Ya entramos en la época del año en la que, finalizados los partidos, los aficionados al football americano saciamos nuestra ansiedad con el repaso a la temporada como primer plato, el análisis de los movimientos en la agencia libre de segundo, y como postre, ese dulce, a veces empalagoso, llamado draft. Para muchos, un proceso tan apasionante o más que la propia competición. Como cada año, desde esta web intentaremos traeros algunos de los proyectos de jugador más interesantes, siempre enfocados a las necesidades bengalíes, y en qué posición parecería más inteligente escogerles. No esperéis aquí a los mejores de cada posición, sino a aquellos que, por proyección y características, mejor podrían encajar en nuestra franquicia.
Antes de nada, debo advertir al lector de mi más profundo desconocimiento del football colegial. Lo que vais a encontrar aquí son refritos de otros analistas, mucho más sabios que yo en este tema, por lo que mi objetivo es ahorraros tiempo de búsqueda en internet. Ni me considero capacitado para discernir las cualidades de estos chicos, ni dispongo del tiempo necesario para un visionado exhaustivo de sus videos. Pero creo que soy bueno interpretando lo que dicen otros, y hace tiempo que perdí la vergüenza, así que…
No obstante, también es necesario apuntar que estamos todavía en una fase muy temprana del proceso. Pendientes de la combine, y los Pro-Day, las evaluaciones y stocks de los jugadores van a fluctuar mucho, así que cualquier parecido de estos listados con la realidad seguramente terminará siendo pura coincidencia. Por otro lado, como consecuencia de renovaciones y posibles fichajes en agencia libre, también nuestras necesidades irán variando. Por tanto, tomaos esto como un simple entretenimiento, sin mayores pretensiones.
CORNERBACKS – Resumen 2024

Empezábamos el año con muchas dudas en esta posición y una única certeza. Tras el fiasco de Dax Hill como safety, se decidió su cambio a cornerback, cruzando los dedos para que saliera bien. Turner había mostrado en su año rookie virtudes y defectos que debía confirmar y mejorar en su segundo año. Newton, novato de quinta ronda, llegaba para dar profundidad al puesto y foguearse quizá como futuro relevo de Hilton en el slot, a quien se le empezaban ya a notar los años. Estos cuatro eran las dudas, mientras que la única certeza era Taylor-Britt, quien destacó el año anterior como uno de los mejores de la competición, y nos preguntábamos si no hubiera sido mejor renovarle en verano antes de que subiera más su valor.
No obstante, el sentir general era que la unidad (a excepción de Hilton) era excesivamente joven e inmadura, y echábamos en falta algún veterano de jerarquía que pusiera orden en la secundaria, y que, en caso de necesidad, aportara saliendo del banquillo en vez de tener que confiar en personal inexperto. El trascurso de la competición nos terminó dando la razón de la forma más dramática. No solamente las lesiones, sino el bajo nivel mostrado por sus componentes, nos relegaron al puesto 21º en la defensa contra el pase. Pero más allá de los números, la triste sensación era que cualquier equipo, cualquier quarterback, podía hacer con nosotros lo que quisiera.
El primero en caer fue Daxton Hill. Tras un arranque titubeante, cuando por fin parecía que empezaba a encontrarse cómodo en su nueva posición, llegó la rotura de ligamentos de su rodilla derecha. Adiós a la temporada, y tiempo de recuperación ajustado para llegar a 2025, en lo que será su última campaña bajo contrato, en una posición que deberá volver a aprender desde el principio. Muchos interrogantes, en mi opinión, como para darle de antemano la titularidad en la competición venidera.
Siendo grave su ausencia (por supuesto, no acudimos al mercado para suplirla), esto no fue lo peor. Lo que nadie se podía imaginar era el pozo tan profundo donde se metió Taylor-Britt. De ser uno de los líderes del equipo pasó a ser un títere incapaz de cubrir a nadie. Continuamente superado, en más de un partido tuvo Anarumo que mandarle al banquillo. Una campaña lamentable y descorazonadora. Una de las grandes decepciones en un año plagado de desengaños. Un enorme signo de interrogación sobre el previsible CB1 de nuestro equipo para 2025.
Fuera Hill, a Turner le tocó ocupar su puesto como titular. De hecho, ya había disputado antes bastantes minutos ante la incompetencia de Taylor-Britt. Como su predecesor, fue de menos a más hasta que en la jornada 11, una lesión de clavícula puso fin a su temporada. En este periodo mostró cierta progresión respecto al año anterior, combinando buenas acciones con fallos incomprensibles, pero a mi juicio, insuficiente grado de solvencia como para pensar en él siendo titular en 2025. Sus limitaciones físicas no permiten emparejarle con receptores poderosos (de hecho, no tenemos a nadie con este perfil), así que le veo más como un cornerback para alternar con Taylor-Britt en caso de lesión o baja forma.
Como por supuesto seguimos sin traer refuerzos, le tocó la titularidad al siguiente de la lista: Newton. El novato mostró una preocupante falta de fundamentos. Sin físico, sin velocidad, con un limitado conocimiento del juego, es difícilmente justificable su pobre rendimiento por su condición de rookie. En mi opinión, no puede ser nada más que un jugador para dar profundidad a la posición y, en caso de emergencia, salir a jugar; pero nunca una opción a plantearse como titular a medio plazo. Al menos, por el exterior. Otra cosa será si se piensa en él como CB-slot.
Esta posición de nickel-CB volvió a ser un año más propiedad de Hilton, aunque vio reducido su tiempo en el campo. El veterano fue el único que mostró cierta mordiente entrando en blitz pero, como el resto de la unidad, estuvo muy flojo al comienzo y sólo evidenció cierta mejoría hacia el final de la temporada, cuando se simplificaron las asignaciones. Hilton es agente libre y tendrá 31 años en 2025. En otras circunstancias no apostaría por su continuidad, pero en la situación actual no me atrevería a asegurar nada. Ante la debacle de la unidad, es posible que Golden, el nuevo coordinador defensivo, quiera mantener a alguien con cierto ascendente entre sus compañeros. También digo que no será barato, y no es la posición más difícil de reemplazar.
El único refuerzo, por llamarlo de alguna forma, fue el reingreso de Ivey en el roster. Tras romperse los ligamentos en diciembre de 2024, entró en el equipo en la 6ª jornada (empezó el año en PUP). Su papel, como no podía ser de otra manera, se limitó a equipos especiales, ya que cuando se le encomendó la misión de cubrir a los tight-ends, los resultados no fueron del todo satisfactorios. Debería pelear el año que viene por la última plaza de roster como especialista en los equipos de cobertura de retornos, porque tampoco es la respuesta a la posición de cornerback.
Tras la lesión de Turner, hubo un tímido intento por fichar a alguien, pero quedó más que nada en un paripé para tratar de contentar a la afición. Se trajo a Cincinnati a Xavien Howard solamente para ofrecerle un contrato ridículo que el veterano cornerback rechazó. Prefirió quedarse sin equipo (como así ocurrió) antes que aceptar lo que le ofrecíamos (así sería de miserable la oferta). No digo que su fichaje hubiera cambiado radicalmente la situación, pero recordemos que nos quedamos a un solo partido de entrar en playoffs (perdimos 2 tras su infructuosa visita), así que los detalles importan, y si bien los jugadores de esta posición no estuvieron acertados, también la directiva merece su buena ración de crítica.
En su lugar, se fichó a Marco Wilson para los últimos 6 partidos. Cortado por los Patriots, con dos placajes y un pase defendido tampoco podemos decir que su llegada revolucionase nada. En el molde pequeñito de los cornerbacks que ya tenemos, no apostaría por su continuidad. Idéntica producción residual para Jalen Davis, inexplicable superviviente durante 5 años en el equipo, y sorprendentemente renovado el pasado 5 de febrero para otro año más.
Agencia Libre

Antes de encarar el mercado, los Bengals tienen que decidir qué hacer respecto a dos jugadores. Daxton Hill, como primera ronda, tiene la opción de recibir la designación del 5º año. Esto supondría pagarle la media de los 25 mejores salarios en su posición. Aunque los Bengals serían capaces de decir que en realidad es un safety para abaratar la operación, la realidad es que no se ha ganado esta lucrativa ampliación de contrato. En mi opinión, lo mejor es volver a probarle este año como cornerback, sin activar la cláusula, y después ya veremos.
La otra cuestión es sobre Mike Hilton. El slot-CB ha sido uno de los baluartes en la secundaria desde su llegada en 2021. Pocos se merecen más su continuidad, pero hay otros condicionantes. Por su edad, no tendría sentido un contrato largo. Los desafíos contractuales que tenemos con otros jugadores (Higgins, Hendrickson, Chase, …) tampoco permiten comprometer en su contrato el capital que justamente demandará. Salvo que los técnicos de la faceta defensiva hagan presión sobre su necesidad (algo que no funciona con los ofensivos, como ya hemos visto), veo muy difícil su regreso.
Si optamos por pasar página con Hilton se abre un interesante debate: ¿cubrimos su ausencia con otro jugador (foráneo, rookie, o ya existente en la plantilla, como Newton), o pasamos a ese puesto a Hill (generando entonces la necesidad en el exterior)? En mi opinión, creo que esta última sería la mejor opción. Hill no ha demostrado mucho en el exterior, y sus cualidades podrían encajar mejor cerca del box. Por otra parte, carecemos de un cornerback exterior con el tamaño necesario para imponerse a receptores físicos. Creo que debería ser en cubrir esta posición donde centrar los esfuerzos.
Por otra parte, como ya indicábamos en la pasada pretemporada, consideramos necesaria la incorporación de una presencia veterana que sirva de referente a tanto joven como tenemos en la unidad. No necesitamos más experimentos con novatos, sino certezas. Una opción podría ser Charvarius Ward. Un jugador de calidad contrastada, cuya desgracia personal el año pasado le hizo rendir por debajo de su nivel. Tras ampliar los 49ers el contrato a Lenoir, el otro cornerback, parece complicado que puedan ofrecerle a Ward otro buen acuerdo, por lo que es bastante probable que salga a mercado (aunque tendrá muchas novias y no será un objetivo fácil).
Otros objetivos podrían ser Adebo (joven, 26 años, y quizá por esto, se nos vaya de precio), Douglas (aunque sobrepasa los 30 todavía podría aportar), Fulton (joven, pero muy castigado por lesiones) o Whiterspoon (veterano trotamundos de 30 años que, a un precio asequible, podría dar profundidad a la posición). Hay realmente muchas opciones en el mercado, y más que volver a probar suerte en esta posición en el draft, deberíamos buscar en la agencia libre este perfil de cornerback físico y con experiencia del que adolecemos en la actualidad.
Draft
Benjamin Morrison #20 (Notre Dame)

Si queremos un cornerback de confianza, capaz de emparejarse con garantía de éxito ante el mejor receptor rival, Benjamin James Morrison, el “cinturón de seguridad humano” es justo lo que buscamos. Capitán del equipo y con múltiples nominaciones a prestigiosos premios, como ser finalista del Thorpe Award o entrar en el equipo All-America de ESPN, estamos hablando de un jugador que, con las obvias precauciones habituales para un rookie, estaría para jugar desde el primer día.
Estamos hablando de un jugador muy inteligente, cuya principal virtud es un amplio conocimiento del juego, aplicado a una técnica exquisita para un jugador de su edad. Si a esto sumamos sus cualidades atléticas (tamaño, longitud de brazos, velocidad, agilidad, …) le convierten en el cornerback ideal para emparejarlo con cualquier receptor. Sobre todo en el exterior, pero también en el slot en caso de necesidad. Su coordinación de movimientos, backpedal, cambio de dirección, giro de caderas, unido al football-IQ para identificar las rutas de su defendido, permiten dejarle en uno contra uno contra el mejor wide-receiver rival.
También destaca en defensa zonal por su visión de juego. Tiene instinto para descifrar las intenciones del quarterback y anticiparse en el momento del pase. Como además posee una habilidad innata para seguir el balón, no es de extrañar que acumule 9 intercepciones en su etapa universitaria. Es un defensor muy comprometido, que sabe utilizar su cuerpo en el placaje, limitando las yardas tras la recepción. Posee un gran timing para meter la mano en el momento oportuno y evitar la recepción en balones disputados. Es un gran comunicador, por lo que podría convertirse en el líder de la unidad en pocos años.
Por si todo lo anterior no fuera suficiente, Morrison es un destacado retornador (28 yardas de media retornando kickoffs el año pasado), y eficiente bloqueador de patadas en equipos especiales (2 field–goals y un punt). Es físico y rápido, y no escatima ningún esfuerzo. Tiene una gran capacidad de reacción y recuperación de la posición, unida a una enorme confianza en sus posibilidades.
Es tal su superioridad sobre la mayoría de los receptores universitarios, que fía demasiado su ventaja al apartado físico. En la NFL no será así. Tendrá que encerrarse en el gimnasio para mejorar su fortaleza, y comprender que también deberá seguir aprendiendo en el apartado técnico, porque en profesionales se enfrentará a los mejores. Por ejemplo, deja demasiada libertad al wide-receiver en press, pensando que podrá recuperar el terreno que pueda perder, lo que no siempre será así. Igualmente, en jugadas de carrera, debe desembarazarse mucho mejor de los bloqueadores. También tiene que practicar la técnica de placaje, porque los portadores del balón en la NFL son más fuertes que en college.
Todo lo anterior se puede mejorar con ejercicio y entrenamiento. Su tamaño es bueno, pero no élite, por lo que necesitará sumar armas a su arsenal. Más me preocupan las lesiones. En 2023 fue operado en el hombro, y el año pasado solo disputó 6 partidos, debiendo operarse de la cadera. También debe aprender a tener paciencia y no querer hacer el big-play en cada jugada, para no quedar expuesto por exceso de ansiedad. Con todo, es un jugador con una gran proyección, con todas las herramientas para convertirse en un titular fiable. Lo cual no es poca cosa si conseguimos sellar uno de los puestos de cornerback, de las posiciones más importantes de la liga, para los próximos 5 años como mínimo.
Lo bueno: Su padre jugó 4 años como safety en los Redskins antes de dejar el football para convertirse en pastor de una iglesia en Phoenix. Sus 4 hermanos son todos destacados atletas. Por su historial familiar, no le va a suponer una presión extra el deporte de primer nivel, y su madurez le haría encajar como un guante en la mentalidad que busca Taylor para sus jugadores.
Lo malo: Preocupante historial de lesiones. Si a esto sumamos la maldición que tenemos nosotros con los jugadores de primera ronda, me temo lo peor. Además, es un poco tirillas y debe añadir masa muscular a su cuerpo. Espero que los Brown, aparte de invertir en el equipo, lo hagan también en las instalaciones del club, como el gimnasio.
Proyección: Mitad de primera ronda. Esta es la proyección en el momento de escribir el artículo, pero el valor de la posición probablemente hará que salga antes. Aunque personalmente soy bastante escéptico ante la posibilidad de invertir otra ronda alta en un cornerback, la calidad de Morrison puede ponerle en nuestra órbita.
Darien Porter #10 (Iowa State)
Decía antes que no termino de ver la posibilidad de invertir un pick alto de draft en un cornerback, pero tampoco puedo cegarme a la realidad. Independientemente de la renovación de Hilton, hay que considerar que Hill y Taylor-Britt (también Jalen Davis) están en el último año de contrato, y por un simple tema numérico, hay que prever la reposición de la unidad.
Darien no es que tenga un tamaño prototípico, es que se sale de la escala. Es alto y fuerte, tanto o más que cualquier wide-receiver al que se pueda emparejar, pero lo que realmente sorprende es su explosiva velocidad y capacidad de coordinación con semejante corpulencia. Sus largos brazos hacen prácticamente imposible ganarle ningún balón disputado. Su rapidez e instinto para la cobertura le convierten en uno de los cornerbacks exteriores con mayor proyección de la promoción.
Su pasado como wide-receiver le permite reconocer las rutas y ser tan eficaz defendiendo en individual como en zona. Su intuición para adelantarse a la acción, y su concentración para no bajar los brazos mientras no termine la jugada, le convierten en un baluarte en la posición. Sin embargo, destaca más en zona, donde su visión de juego y fluidez de movimientos le permiten cubrir mucho terreno y reaccionar a segundas jugadas.
En cobertura individual, su velocidad y envergadura hacen difícil batirle, pero la altura de sus caderas dificulta girarse para seguir a su par y cambiar de dirección en espacios abiertos. Por esta razón puede pasarlo mal defendiendo el slot ante receptores más ágiles. No obstante, tiene un gran timing y buenas manos para atacar el balón. En la defensa contra la carrera, placa con determinación, pero no le iría mal ganar contundencia y técnica. En ocasiones, reacciona un poco tarde.
De este chico me preocupa su falta de experiencia. Apenas lleva 3 temporadas jugando como cornerback, y solo ha sido titular en la última (aunque lo ha hecho bastante bien). Sería arriesgado colocarle en defensa en su primer año, aunque sus enormes capacidades para los equipos especiales, donde ha jugado en los Cyclones desde que era wide-receiver (no solo por su rapidez como gunner, sino por haber bloqueado cada año un punt), permitirían activarle en todos los partidos, y poco a poco ir adquiriendo experiencia.
Es un jugador sacrificado por el equipo, y cuyo buen carácter destacan sus entrenadores. Si bien ahora mismo no está excesivamente bien valorado como cornerback, cuando pase la combine, donde se aprecian mucho más las cualidades atléticas, seguro que sube su stock.
Lo bueno: Es un espécimen con una combinación de tamaño, velocidad y talento muy difícil de encontrar. Se desenvuelve mejor en defensas zonales, que son las que habitualmente usamos nosotros. Podría empezar aportando en equipos especiales (lo que no es poco siendo rookie en nuestro equipo) e incluso utilizarle como safety de emergencia.
Lo malo: Llega a la NFL con 24 años y poca experiencia como cornerback. La NFL no es ninguna escuela, deberías llegar con casi toda la materia aprendida. Necesitamos impacto inmediato, y no sé si tendremos la paciencia de esperar a que aprenda, ni si él estará en condiciones de seguir aprendiendo a su edad.
Proyección: No es ésta una gran promoción de cornerbacks, lo que puede ser un arma de doble filo. Por un lado, habrá quienes prefieran escoger el mayor talento de otras posiciones, pero, por otra parte, también habrá quien quiera asegurarse lo poco potable en el puesto antes de que se agote. Por esta razón, calculo que podría salir a finales de segunda ronda.
Zy Alexander #14 (LSU)

Como en mi opinión, nuestra principal carencia en la posición es la de cornerbacks atléticos que puedan jugar por el exterior, sólo voy a analizar jugadores de este perfil. Si ya me daría pereza que volviésemos a draftear por cuarto año consecutivo a un cornerback, mucho más si éste es otro jugador pequeño fácilmente superable por receptores muy físicos.
A’Zyrian «Zy» Alexander es un cornerback con la altura, envergadura de brazos y tamaño ideales para la posición. Es tan rápido que puede correr contra cualquier receptor sin perder un paso. Es muy competitivo en balones disputados, y acumuló 13 pases interceptados en su carrera universitaria, lo que es una cantidad impresionante. Es un destacado defensor de la carrera, sin miedo a meter el cuerpo contra atacantes más grandes. Es muy activo en el placaje, metiendo siempre la mano para forzar el fumble. Posee una gran aceleración para recuperar el terreno y acabar la jugada cuando se produce el contacto. Aunque es todavía un diamante por pulir, con áreas donde debe mejorar, puede participar en las rotaciones desde el primer día para situaciones puntuales, o empezar desde equipos especiales, donde posee amplia experiencia, mientras se hace con un sitio en la titularidad.
Sus principales carencias se encuentran en la defensa individual. Le falta consistencia en el uso de las manos en press-man y tiene problemas para girar las caderas en persecución de su defendido. Deja demasiado margen a su receptor para que pueda lograr separación, y esto le puede pasar factura en la NFL. Su limitada capacidad para los cambios de dirección hace arriesgado dejarle solo en uno contra uno contra su receptor sin la vigilancia de un safety. Esta falta de agilidad provoca también que no sea recomendable encomendarle tareas de marcaje en el slot.
En cualquier caso, son defectos que a nosotros no nos impactarían demasiado, ya que precisamente lo que necesitamos son cornerbacks exteriores, y nuestra defensa es básicamente zonal. Tiene un gran sentido espacial y activación al reconocer la jugada. Es muy agresivo contra la carrera, habilidoso para desembarazarse de los bloqueos, y eficiente en el placaje, sin regalar ni una pulgada de más. Su capacidad para llegar desde una categoría inferior a la SEC, y convertirse de inmediato en el mejor cornerback de los Tigers, demuestra un elevado football-IQ, y una capacidad de aprendizaje que sin duda le conducirá a reducir los tiempos de adaptación a la NFL.
Aunque cuando está activo posee una enorme determinación en cada jugada hasta que pita el árbitro, hay fases del partido donde parece diluirse. Debe corregir esta irregularidad, así como añadir más masa muscular a su cuerpo. Su velocidad es buena, pero no élite, por lo que debe aprender a usar otras herramientas, como la fluidez de caderas o a no quedarse hipnotizado por los ojos del quarterback y tardar en reaccionar. Es un jugador con un enorme talento, pero que necesita caer en el esquema adecuado para maximizar sus instintos.
Lo bueno: Su pasado como quarterback y wide-receiver es un privilegio a la hora de seguir los ojos del pasador e identificar las rutas y movimientos del receptor. Además, podemos reconvertirle a safety profundo en caso de necesidad.
Lo malo: Se perdió la mitad de 2023 por una lesión de ligamentos de rodilla y el inicio de 2024 por una conmoción. En el instituto se rompió la clavícula. Flotan dudas sobre su durabilidad a largo plazo. Transferido desde Southeastern Louisiana, acumula suficiente experiencia sobre el campo, pero poca al máximo nivel. Con todo, esto no es lo peor, sino que es seguidor de Steelers…

Proyección: Es todavía un jugador por desarrollar completamente todo su potencial. Tiene una gran proyección, pero hay que tener paciencia con él y rodearle de buenos técnicos que le puedan guiar. No tengo claro si tenemos ni la una ni la otra cosa, pero creo que sería una interesante adquisición si nos cae a tercera ronda.
Otros nombres de interés:

Azareye’h Thomas #8 (Florida State)
Un cornerback grande y físico, en el molde de lo que necesitamos para el exterior. Largos brazos y buena coordinación de movimientos, ideal para marcaje individual. Contundente contra la carrera y eficiente en el blitz. Capitán del equipo y con excelente ética de trabajo, apenas permitió 94 yardas en toda la campaña pasada, lo que provocaba que los quarterbacks rivales no se atrevieran a lanzar en su dirección. No destaca en las intercepciones, y tendrá que mejorar su técnica de manos para no cometer penalizaciones. Llega verde a la NFL (debería comenzar en equipos especiales) pero sus cualidades atléticas harán que salga a finales de primera ronda o principio de la segunda.
Denzel Burke #10 (Ohio State)
Con nuestra reducidísima oficina de scouting, no debería extrañarnos que los Bengals se fijen más en universidades de amplia difusión mediática o de proximidad. Los Buckeyes cumplen ambos requisitos. De aquí destacaríamos a Burke, un cornerback en el molde de lo que llevo insistiendo todo el articulo: capaz de defender el exterior, físico, grande y rápido. Ha jugado los 35 partidos disputados por su college en los últimos 3 años, lo que aporta experiencia al más alto nivel y durabilidad. A sus cualidades atléticas añade una gran inteligencia para identificar las jugadas. Agresivo en balones divididos y placajes contra los corredores. Debe mejorar aspectos técnicos, como el juego de pies o el timing para anticiparse al pase. Jugó en el instituto como DB, RB y WR a las órdenes de “nuestro” Jon Kitna. No es extraordinario, pero sí muy bueno en diferentes aspectos del juego, por lo que saldrá entre segunda y tercera ronda.
Cobee Bryant #2 (Kansas)
A los numerosos amantes del baloncesto entre la parroquia bengalí, seguro que les hará ilusión contar en nuestras filas con un jugador de nombre tan similar al del malogrado jugador de los Lakers. De hecho, sus padres le pusieron ese nombre por él. Sin embargo, solo se le parece en el nombre, ya que es un cornerback muy pequeñito. Sin embargo, es muy ágil e inteligente, raramente se le encuentra fuera de posición, y destaca sobre todo por su capacidad para los turnovers en momentos clave del encuentro. Dice que lleva jugando football desde los 3 años, cuando su padre le tiraba el balón, y que lleva el número #2 por ser el favorito de su madre. Es, por tanto, un jugador muy familiar. Sus limitaciones físicas le harán ser jugador de tercer día (4ª ronda como mucho).
O’Donnell Fortune #3 (South Carolina)
En la vida, y por tanto también en la NFL, la suerte es un factor fundamental. Por lo tanto, contar con la fortuna de nuestra parte es de un valor incalculable. O’Donnell Omari Fortune es un jugador cuyo stock está creciendo gracias a su gran papel en la East-West Shrine Bowl. Versátil defensive-back (tiene experiencia incluso como safety), destaca en defensa zonal y por su habilidad para los turnovers (8 intercepciones). Su nivel ha ido creciendo año a año, por lo que tiene gran proyección, pero por sus limitaciones atléticas sería complicado verle en el exterior. Podría ser una interesante aportación para dar profundidad en el slot saliendo en 5ª ronda, por ejemplo.
Tommi Hill #6 (Nebraska)
Volvemos a una universidad “familiar” para el staff, la de los Cornhuskers. Hill es un chico que ha tenido que sobreponerse a una infancia plagada de desgracias familiares, siendo criado finalmente por su tío. Obtuvo la máxima calificación al salir del instituto y en sus inicios colegiales alternó la posición de cornerback con la wide-receiver, siendo además el encargado de los retornos. Posee un tamaño adecuado para la posición de CB-exterior y grandes cualidades atléticas. Se perdió buena parte de 2024 por una fascitis plantar. Tiene un gran instinto para reconocer las jugadas, pero le falta contundencia en el placaje. Si mejora su técnica se puede convertir en un suplente fiable. Como no tenemos séptima ronda (recordemos, por el traspaso del RB Herbert), podría ser un objetivo en sexta.
(foto de portada: Notre Dame Insider)

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
