Los Cincinnati Bengals han hecho sus deberes veraniegos mejor que años anteriores. Llegan a los training-camp con una plantilla mucho más compensada en calidad y cantidad de cara al próximo curso que comenzará en septiembre. Este incremento de talento global implica que hay una mayor cuantía de plazas de roster que, salvo lesiones, están prácticamente asignadas. Pero hay un pequeño número que todavía están en disputa. Estas son las que nos interesan para este artículo.
Quarterbacks: pasemos a la siguiente posición
No, Johnson no va a hacer roster por muy bien que lo haga en pretemporada. Y mucho menos Clifford. De hecho, hasta me extrañaría que alguno de ellos recalase en el equipo de prácticas. Con todo lo que hay en la plantilla, no se pueden desperdiciar plazas en una posición donde están claros el titular (Burrow) y el suplente (Flacco).
Línea ofensiva: ¿8 plazas… o 9?
Aquí tenemos claros a los 5 titulares: Karras (C), Risner (RG), Fairchild (LG), Mims (RT) y Brown (LT). También podríamos afirmar, tras el corte de Ford, que Lew (C), Parker (OG) y Rivers (OT) completarían los 8 jugadores activos el día de partido. Sin embargo, solamente 8 jugadores de línea ofensiva es un número escaso, porque no imagino una temporada sin lesiones de Mims o Brown.
Hay que considerar que cada plaza de más en una posición implica la eliminación de otra en un puesto donde quizá sea más necesario. Pero también debemos evaluar el valor de la posición, el castigo y consecuente propensión a las lesiones, y la calidad del jugador que dejemos fuera, para que no nos lo birle otro equipo antes de recalar en el practice squad.
Por esta razón, necesitaríamos a alguien capaz de desenvolverse en la posición de offensive tackle (aunque Parker también tiene experiencia ahí). No sé si en la plantilla tendríamos a ese jugador, pero sí sé que en los descartes de otros equipos no lo vamos a encontrar. Coker no ha funcionado, y los entrenadores parecen haber pasado página con él en favor de Foster. En mi opinión, ninguno de los dos resuelve el problema de la falta de profundidad en la posición más importante, la de OT. Siempre nos quedaría la alternativa de fichar a alguien de fuera. Por nombres, hay alguno interesante: Jonah Williams, Jawaan Taylor, Cam Robinson… Recordemos que la adquisición de Risner el año pasado, ya comenzada la competición, resultó un acierto. Sin embargo, creo que, de producirse, no sería hasta la 2ª jornada de liga, cuando los salarios ya no están garantizados y se cobra semana a semana.
Así que apostaría por un 9º hombre, al menos para la 1ª jornada, que bien podría ser el citado Foster. Más complicado sería que entrase Bayer (C) quien, pese a estar haciéndolo bien, tiene más competencia en el puesto. Nos quedaría entonces la pugna por hacerse con una plaza en el equipo de prácticas, donde por supuesto entrarían los anteriores si no se quedan en el equipo principal, pero también tienen opciones los rookies Robinson (OG) y Jones (OT), dos jóvenes con bastante proyección en una unidad donde nunca sobran efectivos.

Runningbacks: Brooks, ¿dentro o fuera?
Elegido en 6º ronda de 2025, Brooks debería haber sido la esperanza para el caso de no poder retener a Chase Brown (recordemos, en su último año de contrato). No solo ha sido incapaz de siquiera ilusionar un poco, sino que su propia continuidad está en entredicho. De hecho, de no ser porque tan solo el veterano Perine cuanta con experiencia en la unidad de corredores, y por su participación en equipos especiales, diríamos que estaría más fuera que dentro.
Tanto en 2024 como en 2025, los Bengals se quedaron con solo 3 RBs en el roster original. No creo que sea diferente en 2026. Pero esa tercera y última plaza no está garantizada para Brooks. El problema es que sus principales enemigos, Milton y Brightwell, tampoco están haciendo excesivos méritos para arrebatársela. Brightwell puede contribuir como retornador, mientras que Milton posee el perfil de RB de potencia del que carecemos. Sin embargo, estas virtudes no me parecen suficientes como para otorgarles el premio si no aportan una mayor versatilidad.
Tienen un par de semanas para convencer a los técnicos de ser los merecedores de este disputado RB3, sin descartar que les adelante por la derecha el novato undrafted Bullock. En todo caso, si nadie les impresiona suficiente, lo lógico sería acudir al mercado, y que esta disputa de la que hablamos ya no sea para el roster principal, sino para el equipo de prácticas.
Wide receivers: todo claro… hasta que llegó Meyers
Después de Burrow, nuestro principal activo son los receptores. Las estrellas Chase y Higgins están más que atornilladas al roster. Iosivas y Jones han sido sus escuderos los últimos años, y esto, en principio, no debería cambiar. La condición de 4ª ronda del rookie Young también garantiza su presencia. El año pasado, la irrupción del undrafted Tinsley le hizo ganar por méritos propios un sitio en la que puede ser la mejor unidad de receptores de la liga. El año pasado fuimos con 6 WR en el primer roster. Por tanto, ya estaría. ¿O no?
Aunque el nuestro no es un equipo dado a las sorpresas, no deberíamos confiarnos. Iosivas y Jones están en su último año de contrato y, con varios jugadores pendientes de renovación, es posible que la directiva intente sacar algo por ellos antes de que se marchen por nada. Iosivas tiene cierto cartel para sacar algo interesante por él en un traspaso. Jones, a pesar de anotar un TD de retorno en cada uno de sus tres años anteriores, aporta poco en ataque y su plaza como retornador puede ser más fácilmente reemplazable. Yo no daría nada por sentado, sobre todo, teniendo en cuenta lo que aprietan los de detrás.
Meyers, procedente de la liga canadiense, donde ha estado 2 años, ha destacado como retornador, pero también como receptor. Sí, ya sé que solamente es pretemporada, pero precisamente también fue en pretemporada cuando Tinsley se ganó su plaza el año pasado. Creo que es justo competidor por ese ¿último? puesto de receptor (no sería la primera vez que vamos con 7).
Si nos centramos en equipos especiales, Williams, el ex de Steelers, también ha demostrado excelentes dotes como retornador. Y no eliminemos tan pronto de la ecuación a Pryor ni Moore, dos undrafted que llevan tiempo con nosotros, y que también podrían hacerse un hueco. La pelea, tanto por el roster como por el practice squad, está más que servida.

Tight-End: demasiados candidatos, no tanto talento
El año pasado fuimos con 5 TEs en el primer roster, y sospecho que este año, más por su valía en equipos especiales que por su aportación ofensiva, seguiremos el mismo rumbo. Gesicki y Sample son seguros, cada uno por sus cualidades absolutamente contrapuestas. All nos ilusionó como rookie antes de lesionarse, así que también contaría con él como seguro. Ahora bien, quedarían dos plazas (o puede que sólo una) para varios candidatos.
Hudson siempre ha respondido como TE receptor. Cuenta con la confianza de Burrow y eso debería ser aval suficiente. A menos que el novato Endries emerja como amenaza (tanto en lo deportivo como en lo económico a medio plazo). Tampoco deberíamos descartar a Grandy, quien es, tras Sample, el mejor bloqueador de la unidad. Tenemos 3 nombres para una o dos plazas. El drama está servido. Sobre todo, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos finaliza contrato este año (Sample, Hudson y Grandy), y que no me veo a Gesicki cobrando 10 millones en 2027.
Línea defensiva interior: la madre de todas las batallas
Una de nuestras mayores debilidades convertida en overbooking (o saturación si no os gustan los anglicismos). Suponiendo que mantengamos nuestra formación de 4 jugadores en la línea, dos por dentro y otros tantos por fuera, tenemos para el interior a Lawrence y Slaton en el puesto de nose-tackle, y Allen y Hill para el del defensive-tackle de técnica 3. Nada mal, si no tenemos en cuenta la pléyade de jugadores que vienen por detrás, que por calidad merecen también formar parte de la plantilla.
Como NT estaría Jackson, pero ha decepcionado tanto que no apostaría por su continuidad. Claro que, si consideramos que Slaton cobrará algo más de 9 millones, igual es éste quien sale y Jackson sobrevive como suplente.
Más complicado está la situación para el DT3T. Jenkins fue segunda ronda, y sabemos lo que le cuesta al club reconocer errores (aparte de que lo está haciendo bien). Robinson está siendo una de las sensaciones de pretemporada, y se está ganando formar parte de los 53 elegidos. Cross, aunque con menos posibilidades este año, es un chico de Golden.
La tendencia en años anteriores fue llevar 5 linieros defensivos interiores. Creo que este año se va a romper la tradición, pero costaría ver a 7 jugadores de esta demarcación. Lo más sensato sería buscar algún traspaso, porque es una pena cortar a jugadores con talento por nada. Si alguno está en arenas más movedizas es Jackson, pero ni Jenkins ni Robinson se deberían confiar. Por razones obvias, esta batalla es la más interesante de todas.
Línea defensiva exterior: la marcha de Hendrickson no aclara el panorama
El primer día de training-camp sufrimos la lesión de Stewart. Esto implica que, al menos para ponerle después en la lista de lesionados, debemos incluirle al principio entre los seleccionados. Murphy, Mafe y Howell se postulan como los titulares y primer relevo. Ya llevamos 4. El 5º podría ser (o debería ser) Johnson, quien también es muy útil en equipos especiales. Esto deja fuera a Foskey y Powell-Ryland, que son jóvenes con talento, pero que si tienen paciencia, cuando pongan a Stewart en IR, uno de ellos podría retornar al equipo principal (si no se lo lleva antes otro equipo, por lo que hay que ser cauteloso).
El drama de los linebackers: entre todos no sale uno
Estamos tratando posiciones donde va a ser doloroso desprenderse de algún componente, pero llegamos a ésta en la cual, si se fueran todos, tampoco notaríamos excesiva diferencia. Nos guste más o menos (en realidad, no nos gusta nada), Barrett y Knight van a ser los titulares en esta demarcación. Si Golden finalmente decide ir con 3 en formación base, el tercero sería Burks. Es decir, los mismos que el año pasado dejaron bastante que desear.
Pero si esto es malo, lo que viene detrás no lo mejora. Giles–Harris puede tener plaza por su aportación en equipos especiales, pero realmente parecería injusto que jugadores como Heyward, Bozeman o Anderson hiciesen roster sólo por falta de personal, por delante de otros compañeros de más calidad en otra posición. Si no llega alguien de fuera que mejore lo que hay, creo que lo más adecuado sería dejar únicamente 4 jugadores en el roster y sobrecargar el equipo de prácticas, bien con los citados anteriormente, o con los undrafted Gentry o Dingle, si son capaces de hacerse ver en el tiempo que queda de pretemporada.

Cornerbacks: hay Lux al final del túnel
Esta demarcación es complicada. Propensa a lesiones y cada vez más necesitada de buenos efectivos en la NFL actual. Tenemos a Turner y Hill (que encajan bien en la definición anterior). También a los “Davis”: Jalen y el novato Tacario. Ivey se ha ganado su sitio picando piedra en equipos especiales. Si lo normal es ir con 6 jugadores, sólo nos quedaría una última plaza, en disputa por Taylor (el favorito actualmente) y Newton (caído en desgracia, con escasa participación en los partidillos de pretemporada).
No veo sorpresas aquí, pero el interés de la directiva por ampliar el número de integrantes me hace sospechar que igual busquen algo en los descartes de otros equipos. También hay que considerar que Turner, Hill, Ivey, Taylor y Jalen Davis sólo están bajo contrato para esta temporada. Puede producirse un tremendo éxodo si no se pone remedio; y aunque renueven a alguno (esperemos) seguirá faltando personal en la posición de cara al futuro. Este puede ser el clavo ardiendo al que se aferre Newton, pero también la esperanza del undrafted Lux (que también termina contrato, pero él será ERFA) para continuar ligados al club. En definitiva, estamos razonablemente bien servidos este año, pero en este caso, la “batalla” se dará en las oficinas, con las necesarias renovaciones.

Safeties: mejor, pero no tanto
El año pasado nos quedamos rabiando por la llegada de un safety. Este año han llegado dos: Cook y Dugger. Aun así, parece insuficiente, porque el 4º candidato (sí, he asumido que iremos con 4 safeties en el roster final y que Battle también tiene plaza segura) será Jules. No sé si será tan bueno en equipos especiales como era Anderson, pero lo que sí sé es que es igual de malo en defensa.
¿Podrá la capacidad de Anthony en defensa competir por esa última plaza de safety? ¿Tan imprescindible es Jules en cobertura de retornos? Es una batalla menor, pero por si acaso, no grabaría en piedra todavía el nombre del vencedor. Quien lo tiene peor es Yeast, suplente de Scott (a quien la memoria confunda) en los Rams de 2022.

Equipos especiales: (casi) todo el pescado vendido
Aquí la única batalla es por conseguir el field-goal más largo. De momento, la barrera de las 60 yardas no parece infranqueable, lo que son excelentes noticias para el trío Wagner (LS), Rehkow (holder) y McPherson (K). Por su parte, Rehkow sigue destacando también como punter.
Los siguientes especialistas en esta unidad sí están más en el aire. El gunner se lo disputan Brooks y Jules (cuya plaza en el roster está en el aire), mientras que como retornador, Meyers intenta demostrar que Jones no es imprescindible, sin descartar la competencia que pueden tener por parte de Ke’Shawn Williams.

En definitiva, estamos ante la que es, en mi opinión, una de las plantillas más potentes de los últimos años, sin dejar de reconocer la existencia de algunas lagunas. Espero que al final prime la calidad sobre la necesidad de cubrir puestos para conformar los 53 definitivos. Si hiciera falta, siempre se puede traer a alguien de fuera, pero que con lo que nos cuesta conseguir talento se fuera por nada, sería imperdonable.
Foto de portada: Jacob Sebastian/The Enquirer

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
