Bengals 2025Previas

Previa Browns-Bengals 2025

¡Hola amigos! Aquí estamos otra vez, cuando faltan apenas unos días para el inicio de la temporada 2025. Lejos queda ya aquel 4 de enero en el que, con más pena que gloria, despedíamos la campaña 2024. Para el próximo domingo, volvemos con energías renovadas para terminar lo que el año pasado se nos quedó a medias. La cita será de aúpa. Visita a nuestros rivales estatales de Cleveland. Una nueva batalla de Ohio, esta vez para comenzar las hostilidades, enfrentados a unos Browns muy renovados, quizá menos favoritos, pero siempre peligrosos.

El horario para el partido en el Huntington Bank Field será el “bueno”, es decir, a las 7 de la tarde en España, 11 de la mañana en México y 2 de la tarde en Argentina. El tiempo, para ser Cleveland, apunta a ideal: 19º de temperatura, cielo algo nublado pero mínima probabilidad de lluvia, quizá algo de viento y la lógica alta humedad de la zona colindante con el lago Erie.

Vestiremos con camiseta y pantalones blancos a franjas negras, calcetines negros y el habitual casco naranja atigrado, para lo que será el 104º enfrentamiento entre ambas franquicias. El balance global nos favorece por 55 a 48, y les hemos ganado en 4 de los últimos 5 derbis. Las casas de apuestas nos colocan como favoritos por 5,5 puntos, pero yo sería precavido. El balance de Burrow contra Browns es de 3-5, y solamente ha ganado allí un partido (el del año pasado). Tampoco tenemos que recordar el triste balance de Taylor en los partidos inaugurales (1-5, y 0-2 como visitantes). Para compensar, el balance de Flacco contra Bengals es de 9-12.

A pesar de tener dos “Browns” (Chase y Orlando) y un “Browning”, no hay ningún jugador en la plantilla actual con pasado en Cleveland. Sin embargo, ellos tienen en su equipo de prácticas a Trayveon Williams, quien fue hasta el año pasado, y durante 6 temporadas, runningback atigrado. Como curiosidad, por primera vez en muchísimo tiempo, nuestro informe de lesionados para el partido está vacío.

Nos arbitrará Adrian Hill, ya sabéis, el ingeniero espacial de 61 años que trabajó para la NASA. El año pasado nos arbitró dos veces, contra Panthers y contra Broncos, ambas saldadas con victoria. En total, el balance cuando nos pita es favorable por 7-3-1. No es de los que pitan más faltas, aunque mínimo 10 pañuelos van a volar. De largo, su penalización favorita es el holding ofensivo, así que cuidado, sobre todo con Garrett, porque irnos 10 yardas para atrás nos puede complicar mucho los drives.

El último referente de una jornada inaugural en Cleveland fue en 2023, y nos dieron un buen meneo (palmamos 24-3). Esperemos que, aunque vistamos idéntica combinación de colores que aquel día, no se repita tan nefasta actuación (foto: Ryan Meyer).

En ataque

El domingo vuelve la magia. Burrow-Chase-Higgins-Brown y el resto de la tropa. No estarán todavía al 100%, pero ese porcentaje de preparación seguro que es mayor que en años precedentes. A nosotros nos basta. Después de las vacaciones, nada mejor que ver los pases de Burrow para levantar nuestro culo acostumbrado al sillón.

Porque me temo que, para variar, tendremos que pedir mucho a nuestro QB. La defensa de Cleveland es rocosa, y como probablemente no permitan muchas alegrías a nuestros corredores (perdón, quería decir, nuestro corredor, Chase Brown, porque no espero más de 3 ó 4 apariciones de Perine), sospecho que nos veremos obligados a abrir el campo en terceros downs largos en más de una ocasión.

Nuestra estrategia no es correr para obligar al rival a cerrarse y entonces buscar el pase, sino hacerlo a la inversa. Burrow lanzó una media de 38,4 pases por partido en 2024, y no espero nada muy diferente este año. Confío en la capacidad de nuestros receptores estrella para desmarcarse, pero ¿le dará la línea ofensiva la tranquilidad necesaria para conectarse con ellos? Mucho me temo que no, por lo que la alternativa, que no puede ser prolongar la jugada en busca del pase imposible, deberá ser buscar lanzamientos cortos y rezar para que puedan conseguir yardas tras la recepción.

Esto implica cortes rápidos de Chase por el centro, visibilizar a Higgins sobre la banda en pases que no conlleven riesgo, buscar la ventaja física de Gesicki emparejado contra un cornerback y, por qué no, lanzar de vez en cuando a Iosivas en largo para intentar retrasar su defensa y generar más espacios en la zona corta. Burrow no debería intentar aventuras por su cuenta, pero no estaría mal ejecutar alguna jugada diseñada para que corra, de forma que los rushers se lo piensen dos veces antes de ir con todo a por él.

Si conseguimos forzarles a introducir más defensive-backs (ellos suelen jugar en 4-3-4), será el momento de utilizar a Brown, ya con menos rivales encima. Incluso en jugadas de screen. Me preocupa que la línea ofensiva se hunda por el centro, así que probablemente tengan más éxito las carreras exteriores. Dada la fragilidad de nuestra defensa, cuanto más tiempo podamos prolongar los drives y menos tenga que intervenir, mejor.

Fundamental maximizar las llegadas a la zona roja. Aunque McPherson parece haber recuperado su fiabilidad en patadas lejanas, en este partido que preveo trabado y difícil de avanzar, es importante salir con 7 puntos en vez de 3 cada vez que tengamos esa oportunidad. Aquí puede resultar interesante la aportación de Fant, una vez que Pitcher ya ha demostrado saber jugar con los tight-ends.

Taylor se juega su prestigio, quién sabe si su puesto, esta temporada. No sería aceptable una tercera campaña consecutiva fuera de playoffs. Para eso, es importante arrancar como nunca lo ha hecho en su carrera de head-coach. Pero no todo es aumentar la intensidad de los entrenamientos. El año pasado, sufrimos 7 derrotas por una anotación, por lo que también debe gestionar mucho mejor los encuentros. En especial, los finales. Esta puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Para que la temporada que recién comienza llegue a buen término, necesitamos que la línea ofensiva ofrezca la imprescindible protección a Burrow; pero también él debe ser consciente de su valor para el equipo y no exponerse más de lo necesario (foto: Amber Searls-Imagn Images)

En defensa

A nuestro ataque ya le conocemos (también toda la liga), así que, para mejorar los resultados de 2024, donde tenemos que dar un salto importante de calidad es en el plano defensivo. No hay faceta de esta parte del juego que no necesite mejorar.

Flacco nunca ha sido un QB móvil, y menos ahora con 40 años. Pero toda la inteligencia que ha acumulado a lo largo de su dilatada carrera puede hacernos mucho daño. Por lo tanto, el primer paso será cerrarles la carrera, ya veremos después cómo atacarle.

Tenemos la confianza en que Slaton sea capaz de absorber dobles bloqueos, que permitan liberar a sus compañeros de línea. Si Hill, Hendrickson y Ossai acaban uno contra uno, malo será que alguno de ellos no logre llegar al corredor. O al menos, impedir que los linieros ofensivos suban al segundo nivel a bloquear a nuestros linebackers. Importante que Wilson y Knight estén bien coordinados en su ataque al portador del balón para no quedar desplazados. También hará falta que Battle esté muy atento para acudir a socorrerles y que cada carrera no nos coma un montón de yardas.

Si tenemos éxito en esta primera parte del plan, toca la segunda: frenar su ofensiva aérea. Como decía más arriba, Flacco no se va a mover mucho, lo que debería darle a nuestros rushers un objetivo claro para ir a por él, sin tantas precauciones por si romper a correr. Ahora bien, hay que vencer la resistencia de su línea de protección muy rápido, porque como no lleguemos pronto a incordiarle, puede masacrar con sus pases a nuestra débil secundaria.

Sería un buen partido para que Stewart demostrase a toda la liga lo equivocados que estaban cuando pronosticaban que, si no tenía producción en college, menos la tendría en la NFL. Sobre todo, teniendo en el equipo de enfrente a Garrett, que debería ser un espejo en que fijarse. Si, como es normal, la protección de su línea se centra en Hendrickson, sería buen momento para atacar también desde el otro lado.

Pero no sólo por aquí debería llegarle la presión a Flacco. La presencia de unos linebackers más rápidos, como Knight o Carter debería propiciar más entradas en blitz. También desde la secundaria, sobre todo por parte de Hill. Insisto, si no llegamos, y rápido, al quarterback, los defensive-backs estarán vendidos, ya que cualquier receptor de los Browns (Jeudy o Tillman) les sacan mínimo una cabeza a nuestros cornerbacks. Importante también cerrar las líneas “seguras” de pase a sus tightends Njoku y Fannin.

Como digo, nuestros cornerbacks están en desventaja física, por lo que sospecho que serán agresivos a la hora de atacar el balón antes de que llegue a los receptores. Por si fallan en su propósito y les queman, necesitamos que Stone esté muy atento para aparecer como bombero. La grada del “Dawg-Pound” aprieta mucho, así que mejor no dar pie a que los árbitros puedan sentirse intimidados para señalizar interferencias de pase.

Al Golden tiene mucho que demostrar y, aunque no espero milagros el primer día, al menos me gustaría ver que hay una base sólida sobre la que construir. La defensa no puede ser un lastre para el ataque, sobre todo en un día donde, por las circunstancias expuestas, no podrá estar al 100%.

Después de ponerse él mismo una presión innecesaria (de los medios y los aficionados) por su negativa a entrenar hasta resolver unos flecos irrisorios de su contrato, y liarla en un entrenamiento por golpear a Burrow, se espera de Stewart un rendimiento que provoque un giro de 180º en la opinión generalizada que se tiene de él (foto: NBC SPORTS)

El rival

Lo primero que llama la atención de nuestro rival es la cantidad de jugadores que han pasado por la posición de quarterback en esta pretemporada. Entre lesiones, y una discutible dirección (ante la duda de reforzarse en el draft o en la agencia libre decidieron hacer ambas cosas, y por duplicado), hasta 7 jugadores ocuparon, en un momento u otro, esta demarcación.

Al final, la elección de Stefanksi fue la del veterano Flacco. Era lo más lógico. El campeón de la Super Bowl XLVII es la opción más acertada para servir de puente hasta la llegada de un joven que guíe los destinos de los del Dawg Pound, o haga de mentor para los novatos Gabriel y Sanders. Con la fracasada etapa Watson definitiva y afortunadamente clausurada, ya es hora de que el foco deje de estar en la posición de QB.

Y como no podía ser de otra manera, basta que se apague un fuego para que se prenda otro. El corredor novato Quinshon Judkins, teórico RB principal, todavía no ha firmado su contrato, en espera de la resolución de la NFL sobre una posible suspensión de entre 2 y 4 partidos por un arresto ocurrido en Julio. En su ausencia, entre el veterano Ford y el rookie de 4ª ronda Sampson deberán llevar la carrera de los Browns.

El juego de pase no ha sufrido variación respecto a 2024. Jeudy y Tillman serán los WR principales, con Thrash como tercera opción. Sin embargo, conocemos bien a nuestros vecinos como para saber que su mayor peligro proviene del TE Njoku. Además, este año contará con la colaboración del novato Fannin, nativo de Ohio, y muy motivado por jugar en Cleveland. Atención especial a Jeudy, que el año pasado promedió más de 100 yardas por encuentro en los últimos 8 partidos de la competición.

La línea ofensiva siempre ha sido un pilar en los Browns, y sus problemas han derivado más por las lesiones que por falta de calidad. Jones-Bitonio-Pocic-Teller-Conklin conforman un quinteto muy sólido, especialmente efectivos en el juego de carrera.

En la defensa, el nombre que destaca por encima de todos es el de Garrett, recientemente renovado por una (en mi opinión, merecida) millonada. Los edgerushers como él no crecen en los árboles, y hay que tenerlos atados pero contentos. Una inesperada lesión de cadera le ha hecho aparecer en el informe de lesionados, así que quizá no llegue al 100% al partido. En el lado opuesto de la línea defensiva estará Wright, a quien las lesiones le cortado la progresión. Por el centro, dúo renovado con el rookie Graham y el ex49ers Collins.

En la línea de 3 linebackers, renovación también (un poco obligada por la lesión de Owusu-Koramoah), con el rookie Schwesinger en el medio, flanqueado por Bush y Diabate (o Baker). Como vemos, un front-seven con muchas novedades, donde deberíamos aprovechar su presumible falta de coordinación en estos primeros partidos. Pero sin confianzas, porque Schwartz, su coordinador defensivo, es una garantía de que la defensa será muy competitiva.

Su secundaria es mejor que la nuestra. Tampoco había que sudar mucho para hacer esta afirmación, pero los cornerbacks Ward y Newsome tienen calidad para poner en apuros a nuestros receptores. En las posiciones de safety, Delpit también es otra garantía, aunque quizá por donde podamos apretar sea en la posición de free, donde Hickman tiene menos experiencia.

En equipos especiales destacaría a su punter Bojorquez, uno de los mejores de la NFL. La plaza de kicker la ganó Szmyt (no entiendo la fascinación de los Browns por los nombres impronunciables) al veterano Hopkins. Lo ha hecho bien este verano, pero no sé si su falta de experiencia le pasará factura. En cuanto a la cobertura, recordemos que el año pasado el partido comenzó con un retorno de kickoff de Charlie Jones para touchdown, así que esperemos que sigan siendo vulnerables.

Por lo demás, ésta apunta a ser una temporada de transición en Cleveland. Nadie espera nada de ellos, y precisamente esta falta de expectativas, este no tener nada que perder, les convierte en peligrosos por jugar sin presión. Tienen un arranque de calendario muy duro, por lo que no deben perder esta oportunidad de evitar caer en el pozo ya desde el inicio. El aliento de su público, como siempre, será el jugador número 12, sumándose el ansia de volver a ver football, con este duelo estatal y divisional. Como siempre digo, en estas “batallas de Ohio”, da igual como llegue cada equipo, la exigencia de darlo todo es máxima.

A pesar de sus 40 años, Flacco todavía atesora la calidad suficiente para hacer mucho daño. Sobre todo, al inicio de temporada, cuando física y mentalmente está al máximo de su capacidad (foto: Ken Blaze-Imagn Images)

La clave

En estos partidos inaugurales de temporada, donde todavía los equipos están a medio rodar, no deberíamos esperar un gran espectáculo por parte de ninguno de los dos contendientes. Sospecho que será un partido espeso (más de lo que ya suelen ser de por sí los Browns-Bengals), de baja anotación, y decidido más por errores ajenos que aciertos propios.

Por tanto, especial cuidado con cometer turnovers, pero muy atentos porque pueden darse situaciones para conseguirlos nosotros. Igualmente, la labor de los pateadores (y no me refiero solo a los kickers, sino a todo el conjunto: snapper, holder, protección de patada, etc.) puede resultar determinante.

No debería ser un día para heroicidades, sino para jugar con inteligencia. Riesgo bajo y evitar penalizaciones. Apretar los dientes en situaciones de redzone, tanto en defensa como en ataque, porque sospecho que no se darán muchas. Yo no soy tan optimista como las casas de apuestas, y preveo un marcador mucho más igualado. Mi pronóstico sería que vencemos, pero solo 20 a 17.

Con bombas como esta de 54 yardas en pretemporada, “Money Mac” demostró estar de vuelta (foto: Bengals.com)

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