George Michael Scott, también conocido como GM es el director del The Jungle Times y llevaba un tiempo algo cabizbajo. La temporada de los Bengals no iba por el buen camino y le faltaba creatividad en los titulares. Todo ello afectaba al negocio y el número de lectores bajaba sin parar desde la lesión de Burrow. Sin duda, esa jornada 2 fue el verdadero Halloween en Cincinnati.
En su despacho, había un cuadro con la imagen de la mujer de Jake Browning. En la parte posterior, tenía oculta una pizarra que sacaba cuando estaba solo. La usaba para escribir posibles titulares, para no encontrarse sin ideas a la hora de la verdad. Aunque es verdad que muchos de ellos se iban al traste por culpa de la actualidad y no llegaban a ver nunca la luz.
Por ejemplo, tras la lesión de Burrow, los Bengals habían contratado a Mike White para el practice squad y el rendimiento de Browning no era bueno. Así que ya tenía apunto la portada con “White Tiger” si el ex de los Jets se hacía con el puesto el día del tigre blanco ante los Steelers. Sin embargo, los Bengals lo sorprendieron haciendo lo que no hacen nunca, un traspaso.
Al saber de la llegada de Flacco entró en cólera y empezó a gritar por la oficina.
– ¡Me cago en el puto día en el que cree un periódico sobre los Bengals!
El resto de la redacción intentaba hacer como si nada. Era un jefe insoportable, algo excéntrico y demasiado fanático de su equipo. En la redacción algunos aún recuerdan como se puso el día del duelo de playoff entre los Bengals y los Ravens en el que Hubbard recuperó un fumble para TD. Amenazó con despedir al subdirector por hacer el titular de “Fumble in the Jungle”. GM era el jefe y siempre imponía sus titulares, pero ese día no pudo. Durante la mañana había sido detenido y pasó la noche en el calabozo. Todo por culpa de unos seguidores de los Ravens que soltaron unos cuervos cerca del edificio para crear algo de ambiente pre partido. GM iba a tomarse el primer café de la mañana, miró por la ventana y pensó que era una provocación. Así que no tardó ni un segundo en coger el rifle que tenía colgado en la pared y empezó a disparar a los cuervos. Tras la alerta de los vecinos que creían que se había vuelto loco, fue detenido por la policía.
Otro aspecto cuestionable era su método en la contratación de personal. Buscaba en las redes de los candidatos al puesto que no tuvieran perros como mascotas. Sólo quería que tuvieran felinos. Además, en las entrevistas hacía preguntas tan extrañas como estas.
– ¿Si tuvieras que cenar con alguien, lo harías antes con Judas o con Carson Palmer?
– ¿Si estuvieras en un naufragio como el Titanic, a quien meterías primero en un bote, a Joe Burrow o a tus hijos?
– ¿Tienes alguna toalla amarilla en casa?
– ¿Tienes una foto de Paul Brown en la mesilla de noche?
– ¿Quién es el hijo de Zeus?
Con esas preguntas quería conseguir que sus trabajadores estuvieran igual de locos por los Bengals que él. Aunque hoy en día, las respuestas estaban en las redes y muchos ya se habían aprendido las respuestas que quería escuchar antes de la entrevista.
Algo que a veces provocaba silencios incómodos en la redacción. Sobretodo después de cada lunes tras derrota. Cuando llamaba a todos a su despacho para que escucharan sus reflexiones sobre el partido. Se ponía de pie encima de su mesa y empezaba a gritar. Las chicas de la redacción nunca sabían hacia donde mirar, si a él gritando con los donuts en la boca o al horrible cuadro de la mujer de Browning que tenía detrás.
En cambio si los Bengals ganaban el partido, se ponía su camiseta de Ochocinco y entregaba hamburguesas del McDonald’s a los trabajadores que hubieran conseguido más clics en sus artículos de la semana. Evidentemente con la explicación de lo que habían hecho bien. La ceremonia terminaba con toda la redacción juntando las manos al aire y un trabajador llevando la voz cantante y gritando…
-Who dey, Who dey, Who dey think gonna beat The Jungle Times…Noooboooody
En el inicio de temporada el buen rendimiento de Dax Hill provocó que encargara a un redactor un artículo ensalzando al ex de Michigan. Era de lo poco salvable en esos días, pero el redactor se ganó una bronca al preguntar.
– ¿Estás seguro? ¿No vamos a perder la coherencia? Lo aplaudimos cuando lo drafteamos en primera ronda por poder dar variedad a Anarumo y luego cuando se marchó Bates y empezó a jugar, hiciste la portada que decía “Hillypollas”.
– ¡Pero qué coño dices! Yo no hice esa portada, además, en el supuesto caso que fuera eso cierto…chavalote…. ¡¡¡DESDE CUANDO UN PERIÓDICO DEPORTIVO ES COHERENTE!!!
Otra de sus excentricidades de la temporada, había sido provocada por otro CB del equipo, Turner. Después de cada derrota el ánimo estaba por los suelos, pero a finales de semana él mismo se iba animando. Algunos dicen, que porque tiene un whisky escocés en el despacho. Por eso, los jueves siempre empezaba a creer en la victoria de los Bengals. Así que en una de sus entrevistas de personal, no le gustó el perfil del entrevistado. Sin embargo le contrató igualmente. Mientras, se iba leyendo su currículum se le encendió la bombilla. O como a él le gusta decir.
– ¡Ooooh! ¡Se me ha encendido la bola de la discoteca! Si te llamas Turner y para pagarte la carrera trabajaste como DJ en un pub musical. Esto es una señal. ¡Eres nuestro DJ Turner! Vendrás cada jueves a pinchar en la redacción hasta el día del partido, además de las fiestas de empresa de Halloween y fin de año. Todas las fiestas de la empresa son tuyas. Mañana te doy la ropa de trabajo.
– Pero… qué ropa de trabajo?
– El número 20 de los Bengals, todas las camisetas que llevan tú apellido, Turner. Si algún día esta empresa se hunde, tú serás el último en abandonar el barco junto a mi. Que se lleven los ordenadores, lo que sea, pero tú sigue pinchando, ¡eres la orquesta de mi Titanic! Me cago en la puta, mis Bengals si que se hunden, venga chico, pínchame a Celine Dion que me dan ganas de llorar…
En la fiesta de Halloween, la oficina estaba llena de arañas, calaveras, calabazas y todos los artilugios habituales. Un clásico de ese día eran sus bromas pesadas. Como por ejemplo poner ratones vivos en los cajones de las mesas de sus empleados. En una ocasión, el susto le provocó un infarto a uno de sus trabajadores más veteranos que llevaba un marcapasos.
Este año, GM fue el primero en llegar y lo hizo disfrazado de Jeremy Hill. Nunca en la vida podría superar ese fumble. Sus hijos cuando querían despertarle de un susto en el sofá le ponían esa jugada. Algo que acababa siempre en castigo. Ir con la horrorosa nueva camiseta y pantalón de los Steelers. Por eso les decía.
– ¿De qué coño les sirven los anillos si cuando saltan al campo la gente se ríe de ellos porque van vestidos de forma tan cutre? Al menos nosotros vestimos bien. La elegancia está por encima de todo.
En la fiesta de Halloween había gente disfrazada de todo tipo de personajes de triste recuerdo bengalí. Desde Frank Pollack a Marvin Lewis, Akili Smith, Carson Palmer, Joe Montana, Dre Kirkpatrick, Michael Jordan, Bobby Hart, Randy Bullock, Gregg Cook, David Klingler, Aaron Donald…
Todos bailaban al ritmo de la música que marcaba DJ Turner. Hasta que llegó el momento más esperado de la noche. Cuando GM era sometido a la sala de torturas.
Cada año lo ataban de pies y manos a una silla que daba pequeñas descargas eléctricas cuando sus pulsaciones subían a más de 100 por minuto. GM veía a través del proyector en el que seguían los partidos, imágenes horribles sobre los Bengals, que le habían preparado para la ocasión. Ese día le gustaba cagarse de miedo.
Empezó a ver las lesiones de Burrow una tras otra, mientras gritaba.
– ¡No por dios! ¡No! ¡Quitad eso que me pongo enfermo!
Después seguían con las imágenes de las elecciones del draft de los últimos años.
– ¡No! ¡Noooo! No elijas a Murphy por dios, mierda ni en la repetición acertamos. ¡Qué haces! Taylor, ¿de qué equipo eres? ¡Porque celebras elegir a Burton inútil! Me vais a matar joder, Jenkins, McKinnley, por dios, esto es una pesadilla. No, ahora a Robbins, qué miedo me da ese punter con ese bigote. Basta ya con las descargas…
Después llegó el momento de los refuerzos de la OL.
– No, quita esas imágenes, Spain is different, Sua-Filo, ya había olvidado hasta su nombre. Reiff, joder, con lo bien que hubieras estado en casa y Cappa, hay mi madre con la ilusión que tenía. Collins, ojalá nunca hubieras salido de ese centro comercial. Ay, Cody Ford, si en Buffalo ya te dijeron que probaras con tus estudios.
La moral le iba cayendo poco a poco pero llegó el momento culminante. Le pusieron las imágenes de la defensa ante los todopoderosos Jets de la última semana.
– ¡Eso sí que no! ¡Asesinos! ¡Queréis matarme del disgusto hijos de perra! Y perra de los Browns por si no os queda claro lo cabreado que estoy. ¡Pero si no saben placar! Si no corren, ve a por Fields, si tiene más tiempo que Callahan los fines de semana. ¡Que no hay que mirarlo hay que cazarlo!
Acabó el horrible partido de la defensa exhausto y le pusieron el último drive del ataque.
– ¡NO! ¡Pero qué haces! Como intentas correr por el centro, si vamos a quedar sin tiempo y sin downs y sin nada. ¡Somos el hazmerreir de la liga joder!
En ese momento GM se desplomó, mientras sus trabajadores intentaban reanimarlo. Lo desataron, había más desesperación que en el front Office de los Bengals antes de traer a Flacco. Incluso obligaron a su secretaria, que había tenido que disfrazarse como la mujer de Browning por petición de su jefe, a hacerle el boca a boca como última opción, pero nada. No tenía pulso, así que dictaminaron que había fallecido.
El subdirector dijo.
– Una lástima que no haya podido hacer la portada de “Fire Taylor” ahora que el día del despido se va acercando, le hubiera encantado.
De pronto GM se levantó de golpe y empezó a saltar y a decir.
-¿Es verdad? ¿Taylor a la calle? ¡Venga! ¡Vamos! que tenemos picks de draft y dinero para gastar. Este año vamos a apurar el CAP. Han aprendido la lección. La Super Bowl de 2026 será nuestra. ¡NO TENGO DUDAS! DJ pon a toda leche el We are the Champions.
Y así terminó la noche de Halloween de 2025. Con la canción de Queen y los trabajadores del The Jungle Times sin entender como su jefe se veía campeón de la Super Bowl del año que viene mientras gritaba por la ventana que daba hacia los vecinos que lo denunciaron por disparar a los cuervos.
– ¡Extra, Extra, los Bengals ganarán la Super Bowl 2026 con MVP compartido entre Joe Flacco y Joe Burrow que se lesionó en el descanso al darse un golpe con una puerta! Hahaha, somos la leche. La mejor afición. ¿Y quién va ser el HC? ¿Joe Brady? Para hacer contento a Burrow.
Tras unos momentos volvió a la ventana para tocar las narices a los vecinos de nuevo pero con un megáfono y empezó a gritar.
– ¡Lo tengo! Brady seguramente nos dirá que no, pero hay otro que me da un titular cojonudo. El que fue HC de LSU, Ed Orgeron. Así que toda Cincinnati canté conmigo. ¡Con Orgeron Cincinnati Campeón! ¡CON ORGERON CINCINNATI CAMPEÓN! Venga más fuerte que veo que llega la poli… ¡CON ORGERON CINCINNATI CAMPEÓN!

