¡Qué tal, amigos! ¿Habéis descansado bien? Más os vale, porque de aquí en adelante, ya no tendremos respiro. El bye es una semana de todo menos de vacaciones para los equipos NFL, y el nuestro no es una excepción. Los servicios médicos deben acelerar la recuperación de lesionados. Los jugadores, desconectar mental y físicamente, y no vendría mal dar un repaso a videos y libro de jugadas. Los técnicos, analizar los fallos observados y preparar los partidos venideros. Los directivos, explorar qué fichajes hacer para potenciar el equipo… Bueno, estos últimos sí podríamos decir que se han tomado vacaciones.
En esta web tenéis un extenso artículo sobre el estado al que llegamos a esta jornada, así que no me voy a explayar aquí, más allá de recomendaros su lectura. Pero aquel artículo es ya el pasado, y ahora lo que nos toca es el futuro. Un futuro que nos llevará al M&T Bank Stadium de Baltimore a enfrentarnos a los Ravens. Será el próximo domingo, ¡ATENCIÓN! a las 6 de la tarde en España como consecuencia del cambio horario. En México seguirá siendo a las 12 del mediodía, y en Argentina, ni idea, así que por si acaso, conectaros a vuestras pantallas desde que os despertéis, porque es un día para no perderse ni un detalle.
Porque ningún partido, de los 60 que hemos jugado contra los cuervos, ha sido intrascendente. Son duelos en los que siempre han saltado chispas. Ellos nos aventajan por 33 a 27, y nos han ganado en 5 de los últimos 6 enfrentamientos, aunque la buena noticia es que en la visita más reciente a Baltimore salimos victoriosos. De nuevo tendremos el enfrentamiento entre los hermanos Hill: Justice en sus filas, y Daxton en las nuestras. Con nosotros juegan dos jugadores drafteados por Ravens con profundas raíces córvidas: Orlando Brown, nacido allí y cuyo padre también fue un raven, y por supuesto, Joe Flacco, primera ronda del draft de 2008, 11 años allí, trofeo Lombardi incluido. En el bando contrario, por supuesto, Hendrickson acaparará todas las miradas, pero para los nostálgicos, recordad que Awuzie también viste ahora sus colores.
Hablando de colores, para la cita vestiremos con camiseta blanca, pantalón blanco con franjas negras, y calcetas negras. Con esta combinación tenemos un balance positivo de 14-8. Después de fracasar estrepitosamente en mis últimas dos predicciones meteorológicas, como nunca he sido un icue temeroso, me atrevo a decir que caerá una buena solanera, con temperaturas rondando los 18º, cielos despejados y apenas viento.
Este partido lo va a arbitrar Shawn Smith. De 55 años y auditor interno de la empresa Blue Cross Blue Shield de Michigan, nos ha dirigido en 5 ocasiones desde 2018 en que fue nombrado árbitro principal. Sólo hemos ganado con él una vez (el año de su debut) y no nos pita desde 2023. Aunque en líneas generales se sitúa a mitad de la tabla de los pañueleros, es quien más porcentaje de sus penalizaciones van hacia el holding ofensivo y la salida falsa (el 50% de todos sus pañuelos, cuando la media de la liga está por debajo del 40). Debemos llevar mucho cuidado en este tema, sobre todo en un campo que será muy ruidoso, pero también debemos intentar provocar las salidas falsas al rival, y comernos a los árbitros cuando no piten los flagrantes holdings contra Lawrence.

En ataque
Ganamos en Miami, y la última imagen que tenemos de Burrow es arrojando el casco al suelo con extrema frustración por no haber culminado el drive en TD. Creo que el conformismo no forma parte de su vocabulario, así que no tengo la más mínima duda de que va a saltar a Baltimore con la misma ambición que tenía el año pasado cuando nos llevamos la victoria en Thanksgivings el día de su regreso de la lesión.
Tras una semana sin partido, esperamos que la línea ofensiva esté bien recuperada de los golpes recibidos, y que Mims haya encontrado un zapatero que le deje bien las zapatillas. No me preocupan tanto ellos, sino que Peters haya encontrado la manera de hacerles mejorar en ayuda a la carrera, y que Casey, entrenador de TEs y coordinador del juego de carrera, haya ideado la forma de que sus jugadores aporten más en este sentido. Necesitamos la carrera, y en partidos como el del domingo, donde el manejo del reloj puede ser clave, más aún.
Porque los jugadores siguen siendo los mismos. Salvo el cambio de Hudson (lesionado) por Endries (que es un TE de su mismo perfil) no va a variar nada. Conocemos demasiado a este equipo para saber que el próximo domingo, Brown va a volver a ser el RB principal, y Perine tendrá la apenas media docena de carreras habituales. Así que toca esperar que este parón le haya servido a Brown de reflexión, y las múltiples interacciones en internet que reclaman un traspaso por otro RB le hagan espabilar, y demostrar que es un titular legítimo para un equipo con aspiración de campeón.
Así que, para sorpresa de nadie (y menos para los Ravens, que nos tienen calados), la ofensiva va a volver a girar sobre el juego aéreo. Por suerte, Higgins y Chase ya deben estar al 100%, pero Iosivas no puede volver hasta, como pronto, el próximo partido. Esto implica que el WR3 va a volver a ser Meyers, con Gesicki como receptor para downs de pase. La presión a la que va a ser sometido Burrow, ya sea por los edges rivales, o por el SF Hamilton en blitz, implicaría evitar riesgos y no aguantar el balón más de lo necesario.
Por todo lo anterior, estaría bien diversificar el juego hacia los TE si no podemos correr, e incluso utilizar a Meyers como factor sorpresa por su capacidad para conseguir yardas tras la recepción. No espero grandes avances en las jugadas con Burrow bajo center y, por tanto, los play-actions, pero sí sería importante poder estirar el campo con Higgins y Chase profundos, para liberar la zona intermedia a pases hacia Brown o Perine.
Va a ser un partido muy mental, donde debemos evitar cometer errores, tales como penalizaciones evitables, fumbles, o sacks por no lanzar al topo. En especial, cuando estemos en FG-range, no podemos irnos hacia atrás. Está bien ser ambicioso, pero aún más sacar todos los puntos que podamos. Es un partido de playoffs en la jornada 7. Con esta mentalidad debemos encararlo.

En defensa
No voy a descubrir la pólvora diciendo que tenemos que parar a Henry. Con Jackson o sin él, obligar a los Ravens a tener que pasar el balón sería el primer paso para ganar. De momento, estamos defendiendo bien la carrera central, pero todavía no nos hemos enfrentado a un tren de mercancías como él. El castigo para el centro de la DL va a ser grande, por lo que las rotaciones (Hill, Slaton, Jenkins) tienen que funcionar.
No obstante, mi gran temor es la carrera exterior. Incluso con Henry corriendo por fuera o como receptor. Hill también puede hacernos daño por aquí. Nuestros rivales saben que, eludiendo la línea defensiva, tienen mucho terreno ganado para correr. Quizá debamos emplear en más ocasiones la defensa base 4-3-4 para que Knight y Carter se encuentren algo más acompañados y con menos área que cubrir. También necesitamos que los edges aporten más en este sentido, aunque no sea el fuerte de Mafe o Howell. Si Stewart quiere tener algún futuro en la NFL, más le vale que empiece a aportar, y este partido tan señalado es una oportunidad única para él (quizá, de las últimas que tenga).
Por descontado, tenemos que presionar al QB (el que sea, siempre), pero en este caso, entre ir a lo loco a por él, o quedarnos en “contain”, apostaría por lo segundo. Me dan más miedo los QB de Baltimore con sus piernas que con sus brazos. O su capacidad para sacar petróleo de jugadas rotas. Debemos intentar que tengan que jugarse terceros downs largos, donde puedan cometer errores. Si nos ganan por el aire, será señal de que han sido mejores que nosotros. Si nos ganan corriendo, es que no hemos ido a Baltimore con los deberes bien hechos.
Tampoco hay que volverse locos cuando Flowers nos haga una atrapada de tropecientas yardas. Esto suele pasar cuando hay receptores de tanto nivel sobre el césped, aunque la verdad es que en el pasado le hemos contenido bastante bien. No me preocupa que haga una big-play, siempre y cuando sea algo puntual, y que podamos cerrar el espacio aéreo de la zona media del campo. Andrews, o incluso Cuevas, sus TE, deben tener vigilancia especial, porque todos saben que éste es uno de nuestros puntos más débiles. Dugger no creo que se recupere a tiempo del partido, y la cobertura no es precisamente la principal virtud de Battle ni Cook. Si les vamos a cubrir con safeties, igual conviene poner a Ivey con esta marca, o liberar a Cook de otras coberturas, dejando profundo a Jules.
No sé si Ja’Sir Taylor estará en condiciones de regresar, pero, aunque no juegue, creo que Turner y Hill deberían quedarse por el exterior, y buscar otras soluciones para el slot (el citado Ivey o incluso el inédito Newton). Tacario Davis llega todavía muy justo de preparación para darle muchas repeticiones. Debemos probar a anticiparnos a los pases para lograr intercepciones (sobre todo si juega Huntley), pero también provocar fumbles a Henry, cuya protección del balón ha sido tradicionalmente uno de sus principales problemas. La secundaria también va a jugar un papel fundamental para reducir el caudal ofensivo terrestre de los córvidos.
La inversión en mejorar la defensa fue para estos partidos. En otros se puede bastar el ataque, pero en estos duelos divisionales, y además ante equipos favoritos, hay que demostrar nuestra evolución. Cleveland fue capaz de batirles con un juego bastante mediocre de su ofensiva porque la defensa no les permitió nada. Nosotros no tenemos sus linebackers, pero los defensive-tackle o los cornerbacks están a la altura de la mejor defensa. Tenemos nuestras armas, y en partidos como éste es donde hay que sacarlas.

El rival
Los Baltimore Ravens llegan al encuentro con un balance de 4-2 tras caer derrotados en Cleveland, donde solamente anotaron 10 puntos, todos ellos en la primera mitad. Decimos que nosotros sólo hemos vencido a equipos malos, pero sus cuatro victorias han sido frente a Indianapolis (2-4), Dallas (2-4), Tennessee (1-5) y Atlanta (2-4), mientras que han perdido ante New Orleans (2-4) y los Browns (4-2). ¿Quién dijo miedo?
Tras pasar página de su etapa con Harbaugh, ahora les entrena Minter, que llega tras dirigir la defensa de Chargers los dos últimos años, aunque ya estuvo en el staff técnico de Ravens de 2017 a 2020. Podría decir que, hasta la fecha, no he visto excesivos cambios respecto al régimen anterior. Ofensiva basada en la carrera, los tight-ends, y la magia de Flowers; y defensa presionante, con la secundaria como motor principal. Quizá alguna formación exótica de los tight–ends y poco más.
Evidentemente, la lesión de Lamar Jackson les está pasando factura. Lleva dos partidos sin jugar por problemas en el tobillo y es duda para el nuestro. Para un jugador de su movilidad, tener dificultades para correr es un serio problema. Huntley es su versión de “hacendado”. En su 6º año en el equipo, tiene plenamente interiorizada la filosofía ofensiva, pero la falta la calidad, en los pases o con sus piernas, como para no echar de menos al titular.
Por lo tanto, la principal prioridad sería parar a Henry, tal como hicieron los Browns, que le dejaron en 58 yardas. No les podemos dejar que marquen el ritmo del partido, pero esta labor debe ser colectiva. Si Henry se marcha en velocidad ante nuestros linebackers, peligro, porque se los llevará puestos. Es necesario contar con el apoyo de edges y safeties para tener éxito en esta misión.
En el juego de pase, poca novedad. Conservan la formación 12 como base (2 WRs) con doble tight–end, que siguen siendo su principal amenaza aérea. En especial, el veterano Andrews. Es el 2º de su equipo con más recepciones, y contenerle debe ser fundamental para evitar que puedan mover las cadenas. Probablemente necesitemos una formación defensiva con 3 safeties, o un CB específico para él (Ivey). En largo, está claro que Flowers nos va a generar problemas como siempre que jugamos contra él. Vamos a necesitar que Turner y Hill estén muy atentos. El WR2 suele ser Bateman, pero el novato Lane le está comiendo la tostada.
En la línea ofensiva también están con problemas, especialmente por las lesiones. Tienen a sus 4 OG tocados, y al OT Stanley entre algodones. El regreso del C/G Jurgens tras la conmoción les da algo de alivio, pero es una unidad a la que en principio deberíamos poder imponernos.
En defensa, la recuperación del DT Madubuike se nota enormemente. Es un pilar fundamental de su esquema 3-3-5 (2º equipo de la liga que juega con más defensive-backs), que alterna con 3-4-4 si consideran mejor un pass-rusher específico (Hendrickson) que un extra DB como Hamilton moviéndose a su antojo (CB-slot, LB o SF). La defensa es un asunto cultural en Baltimore. 11º contra la carrera y 13º contra el pase. Sólo permiten una media de 310,8 yardas por partido (12º) y encajan 22 puntos (15º). Van a muerte en los terceros downs, y más en casa, y más tras haber perdido malamente la jornada anterior.
Ya han salido varios componentes de esa defensa diciendo que van a dejarse la piel para que Hendrickson puede tener un día de múltiples sacks contra su ex-equipo. Ya sabemos que, cuando está al máximo nivel, no necesita mucha ayuda para conseguirlos. Pero da una idea de la mentalidad con que enfocan el encuentro. Como seguramente le pongan contra Orlando (nuestro OT más débil ahora mismo), necesitaremos una protección extra (probablemente Sample o Perine) por ese lado (y que Burrow no le pierda de vista).
Los LBs titulares son Roquan Smith y Simpson, mientras que Robinson rota más. En la línea, el veterano DE Calais Campbell sigue dejando algún destello de lo que fue. En la secundaria, los cornerbacks Humprey y Wiggins son muy fiables, y los safeties Hawkins y Starks cubren bien los deja Hamilton en sus aventuras. Va a ser una defensa muy difícil de hincarle el diente, por más que Chase le tenga tomada la medida (en 2024 les endosó 457 yardas entre los dos partidos, siendo esta marca la máxima que un jugador ha conseguido frente a un mismo equipo en una temporada en la historia de la NFL).
En los equipos especiales, Loop ya ha fallado 3 field-goals, pero anotó el decisivo ante Dallas desde 56 yardas en el último segundo, y otro frente a Tennessee de 64. El punter, Eckley, es novato y se sitúa en la zona media de la tabla de pateadores. También han cambiado de retornador. Moore fue cortado y ahora es Wester quien se encarga de esta tarea.
No hace falta que os diga lo importante que es este partido para nosotros. Pues lo mismo a la inversa. Caer 0-2 en partidos divisionales sería un pozo difícil del que salir para cualquiera de los dos equipos. No os voy a decir que es una final, pero casi. Lo malo para ellos es que están en un momento complicado, con varios jugadores que arrastran lesiones. Como no sabemos cómo vamos a llegar ambos equipos al encuentro de vuelta en Cincinnati en plena Nochevieja, debemos intentar dar el zarpazo este domingo.

La clave
Los Baltimore Ravens empezaron la semana como favoritos para ganar el partido por 3 puntos, pero tras las dudas sobre el estado de Jackson, esta ventaja ha bajado a 1,5 puntos. Esto sitúa el encuentro muy parejo y, por tanto, proclive a decidirse por minúsculos detalles. En estos detalles (una penalización inoportuna, un turnover, un drop,…) son en los que debemos centrarnos, tanto para no cometerlos, como para provocarlos en el rival.
Hemos tenido dos semanas para preparar el encuentro. No puede ser que nos vuelvan a superar tácticamente. Tenemos que tener listos planes “B”, “C” y todo el abecedario si no funciona el plan inicial. Debemos conocer como la palma de la mano sus puntos débiles y cómo atacarlos. Si hablamos de la leyenda negra de Burrow en los drives finales, tampoco es desdeñable la de Taylor en la jornada después del bye (3-4). Sin embargo, no podemos olvidar que 3 de esas derrotas fueron sin Burrow a los mandos. Llegamos más descansados en el apartado físico, y esto se debe notar, elevando el nivel de intensidad del partido.
Estos partidos tan igualados pueden decidirse en el drive final. Aquí es donde debemos echar toda la carne en el asador, ya nos toque en ataque o en defensa. Pueden ser fundamentales las rotaciones para llegar frescos a este momento, y con un plan de juego claro para estas situaciones (a las que puede que lleguemos sin tiempos muertos). McPherson puede agrandar aún más su leyenda con un field-goal ganador. Los equipos especiales también pueden marcar diferencias en un partido apretado.
Aunque en la Guia Bengals 2026 pronostiqué una derrota, nada está escrito (y menos si fue hace varios meses). La situación actual de uno y otro bando hace que debamos ser optimistas para traernos de Baltimore una victoria (que de paso nos permita asegurar un balance positivo para el partido de Madrid). Pero no va a ser fácil (¡cómo si alguna lo fuera!). Vamos a tener que defender a su altura, y esto no es sencillo. No veo que podamos salir victoriosos de un tiroteo, porque tarde o temprano su defensa nos pararía. Por eso considero que debemos jugar un partido pleno de concentración, sin errores ni precipitaciones, y tener más sangre fría. Que sean ellos quienes tengan que arriesgar, y no nosotros. Me puedo imaginar un triunfo 20-22, con varios corazones infartados por el camino.
Who Dey, hermanos!!!!


Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
