y si el resultado nos favorece, todo lo demás se difuminará, como lágrimas en la lluvia.
Teníamos que ganar a los Browns y, quizá con más pena que gloria, terminamos haciéndolo. Tras una primera parte donde dominamos claramente en ambos lado del balón, e incluso nos ilusionamos con alinear a los suplentes en la segunda mitad, volvimos del vestuario con una tremenda caraja, donde de no ser por una free-play cerca del final, en una situación de campo donde llegamos por turnover-on-downs del rival y no por propia iniciativa, nos hubiésemos quedado sin anotar.
Esta sería la parte buena. La menos buena es que los resultados del resto de rivales no acompañaron, y las victorias de Colts y Dolphins siguen dejando muy complicada nuestra presencia en playoffs. Pero hay que seguir peleando, no queda otra, y el siguiente combate lo tenemos, ATENCION, el próximo sábado 28 de diciembre (sí, el día de los Santos Inocentes, toda una premonición) a partir de las 10:30 de la noche en España, las 3:30 de la tarde en México, y las 6:30 de sea lo que sea que hagan en Argentina a esa hora (espero que volver de darse un baño aprovechando el veranito).
El balance de enfrentamientos entre ambos clubes favorece a Denver por 22-11. Nos han ganado 3 de los últimos 5, pero el último enfrentamiento cayó de nuestro lado. Las conexiones más interesantes entre ambos clubes están a nivel de entrenadores, con la presencia en los de Colorado de Vance Joseph de coordinador defensivo, tras un breve paso por la Queen City. Nuestro coordinador de juego de pase, Rascati, trabajó como entrenador de control de calidad en Denver, que sigo sin saber muy bien qué es, pero cada vez más se repite en esta sección. Interesante señalar que nuestro asistente ofensivo Salkin estuvo como analista ofensivo en los Ducks de Oregon mientras Bo Nix estuvo allí.
Después de romper la maldición del pantalón naranja contra Browns, hemos optado por no seguir desafiando a la suerte, y para el sábado el pantalón será el blanco con franjas naranjas, combinado con la camiseta negra y las medias naranja. Con esta combinación de colores llevamos un balance de 6-4, siendo la última vez que lo vestimos en la victoria en Dallas.
Los encargados de animar el cotarro como «rulers of the jungle» serán Jeremy y Jessica Conley. Seguramente, estos nombres no os dirán nada, pero si os digo que son Bengals Captain y su esposa Who Bae, la cosa cambia. Recientemente elegidos como fans del año 2024, su presencia en el campo, y en redes sociales, nunca pasa desapercibida y, si de alguna manera les llegara, desde «La Jungla» les enviamos nuestras más cordiales felicitaciones.
Nos volverá a arbitrar Adrian Hill, el ingeniero de software aeroespacial de 60 años que trabaja para la NASA, quien ya lo hizo en la victoria de este año contra Panthers. Comenzó en el arbitraje de jovencito porque era demasiado pequeño para ser jugador, y luego siguió pitando para conseguir ingresos complementos cuando era estudiante. Y así hasta llegar a 2010 a la NFL como juez de línea, y desde 2019 como árbitro principal. En las 10 ocasiones que nos dirigido el balance nos favorece por 6-3-1. Es el sexto equipo arbitral con más pañuelos en su cuenta, más de 13 por partido, pero son los terceros que más holdings ofensivos pitan, así que precaución en la OL.

En ataque
Con las posibilidades de llegar a playoffs prácticamente evaporadas, lo que nos queda es disfrutar en estos dos partidos que quedan de la magia de Burrow. ¡Y vaya si lo estamos haciendo! El domingo pasado sumó su 7º encuentro con más de 250 yardas de pase y 3 touchdowns. Para poner estos datos en contexto, es el primer quarterback en toda la historia de la NFL en conseguirlo. Si sus números no son merecedores de ganar el trofeo de MVP, estaremos nuevamente ante un escándalo de la liga, que parece valorar más el rendimiento colectivo, por lo que no entiendo bien el significado de la «P» de player en el galardón.
Otro que esta teniendo una temporada de record es Ja’Marr Chase (aunque éste no opta al MVP, ya que, por alguna razón que también se me escapa, está reservado a los quarterbacks). Ante Browns volvió a batir su propio record de yardas de recepción de la franquicia, dejándolo (de momento, porque aún quedan dos partidos) en 1.463. Está también a solamente 4 de batir el record de recepciones de Houshmandzadeh, que lo dejó en 112 en 2007. Cuando dijo que había venido a batir todos los records de la franquicia, no bromeaba. Probablemente el siguiente que vaya a batir sea el del receptor mejor pagado de la competición, con toda justicia por la torpeza de la franquicia por no haberlo hecho antes.
Otro jugador que está destacando es el runningback Chase Brown. Aunque esta vez se quedó sin anotar, de nuevo acumuló más de 100 yardas totales (91 de carrera y 18 de recepción, con 5,1 de promedio por tierra y 3 de 3 recepciones por aire), demostrando que es un arma total. Es cierto que lo juega todo (solo descanso un snap) y Herbert prácticamente es un espectador más (lo de la rotación de corredores no va con nosotros), pero su rendimiento dice mucho de su enorme talento, y de la poca visión de los entrenadores que no le dieron bola hasta que se lesionó Moss.
Hablemos ahora del resto de playmakers. Iosivas atrapó los 3 pases que le tiraron, uno de ellos muy complicado de 32 yardas en un momento difícil, y otro en la end-zone. Jugó quizá más que otras veces, en detrimento de Gesicki, por la táctica de alinear formaciones 11 que adelgazaran el front-seven de Cleveland, pero a todos nos gustaría que tuviese un impacto mayor en el juego. Claro que esto supondría menos targets hacia Higgins, una vez más el jugador con más recepciones (8, incluyendo una para touchdown manteniendo viva una jugada que Burrow se sacó de la manga). Creo que es innecesario insistir en su importancia en el esquema ofensivo. Por su parte, Gesicki solo tuvo 2 recepciones, y 1 Sample, por lo que los tight-ends no participaron excesivamente, lo que puede cambiar ante Broncos, donde será muy importante masticar bien los drives para dejar a su ataque todo lo frío que podamos en el banquillo. Burrow querría ver más involucrado a Burton en la ofensiva, pero de momento, sigue pasando inadvertido.
La línea ofensiva me dejó preocupado. No sólo no está claro que Orlando Brown vaya a llegar recuperado al sábado, sino que Mims se tuvo que retirar lesionado tras una acalorada discusión con Pollack, el entrenador de la unidad. Jugarnos los partidos más importantes del año con una OL de circunstancias me retrotrae a pesadillas del pasado. Ford está aguantando medianamente el tipo, mientras que Cochran suele anunciar su presencia en el campo con una penalización. Ya es mala suerte que hayamos perdido precisamente a los mejores jugadores de la línea, los tackles. Aunque Mims ha aclarado que su polémica con Pollack era porque no quería abandonar el campo, y que no hay posibilidad de que se pierda el partido del sábado (espero que los médicos coincidan con él). Me resulta ciertamente sorprendente que tenga que ser el más joven de la unidad quien muestre mayor carácter.
El medio de la línea ofensiva sigue siendo un drama. Volson y Cappa siguen por debajo de los estándares para unos guards titulares, y Karras a duras penas mantiene el nivel. Durante la semana se dejó entrever la posibilidad de alinear en alguna de esas posiciones interiores a Lee, pero al final quedó en nada, y su participación se limita a apariciones con un jugador extra en la línea. Con este panorama, no es de extrañar que Burrow se vea precisado a tener que estirar las jugadas por su cuenta; aunque a veces, peque en exceso, como en la jugada en la que le forzaron el fumble que perdimos cuando estábamos en posición de anotar.
Nos ha costado, pero da la impresión de que ya hemos aprendido a jugar contra defensas que nos planten dos safeties profundos. Carreras o check-downs de Brown, pase corto a Higgins para que haga valer su físico en los uno contra uno, y pase rápido a Chase cerca de la línea de scrimmage para con su magia evadirse de los defensores que le salgan al paso. No veremos por tanto mucho pase largo de Burrow, pero ojito como la defensa se despiste, que es muy listo, y si detecta una free-play va a castigar al rival sin piedad, como en el postrero touchdown de Chase.

En defensa
De nuevo, volvimos a sufrir el trastorno de doble personalidad de nuestra defensa. Por momentos, maniatando a una (muy débil) ofensiva de Cleveland (sobre todo en la primera mitad), y por otros, siendo un tremendo coladero ante cualquier jugada mínimamente incisiva del rival. Como ejemplo, valga la primera jugada ofensiva de los Browns, una carrera de 66 yardas de Ford. Después, solo volvieron a conseguir un primer down en toda la primera parte.
Ya denunciábamos el año pasado que nuestra defensa se basa en los turnovers. Si los logramos, estamos en el partido, y si no, cualquiera nos hace una pila de puntos. Este «todo o nada», este vivir siempre en el alambre, hace que nos sintamos incapaces de controlar plenamente el partido desde la defensa. De no ser por los dos robos de balón en nuestra propia red-zone (un fumble recuperado por Bell prácticamente sobre la cal de línea de marca, y una fácil intercepción de Battle en la end-zone tras un pase de Thompson-Robinson muy forzado por la presión de Stone, donde por cierto, Battle estuvo a punto de liarla queriendo salir de la zona de anotación en una aventura imposible rodeado de contrarios, demostrando una vez más su escasa sesera), hubiésemos tenido serios problemas para imponernos a un rival claramente inferior como son estos Browns.
Aparte de las evidentes carencias físicas de nuestros jugadores (lentitud de Pratt, falta de contundencia en los placajes de la secundaria, etc.), me preocupan las lagunas mentales. El touchdown de Cleveland llegó después de que nos pitaran una muy discutible interferencia de pase en contra. No podemos bajar los brazos por más enfadados que estemos ante lo que consideremos una injusticia. Cuando el ataque se atascó en la segunda mitad y más necesitábamos que la defensa diese un paso adelante, Ossai cometió un evitable roughing the passer. No vamos tan sobrados como para permitirnos estas faltas de concentración, y sobre esto deberían hacer hincapié los entrenadores.
Pero no nos quedemos solo con lo negativo. Pudimos ver cosas interesantes, sobre todo en la línea defensiva. No sólo Hendrickson sigue sumando sacks a su cuenta (con 13,5 continúa encabezando esta tabla en la NFL), sino que a la fiesta se sumaron los novatos Jenkins y Jackson, con 2 y 1 respectivamente. Ossai, recordemos en su último año de contrato, también logró otro, y sigue eclipsando al primera ronda Murphy (que parece que no sabe hacer más que bull-rush, malo por él, pero peor todavía por los entrenadores que no le enseñan más movimientos) tanto en tiempo de juego como en impacto en el mismo.
En defensa, se echa en falta a Wilson, porque sin él, se exponen más las carencias de Pratt y Davis-Gaither. Pero los suplentes en la unidad de linebackers, Njongmeta y Heyward, maximizaron su escasa presencia en el campo, en especial el segundo, cuya única intervención en defensa contribuyó al fumble de Foreman cuando ya casi cruzaba la goal-line. Creo que es una opinión compartida decir que nos gustaría más verles en el campo, sobre todo, teniendo en cuenta que es el último año de contrato de Davis-Gaither, que no vendría mal no tener que depender tanto de la salud de Wilson y Pratt, que juegan todos los snaps y tampoco son elite de la liga, y que quizá contra Broncos no estaría mal alinear formaciones de 3 linebackers para que estos tuviesen menos campo que cubrir y podamos defender mejor la carrera.
La secundaria volvió a recuperar 3 turnovers. El citado fumble por parte de Bell, y las intercepciones de Battle y Stone. De nuevo, más oportunista que efectiva, porque una vez más, el tight-end rival, en este caso Njoku, fue su máximo receptor. Tenemos que encontrar la manera de evitar el daño que nos hacen estos pases al centro hacia un receptor cuyo físico no podemos emparejar (Ivey, el supuesto «especialista», anda un poco perdido). Ante la escasa amenaza de los wide-receivers rivales por la mediocridad del quarterback Thompson–Robinson, tanto Taylor-Britt como Newton tuvieron una tarde plácida. Contra Sutton, que está a 78 yardas de las 1000, van a tener más trabajo por su físico.
Quizá, lo más destacado fue la labor de los defensive-backs en la presión al backfield. A Hilton le contabilizaron dos placajes para pérdida de yardas (que podrían haber sido sacks, pero consideraron que Thompson-Robinson estaba intentado correr, no pasar) y Stone tuvo una intervención decisiva presionando al quarterback para que lanzase sin mirar mansamente a las manos de Battle. Según comentó Hilton a la prensa, Anarumo ha simplificado la defensiva, lo que ha favorecido la comunicación entre sus componentes.
Para finalizar, la ventaja en el marcador permitió dar algunos minutos a suplentes habituales como el DT Tufele, el DE Johnson o el CB Wilson. A este último le pitaron una discutible interferencia de pase, pero todos estuvieron queriendo destacar. Quizá este ansia por salir en los highlights provocó una circense jugada donde una fácil intercepción se fue al limbo porque varios defensores de nuestro equipo se pelearon entre ellos por cogerla (luego pitaron los árbitros y la jugada se hubiera anulado, pero el ridículo lo hicimos igualmente).
Denver es el 4º equipo que menos puntos permite (18,7 por partido), por lo que todo apunta a que el del sábado será un encuentro de baja anotación. Más le vale a nuestra defensa estar a la altura de las circunstancias para no forzar a la ofensiva a tener que arriesgar para poner puntos en el marcador.

El rival
Los Denver Broncos (9-6) del entrenador Sean Payton en su segunda temporada dirigiendo a la franquicia de las Rocosas, están a una victoria de cortar una ausencia de playoffs demasiado larga para una entidad de su historial. Podrían asegurarla ganando en Cincinnati el próximo sábado, o más fácil aún, derrotando en el último partido en su feudo de Mile High a unos Chiefs que llegarán sin nada que jugarse, plagados de suplentes.
No diríamos que han llegado a este punto con brillantez, ya que sólo han derrotado a equipos mediocres, pero han hecho sus deberes, cosa que nosotros no. Por tanto, hay que tener el máximo respeto a un equipo construido sobre una solidez a prueba de la irregularidad de su quarterback novato, Bo Nix. El ex de Oregon alterna partidos donde parece el rookie del año, con otros donde demuestra su bisoñez. Todavía tiene mucho que aprender en la liga, pero se le ven destellos de calidad y, como hijo de entrenador, un gran entendimiento del football.
A medida que ha avanzado la temporada, está ejecutando jugadas más complejas, lo que le ha llevado a cometer 5 intercepciones en las tres últimas jornadas. Hay que llevar cuidado cuando salga a correr, porque es el 8º quarterback de la liga en número de yardas terrestres.
Si nosotros apenas rotamos a nuestros runningbacks, los Broncos es todo lo contrario. Su trío de corredores, McLaughlin, Estime y Williams, llevan más de 55 carreras cada uno, siendo el último de ellos el peligroso saliendo como receptor. En esta faceta, la del juego aéreo, el más destacado es el wide-receiver Sutton, a 72 yardas de las 1000. Más lejos está el otro WR, Mims, cuyo peligro se centra sobre todo en la end-zone. En cualquier caso, no debería ser por aquí por donde deberíamos preocuparnos. Más crítico puede ser llegar a Nix, ya que su línea ofensiva es muy poderosa, siendo la tercera que menos sacks ha concedido en toda la NFL.
Su coordinador defensivo es Vance Joseph, quien llegó a Bengals en 2014 como entrenador de secundaria y futuro reemplazo de Lewis, pero en cuanto se dio cuenta de que le habían timado y que Marvin no se iba ni con agua ardiente, solo estuvo dos años. Progresó hasta llegar a head-coach de estos mismos Broncos, puesto en el que únicamente le aguantaron dos años (2017 y 2018), pero volvió en 2023 como coordinador defensivo. Es por tanto un técnico de probada experiencia, calidad, y lógico resentimiento hacia Cincinnati.
Su defensa suele formar en 3-4, y profootballfocus la tiene catalogada como la segunda mejor de la liga. Destaca sobre todo contra la carrera (es la 5ª mejor en este apartado), lo que les ha llevado a ser uno de los equipos que menos puntos encaja. Sólo les han metido más de 20 puntos en 5 partidos. Pero donde son realmente espectaculares es en la presión al quarterback. Denver lidera la NFL en sacks, con 51, siendo el edge-rusher Bonitto el más destacado, con solo dos menos que Hendrickson.
La secundaria utiliza bastante la defensa individual, algo que pueden aprovechar nuestros playmakers. Siempre y cuando les pueda llegar el balón en condiciones, porque los Broncos son el 4º equipo con más intercepciones (15) y el cuarto que menos touchdowns de pase ha concedido (solo 19). Esta presión les convierten también en uno de los equipos que menos jugadas de muchas yardas permite.
Hay que citar sobre todo el shutdown corner Surtain, el mejor de la liga según PFF. Sin duda, será el encargado de cubrir a Chase el sábado en un duelo en el que saltarán chispas. Seguramente volverá a contar a su lado con el cornerback Moss tras recuperarse de su lesión de rodilla. Dado que los quarterbacks suelen evitar a Surtain, el CB que se alinee junto a él verá mucho trabajo. El Strong-Safety Jones es el máximo placador de su equipo, por lo que será difícil circular por su zona.
En equipos especiales son también muy buenos. Según PFF estarían empatados con nosotros en la segunda posición. Su kicker Lutz ha convertido el 90% de las patadas que ha ejecutado este año.
Son, en definitiva, un equipo «dolor de muelas», de los que se nos han atragantado toda la temporada. No sé qué será de nosotros después de esta jornada, pero creo que necesitamos una victoria de prestigio ante un equipo con record positivo. Por otra parte, ellos saldrán a por todas, obviamente, para asegurar playoffs y también poder descansar a sus titulares la última jornada.

La clave
Tras haber jugado el jueves de la semana pasada, los Broncos llegan a este encuentro más descansados, por lo que el despliegue físico, a estas alturas ya de la temporada, será muy importante. Por tanto, sería interesante dominar el tiempo del partido. Quizá imponiendo desde el ataque un ritmo lento, ralentizando los snaps, de forma que la defensa pueda estar lo más descansada posible, y su ataque, lo más frío que podamos.
Va a ser un partido de baja anotación, por lo que será fundamental acertar en la zona roja. Nosotros somos el mejor equipo de la liga en esta situación, pero ellos son la segunda mejor defensa en red-zone, por lo que será un duelo muy igualado.
Creo que será un partido donde Chase deberá armarse de paciencia. Lo más inteligente sería diversificar el grupo de receptores ante lo pegajosa que será su marca. Por otra parte, frente a lo poderosa de su presión, y la debilidad de nuestra línea, Burrow debería quitarse el balón rápido de encima, por lo sería un buen partido para ver en acción a nuestros tight-ends, o aprovechar la explosividad de Brown como receptor.
En defensa, la clave será cerrar su juego de carrera, como sea, para forzarles a pasar. Bien reforzando la línea o alineando tres linebackers. Puede que, como especialista contra la carrera, veamos más a Njongmeta. Me preocupa el físico de sus receptores, lo que puede dejar en inferioridad de Taylor-Britt y a Newton. Probaría a lanzar blitz por fuera de su línea ofensiva, pero sin volvernos locos, y contar con un plan «B» para cambiar rápido de estrategia si vemos que ésta no funciona.
Las casas de apuestas confían más que nosotros mismos en los nuestros, ya que nos ponen como favoritos para ganar el partido por 4 puntos. Yo ya me conformaba con ganar de uno y prolongar, aunque solo sea por una semana más, el hipotético sueño de llegar a playoffs. En cualquier caso, es Navidad, donde todo es posible, y solo por compartir con todos vosotros una penúltima aventura para despedir el 2024, merece la pena.
Who Dey, hermanos!!!!


Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
