No fue nuestro mejor partido, pero no voy a llorar por una victoria. Salimos de Cleveland como líderes de la división, y ojalá no perdamos esa privilegiada posición. Si bien el juego no desmereció las desastrosas actuaciones inaugurales de años anteriores, al menos la estadística de Taylor en las dos primeras jornadas sube a 2-11. Pedíamos no empezar otra vez con una derrota y, con más sufrimiento y menos merecimiento de los previstos, terminamos consiguiéndolo.
Sin embargo, este record de Taylor esconde una terrible realidad: en sus 6 años al frente de la franquicia atigrada, nunca ha ganado en la semana 2. Las estadísticas están para romperlas, pero convendría recordar el dato para salir bien concentrados. Eso así, al menos rompió una maldición: la de perder en partidos decididos por 1 punto (0-3) hasta la semana pasada. No podemos decir que él pusiera mucho de su parte, pero saber jugar en los instantes finales con el marcador apretado puede ser la diferencia que nos haga avanzar en la competición.
Nos enfrentaremos a los Jacksonville Jaguars, en lo que será para ellos su segundo partido «felino» consecutivo, ya que derrotaron claramente el pasado domingo a unos flojos Panthers por 26 a 10. A pesar de que el balance general de victorias favorece a los de Florida por 13 a 12, les hemos ganado los 3 enfrentamientos más recientes, y 7 de los últimos 9. Aunque las dos veces anteriores que nos hemos visto las caras, en 2023 y 2021, ha sido en “prime-time”, esta vez el horario del partido volverá a ser el “bueno”: 7 de la tarde en España, 11 de la mañana en México y 2 de la tarde en Argentina.
No hay muchas conexiones entre ambos conjuntos, más allá de que su entrenador de linebackers, Lukabu, desempeñó esa misión en los Bengals en 2019. También recordemos la etapa de Press Taylor, el hermano de Zac, como coordinador ofensivo en los Jaguars de 2022. Lejos quedan ya históricas rivalidades como los enfrentamientos entre A.J. Green y Jalen Ramsey, que llegaron incluso a las manos.
Para este primer partido en casa, volveremos a vestir la “tradicional” camiseta naranja (la “tradición” de ir completamente de naranja la jornada inaugural sólo ha durado un año), acompañada de pantalones blancos con franjas naranja y calcetas anaranjadas también. Esta combinación es la misma que usamos en el partido en que nos enfrentamos en 2021 (ganamos, por cierto). Eso sí, al público se le pedirá que inunde el graderío de color naranja en el «open in orange«, con el recordado Sam Hubbard como nuestro primer “ruler of the Jungle” del año. El “Cincinnati Kid” será el encargado de animar el cotarro antes del encuentro. La interpretación del himno correrá a cargo de Michael Preacely, de la Opera de Cincinnati, mientras surcarán los cielos sobrevolando el estadio el escuadrón 773 de helicópteros de ataque ligero de los Marines.
Dirigirá el encuentro el colegiado de 56 años (cuando hasta un árbitro ya es más joven que uno, la sensación no es buena) Alan A. Eck. Nacido en Williamsport, Pensilvania (ignoro si seguidor de los Steelers, pero solo está a 3 hora y media de Pittsburgh), actualmente reside en Cumming, Georgia, y trabaja como gerente de impuestos indirectos para una empresa de construcciones e ingeniería civil. Jugó como quarterback en su instituto, en los Williamsport Millionaires (llamado así porque en el siglo XIX, era la ciudad con más millonarios per cápita). Con estos antecedentes, no creo que un soborno funcione. En la NFL desde 2016, fue nombrado árbitro principal hace dos años, y desde entonces sólo nos ha dirigido en un partido: la irrelevante victoria ante Browns en la última jornada de 2023. El año pasado fue de los menos pañueleros (11,6 de media por partido), pero este año se está destapando, y sus 20 penalizaciones en el Bears-Vikings fue la 2ª mayor marca de la jornada. Atenta la OL a los holdings y las salidas falsas, pero cuidado con tocar al QB, porque la violencia innecesaria es de sus faltas favoritas.

En ataque
¡Quién iba a decirnos que sería aquí donde más trabajo tendríamos que hacer! La vida nos da sorpresas, pero lo que no puede extrañar a nadie es que Burrow, tras una mediocre actuación, salte al siguiente partido con ganas de revancha. Las 113 yardas que solamente pudo conseguir en Cleveland es la tercera cifra más baja de su carrera. Los 14 pases completos de 23 intentados es una clara muestra del atasco ofensivo que sufrimos. En especial en la segunda mitad, donde si exceptuamos el drive del field-goal del tercer cuarto, los otros 5 drives fueron 3 y fuera.
Estamos acostumbrados a que Burrow vaya de menos a más, pero ya hemos sufrido las consecuencias de no empezar a tope. Tras este partido, el calendario empieza a complicarse (Vikings, Broncos, Lions y Packers antes de recibir a los Steelers) y la victoria ante Jaguars es obligatoria. Necesitamos la mejor versión de nuestro quarterback: pases más acertados, mayor movilidad en el pocket, mejor (y más rápida) toma de decisiones, etc.
Para este domingo tenemos la primera baja en el 11 inicial. La lesión en la pantorrilla de Patrick provocará la titularidad de Risner en el RG. ¡Menos mal que la directiva nos hizo caso y le fichamos antes de iniciar la liga, porque ahora llevará algo más rodado su acondicionamiento físico! En cierto modo, la lesión de Patrick (ya ha sido incluido en IR, por lo que mínimo se perderá los próximos 4 partidos) solo ha hecho precipitar el esperado relevo en la titularidad. Esperemos que esta lesión no le aparte mucho tiempo, porque andamos escasos de profundidad (en principio, sería Rivers el primer suplente para los puestos de OG, pero con Patrick perdemos también al primer relevo para center).
Importante que, pese al cambio, la línea ofensiva se mantenga firme, y no se repitan episodios tan lamentables como los tres sacks consecutivos encajados por Burrow, que si no llega a estar avispado termina incluso en safety (que le hubiera dado la victoria a Cleveland). Hay que trabajar más la defensa de los stunts, porque nos comemos todos. También, el QB debería ser más instintivo para evitar estas situaciones, bien saliendo del backfield, o mandando el balón a la grada.
Otra opción para evitar que sufra Burrow sería, por supuesto, no abandonar el juego de carrera como, en mi opinión, se hizo en Cleveland. Si, por lo que sea, no funciona, igual lo que habría que hacer es probar otras alternativas, como jugadas de screen (que ya sé que no es literalmente una carrera), jugadas de jet-sweep, carreras exteriores, probar a Perine, etc. Chase Brown estaba haciendo un buen partido, y hay que encontrar la manera de que siga siendo un factor importante en la ofensiva.
Una ofensiva que, por otra parte, confirma que sabe utilizar a los tight-ends. Fant, en su debut como atigrado, fue el jugador con más recepciones, touchdown incluido. Gesicki solo atrapó un pase de los 3 que le lanzaron, pero consiguió un importante primer down. Para quienes pensaron que el fichaje de Fant había sido un capricho innecesario, decirles que creo que va a ser un jugador con bastante protagonismo en la ofensiva.
Un protagonismo que no deberían abandonar nuestras estrellas. Chase y Higgins estuvieron más apagados de lo habitual en Cleveland (que ya sabemos, por experiencia, que es una plaza difícil). Fue un partido complicado, con drives muy largos y fuerte presión defensiva, que derivó en pocas oportunidades para el ataque, pero también está en ellos prolongarlas estos ataques. Hubo pases que no fueron certeros, pero otros deberían haber sido atrapados, especialmente por Chase. Las pocas jugadas que hicimos, y el exceso de receptores (9 pases a los WR, 9 a los TE y 5 a los RB) nos dejaron sin ver a Charlie Jones (nada más que en los retornos, bastante bien, por cierto), Iosivas o el undrafted revelación Tinsley. Por cierto, Burton fue inactivo, y más le vale que se ponga las pilas. Y rápido.
Otro que debe espabilar es Taylor. La decisión de jugarse o no ciertas jugadas al final del partido fueron bastante discutibles (los 3ª y 1 en shotgun no termino de verlo). Bien está lo que bien acaba, pero el formidable punt final de Rehkow (antes tuvo otros dos muy lamentables) cerraron el debate. No siempre nos va a sonreír la fortuna como el domingo pasado (aunque no está mal que alguna vez nos toque) así que, en mi opinión, debería tener preparado un plan de contingencia por si tras los ajustes del descanso, el rival consigue neutralizarnos (como los Browns).
En defensa
Debo reconocer que, para mi sorpresa, fue la defensa la que nos dio el partido. Una estrategia de doblarse pero no quebrarse, que contó con la inestimable ayuda de malos pases y peores recepciones de los Browns, que propiciaron las intercepciones (aunque había que estar ahí para atrapar esos balones). De haber estado más acertado el kicker de Cleveland quizá estaríamos hablando de otra cosa. Pero en el football, como en el resto de deporte (y en la vida), no valen los “y si…”.
Por tanto, conviene no volvernos locos y pensar que hemos dejado atrás los fantasmas del pasado porque, en el fondo, se enfrentaba a una ofensiva pobre de potencial como la de Browns. Todavía queda mucho trabajo por hacer, tanto en el plano individual como en el colectivo.
La táctica de retrasar a los safeties nos protegió de big-plays, pero por el contrario, permitió mucho espacio en la zona intermedia, que fue bien aprovechado por Flacco para lanzar 100 yardas a sus tight–ends (63 Fannin y 37 Njoku) y 64 en 8 pases al RB novato Sampson. Hace falta una mayor contundencia en cobertura a estos receptores (la lesión de Wilson llegó en el momento más inoportuno y facilitó el TD de Tillman). Creo que, por esta razón, Knight jugó menos en la segunda mitad para dejar su puesto a Burks.
La secundaria no estuvo muy presionada, pero destacaría a Turner. No sólo por la intercepción, también pareció el CB más activo, y eso que no comenzó como titular. Buen partido de Daxton Hill, y algo de mejoría respecto a 2024 por Newton. A quien le queda camino por recorrer es a Taylor-Britt. Fallos de concentración y de marcaje pueden llevarle de vuelta al banquillo, en un año en que se juega la renovación. Stone no salió en ninguna foto, lo que es de agradecer. Battle acabó como máximo placador del partido, lo que supone su mejor arranque de temporada.
Quizá la mejoría más destacable fue la defensa contra la carrera, el punto donde Golden está poniendo más énfasis. Etienne y Tuten (Bigsby ya no, porque los Jaguars lo acaban de traspasar a Eagles) nos van a exigir más que Ford y Sampson. Me gustó la aportación de Slaton, así como los relevos que les dio en el NT el recién llegado Pennel. Malas noticias para Jackson, a quien dejaron inactivo. Jenkins y Hill también tuvieron sus momentos. Si los Browns tenían como plan “A” la carrera, dejarles en 24 yardas terrestres les debió suponer un severo trastorno.
Pero nuestro foco estaba puesto en los rushers. Había mucha expectación por ver cómo estaría Hendrickson tras la huelga, y qué podría ofrecer Stewart. Ambos saldaron con nota su vista a Cleveland. Trey regresó con su sack y además 3 QB-hits, mientras que Stewart, si bien invisible en las estadísticas (menuda novedad), fue capaz de generar ilusionantes penetraciones en el backfield. Hay que seguir trabajando, ya que las intervenciones de Ossai, Murphy o Sample fueron muy discretas. En este sentido, el reciente fichaje del DE Foskey, ex 2ª ronda y a quien Golden conoce de Notre Dame, podría poner en riesgo el puesto de alguno de los anteriores. 2 fichajes en una semana para la línea defensiva parecen dar a entender el grado de exigencia que nos estamos marcando.
En cualquier caso, ante un QB tan poco móvil como Flacco, y considerando que los Browns perdieron a su right–tackle titular a las primeras de cambio, creo que el botín debería haber sido mayor. Mandar solamente 3 jugadores a presionar quizá no fue la mejor idea. Flacco encontraba muy rápido a su receptor y hacía inviable llegar hasta él (y si le tocabas, era falta, no como a Burrow, que casi le arrancan el cuello). Permitimos que convirtieran 9 de 16 terceros downs y se comieran casi 36 minutos de juego. Son cifras que hay que mejorar.
En las jugadas de pocas yardas conseguimos aguantar en la goal-line hasta 3 acometidas, pero caímos en 4º down. También nos convirtieron otro 4º down corto en la mitad del campo. Estamos mejorando, pero hay que seguir apretando en estas situaciones.
El próximo domingo nos enfrentamos a un QB que puede ser tan certero como Flacco lanzando profundo (otra cosa es la fiabilidad de sus receptores), pero que es, de largo, mucho más móvil. En los otros partidos disputados contra Jaguars siempre nos ha generado muchos problemas con sus carreras. Por tanto, la estrategia debe ser distinta. No podemos atacar el backfield tan alegremente, sino preocuparnos por el contain. Creo que Knight va a tener que estar muy atento a Lawrence, a ver si está preparado para el reto.
Por otra parte, las 143 yardas de Etienne le convierten ahora mismo en el 2º RB más productivo de la competición. Habrá que estar mucho más firme en los placajes, y que los defensive-backs ayuden todo lo que puedan para que Battle no se encuentre desbordado.
Para defender los pases, Taylor-Britt ha reconocido que debe mejorar su juego, a lo que Taylor ha respondido que menos hablar y más hacer. Todos conocemos a CTB y su oratoria, por lo que no puedo estar más de acuerdo con nuestro head–coach. Si hablas y luego en el campo te queman, queda patético. Los WR de Jacksonville son muy dinámicos, por lo que el reto será mantener las marcas sobre ellos. Esta vez, sospecho que Stone tendrá más trabajo.
El rival
Nuestro rival estrena una nueva era con Liam Coen como nuevo entrenador en jefe. Tras su buen trabajo como coordinador ofensivo de Buccaneers el año pasado, su misión es revitalizar un ataque donde el talento no es el problema, sino el rendimiento y la actitud. De momento, la cómoda victoria ante Panthers anotando 26 puntos les pone en la buena dirección.
Una dirección que, en el campo, le corresponde a Trevor Lawrence. Más allá de su pelazo, su calidad le hizo ser el primer jugador drafteado en 2021, y los duelos Clemson–LSU contra Burrow en college fueron épicos. Es un quarterback con buen brazo y buenas piernas, pero que nunca ha llegado a alcanzar el estrellato que se le pronosticaba. Cuando tiene la situación a favor, es difícil de parar, pero si el partido se le pone cuesta arriba, puede cometer errores.
El juego de carrera lo llevará mayoritariamente Travis Etienne. Drafteado también en primera ronda de 2021, pero en el puesto 25, el arranque de su carrera ha sido lento como consecuencia de las lesiones. Ahora se encuentra en un momento dulce, y apenas dejará carreras para el novato Bhayshul Tuten.
En el juego de pase, su principal baza es Brian Thomas, un auténtico demonio por su velocidad y versatilidad. Algo apagado el pasado domingo (sólo tuvo dos intervenciones, pero fueron una recepción para primer down y una carrera para touchdown), sus números del año pasado como rookie fueron 1282 yardas y 10 TDs, por lo que es un auténtico peligro.
El otro jugador destacable en el cuerpo de receptores es Travis Hunter, nº2 del draft de este año. Tan versátil que es de los pocos jugadores en los últimos años capaz de jugar en ataque y en defensa. Contra Carolina disputó 42 snaps en ataque y 6 en defensa. Destaca por sus buenas manos, y se espera que contra nosotros aumente su presencia a ambos lados del balón.
Atentos a los tight-ends. El titular es Strange, pero en jugadas de red-zone suelen alinear a varios. El suplente Long fue quien hizo el TD de la semana pasada.
En cambio, su línea ofensiva puede ser vulnerable. Aunque Lawrence no encajó ningún sack, sufrió mucha presión. Deberíamos intentar atacar, en especial por su lado derecho donde tanto su RT titular como el suplente están con ligeras molestias, vigilando eso sí que no se pueda escapar.
Su defensa 4-3 es, en líneas generales, muy rápida de reacción y sólida en jugadas de pocas yardas. Será complicado sumar yardas tras la recepción, así que debemos tratar de ser más incisivos en los pases. Buscar más profundidad. La carrera, igual funcionaría mejor por el exterior, pero evitando el lado de su OLB Oluokun.
Creo que debe ser un día para buscar más el pase, y forzarles a variar su esquema, obligándoles a alinear más defensive-backs. Esto también conseguiría “cansar” a Hunter para que no esté tan activo en ataque. La semana pasada no estuvieron muy exigidos con Young, pero no tengo claro que puedan evitar el bombardeo de Burrow.
Su kicker, Cam Little, 6ª ronda de 2024, solo falló dos patadas (ambas largas) el año pasado, y clavó uno desde 59 yardas. Su porcentaje en extra-points fue del 100%. El punter es Logan Cooke, quien lleva con ellos desde que le seleccionaron en 7ª ronda de 2018, fue el representante de la AFC en la Pro-Bowl. El retornador es Parker Washington, también drafteado por ellos (6ª ronda de 2023) quien el año pasado logró un TD de retorno de punt de 96 yardas, record de la franquicia. Como podéis ver, sus equipos especiales están lejos de ser una debilidad.

La clave
Como ya dije la semana pasada sobre los Browns, los Jaguars son un equipo del que no se esperan resultados inmediatos este mismo año. Esto les convierte en peligrosos, porque jugarán sin presión al no tener nada que perder. Por esta razón, no deberíamos darles esperanzas de conseguir un resultado positivo, e intentar marcar nosotros el ritmo del encuentro desde el principio.
El ataque debe fluir mucho más. La protección a Burrow será fundamental, porque el objetivo debería ser poner el partido en sus manos. Intentar mover las cadenas aprovechando la cantidad de buenos receptores que tenemos (no centrarnos solo en Chase y Higgins, que serán los más vigilados). Creo que será un buen día para que brillen Fant, Gesicki, y quizá Perine.
La defensa tiene que hacerse fuerte en terceros downs, con la complicación de que Lawrence puede conseguirlos corriendo. Por tanto, hay que conseguir cerrar la carrera para que esos terceros sean tan largos que deba ir de pase. Alguna cazaremos. Como preveo un partido donde los ataques van a moverse bien, debemos minimizar daños cuando estén en red-zone.
Arrancamos la semana como favoritos por 3,5 puntos. Ya sabéis que suelo ser bastante escéptico con estos pronósticos. La experiencia de anteriores partidos ante Jaguars nos dice que son encuentros muy igualados: el último se resolvió en la prórroga, y el anterior a éste con un FG de McPherson en el último segundo. Por esta razón creo que la tendencia se mantendrá, y volveremos a necesitar de la magia de “Money Mac” para imponernos 27-26 sobre la bocina.

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
