Bengals 2024Previas

Previa Steelers-Bengals 2024

Llegamos al último partido de la temporada, con ¡quién lo iba a decir! posibilidades matemáticas de entrar a playoffs. Remotas sí, y sujetas a improbables carambolas, pero opciones al fin y al cabo. Es lo mínimo que se le podía pedir a esta plantilla tras su nefasto arranque de temporada. Lo cual no quita que, si finalmente quedamos fuera, como sería lo lógico, la campaña 2024 sea recordada como un impresionante fiasco. Tener a los mejores quarterback, wide-receiver y edge-rusher, y quedar eliminados, exige profundas reflexiones a la directiva, y acometer acciones para este 2025 que no se quisieron hacer el año pasado, tomando decisiones que quizá sean duras para la familia Brown a nivel deportivo, técnico y, sobre todo, económico.

Hemos pedido a lo largo de la competición que se nos tenga el respeto que merecemos. Pero esto hay que ganárselo en el campo, y esto pasa por pelear a muerte hasta la última jornada. Que, además, es contra Steelers. Una «Steelers-week» más corta para nosotros que para ellos, que jugaron el miércoles, y llegarán más descansados. Un partido que siempre, haya o no haya nada en juego, debemos salir a ganar. Y hacerlo en la madrugada del sábado al domingo en España (02:00 A.M. de la víspera de Reyes), la noche argentina (22:00 del sábado) y la tarde en México (19:00 de la tarde, con nuestro enviado especial Jesús animando desde el cubil del Chili’s de la avenida Insurgentes).

Para hacerlo si cabe todavía más difícil, vestiremos nuevamente el pantalón naranja, cuyo estreno este año no nos está dando mucha suerte (1-3 con él). En esta ocasión, como visitantes, lo combinaremos con camiseta y calcetas blancas. Espero que al menos sea una equipación abrigada, porque para la tarde-noche del partido se esperan temperaturas que rondarán los 3 grados bajo cero, con una sensación térmica de -12ºC por el viento que podía superar los 24 km/h. Aunque estará nublado, la probabilidad de que nieve es solo del 5%. En todo caso, miedo ninguno, porque Burrow está 4-1 en partidos disputados bajo cero.

Como sabéis, los Steelers son el equipo contra el que más veces hemos jugado, y muy bien no podemos decir que nos haya ido, porque el balance les favorece por 71-39, incluyendo los dos partidos de playoffs que perdimos en Cincinnati. Tampoco llevamos una buena racha, ya que nos han ganado 4 de los últimos 5 enfrentamientos, incluido el último jugado en el Paycor Stadium. Entre las conexiones en ambas franquicias, destacar que aquí juega su ex-CB Hilton, y con ellos nuestro ex-DT Ogunjobi y el ex-OG Scharping. Nuestro LB Hayward es primo de los hermanos acereros Hayward (DE y TE). Su coordinador defensivo, Austin, ocupó idéntico cargo en Bengals en 2018. Atentos los suspicaces por si hay algún mal long-snap, porque Adomitis es natural de Pittsburgh y jugó en aquella universidad.

John Hussey arbitrará el que podría ser el último partido de nuestra temporada. De 60 años y CEO de una protectora de animales, desde 2015, cuando fue ascendido a árbitro principal, nos ha pitado en 10 ocasiones, con un balance a nuestro favor de 6-4. Este mismo año ya dirigió el partido que perdimos contra Eagles. No será su primer Bengals-Steelers, ya que arbitró el que ganamos en 2020 (aquella inolvidable victoria de Finley). Es el árbitro que menos penalizaciones ha señalado este año en toda la NFL, lo que no sé si nos beneficia o no en este encuentro en particular donde los locales, como siempre, van a ir al límite del reglamento y más allá.

En la última jornada de la temporada 2014 también nos tocó ir a Pittsburgh. En un duelo con ambos equipos clasificados para postemporada, pero con el título de división en juego, ningún conjunto se reservó nada, y en un típico duelo duro de AFC Norte, los Steelers se impusieron 27-17. Pero más allá del resultado, ellos perdieron a su RB estrella LeVeon Bell y nosotros al WR A.J. Green (ver abajo la acción) para los playoffs. La consecuencia: ambos equipos eliminados en wildcard.

En ataque

Me duele teclear lo que viene a continuación, pero podría ser el último partido donde viésemos juntos a Burrow, Chase y Higgins.Ya nos dolió que se disolviera la sociedad Chase-Higgins-Boyd, pero en aquel caso era un tema del inexorable paso de la edad. En éste es muy distinto, porque es un asunto simplemente económico. Hablaría muy mal de nuestros gestores la incapacidad de conseguir mantener íntegra la columna vertebral de nuestro ataque y, por extensión, de nuestro equipo.

Una muestra la pudimos ver el pasado sábado. Con las dificultades que tuvo Chase para desmarcase de Surtain (y aun así hizo más de 100 yardas la bestia parda), fue Higgins quien salió al rescate, con 131 yardas en 11 de 12 recepciones y 3 touchdowns (y eso que Moss también le hizo un buen marcaje). Pese a la encomiable de Gesicki (86 yardas en 10 de 12 recepciones), no tenemos un receptor de las características de Tee, y su ausencia supondría un duro golpe para una ofensiva que por fin parece carburar al nivel de la calidad que atesoran sus componentes.

Pero enfocándonos en el trascendental partido del próximo sábado, una baja importantísima será la del corredor Chase Brown. Destacado como uno de los mejores runningbacks de la NFL en la segunda mitad de la temporada, una lesión de tobillo le va a hacer perderse este duelo. Ante una defensa dura como la de Broncos volvió a reivindicarse con 67 yardas y apareciendo en los momentos calientes del partido, y 4 de 4 recepciones para otras 24 yardas. En su lugar, veremos qué puede aportar Herbert, al que esperemos que le den más que la carrerita de rigor que lleva de media por cada partido.

Otra baja a considerar podría ser la de Sample, quien no ha entrenado por un problema inguinal. Su labor oscura en protección cobra más importancia por las molestias que arrastra Orlando Brown en la pierna y Mims en la mano. El canadiense (que no escocés) McLachlan participó un poco en ataque en su segundo partido de la temporada, y se espera que tenga que hacerlo algo más este sábado. Esperamos poder recuperar a Hudson para este encuentro. En todo caso, la función de los tightends es testimonial fuera de Gesicki, quien es en la práctica el tercer wide-receiver ante la incomparecencia de Burton y la presencia poco más que decorativa de Iosivas.

Donde vamos a encontrar más problemas es en la línea ofensiva si se confirma que Mims no puede jugar pese a la aparatosa manopla en su mano derecha. Cochran hace lo que puede el hombre, pero enfrentarse a T.J. Watt son palabras mayores. Orlando intenta suplir su falta de movilidad anticipándose al arranque de la jugada, lo que le lleva a numerosas salidas falsas, afortunadamente no todas pitadas. Por el centro, el drama no cesa. Ford no mejora mucho a Volson, mientras que Cappa y Karras confirman día a día su decadencia. Así las cosas, deberíamos entrenar jugadas donde Burrow salga del backfield, porque no confío mucho en que éste permanezca sólido durante mucho tiempo.

Por tanto, por si quedaba alguna duda, entre la endeblez de la línea ofensiva y la necesidad de hacer titular al tercer runningback, llegado a media temporada y apenas utilizado, me temo que volveremos a ver un nuevo festival de pases. Con el extraordinario estado de forma de Burrow y Chase no es lo peor que nos podría pasar, pero eso lo saben los Steelers, y se van a tirar como locos a presionar. Habría que encontrar la manera de conseguir pases rápidos tanto a Chase como a Gesicki, y que Burrow no se complique la vida si se encuentra rodeado y sus receptores marcados. Si no puede huir, aceptar el sack o lanzar el balón a la grada, nada de arriesgar.

Donde sí es probable que tengamos que arriesgar es al jugarnos cuartos downs. Ya vimos ante Broncos que no se puede confiar en nuestro kicker, así que no nos quedará otra que maximizar los drives intentando sacar, al menos, 6 puntos. Por tanto, espero que los entrenadores preparen mejor estas situaciones, y eviten carreras por el medio que ya hemos visto que no funcionan (salvo el QB-sneak).

Tee Higgins se ¿despidió? de Cincinnati con una deslumbrante actuación de 3 touchdowns, incluyendo el que nos dio la victoria (primera vez que un touchdown ofensivo nos da el triunfo en una prórroga en toda la historia de la franquicia). Burrow no se cansa de hacer campaña por su continuidad, e incluso el jugador ha «puesto de su parte» cambiando de agente y dejando la agencia de Mulugheta. ¿Será suficiente para poder contar con él en 2025? La realidad es que le necesitamos, porque su papel es actualmente insustituible (foto: CNN)

En defensa

La clave de las últimas derrotas ante los Steelers ha sido nuestra incapacidad para sacarles de su plan de juego. Ya sea con carreras o pases fáciles por la indefensa zona central, los acereros nos han ganado el tiempo de posesión y por ahí se nos han escapado los partidos. Será absolutamente imposible ganarles solamente desde el ataque (en el partido del 1 de diciembre les hicimos 38 puntos, que no sirvieron de nada ante sus 44).

Para empezar, hay que evitar que corran. Finalmente hemos puesto en la lista de lesionados a Rankins, cuya enfermedad sigue sin trascender de manera oficial (supongo que su inclusión tan tardía se deba a permitirle cobrar la integridad de su salario). Será una nueva oportunidad para que Jenkins y Jackson mejoren sus prestaciones respecto al partido contra Denver, donde incluso tuvimos que recurrir a Tufele. Importante que Hill pueda romper por el medio y atacar a los corredores por detrás de la línea de scrimmage.

En los edgesHendrickson se encuentra empatado en la cabeza de la lista de sacks con Garrett. Como jugamos después de los Browns, ya sabrá cuántos necesitaría para liderar la clasificación. Sería la primera vez que un mismo equipo tiene al líder en sacks, yardas de pase y de recepción. Qué pena de temporada, ¡por Dios! En el otro lado, Ossai haciendo méritos para sacar una buena tajada cuando el año que viene tenga que firmar un nuevo contrato, ya sea aquí (difícil, con Mulugheta de representante) o en otra parte. Murphy sigue sin saber hacer otra cosa que empujar, mientras que a Johnson empezamos a verle cositas, sack incluido.

Davis-Gaither se consolida en el puesto de Wilson, mientras que Pratt vio reducido su tiempo de juego para alinear a un safety (Bell). No vimos en defensa a Njongmeta, pero creo que, ante el potencial ofensivo terrestre de Pittsburgh, deberíamos contar con él, en formaciones de 3 linebackers.

Ante BroncosHilton tuvo mucho protagonismo. Tanto en cobertura (regular) como en blitz (mucho mejor). El sábado pasado jugamos mucho con formaciones de 5 defensivebacks, pero no sé si ante Steelers usaremos la misma táctica. Dado que Taylor-Britt y Newton juegan el 100% de snaps, el damnificado sería él. Miedo me da el roto que puede hacernos Pickens contra Taylor-Britt (su temporada ha sido horrible), y cualquiera que manden contra Newton, un cornerback que está lejos de poder ser considerado como titular. Esperemos que algún día lo pueda ser (aunque su año de novato me está pareciendo peor que el que tuvieron tanto Taylor-Britt como Turner).

Por tanto, sospecho que la marca sobre los tight-ends recaería en los safeties Battle o Bell, mientras que Stone sería nuevamente el responsable de patrullar la zona profunda. En este sentido, creo que ha mejorado bastante últimamente. Obviamente, no va a ser más rápido, pero si salió retratado en los touchdowns de Mims fue, a mi modo de ver, por las malas coberturas de Taylor-Britt y Hilton en cada uno de ellos. Se le puede acusar de no apagar el incendio, pero no olvidemos quiénes provocaron el fuego.

En líneas generales, en los últimos encuentros la defensa ha mejorado sus números. Pero no olvidemos tampoco que los rivales a los que nos hemos enfrentado no son precisamente los más ofensivos de la competición. Seguimos con un grave problema aquí, como puso de manifiesto el hecho de encajar un touchdown en los últimos minuto y medio de partido, cuando era lo único que debíamos evitar. Es cierto que en la prórroga provocaron sendos tres y fuera, pero esta fragilidad en los momentos clave demuestra cierta falta de liderazgo y contundencia, que son los motivos que nos han condenado esta temporada.

Podemos pedir todo el esfuerzo ofensivo que queramos a nuestro ataque, que si la defensa vuelve a ser un coladero como ante Broncos, no habrá nada que hacer (foto: denverbroncos.com)

El rival

Los Steelers llegan a esta última jornada con los deberes hechos, y el billete para playoffs asegurado desde hace varias jornadas. Su balance de 10-6 les permite incluso optar a ganar la división si antes de nuestro partido, el sábado por la tarde, los Ravens pinchan contra los Browns. Como parece improbable que esto ocurra, lo único que se jugarían nuestros rivales de Pittsburgh sería no empeorar su cruce de wildcard. Con la victoria se aseguran evitar ir a Baltimore, mientras que si pierden necesitarían una derrota de Chargers en Las Vegas para ir a Houston (en ningún caso irían a Buffalo).

Por tanto, parece lícito plantearse hasta qué punto les interesaría arriesgar a sus titulares por una eliminatoria más o menos sencilla. Steelers tiene potencial de sobra para derrotar a Ravens en Baltimore (ya lo hicieron en Pittsburgh), y también Texans puede ganar a cualquiera si recupera el tono perdido las últimas jornadas, teniendo descansados a sus titulares ya que no pueden mejorar su seed#4. No digo que vayan a entregar el partido, porque esto sería faltar al espíritu que siempre han tenido los acereros, pero llegado el momento, quién sabe si no reservarían a sus titulares.

Pero vamos a analizarles como corresponde a un partido de máxima rivalidad de la AFC NorteRussell Wilson nos hizo 414 yardas en Cincinnati, así que el mayor de los respetos hacia él. Es posible que no tenga la mejor protección (su OL es la 9ª peor en este sentido), pero debemos saber muy bien cuándo aplicar la presión. Mucho blitz y nos pillará a contrapié; poco y se conectará con quien quiera. Y cuidado también con su peligro si decide salir a correr. Ya no es el atleta de sus tiempos en Seattle, pero con hacer primer down le basta.

En los últimos encuentros, Warren le está ganando la partida a Harris como corredor principal. El primero tiene mucho peligro también como receptor, mientras que el segundo ya ha superado la barrera de las 1000 yardas. Son dos runningbacks diferentes pero complementarios, y cualquiera nos puede hacer mucho daño, ya sea por velocidad doblando la esquina o por pura potencia por el medio.

El cuerpo de receptores ha recuperado a Pickens tras su lesión de 2 partidos. Es sin duda el receptor más preocupante, pero a nosotros nos pueden hacer si cabe más daño los tight-ends Freiermuth y Washington, aunque cuidado también con el wide-receiver Austin, un receptor muy seguro (solo lleva un drop esta temporada) y peligroso en la end-zone.

Su defensa parece haber bajado un poco el nivel en los últimos partidos. En la racha de 3 partidos seguidos perdidos han encajado una media de 30 puntos. Por tanto, pueden ser vulnerables, especialmente por el aire (son la 23ª defensa contra el pase), aunque la recuperación de los cornerbacks Porter y Jackson les puede hacer mejorar en cobertura.

Son el 2º equipo de la liga con mejor diferencial de turnovers. Generan muchos y cometen muy pocos. Por tanto, máxima concentración en este apartado. Sus equipos especiales son los 6ºs mejores de la liga, y su kicker Boswell sólo ha fallado 3 de los 43 field-goals que ha chutado.

Wilson es un buen quarterback, pero no está exento de cometer errores con la presión adecuada(foto: Justin K. Aller/Getty Images)

La clave

Las cuentas están claras. Tenemos que ganar el sábado y esperar dos milagros el domingo: que los suplentes de los Chiefs derroten a unos Broncos que se juegan el pase a playoffs (esto es lo que me parece más difícil de todo), y que los desahuciados y disfuncionales Jets ganen a unos Dolphins que, aun sin Tagovailoa, parecen claramente superiores a los newyorkinos. Una triple carambola prácticamente imposible, a la que nos vemos abocados por nuestra propia ineptitud, de la que tendremos tiempo para hablar en offseason.

Pero mientras estemos vivos, hay que darlo todo por el equipo. Los nuestros necesitan un último aliento para, al menos, acabar el año con la alegría de derrotar a Pittsburgh. Las casas de apuestas nos dan favoritos para ganar el partido por 1,5 puntos, pero ya sabemos que en partidos así, esto cuenta de poco. Como todos los enfrentamientos contra ellos, será un combate de sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor (así fue realmente la frase empleada por Churchill, aunque por alguna razón, en el imaginario popular se cayó el “esfuerzo”).

Como decía antes, la clave será evitar que puedan dominar el reloj. Conseguir que no puedan correr, y que nuestros linebackers y safeties estén activos en cobertura para evitar que completen fácilmente los pases a tightends o corredores fuera del backfield. Si juega Wilson, tratar de incomodarle y, si es Fields, estar prevenidos contra sus careras (no como en el partido jugado en Cincinnati…). También desde el ataque debemos prolongar los drives, y como por tierra va a ser complicado, intentar buscarles las cosquillas a la espalda de sus linebackers, o generar yardas tras la recepción con screens o bloqueos a campo abierto.

Su defensa sólo permite 4,1 yardas por carrera (la 6ª mejor marca de la liga). WattHeywardHighsmith y Herbig están situados entre los 13 jugadores de la NFL con mejor passrush para la web PFF. Por tanto, va a ser complicado para el ataque mover las cadenas. Vamos a precisar máxima protección con doble tight-end, y ver cómo responde Herbert en los bloqueos. Si Burrow lanza con presión, importante que Higgins pueda hacer valer su físico en balones disputados. No creo que el partido se vaya a una anotación muy alta, por lo que no podemos fallar las opciones de sumar puntos. Estoy pensando en el irregular York en un campo siempre difícil para los kickers. De momento, para aclimatarnos al frío, Taylor está haciendo entrenar a sus hombres a la intemperie, fuera del recinto de entrenamiento cerrado.

Sobre Taylor recaen precisamente buena parte de los focos. Conocemos de sobra la filosofía de la plantilla para saber que su cuello no está en riesgo, pero su gestión es realmente criticable. Todavía nos preguntamos qué paso por su cabeza durante la última posesión del partido de Broncos. Dentro de la red-zone, y con la posibilidad de agotar el tiempo de partido, empezó a ordenar pases que pararon el reloj, y anotamos el touchdown dejándoles minuto y medio y un tiempo muerto. Está claro que no confiaban en York (como se evidenció después en la prórroga), pero eso no quita que la gestión fuese nefasta.

Pero por suerte tenemos a Burrow. Aunque no hubiera nada en juego, sólo verle jugar es un espectáculo. Debemos alegrarnos de poder disfrutarle en su plenitud de forma, y exigir a la directiva un equipo en consonancia. El sábado puede ser la última fiesta, camaradas. Ha sido todo un honor y un placer compartir con todos vosotros desde las previas esta temporada llena de frustraciones y alguna que otra alegría. Podrán ganarnos, pero nunca acabarán con nosotros.

Who Dey, hermanos!!!

Lo que está haciendo don Joe Burrow Parera para llegar con vida a la última jornada no tiene nombre. Sus números serían de MVP indiscutible de no ser por la irregular marcha del equipo. Otros quarterback históricos como Rodgers o Brady lograron ese galardón con menos méritos que «Joe Cool». Sin embargo, ya estamos acostumbrados a las injusticias, y nos tendremos que conformar con que le vuelvan a dar el «comeback player of the year» (foto: Ryan Meyer/Bengals.com)

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