Draft 2026

Análisis 2025 y previsión draft 2026: OL-interior

Continuamos analizando el ataque, y en este artículo daremos carpetazo a la línea ofensiva. Como decía en el capítulo anterior, una unidad muy mejorada respecto al año anterior, y en buena medida, gracias a los gordos de dentro. No solo aportaron tranquilidad a Flacco y a Burrow (no tanta a Browning) sino que permitieron a Chase Brown superar las 1000 yardas de carrera, y hacer así medianamente creíble nuestro ataque terrestre.

Y todo esto, no es casualidad, con dos nuevos guards, que mejoraron tanto la sección, que incluso el center Karras pareció rejuvenecer. Además, incluso encontramos a un rookie en 5ª ronda cuya participación no desentonó. Es decir, tenemos presente y futuro en esta sección, al menos en 2/3 de la misma, la parte de los guards, porque en el center, más pronto que tarde, habrá que ir pensando en un recambio.

Análisis 2025 – Offensive guards

Por una vez, parece que acertamos en el draft con la incorporación de Dylan Fairchild (foto de Eric Hartline-Imagn Images)

Tras acabar 2024 con actuaciones sumamente decepcionantes, estaba claro que la unidad necesitaba un revulsivo. En realidad, varios revulsivos. Como decíamos el relevo de Pollack por Peters en el área técnica fue determinante, pero poco hubiera podido hacer con los muertos del año anterior. Por eso, la primera decisión fue cortar a Cappa. El dublinés (pero no la de Irlanda, sino la de California) nos había dado mucho, pero el tanque ya estaba vacío.

La respuesta de la directiva fue el fichaje de Lucas Patrick, un jugador cuya carrera se había fundamentado en salir del banquillo para reemplazar a algún compañero lesionado. La verdad es que no tenía malos números pero, ¿cómo respondería a la responsabilidad de la titularidad? A su favor, además, su versatilidad como center, ya que Karras también había empezado a dar señales de declive.

El otro guard, el izquierdo, también necesitaba un cambio, pero éste no llegaba, pese al clamor popular. Daba la impresión de que nuevamente, el manido mensaje de «vamos a ver si Volson resucita con un nuevo técnico» iba a acabar imponiéndose, para nuestra desesperación. Afortunadamente (no para él, claro) en verano sufrió una lesión que le iba a apartar toda la temporada, y claro, la directiva no tuvo más remedio que hacer un movimiento. Pero ya llegaremos a esto.

Así las cosas, llegamos nuevamente al draft con un pick telegrafiado: el del guard. Como había otras prioridades, no fue hasta la tercera ronda cuando nos hicimos con Dylan Fairchild, el guard «malo» de Georgia (el «bueno» era Ratledge, que salió en 2ª ronda). Una elección que nos dejó bastante fríos (en realidad, de aquel draft, decir esto es en realidad positivo, porque la mayoría de los picks fueron cabreantes). Salíamos del draft con un suplente como RG, y con la pelea en el LG entre un novato y el denostado Volson. Las perspectivas, como entenderéis, no podían ser más pesimistas.

Sin embargo, todavía quedaba la posibilidad de intentar mejorar algo con los restos que no había querido nadie en la agencia libre. La afición se decantaba abrumadoramente por el fichaje de Dalton Risner, un jugador que, además, había reconocido públicamente la ilusión que le haría jugar con los Bengals. Pero pasaban los días, y el deseado fichaje no llegaba. Tuvo que llegar la citada lesión de Volson para que la directiva, nuevamente arrastrando los pies y forzada por la opinión pública, contratase a Risner.

Y el fichaje no pudo ser más oportuno, porque ya en la primera jornada, se lesionó Patrick y tuvo que intervenir. Risner fue de menos a más, por la inactividad estival, y teniendo que aparecer en ambos guards, con resultados dispares. Finalmente se consolidó en el lado derecho, convirtiéndose en un pilar de la línea ofensiva, y ganándose con todo el derecho (y el apoyo popular) una merecida renovación. De hecho, aunque Patrick se recuperó para la jornada 7, y desde entonces jugara puntualmente algún snap, no volvió a ser titular.

Quien se consolidó desde el primer día en la titularidad, salvo un par de jornadas que se perdió por lesión, fue el novato Fairchild. Tras solo conceder 2 sacks y 5 hits, fue elegido en el 2º equipo Rookie All-Pro, disipando cualquier posible duda tras su elección. ¡Qué diferencia con respecto a Volson! Tenemos aquí LG de futuro, y con la esperanza de que todavía pueda elevar su nivel de juego.

Otro jugador que también apunta a buen ojo en el draft fue Jalen Rivers. Seleccionado en 5ª ronda como OT, pronto se demostró en pretemporada que el puesto le venía grande. Muy verde para esa posición, las circunstancias en forma de lesión de otros compañeros le abrieron la posibilidad de ser debutar en el offensive-guard, oportunidad que aprovechó con 7 titularidades consecutivas entre la jornada 4 y la 11. No lo hizo mal para el reto que se le puso por delante (inexperiencia, cambio de posición), y a día de hoy se perfila como un destacado suplente en el interior, y quién sabe si su evolución le pudiera llevar también a participar como tackle.

Nos queda hablar de los centers. Karras, titular en todos los partidos por tercer año consecutivo, se recuperó de un 2024 un tanto flojo para sus estándares. Sin duda, contribuyó la presencia a su lado de dos jugadores de mejor nivel que el año anterior, aunque también la confianza que depositó en él la directiva al renovarle por otro año más, un par de días antes de iniciar la competición. Su presencia en el eje de la línea da seguridad a los quarterbacks y a sus compañeros, lo cual es un valor nada despreciable.

Su suplencia ya es otro tema. Acaba de cumplir 33 años, y ya no pueden quedarle muchos al máximo nivel. Su relevo «natural» sería Lee, a quien todavía no hemos visto como center en partido oficial, tan solo fugaces apariciones como extra-OL. Aún le quedaría este año y otro más de contrato, así que habrá que confiar en los entrenadores si le ven como posible relevo a futuro. Quien ya no tendrá futuro con nosotros será Seth McLaughlin. El premiado center ex de Alabama y Ohio State recaló con nosotros tras salir undrafted como consecuencia de una importante lesión. Tras recuperarse en Cincinnati, donde pasó todo el año en el equipo de prácticas, declinó continuar en los Bengals y aceptó una oferta de Lions, donde probablemente tenga más posibilidades de alcanzar la titularidad.

En definitiva, la línea ofensiva, que se presentaba a la temporada 2025 como una de las peores, acabó siendo la 7ª mejor valorada de la competición. No fue un camino de rosas. Sufrió durante los primeros partidos (que se lo digan a Burrow y a Browning) hasta encontrar la configuración más óptima. También hay que reconocer que la presencia de Flacco, un quarterback curtido en mil batallas, que no prolongaba las jugadas más allá de lo recomendable, ayudó en la concepción de que nuestra OL no era tan mala como parecía.

Agencia Libre

¡Cómo cambian los tiempos! Ahora todos pedíamos la renovación de Dalton… de Dalton Risner, en este caso (foto de Jeff Hanisch/Imagn Images)

La renovación de Risner antes de comenzar la agencia libre era un clamor en la nación bengalí. No sin hacernos sufrir, finalmente ésta se produjo el pasado 2 de marzo. 1 año más por 3,25 millones. Todos creemos que se podrían haber amarrado un par de temporadas, pero no nos vamos a quejar por todo.

Pero el caso es que sólo tenemos 3 guards en plantilla (Fairchild, Rivers y el citado Risner), lo que se antoja escasa profundidad para afrontar la competición. Lee también podría ocupar esta demarcación en caso de emergencia, pero creo que, a estas alturas, lo oportuno es ser previsores. Quizá la vuelta de Patrick, pese a sus 33 años, podría ser una opción. O para los nostálgicos, el regreso de Zeitler, a sus 36 tacos, al equipo donde comenzó su carrera. Daniels me parecería la opción más potable, pero me temo que se va de precio. En todo caso, creo que deberíamos sumar más piezas a la posición, aunque sea de veteranos de saldo, para no ir con más necesidades todavía al draft.

El tema del center es otra cuestión. El kilo de center se ha puesto por las nubes. Esta primavera hemos visto cómo se han disparado los salarios de Linderbaum (3 años, 81 millones por los Raiders), McGovern (4 años, 52 millones por los Bills), Jenkins (2 años, 24 millones por los Browns), etc. Va a resultar complicado encontrar en la agencia libre un sustituto para Karras, así que, o confiamos en Lee, o no tendremos más remedio que empezar a mirar relevos en el draft. Otra necesidad más, y van…

Draft

Jake Slaughter #66 (Florida)

(foto: Florida Gators.com)

Ni vamos a escoger ningún jugador de línea ofensiva interior en el pick#10 (le daría un faratute al viejo de hacerlo), ni hay ninguno en la posición merecedor de tan alta elección. Pero en segunda ronda podríamos encontrarnos que el mejor jugador disponible fuese uno de ellos. Como suelo decir, la calidad no hay que discutirla, que si no te hace falta hoy, la necesitarás mañana. Así que no será tan descabellado pensar en un jugador del interior de la línea ofensiva en el pick#42.

Un jugador que podía encajar es Slaughter, el center de los Florida Gators. Estuvo allí durante 5 años, en los que acumuló 33 titularidades, siendo capitán en 2024 y 2025. La temporada pasada obtuvo una calificación general de 79,3 (84,1 de bloqueo de pase y 80,2 de carrera), permitiendo únicamente 1 sack, 1 QB-hit y 4 presiones (en 2024 no permitió ningún QB-hit), siendo 8º entre todos los centers universitarios. Acredita por tanto una extensa experiencia de 3 años seguidos jugando todo, incluso en equipos especiales al inicio de su carrera.

Donde más destaca es en protección de pase, que es lo que más nos interesa a nosotros. Tiene un gran control de su cuerpo, y su juego de caderas y tren inferior le permite anclarse con solidez. Es muy fluido en sus movimientos, lo que le permite reposicionarse con rapidez y estar siempre alerta ante las acometidas de los rushers. Su elevado football-IQ le permite identificar los blitzes, así como sellar los gaps «A» ante los stunts de los rivales. Además, se mueve con inaudita rapidez para su peso en situaciones de pull, y se encuentra cómodo a campo abierto en los screens.

Ayudando a la carrera, su excelente técnica de manos le permite ganar la ventaja. Sin embargo, no es un jugador violento, concediendo al contrario la posibilidad de rehacerse si la jugada se prolonga. Debería ganar más masa muscular para evitar ser vulnerable al bull-rush de contrincantes pesados. No suele mover mucho a los defensas, siendo más eficaz cuanto más vaya en vertical. Su buena técnica le hace disimular sus carencias, pero necesitará estar bien acompañado. Cometió 7 penalizaciones en 2025, lo que no es ideal.

Slaughter creció en un pueblo de menos de 100 habitantes, donde no había otra cosa que hacer que pescar y jugar al football, por lo que desde pequeño ha desarrollado un gran instinto y corazón por este deporte. Aunque en protección de pase pudiera estar listo para ser titular en la NFL, en ayuda a la carrera todavía está algo verde. Si consigue mejorar podría ser un sólido (no espectacular) titular. Un factor muy a su favor es que no se le conocen malos snaps, lo cual, por experiencia, sabemos que no siempre se aplica a nuestros centers.

Lo bueno: Es un jugador muy inteligente, como demuestra el hecho de que use gafas.

Lo malo: Pese a ser un jugador muy durable, que no ha sufrido lesiones en la competida conferencia SEC, sufrió una intervención artroscópica en el hombro al acabar el año de la que habrá que ver cómo se ha repuesto.

Proyección: Realmente, este año ando muy despistado con los centers. Hay un grupito de cuatro o cinco jugadores que todos los analistas sitúan en lo más alto, pero no se ponen de acuerdo en el orden. Si ellos no lo hacen, ¿por qué iba a hacerlo yo? Así que me tiro a la piscina pronosticando que Slaughter saldrá en algún momento de la 2ª ronda (tampoco es una apuesta muy arriesgada, como podéis ver).

Logan Jones #65 (Iowa)

En el instituto, jugó de center, tackle ofensivo, defensive tackle y defensive end, por lo que es un todo terreno, que conoce el football desde varios puntos de vista. Además, ha orientado sus estudios universitarios a la práctica deportiva y recreativa (foto: G Fiume/Getty Images)

Siendo realistas, en el caso de draftear un center (que en mi opinión debería ser la opción más probable por delante de la de guard, aunque sólo sea porque la necesitaremos antes), dudo que fuese en ninguna elección de los dos primeros días. La cuarta es una ronda propicia para encontrar un jugador con proyección que nos permita consolidar esta posición en años venideros. Aquí podríamos encontrar prospectos interesantes, como el jugador que vamos a analizar.

Jones dio sus primeros pasos como deportista en lanzamiento de peso. Su llegada al football fue tardía, y le costó encontrar su ubicación ideal. De hecho, en los Hawkeyes comenzó como defensive-tackle, hasta que tras una grave lesión en 2021, los entrenadores le colocaron de center, posición que ya no abandonaría en 4 años, con 50 titularidades. Es por tanto un jugador con amplia experiencia, aunque el reverso de la moneda es la elevada edad con la que aterriza en la NFL.

Es un tanto pequeño para la posición. Sus brazos son más cortos de lo deseable, y si no gana más fuerza, le va a costar mover a los nose-tackles. ¿Qué le convierte entonces en un jugador interesante? Pues entre muchas virtudes, la intensidad que impone a su juego. Combate cada acción como si su sueldo dependiera de salir victorioso siempre. Compensa sus limitaciones físicas con una depurada técnica, gran anticipación al inicio de la jugada, y una tremenda visión de juego que le hace estar siempre alerta a las acometidas de los linebackers por el gap-A.

Sabe sacar enorme partido de sus cualidades atléticas para moverse lateralmente, lo que le hace muy valioso para esquemas zonales. Toma muy buenos ángulos para eliminar adversarios en jugadas de screen. Su bajo centro de gravedad le permite ganar ventaja en el cuerpo a cuerpo. Posee un gran control para evitar penalizaciones. Como capitán del equipo, lideró la línea ofensiva ganadora del trofeo Joe Moore Award a la mejor de la competición universitaria en 2025, así como él personalmente se hizo con el trofeo Remington al mejor center de la nación.

En definitiva, estamos ante un jugador muy sólido, que podría intervenir de titular en caso de necesidad aunque sea rookie, y si bien es cierto que se podría pensar que su superioridad se debe a la ventaja de edad con respecto a sus contendientes, también es verdad que lo lleva haciendo desde el comienzo de su carrera. Mejor preparado para la protección de pase que para ayudar a la carrera, su inteligencia e instinto le permiten llamar las jugadas, alertar de los blitzes, y coordinar a sus compañeros. Jones es consciente de sus limitaciones, pero tiene múltiples armas en su arsenal para no quedar en inferioridad.

Lo bueno: Es un jugador muy comprometido. Ganó el premio Duke Slater Golden Gavel por su integridad profesional y cooperación con la prensa. Participa en sesiones de grupo organizadas por la Iowa Healthiest State Initiative para compartir su experiencia de recuperación tras la operación de rodilla sufrida en 2021.

Lo malo: Acude cada miércoles a una comida conjunta entre los componentes de la línea ofensiva y la defensiva. Durante el verano, juega todos los viernes al golf con sus compañeros de unidad. Esperemos que nos salga con una pancarta que diga: «golf – comida – bengals, en ese orden«.

Proyección: No creo que caiga al tercer día, pero de hacerlo, sería una opción más que interesante en 4ª ronda.

Jager Burton #62 (Kentucky)

En el instituto jugó también en la línea defensiva, y se forjó una carrera como jugador de lacrosse que le valió también una beca deportiva (foto: Justin Ford / Getty Images)

Para el último análisis extenso voy a cambiar un poco el perfil. Sigue siendo un center, pero con más experiencia como guard (en los dos lados). Es un jugador muy durable, con 47 titularidades consecutivas en los Wildcats. Aquí sí podríamos hablar de tamaño prototípico para el puesto central, con una gran envergadura de brazos. Es un atleta de alto nivel, rápido y explosivo, con firme determinación en el primer golpeo de manos. Toma muy buenos ángulos en campo abierto, con una enorme capacidad para bloquear en movimiento.

Lo que le diferencia de los anteriores es que juega mejor ayudando a la carrera que protegiendo el pase. Aunque se coordina muy bien con sus compañeros, y sabe anclarse en el sitio para defender su zona, pierde la ventaja en el cuerpo a cuerpo porque tiende a erguirse demasiado. Se aprecia cierta descoordinación entre el tren superior y el inferior, lo que le lleva a quedar en desventaja ante segundos movimientos del rival. Quizá debería aprender a ser menos impetuoso.

«Moose«, como le gusta que le llamen, impresionó en el East-West Shrine Bowl ante los mejores rivales del país. Lleva la agresividad por bandera, aunque le falta algo más de mala leche para sacar ventaja de su físico. Sólo tiene un hermano, por lo que no está acostumbrado y se muestra desorientado en espacios reducidos. Su espejo es su padre, que también jugó al football. Como estudiante de elite, es muy inteligente, y tiene bien asimilados los conceptos de los esquemas zonales. Aunque todavía es un proyecto en construcción, su versatilidad como center y guard le permitiría estar activo para los partidos, e intentar así sumar experiencia de juego real.

Lo bueno: Nació en Lexington, Kentucky, a escasa hora y media por carretera de Cincinnati. No tengo pruebas, pero muy probablemente sea de los Bengals desde chiquitito, por su declarado interés en los equipos locales, ya que se quedó en Kentucky pese a tener otras ofertas más interesantes.

Lo malo: Su sueño, aparte del football, sería abrir su propio restaurante. Siempre está pensando en el menú: nachos, alitas de pollo, palitos de mozzarella,… Me da la impresión que no es muy amante de la comida sana.

Proyección: No creo que pase de la quinta ronda, pero con un poco de suerte podría caernos en nuestra primera elección de sexta.

Otros nombres de interés:

Capitán del equipo en 2025 y 2024, y líder de la unidad, Lew impuso su ley (valga la casi redundancia) en el centro de la línea ofensiva de los Tigers (foto: Scott Winters/Icon Sportswire via Getty Images)

Connor Lew #75 (Auburn)

A este chico no le falta confianza, porque pese a fracturarse el ACL en octubre y quedarle un año más de elegibilidad, decidió aun así presentarse al draft. Capitán del equipo en 2025 y 2024, en éste año, su último completo, no permitió ni un sack en 442 snaps de pase. Su pasado como luchador de lucha libre se muestra en cada acción. Gran control de su cuerpo e inteligente visión de juego. Físico para finalizar las jugadas, con la capacidad atlética necesaria para estar alerta y responder ante segundas amenazas. Se comporta como un veterano, con la experiencia de 3 años de titular como center al máximo nivel competitivo. No obstante, le vendría bien ganar peso para enfrentarse continuamente a nose-tackles poderosos. Más capacitado para la protección de pase que para mover defensores. No se le ve con mucha versatilidad para otras posiciones de la línea ofensiva, pero puede ser un sólido center de futuro. Como quizá no pueda volver a entrenar hasta bien entrado el training-camp, es muy probable que caiga hasta tercera ronda.

Pat Coogan #78 (Indiana)

Patrick Robert Coogan es un gran aficionado al béisbol, deporte que practicó en el instituto, pero su envergadura le orientó al football, alternando entre el guard y el tackle. Seguidor de Notre Dame, se alistó con los Fighting Irish, pero no fue hasta su tercer año cuando alcanzó la titularidad en el LG. En 2024, ya como center, fue subcampeón universitario en el conjunto cuya defensa entrenaba Golden. En 2025 se transfirió a Indiana y ahí ya sí que ganó el título. Con 41 titularidades en 45 partidos durante su carrera, es un consagrado veterano, cuyas mejores virtudes son la comunicación y el liderazgo, algo muy importante en un center. Pero también sabe jugar: 0 sacks y 0 hits permitidos en más de 480 snaps de pase en 2025. Inteligente, con una técnica depurada y sólido tren inferior. Sus brazos son un poco cortos, y no destaca atléticamente. Sus movimientos laterales son espesos y se encuentra algo perdido subiendo al segundo nivel. Nos reunimos con él en la combine, por lo que el interés en él es real, pero creo que saldrá sobre la 5ª ronda, y ahí no tenemos picks, por lo que igual habría que dar alguno de 6ª o 7ª para subir.

Ar’maj Reed-Adams #55 (Texas A&M)

Llevaba tiempo sin analizar aquí jugadores con apellido compuesto, que ya sabéis que también son de nuestros favoritos. Además, tendrá el honor de ser el primer guard de la lista. Si no hay más adquisiciones en esta unidad, es precisamente esta posición, más que la de center, la que necesita profundidad inmediata. Estamos ante un RG enorme, de tamaño Prototípico con «P» mayúscula, capaz con su potencia de generar autopistas para la carrera, y con sólidos fundamentos y visión de juego en protección de pase. 6 años de experiencia colegial, con 15 titularidades en 31 partidos tras 4 años en Kansas, y 25 de 25 en 2 años en los Aggies. Versatilidad para ambos guards y right-tackle. Es muy robusto y con probada durabilidad. Le cuesta moverse lateralmente y los rushers ágiles le ponen en problemas. Múltiples penalizaciones (31 en toda su carrera), muchas de ellas pre-snap. Se entrega al máximo en cada jugada, pero llega muy justo de energía al final del partido. Mejor en 2024 que en 2025, por lo que hay dudas sobre su progresión. Quizá nunca pase de ser un aceptable suplente. Es otro jugador que andaría entre 5ª y 6ª ronda.

Jeremiah Wright #77 (Auburn)

Vamos con otro Tiger de Auburn, pero en este caso en el right-guard, donde fue titular todo el 2025. 24 titularidades consecutivas en 53 partidos en college. Comenzó como offensive-tackle y, atención, como defensive tackle, un dato que sin duda destacará nuestro amigo junglero Gerar. 4 placajes, uno para pérdida, como freshman en 2020, pero tras perderse todo el 2021 por lesión, en 2022 ya se pasó al lado ofensivo, ya como guard. En el instituto jugó también de tight-end, pero su deporte favorito era el béisbol. Tiene un bebé que en Julio cumplirá un año. Capitán del equipo en 2024 y 2025, tiene un liderazgo natural. Es un jugador grande y muy físico, pero con limitado perfil técnico. Una bola de demolición a quien le cuesta detener a rushers habilidosos. Entre cambios de posición y lesiones, todavía no está para titular, pero puede convertirse en un fiable suplente. Nos hemos reunido con él por si acaso cayera a nuestros picks de 6ª ronda.

Austin Uke #77 (Miami-OH)zgo natural.

Nos reunimos con este offensive-guard en el Pro-Day de los Redhawks, supongo que porque pillaría cerca de Cincinnati, porque de este chaval no he encontrado nada en ninguna parte, más allá de alguna mínima aportación en ataque y cierta participación en equipos especiales. Salió del instituto ranqueado con 4 estrellas cuando le reclutó Stanford, pero se ha ido diluyendo. Eligió salir de allí buscando una última oportunidad en una universidad menor, pero el experimento salió regular. De primera generación nigeriano-americana, compitió en atletismo en el instituto, y dos de sus hermanas también son deportistas universitarias. Destacó por su liderazgo en dos títulos estatales de su instituto. Su tamaño es bastante apropiado, y por destacar en algo, diríamos que en protección de pase. Es seguidor de los Packers por Aaron Rodgers. No creo que salga drafteado, así que sería una opción como undrafted, en una reedición de lo que fue Jaxon Kirkland los últimos años.

(foto de portada: David Rosenblum/Icon Sportswire via Getty Images)

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