Draft 2019

Bobby Kemp, la dificultad de vivir sin el football

Esta semana una historia con un final trágico. El que fue uno de los safetys en nuestra primera Super Bowl disputada. Bobby Kemp media 6 pies y pesaba 189 libras y era conocido como the Enforcer Kemp. Nació en Oakland el 29 de mayo de 1959. Empezó a jugar en el instituto en el North Miami Beach, en Florida.

Después pasó al Taft College en California. Allí conoció a Christy, que acabó siendo su primera esposa. Después lo hizo en California State Fullerton en sus dos últimos años universitarios. En 1979, el año junior hace 5 intercepciones y en el año senior 3.

Se presentó al draft y los Bengals lo eligen en la octava ronda del draft de 1981. Concretamente el pick 202, porque antes había menos equipos y más rondas.

En su año rookie ya es titular como strong safety en la Freezer Bowl. Al final de la primera parte los Bengals ganaban por 17-7 pero los Chargers estaban avanzando cuando Kemp interceptó el pase de Dan Fouts hacia Kellen Winslow. Ganamos por 27-7 y Kemp pudo ser titular en la Suoer Bowl XVI.

Jugó 7 años con 83 partidos defendiendo la camiseta atigrada, 69 de titular. En intercepciones tuvo 3 en 1983 y 4 en 1984, su mejor año en ese aspecto.

En 1987 juega su última campaña profesional en los Tampa Bay Buccaners. Con los que era titular, jugando 12 partidos con 1 intercepción.

Se retiró por culpa de su rodilla. Así que una vez retirado trabajó como paramédico, en Glendale, California. A nivel sentimental se casó con Christy y estuvieron juntos 13 años.

Después se casó con Inga con quien tuvo un hija. Pero cuando la niña tenía 2 años, el 7 de febrero de 1998 Kemp se suicidó. Había regresado del gimnasio a su casa en North Hollywood. Su mujer y su hija fueron a alimentar a los patos que había en un restaurante cercano. De mientras, Kemp se duchó, se puso el reloj y unos vaqueros y se pegó un tiro en el pecho con un revolver que tenía en el armario del dormitorio. Según Inga Colbert, su esposa de entonces, “llegamos a casa y traté de abrir la puerta, pero la cadena estaba puesta. Derribé la puerta y le dije a nuestra hija que se quedara en la sala. Abrí la puerta del dormitorio y ya estaba muerto”.

Con ese final llegaron distintas opiniones acerca de su muerte. Era alguien que había llegado a jugar a pesar del dolor. Jugó un año entero con un hombro dislocado y que nunca se le acabó de curar del todo. Además era conocido que hacía daño a los rivales pegando con el casco, algo que evidentemente también le hacía daño a él. Según su compañero en los Bengals Mike Martinmuchas veces llegaba al banquillo mareado. Yo le decía, hombre, tienes que dejar de placar con tu cabeza. Y él decía mi cabeza es lo suficientemente dura como para derribar a estos tipos, y no soy lo suficiente grande para derribarlos”.

No podemos saber si esos golpes pudieron tener algo que ver con su muerte. Algunos de sus ex compañeros en los Bengals supieron que había fallecido 14 años después por un reportaje de Sports Illustrated. No dejó ninguna nota, solo a alguna gente le había dicho alguna vez que su suicidio sería su acto final. Según su primera mujer Christy, “hablamos de ello desde que éramos niños.” Estando con ella, luchó contra la adicción al alcohol y las drogas. Según Christy “así es como iba a suceder. Él quería que fuera como cualquier otro día. Cumplió su palabra”.Desde muy joven había sufrido depresión. Le dijo a sus dos esposas y a su mejor amigo, Douglas Aberg y compañero en la ambulancia, que cuando tenía 9 años encontró una pistola, se la metió en la boca y pensó en apretar el gatillo. Según Alberg “tuvo algunos momentos de pura tristeza”. Le dijo muchas veces “no viviré para ver el día en que tenga 40 años”.Según Christy el fútbol “era lo único que amaba más que nada. Creo que eso lo reguló. Cuando terminó el fútbol, nunca volvió a ser el mismo. Con ese vacío en su vida, poco a poco se deterioró”. Con su segundo trabajo se sentaba y hablaba con los pacientes de las residencias de ancianos o detenía su ambulancia para ayudar a las personas que iban en silla de ruedas. Según Aberg “Bobby era un alma amable y humilde. Trataba a todos con dignidad. Pero el contraste de jugar en una Super Bowl y llevar a la gente en una camilla… no creo que Bobby pensara que su vida iba a ser así”.

A Alberg le contó lo que sintió ese día en el Silverdome de Detroit al ver los 81.270 espectadores “me detuvo en ese momento y estaba lleno de gratitud”. A Kemp le diagnosticaron CTE, y otro ex compañero suyo en los Bengals, el WR Steve Kreider publicó un artículo en el Cincinnati Enquirer después del asesinato de George Floyd a manos de la policía. Allí se hacia todavía una serie de preguntas que le había hecho Kemp cuando jugaban. Una fue “¿dejarías que tu hija se casara con un hombre negro?”. Recordaba Kreider que era el otoño del 85. “Um, sí, pero me gustaría que ella supiera en qué se está metiendo”. Entonces, Kreider se preguntó el motivo de la pregunta porque creía que eran amigos. No era la primera vez que le hacia una pregunta de esas. Un año antes también le preguntó si alguna vez había leído a James Baldwin. Un escritor que trata estos temas raciales. Algo que él no había hecho. Como recordáis del año pasado en nuestro antiguo campo de entrenamiento, el Spinney Field había mucha contaminación en el aire al estar en zona industrial. Un día después de acabar el entrenamiento Kreider dijo, “chicos, esto es asqueroso. Hoy juro que huelo químicos con sabor a plátano en el aire.» Los defensive backs se pusieron a reír con la excepción de Bobby Kemp. Y él le dijo a Bobby “¿estoy loco?”. Y Kemp se echó a reír, le había aplastado un plátano en el forro del casco. Para él todo iba bien con sus compañeros negros. Eran amigos. Pensó así hasta que su hijo empezó a ir a la universidad y se enamoró de una chica negra. Entonces descubrió la cantidad de cosas que les pasaban a los negros a pesar de tener buenos trabajos y salarios. Tuvo un nieto y su hijo y su familia no se atrevían a ir a vivir a su barrio. Con todo eso se dio cuenta de si también tuvo algo que ver en su suicidio el ser una persona negra en Estados Unidos y todo lo que conlleva. También en si él podría haberlo ayudado a entenderlo.

La historia de Bobby Kemp, que nos deja varias reflexiones como el problema de las conmociones cerebrales, la dureza del racismo a nivel mental. Y evidentemente la importancia de la salud mental, también en gente que triunfa en su vida profesional. Como por ejemplo el caso de Brandon Saho. Un periodista que trabajaba en TV cubriendo partidos de la NFL y de College y que se quiso suicidar al sufrir una depresión. Ahora hace charlas y tiene un podcast para hablar de salud mental, por ejemplo, Sam Hubbard estuvo alguna vez aparte de otras celebrities. Y que pone mensajes en todos los puentes de Cincinnati y Kentucky, con un QR para que la gente pueda pedir ayuda. Se gasta dinero con eso y pide que sean las instituciones las que hagan ese trabajo.

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