Draft 2026

Análisis 2025 y previsión draft 2026: OL-exterior

Una vez liquidados los análisis de la defensa, giramos nuestra vista hacia el ataque. Teóricamente, nuestro punto fuerte, pero ya hemos visto que no siempre es así. Existe la falsa percepción de que nuestro ataque es demoledor y, siendo cierto que tenemos aquí nuestras mejores bazas, en ocasiones también se queda insuficiente, algo que nuestra pobre defensa no puede compensar. Por lo tanto, aunque la media de puntos en 2025 fuese de 24,4 por partido (12ª de la liga), existe un necesario margen de mejora donde es necesario incidir.

Para comenzar lo haremos con un clásico: la línea ofensiva. Pero con una gran diferencia: ya no pedimos una unidad que no nos avergüence, sino mantener (y si es posible superar) el buen nivel mostrado en 2025. Según Pro Football Focus fuimos la 7ª mejor en protección de pase, lo que pone en evidencia que el cambio de cara efectuado en la dirección y los nuevos jugadores ha resultado efectiva. Empezaremos por el exterior de la línea, con un grupo de jugadores que no cambió respectó a 2024, por lo que el mérito de su mejoría corresponde a la parte técnica.

Análisis 2025 – Offensive-Tackles

Para callar las bocas de agoreros que proclamaban la fragilidad de Amarius Mims, en 2025 jugó todos los partidos. Y a gran nivel. Se ve que no estamos acostumbrados a que coincidan ambos hechos en un jugador escogido en primera ronda (foto: Gregory Shamus / Getty Images)

El desastre de 2024 no sólo se llevó por delante a Anarumo, sino también a Pollack, el entrenador de línea ofensiva. Al contrario que por el primero, nadie lloró su marcha. No sé si fue el cambio de aires que trajo Scott Peters, modernizando los entrenamientos, o la inclusión en los mismos de técnicas de jiu-jitsu brasileño (especialidad de la que Peters fue dos veces campeón mundial), pero el caso es que la evolución fue más que evidente. Con los mismos (o similares) mimbres que su predecesor, logró conformar una unidad de la que por fin poder sentirnos orgullosos. Lástima que fuese casi lo único destacable de 2025.

Justo por estas fechas, en marzo del año pasado, se renovó a Cody Ford por 2 años y 6 millones. Una renovación que se ganó tras una buena campaña como reemplazo ocasional de nuestros tackles ofensivos, aunque quizá un tanto desproporcionada para su limitado talento. En todo caso, una inversión asumible. Activo en todos los partidos, y participando fundamente en equipos especiales y formaciones de Power-Formation, por fortuna no tuvo que intervenir como titular, pero tuvo su momento de gloria en una recepción pegado a la banda que nos levantó a todos de nuestros asientos, y no fue touchdown por un par de yardas.

Esta recepción para 21 yardas supuso el record a la más larga de un liniero ofensivo en la NFL. Sin embargo, con todo el estadio gritando “¡Cody, Cody!”, Taylor fue tan soso que no ordenó una jugada para que anotase el touchdown él, en un partido que era totalmente intrascendente (foto: Bengals.com)

La misión de nuestra línea ofensiva básicamente es una: que no toquen a Burrow. No se pudo lograr en la 2ª jornada, cuando nuestro QB, en una jugada desafortunada, apoyó mal el pie mientras trataba de eludir la presión y se lesionó el dedo gordo. Un desgraciado accidente, que debemos procurar que no vuelva a ocurrir, tanto por parte de una línea más sólida, como de un quarterback menos intrépido. En este sentido, el modelo de Flacco, tirando el balón a matar topos cuando la jugada no salía según lo planeado en vez de buscar una solución imposible, debería servir de ejemplo para evitar lesiones o pases en extremo arriesgados.

Al pie de la letra se lo tomó Mims, cuya presencia hizo que los rivales no tocasen a Burrow ni una sola vez mientras ambos estuvieron en el campo. Ni una. En total, durante toda la campaña, sólo permitió 7 presiones, siendo, desde Thanksgivins, el 6º mejor OT de la competición. Vaya esto para los creadores de memes sobre el peligro que corre Burrow con los potentes pass-rushers que están en nuestra división, a los que hay sumar ahora a Hendrickson en los Ravens.

Sin embargo, es un jugador que debe cuidar su físico. No es la primera vez que tiene que volver a la banda durante algunos drives por diversas molestias (por ejemplo, contra Cardinals, nos costó 2 sacks). Tenemos a uno de los mejores offensive tackles jóvenes de la liga, pero no podemos descuidar la búsqueda de un suplente que no haga bajar mucho el nivel para esas situaciones concretas.

En el lado ciego, Orlando Brown cometió 7 penalizaciones por salida falsa (3º de la liga) pero a todos nos pareció que debieron pitarle muchas más. Concedió 9 sacks (4º de la liga que más) y quedó entre los 7 peores de la liga en golpes y presiones permitidas. Fue probablemente el peor OT titular de la competición, pero el buen juego de sus compañeros contribuyó a que no se notase tanto. Jugó mucho (1110 snaps, 5º de la NFL), pero no lo hizo bien (sus grades en PFF son ridículos). Seguro que es un buen líder, y recibió el premio de colaboración con los medios; pero en el terreno de juego, tenemos un problema aquí que debemos acometer.

Lo peor es que, ahora mismo, no hay sustituto para él. Drafteamos a Rivers, pero en la pretemporada se vio que estaba muy verde para OT y decidimos, con buen criterio, pasarle a OG (ya hablaremos de él en próximos artículos). Ford se vio muy superado cuando debió intervenir, y los jóvenes Coker y Foster son apenas carne de practice squad.

El rendimiento de la línea ofensiva mejoró ostensiblemente de la mano de Peters. Le costó coger el ritmo (no fue hasta el 5º ó 6º partido cuando realmente empezó a funcionar), pero acabó siendo una unidad solvente. Para 2026 no se esperan cambios sustanciales, y la continuidad debería ser su mejor valor (será la primera vez que Burrow repita con el mismo quinteto titular delante de él de un año a otro), pero esto no implica que no sean necesarios cambios, si bien no a presente, sí al menos a corto plazo.

Agencia Libre

Un buen sustituto para Orlando Brown, quien comete muchas salidas falsas, sería Jawaan Taylor, quien también las hace muy a menudo… (foto de Matt Durisko/AP).

Como expuse en el capítulo anterior, Brown es ahora mismo el eslabón más débil de la unidad. No creo que la directiva se plantee reemplazarle en la agencia libre. Cualquier jugador, aunque sea un veterano, se nos va de precio. Cortar a Brown nos libera 22 millones (aunque nos dejaría casi 8 de dinero muerto). Difícil, pero no imposible. En todo caso, espero que no se renegocie el contrato para abaratarlo (spoiler: ya lo han hecho (Bengals Extend OT Orlando Brown Jr.), porque con 30 años, y su rendimiento cayendo en picado, lo mejor es que nos deje el año que viene si no puede ser ya éste.

Como sustituto podríamos encontrar a Jawaan Taylor, que seguiría un camino muy similar al del propio Brown, al provenir de Chiefs. Otro Taylor, en este caso Decker, pidió ser cortado de los Lions, y aunque tenga 32 años, podría servir como puente para algún joven. Alguien con más proyección podría ser Braxton Jones, de Chicago, pero seguro que va a encontrar destinos mejor remunerados.

Más arriesgado sería el caso de Cam Robinson por su irregularidad, pero entraría en el molde de offensives tackles grandes que le gusta a la entidad. Sería más bien un reemplazo para Cody Ford como swing-tackle. cuyo corte liberaría 3,4 millones y sólo dejaría medio millón en dinero muerto. Por cierto, para los nostálgicos, Jonah Williams vuelve a ser agente libre, y por su trayectoria en Cardinals, tampoco puede pedir mucho.

Es posible que alguien en las oficinas esté maquinando la posibilidad de pasar a Mims al lado izquierdo e incorporar a Rivers en el tackle derecho, con la idea de ahorrar en base a recursos propios. En mi opinión, sería un error. Si Mims se está desenvolviendo bien en el lado derecho, no me parece oportuno sacarle de ahí. Y en cuanto a Rivers, todavía no me parece con la experiencia necesaria para ocupar tan demandante demarcación. Aparte de que seguiremos necesitándole para dar profundidad al offensive guard. Para una vez que encontramos algo que funciona, mejor dejémoslo así.

Y lo voy a dejar aquí porque, aunque creo que esta unidad necesita un serio lavado de cara, si tienen que venir refuerzos (que deben venir), es más probable que lo hagan vía draft.

ACTUALIZACION: Durante el transcurso de la redacción de este artículo, y probablemente con el único objetivo de fastidiar a su autor, se produjo la ampliación del contrato de Orlando Brown. Tras este firma nos vamos a comer a «Zeus Jr.» hasta 2028, sumando 32 millones a su cuenta corriente. Creo que se trata del típico movimiento de «más vale malo conocido» ante el vértigo de quedarnos sin un OT titular tras 2026. Personalmente, me parece un error, como sin duda habréis deducido de leer los párrafos anteriores.

Draft

Spencer Fano #55 (Utah)

Spencer nació en Spanish Fork, una ciudad del estado de Utah fundada por dos franciscanos españoles. La conexión con La Jungla Hispana es más que evidente (foto: Pro Football Focus)

Pongámonos en el hipotético caso (muy hipotético, es cierto) de que lo hubiésemos hecho tan bien, tan bien, en la agencia libre, que llegásemos al draft sin la urgente necesidad de draftear defensa. Imaginad (ya sé que es difícil) que pudiésemos elegir al mejor jugador disponible, para una posición donde en breve necesitemos un nuevo titular. Este jugador bien podría ser Spencer Fano, quien nació, creció, estudió y jugó toda su carrera de football en el estado mormón, siendo, por tanto, un auténtico hijo de Utah.

Empezó en los Utes como titular desde que aterrizó allí, algo nada usual para un freshman. Desde entonces, no ha parado de crecer, con múltiples selecciones para el All-America y finalista de los más prestigiosos trofeos en su posición. Con sólo 21 años, es uno de los jugadores más experimentados de su promoción. En 357 snaps jugados en 2025 en protección de pase, sólo concedió 5 presiones y 5 hurries, con cero sacks.

Estamos ante uno de los OT más atléticos de la promoción, como demostró en la combine, pese a ganar algo de peso para el evento. Primero en los tres conos y segundo en las 40 yardas. Un TE atrapado en el cuerpo de un OT. Un gigante con una asombrosa movilidad lateral y extraordinaria capacidad para atacar los bloqueos en los pulls. Es muy explosivo, pero con un control de su cuerpo tal que es capaz de recuperar la iniciativa redirigiendo sus pies. Sus manos son firmes y su centro de gravedad bajo, lo que le permite manipular a su antojo a los pass-rushers.

Sin embargo, la misma combine que encumbró sus cualidades atléticas, evidenció lo que parece ser su mayor defecto: unos brazos cortos (por debajo de 33 pulgadas). Sumado a un tren superior un tanto estrecho, puede ser superado por los rivales que enfrentará en la NFL. Aunque es del tipo de jugador que no descansa hasta el pitido final, tiene que aumentar su agresividad. A veces, va un poco alto cuando bloquea en movimiento, lo que le resta efectividad.

Fano posee un gran instinto y concepción del espacio que le rodea. Es un gran identificador y comunicador de blitzes. Como muestra de su carácter, jugó todo el 2025 con una lesión y aun así su rendimiento rozó la excelencia. En nuestro equipo, aportaría ese grado de capacidad atlética que tanto le falta a nuestros OT titulares, y tan valiosas son cuando debes proteger a quarterbacks como Burrow que se mueven tanto (y tanto tiempo) por el pocket. Muestra del interés es que nos hemos entrevistado con él. Además, su bigotito de actor porno siempre suma en nuestras valoraciones.

Lo bueno: De origen samoano (sin rima), su hermano también es jugador universitario, y cuatro de sus tíos jugaron en la NFL, por lo que tiene sangre de atleta, y conoce de primera mano lo que significa ser jugador profesional.

Lo malo: Jugó 3 años con los Utes, participando en los 37 partidos que disputaron, siendo titular en 36 de ellos. ¿Y esto es malo? No, pero de esas 36 titularidades, solo 11 fueron en el left-tackle, y al principio de su carrera. Está, por tanto, más cualificado para ser righttackle, lo que supondría mover al LT a Mims, cosa que no me convence demasiado.

Proyección: Como segundo o, para algunos, primer offensive-tackle de la promoción, es claramente un pick top-10. Podría estar en nuestra elección #10, pero el valor de la posición hace que sean jugadores muy cotizados.

Max Iheanachor #58 (Arizona State)

Iheanachor nació en Nigeria y llegó a Estados Unidos cuando tenía 13 años. Más o menos, que esto de las edades en Africa es muy relativo. Su desconocimiento de este deporte era tal que, en su primer día, no sabía ni cómo se ponían las protecciones (foto: Kevin Abele/Icon Sportswire via Getty Images)

Lo normal será que lleguemos al draft con alguna evidente carencia defensiva, y que no miremos al ataque hasta la segunda ronda como muy pronto. Este parece el escenario más probable y, aunque no lo fuera, dado el descalabro defensivo de los últimos años, tampoco se entendería bien no usar nuestro primer pick en un jugador defensivo determinante. Por lo tanto, si bien considero la de offensive-tackle como una necesidad ineludible, creo que veremos marchar a los mejores jugadores antes de poder elegirlos.

Sin embargo, este año hay una nutrida promoción de buenos linieros ofensivos. Es posible conseguir talento en rondas donde otro año sería impensable. Este puede ser el caso de Iheanachor, un jugador con un talento y proyección tan brutales como verdes son sus conocimientos de la posición. Por su físico, es un jugador de impacto inmediato, pero por su limitada experiencia, sería recomendable un año en la suplencia para completar su formación. Este hecho, que podría retraer a otros equipos, es precisamente lo que le podemos ofrecer nosotros.

Iheanachor encaja en el molde de offensive-tackle grande que le encanta a nuestros técnicos, pero no se han encontrado con un espécimen así de atlético. Por su pasado como jugador de deportes más «normales» como el baloncesto y «nuestro» futbol (algo que nos hace sentirle más cercano), su movimiento de pies, fluidez y movilidad lateral son superiores a la media. Y todo esto, acarreando un tamaño prototípico, en el que hasta sus brazos largos parecen diseñados para la posición.

No sé si en su tierra natal tuvo que enfrentarse a leones, pero en el cuerpo a cuerpo se desenvuelve como tal. Un temperamento indomable e incansable que le hace salir victorioso incluso de duelos donde su rival es superior técnicamente. Sus manos nunca descansan, y su capacidad para redirigir su posición hace que sea una pesadilla superarle. Como muestra de su progresión, en 2025, con casi 500 snaps jugados, no permitió ningún sack y apenas 3 quarterbacks-hurries.

Sin duda, sus principales defectos derivan del poco tiempo que lleva jugando a este deporte. Está más verde que el uniforme de la selección de su país, «las Súper Águilas«. Tiene por delante una curva de aprendizaje hasta interiorizar los conceptos técnicos de la posición. Todavía le cuesta identificar los blitzes, y cuando planta sus manos, lo hace muy ancho, lo que deja al descubierto su pecho y deriva en poder ser dominado. Además, tiene la tendencia a agarrar demasiado, y en sus 3 años en los Sun Devils ha cometido 16 penalizaciones. También anda un poco perdido cuando sube al segundo nivel.

Estamos ante un chico con un potencial impresionante, pero a quien todavía es arriesgado darle responsabilidades de titular. Creo que en un equipo como el nuestro, donde podría aprender a la sombra de dos buenos jugadores y un técnico de posición que ha demostrado estar bastante capacitado, podría florecer y convertirse en un baluarte en el futuro.

Lo bueno: Su impresionante Senior Bowl, imponiéndose a los mejores rushers de la promoción, despejó cualquier duda sobre su rendimiento frente a rivales de mayor nivel competitivo.

Lo malo: De sus 5 años de carrera universitaria, los 2 primeros los pasó en el desconocido JUCO de East Los Angeles College. Le falta experiencia al más alto nivel. Se perdió 6 partidos en 2023 y tuvo que operarse tras la temporada 2024.

Proyección: Entre el final de la 1ª ronda y el primer tercio de la 2ª. Podría estar disponible en nuestro pick#41.

Caleb Tiernan #72 (Northwestern)

Tiernan jugó en el instituto al baloncesto y al football, pero en este deporte también doblaba en defensa como defensive-end, logrando 59 placajes, 22 para pérdida de yardas y 8,5 sacks en 2019. Si no como offensive-tackle, le podríamos devolver a esta posición y cubrir otra necesidad (foto de Ryan Kuttler/Northwestern Athletics)

A pesar de salir del instituto con una valoración de 4 estrellas, y tener ofertas de Michigan, Ohio State y Penn State, Tiernan optó por alistarse en una universidad más pequeña, esperando tener más tiempo de juego al inicio de su carrera. Desde luego, experiencia no le ha faltado en estos 5 años universitarios, donde ha disputado casi 3000 snaps, (2.467 de LT, 502 de RT y 2 de RG), jugando 52 partidos, acabando con 43 titularidades de forma consecutiva (muestra de su calidad, pero también de su durabilidad, porque no se le conocen lesiones).

Físicamente, es un jugador muy compacto. Alto, pero con el peso bien distribuido, tiene un eficiente juego de pies y se mueve muy fluido (esta coordinación es producto de su pasado como pivot). Sin embargo, tiene los brazos un poco cortos para los estándares de la posición, lo que puede dificultarle su acceso al puesto de LT en la NFL, aunque se lo abra como OG. En todo caso, esta versatilidad para varias posiciones de la OL también es uno de sus atractivos. Puede servir como swing-tackle, así como guard de emergencia.

Es un jugador muy inteligente, que gana la batalla más por su técnica depurada que por potencia. Buen posicionamiento de manos y timing para recolocarse en el mejor ángulo. Mejor orientado a proteger el pase que para ayudar a la carrera, pero se mueve bien subiendo al segundo nivel en jugadas de screen. En la combine demostró sus cualidades atléticas, y por su experiencia ante buenos pass-rushers en la conferencia Big-Ten, ha demostrado estar capacitado para enfrentarse con éxito a los mejores.

A veces, tarda un poco en reaccionar. Ser tan alto le penaliza ante rushers que ataquen con el centro de gravedad más bajo. Debería ganar fuerza, y sus cualidades atléticas no son tan superiores como para dejarle aislado en el extremo de la línea. Tiene problemas para mantener los bloqueos durante mucho tiempo. Tampoco esperemos que mueva a ningún adversario en jugadas de carrera.

Un jugador de su envergadura, y capacidad de trabajo para mejorar, tiene un sitio sí o sí en la NFL. Y encajaría bien en un equipo como el nuestro cuya prioridad es el pase. No podemos hacernos ilusiones en que un rookie vaya a solucionar nada, pero considerando la propensión a las lesiones de nuestros offensive-tackles titulares, es necesario prever relevos de calidad. Como siempre decimos, la protección a Burrow debería asegurarse más allá de cualquier otra disposición.

Lo bueno: Difícilmente vamos a encontrar un jugador con mejor carácter. Dos veces capitán del equipo de instituto de football y baloncesto, y de los wildcats en 2025. Nombrado dos veces para All-Academic Team de la Big-Ten. Su ética de trabajo y capacidad de liderazgo han sido siempre valores muy destacados por sus entrenadores.

Lo malo: Es el jugador más alto de su promoción. Esto, en sí, no es un defecto, sino todo lo contrario, pero bastantes balones le palmean ya a Burrow en la línea defensiva, como para que también tenga que sortear la altura de éste.

Proyección: Podría estar disponible en nuestro pick de 3ª ronda, pero los OT suelen salir pronto, así que no me haría muchas ilusiones. En todo caso, creo que si la intención es encontrar un reemplazo para Brown, de nada nos va a servir un jugador escogido más tarde. Otra cosa es que se pretenda buscar sustituto a Ford.

Otros nombres de interés

Castigado por lesiones en 2025, Freeling encontró consuelo en el yoga, actividad que viene practicando desde el instituto para lidiar con el dolor, donde dirigía sesiones de sus compañeros junto a su madre. No nos viene mal alguien con mentalidad zen, y que ya esté acostumbrado a sufrir. Nos hemos entrevistado con él en la combine (foto: Georgiadogs.com)

Monroe Freeling #57 (Georgia)

El compañero de Fairchild en la línea ofensiva de los Bulldogs es seguramente el offensive-tackle que más me gusta de esta promoción, pero está previsto que salga en la segunda mitad de la primera ronda, así que, a menos que bajemos posiciones, estaría fuera de nuestra órbita. Por su pasado como jugador de baloncesto (hacía mates a dos manos), tiene una gran agilidad, lo que le convierte en un baluarte en esquemas zonales. Destaca en protección de pase (sólo 5 sacks concedidos en toda su carrera con apenas 4 penalizaciones). La ayuda a la carrera es otro tema. Aunque es grande y tiene un sólido tren inferior, necesitaría ganar algo de peso y aprender a no jugar tan erguido. Tiene experiencia en el left-tackle (1368 snaps) y en el right-tackle (287), así como en equipos especiales. Sin embargo, sólo ha sido titular indiscutible su último año, así que le convendría adquirir más experiencia. Es un jugador que ya salía bien valorado del instituto y ha ido creciendo deportivamente en la universidad, por lo que sigue teniendo margen de mejora, si tenemos paciencia (y de momento, tras la ampliación de Brown, no tenemos excesiva prisa en que sea titular).

Gennings Dunker #67 (Iowa)

Aunque su posición ideal seguramente sea la de offensive-guard, su espectacular combine le ha puesto en disposición de que algún equipo se la juegue con él como right-tackle. Pelazo y bigotito, lo tiene todo para triunfar. El chico es una bestia parda. Fue luchador de wrestling en el instituto, pero también hizo atletismo. Se desenvuelve en el campo con violencia y mentalidad «nasty«. Sin embargo, es muy inteligente, buen estudiante, y prefiere leer libros a ver la televisión. Cuida mucho su peso con una dietista, y es conocido por tomar más de 6 cafés al día. Es un jugador temperamental, pero considerado un líder entre sus compañeros. En 5 años en los hawkeyes, una de las mejores OL de college, ha disputado 47 partidos, 38 como titular, por lo que está para entrar a jugar. Su constitución física es compacta, con manos poderosas y pies firmes, pero reducida movilidad lateral. Equilibrado en protección de pase y ayuda a la carrera, con altos porcentajes en cada categoría, en 2025 apenas concedió 2 sacks, 7 hurries, 1 hit, y solo cometió 3 faltas. Se espera que salga elegido sobre la mitad de la segunda ronda.

Dametrious Crownover #78 (Texas A&M)

Con un nombre tan sonoro, no podíamos dejarle pasar en esta sección. Dametrious jugó al basket en el instituto y se alistó en los Aggies como tight-end. Era un espécimen físico y atlético de tal calibre, que sabían que destacaría, aunque no tenían claro donde. Finalmente, los entrenadores se decantaron por la línea ofensiva, en el right-tackle, donde ha jugado 47 partidos en 4 años, por su dureza y durabilidad. Inteligente para identificar y anticiparse a los movimientos de los rushers. Destaca más en ayuda a la carrera y, aunque en 2024 no permitió ni un sack, en 2025 ha empeorado en protección de pase, provocando 11 penalizaciones (solo 3 en 2024). Juega demasiado alto y con los brazos demasiado abiertos. La capacidad atlética es más que evidente, pero necesita buenos entrenadores que le hagan progresar, y con 24 años ya, hay dudas de que lo haga. Es posible que salga alrededor de la 4ª ronda, teniendo como techo ser un viable swing-tackle. Podría encajar bien en nuestro equipo porque sabe lo que es sufrir (se casó en Mayo pasado).

Aamil Wagner #59 (Notre Dame)

Un jugador que probablemente ponga a mil a nuestros técnicos podría ser Aamil (valga la redundancia) Wagner. Ex de Notre Dame, así que quizá Golden pueda dar referencias sobre él. Titular los dos últimos años y capitán del equipo en 2025, es un chico muy inteligente y con una extraordinaria ética de trabajo. Aunque solo se ha desempeñado en el lado derecho, posee los fundamentos (movilidad lateral, técnica de manos) para moverse al izquierdo. Destaca en protección de pase (sólo ha permitido 3 sacks en su carrera, 1 de ellos en 2025) y apenas ha cometido 4 penalizaciones. A veces es un tanto pasivo, y le falta intensidad. Tiene que ganar masa muscular porque aunque es grande, con su peso actual se lo llevarán puesto. Debe mejorar su control corporal porque juega muy alto. Nació en Yellow Springs, Ohio, a apenas hora y cuarto en coche de Cincinnati. Objetivo para rondas bajas (quizá nuestra primera sexta ronda).

Enrique Cruz Jr. #77 (Kansas)

Enrique podría continuar nuestra tradición de linieros ofensivos de origen hispano, como Muñoz o Montoya (sin rima). Es un chico muy grande, con unas proporciones físicas ideales para la posición de right-tackle, que es donde más ha jugado. Se cernían dudas sobre su capacidad atlética, pero su excelente participación en la combine las ha disipado, y de tener una proyección de undrafted, ahora se espera que salga sobre la 7ª ronda. Estuvo 3 años en Syracuse antes de transferirse a Kansas. Es muy explosivo y tenaz durante todas las jugadas de todo el partido (lo cual es curioso, jugando en «Kansas»), pero le falta agilidad lateral y fluidez en el tren inferior. Su segundo nombre es Antonio, lo cual es garantía de calidad. Su abuela, superviviente de dos cánceres de mama, es su referente, y desde aquí siempre apoyamos tanto la lucha contra el cáncer como el amor incondicional hacia las abuelas. Con él en nuestras filas, la línea ofensiva podría dejar de ser una «cruz».

(foto de portada: Ric Tapia / Getty Images)

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