Bienvenidos a la temporada 2026. Tras caer ante los Pittsburgh Steelers por un escandaloso 34 a 12 (un marcador quizá abultado viendo el partido, pero sin duda merecido), aunque todavía falten 6 partidos, la diferencia de 3 victorias para entrar en playoffs se antoja insalvable. Las matemáticas no nos descartan, pero sí nuestro lamentable juego. El pasado domingo dimos un nuevo clinic de placajes fallados, descoordinación defensiva y errores estratégicos, lo que sumado a que el ataque no tuvo precisamente su mejor día, nos trajo una nueva derrota envuelta en ridículo, en el partido donde nos jugábamos la vida, tras un bye para haberlo preparado concienzudamente, tanto a nivel táctico como físico. Un desastre sin paliativos como una catedral. Y se siguen sin asumir responsabilidades.
Perder en Pittsburgh podría entrar dentro de la lógica. Seamos sinceros: ya nos sorprendió que les ganásemos en Cincinnati. Pero en nuestro interior, albergábamos la esperanza de que nuestros jugadores sacasen el orgullo en un encuentro que era vital para mantener las esperanzas de clasificación. El propio Burrow (quien por cierto, se quedó en casa en vez de acompañar a sus camaradas) dijo que si ganábamos, la división estaba abierta. La realidad nos puso en nuestro sitio desde su primer drive. Un eslalon de Warren para 35 yardas ante la pasividad de nuestra defensa nos confirmó que aquel tampoco sería el día de la resurrección.
Para rematar, respondimos con un touchdown, pero en el extra-point cometieron una falta y nos vinimos arriba aceptándola para jugarnos la conversión de dos desde una posición ventajosa. La idea era buena, pero la elección de la jugada fue horrible. Un snap directo a Brown para mandarle a chocar contra una barrera infranqueable (nadie se comió el posible engaño de pase a Flacco). La estupidez de Taylor (la responsabilidad de ordenar las jugadas es suya) nos privó de un punto. Todavía quedaba mucho partido, pero las sensaciones no eran buenas. Como tampoco lo fue el hecho de que los árbitros dieran primer down en una acción de Steelers en 4º down y 1 desde su propia yarda 38, que incomprensiblemente tampoco revocaron en la revisión. No digo que el resultado final hubiera sido diferente, pero sin duda, fue una acción clave. Un error arbitral, en un partido donde tampoco ellos estuvieron muy acertados.

Pero no hay que buscar excusas en los árbitros. Por mal que estuvieran (que lo estuvieron), nosotros estuvimos peor. A pesar de que paramos varias veces a los Steelers (más por ineptitud suya que por eficacia nuestra), el ataque no sólo fue incapaz de aprovecharlo para ponernos con ventaja, sino que cometieron dos graves turnovers, retornados para touchdown ante la indolencia del plantel ofensivo. Cuando no es por una cosa es por otra, pero este equipo disfuncional sigue decepcionándonos en cada elemento del juego. En cuanto nos acercábamos en el marcador, la defensa volvía a encajar una anotación, haciendo bueno el dicho de que «cuando el rival nos tiene que anotar, nos anota«. Especial mención a que hicimos ProBowler a un tight-end de 120 kilos, cuyas imágenes rompiendo placajes de cuantos defensores salían a su paso nos volvieron a convertir en el hazmerreir de la jornada.
Pero de poco sirve ya hablar del pasado. Los errores cometidos, tanto fuera del campo como dentro, deberían servir al club para una profunda reflexión. No es posible sostener ni un minuto más su arcaica concepción de la franquicia. En una liga donde todos van al limite, no hacerlo nosotros también nos coloca con un hándicap autoinfligido que nos dificulta competir en igualdad de condiciones. Hay que profesionalizar los departamentos económicos y deportivos. Se ha demostrado que no podemos sobrevivir con lo mínimo, fiándolo todo a la fortuna. No podemos repetir los fiascos en el draft por falta de analistas. No podemos adquirir talento, pensando en desarrollarlo, si los encargados de hacerlo son entrenadores que, de no esta aquí por 4 perras, difícilmente tendrían trabajo en la NFL. Son necesarios técnicos de otro perfil, que se hagan respetar por los jugadores, y cuyo bagaje profesional les permita revertir situaciones comprometidas. Y por supuesto, traer jugadores de nivel mientras sigamos siendo un equipo atractivo, sin que nos penalice racanear hasta el último céntimo.
De momento, los jugadores que vamos a atraer el próximo domingo son los blanquiazules de los New England Patriots. En un duelo muy distinto al que disputamos la pasada temporada donde éramos claros favoritos, ahora son ellos quienes llegan con ventaja. Podríamos decir que son uno de los equipos de moda de la AFC, sino de toda la liga, junto a Broncos y Colts. Sorprendentemente (o no tanto viéndoles jugar) su balance de 9-2 les coloca 2 partidos por delante de los todopoderosos Bills en la AFC Este. Tienen bien encarrilada su clasificación, pero no se pueden confiar, así que saldrán con todo contra nosotros el próximo domingo a partir de las 7 de la tarde en España, las 11 de la mañana en México, y las 3 de la tarde en Argentina. En este partido vestiremos la tradicional camiseta negra, con pantalón blanco a rayas naranjas y calcetas naranjas también. Esta será la 6ª combinación distinta de uniforme que vestirá Flacco en sus 6 partidos con nosotros (y puede que la última si se confirma el regreso de Burrow para la siguiente jornada).
Para ese día se esperan temperaturas más o menos agradables considerando las fechas y la latitud de Cincinnati. Rondarán los 15ºC, con apenas vientos de unos 6 km/m y casi nulas probabilidades de chubascos, pese a que en el cielo puede haber alguna que otra nube. Más nubarrones rodean la elección del «ruler of the jungle» para ese día. Se trata del nativo de Cincinnati, Darren Jason Watkins Jr. Con este nombre seguro que no os dirá nada, pero si os digo que se trata del célebre gamer y streamer IShowSpeed… puede que tampoco. Sin embargo, este chico cuenta con casi 40 millones de seguidores en Instagram y más de 43 en su cuenta de Youtube. Su elección ha generado polémica por unas declaraciones diciendo que las chicas de Cincinnati eran bastante feas (según sus palabras, un 5 de media cuando en otras ciudades están entre 6 y 7). No he estado allí para corroborar el acierto o el equívoco de sus valoraciones, pero si como muestra sirven el conjunto de cheerleaders «Ben-Gals«, dejo a vuestro criterio el veredicto.
Volviendo al tema deportivo, éste será el 29º enfrentamiento entre ambas franquicias, con ventaja patriota por 18-10 (incluso se imponen 8-7 en los partidos disputados en Cincinnati). Nos han ganado 8 de los 10 últimos enfrentamientos, así que nos tienen tomada la medida. Hay varios jugadores bengalíes que han llevado el casco del “Flying Elvis”. Destaca principalmente el center Karras, pero también tienen pasado patriota el CB Marco Wilson, el LB Giles-Harris y el lesionado TE Gesicki. Nuestros entrenadores de línea defensiva (Montgomery) y línea ofensiva (Peters) realizaron estas tareas en New England el año pasado, y nuestro querido coordinador defensivo Al Golden jugó como tight-end en los Patriots en 1992.
Dirigirá la contienda el jefe del departamento de construcción de Albuquerque (Nuevo México) de 63 años, Vincent Land Clark. Árbitro principal desde 2020, nos ha pitado en 5 ocasiones, con un nefasto balance de 1-4. Aunque nacido en Santa Bárbara (California), podemos decir de él que es un hijo de Utah (creció en Monroe, en el estado mormón). Se da la curiosa coincidencia de que fue quien arbitró el Bengals-Patriots de la temporada pasada. Es un colegiado de los que deja jugar (suele estar todos los años en la parte baja de los pañueleros), y aparte de llevar precaución en la trinchera (tanto el ataque como la defensa por holdings y fueras de juego), podemos ser agresivos en las coberturas.

En ataque
Joe Burrow está ya entrenando al mismo ritmo que sus compañeros. Esta noticia, que debería llenarnos de júbilo, nos inunda de melancolía. Tanto reclamar al equipo para que se mantuviera vivo hasta su regreso para que cuando éste se produzca, estemos ya descartados. En todo caso, este tiempo sin él nos ha permitido confirmar que el problema no era el quarterback, sino la defensa. Y cuando vuelva (porque volverá, de eso no tengáis duda, nadie lo va a reservar, ni el mismo se va a contener) seguirán los mismos muertos en el lado defensivo: jugadores y entrenadores.
Flacco, quien supongo seguirá al menos una semana más como titular, no tuvo su mejor tarde en Pittsburgh. Menos de 200 yardas de pase, con 1 touchdown pero una intercepción (rara, porque le pasó directamente al safety, aunque parece que le golpean en el momento de efectuar el lanzamiento). Pero tampoco podemos culparle en exceso, ya que estaba (está) tocado del hombro, y el viaje que le pegó T.J. Watt tampoco ayudó. En mi opinión, no se le puede pedir más.
A quien habría que pedirle más es a quien tendría que liderar el equipo, que no es otros que Ja’Marr Chase. Sin embargo, en vez de ayudar al equipo, se obnubiló en su batalla personal contra Ramsey. Aunque finalmente el expulsado fuera el sucio defenso acerero, quien perdió fue Chase, limitado a 3 recepciones y 30 yardas tras 10 pases hacia él, y suspendido por la NFL por un partido, con toda razón, por escupirle. Espero que la cuantiosa multa y la jornada en el banquillo le hagan recapacitar sobre sus responsabilidades como el líder del equipo que debería ser.
Del ataque sólo se salvaría Chase Brown. Se quedó a una sola yarda de las 100 terrestres, con un buen porcentaje de 5,5 por carrera, a las que sumó 28 en 6 recepciones. Ante la ausencia de Perine, le dieron 2 carreras a Milton (2 yardas) y una a Brooks (5 yardas). Esta semana parece que tampoco va a jugar, así que deberían incrementar la participación de estos últimos. Desgraciadamente, estamos ya en ese punto de la temporada donde lo único aprovechable es dar minutos a los menos habituales para ver lo que tenemos.
Entre los receptores, Higgins volvió a demostrar su calidad en el touchdown, pero sólo pudo atrapar dos pases más. Fant se quedó con 5, una de ellas una meritoria recepción de 15 yardas en 3ª y 10, pero el fumble que no pudo evitar, ni siquiera protegiendo el balón con los dos brazos, empaña el resto de su actuación. Tras él, Hudson salió en los instantes finales con 3 de 3. Con Gesicki recuperado, y probablemente activo ya para el domingo, seguro que se reducirá el protagonismo de estos.
Por parte de los receptores, Iosivas no salió en ninguna foto, pero se quedó en 3 recepciones para 20 yardas. Sin Chase para el domingo, será el WR2, mientras que el tercero no sé si será Jones, Tinsley o el citado Gesicki. Quizá una combinación de estos tres, porque aunque activen a Burton, como mucho participaría en equipos especiales.
Nuevamente, y esto quizá sería lo más notable de este triste periplo, la línea ofensiva estuvo a buen nivel, encajando únicamente un sack. Salvo comprobar nuevamente la poca cintura que ya le va quedando a Orlando Brown, lo peor fue la lesión de Rivers. Le sustituirá, como en Pittsburgh, Risner, a quien ya vimos al principio de temporada que el guardia derecho le sienta peor que el izquierdo. Una pena que se corte la progresión del rookie que, con sus altos y bajos, está desenvolviéndose mejor que en su día lo hiciera Volson.
Quedan 7 partidos, y puede que éste sea el plazo que tenga Taylor para seguir con su juguete. El domingo demostró que tener dos semanas para preparar un partido tampoco es suficiente. Al patético diseño de jugada en el intento de conversión de dos, hay que sumar la ausencia de ideas en la zona roja, la falta de reacción en un delay of time para no pedir tiempo muerto, y la ridícula pantomima en 4ª y 1 intentando que saltara la defensa y que nos costó un tiempo muerto (más la trifulca entre Ramsey y Chase con el resultado explicado arriba). Ya ni hablo de su incompetencia en el ámbito defensivo, donde debería imponer su autoridad ante jugadores con una evidente carencia de actitud. Personalmente, creo que ya hemos visto lo mejor de Taylor, y no llega para lo que pretendemos. Ya ha gastado los comodines de la lesión de Burrow y el coordinador defensivo. No debería seguir en 2026, pero tras la experiencia con Marvin Lewis, cualquiera se atreve a pronosticar nada.

En defensa
Nuestra defensa ya no solo es históricamente la peor de la historia, sino que está en camino de alcanzar unas cotas de podredumbre que la convertirán en difícilmente superable en el futuro. Espero que el prestigio de Golden en college sea suficiente para tener trabajo allí a partir de la temporada que viene, porque en la NFL está totalmente quemado.
Podríamos argumentar en su defensa que, de los 34 puntos de los Steelers, 14 fueron culpa de los turnovers del ataque, pero aún así, los otros 20 si fueron responsabilidad suya. Esto, en un partido de baja anotación, donde el ataque necesitaba su ayuda, volvió a resultar definitivo. 8 puntos por debajo con más de 7 minutos por jugar. 3ª y 11 para Rudolph. 20 yardas de ganancia. 1ª y 23 para limitarles a un field–goal. 28 yardas de ganancia. Daba igual lo que necesitaran avanzar, que lo hacían. 3ª y 17. Pase al tight–end más lento de su plantilla. Humillante primer down llevándose a tres defensores por delante. Acciones como ésta deberían llevar inmediatamente a linebackers y safeties responsables al banquillo. Pero éste, ni es un equipo serio, ni realmente tenemos en el banquillo soluciones potencialmente mejorables de la mediocridad de los titulares.
De todo el plantel defensivo, solo se salvaron Murphy (tiene un partido bueno por cada 5 irrelevantes) y Turner. Sin embargo, apenas se produjeron cambios de personal. Stone y Battle, la peor pareja de safeties de la liga, hubieran vuelto a jugar todos los snaps de no lesionarse este último. Tras la defenestración de Wilson, es Carter quien lleva el casco con el punto verde para organizar a sus compañeros. ¿Cómo va a dirigirlos, si ni siquiera él es capaz de alinearse correctamente? Hubo un par de jugadas donde Dax Hill tuvo que corregirle su posición. Tenemos a Stone, Battle y Knight en el top-3 de placajes fallados, con Carter ascendiendo posiciones hasta la 6ª posición. La única respuesta de los técnicos fue sentar a Knight para dar minutos a Burks. ¿Será Demetrius el siguiente damnificado?
Probablemente, nuestros linebackers y safeties no se verían tan expuestos si la línea defensiva contuviera mejor la carrera. Una vez más nos volvieron a hacer más de 100 yardas terrestres, sin que ningún defensive-tackle tuviese el más mínimo impacto. Slaton, Hill, Jenkins y Jackson son fácilmente eliminados de la ecuación, y aquí sí que no hay más. Tampoco es que destaquen en la presión. Solo hicimos un sack, a cargo de Murphy. Las ausencias de Hendrickson y Stewart no fueron aprovechadas por Ossai y Johnson (éste último un tanto oxidado por la falta de ritmo). Para el domingo no van a estar los díscolos del verano, y puede que Sample tampoco, por lo que todavía será más importante que estos jugadores que se juegan su continuidad estén acertados.
La unidad de linebackers es un despropósito. Dudo que sea positivo darle tanta responsabilidad a Carter porque le está superando. Pongámosle el punto verde a Burks, el único veterano de la unidad, y que Carter se centre en placar. Los suplentes Giles-Harris y Asamoah quedaron inéditos en defensa (así como si no necesitásemos un revulsivo), mientras que el recién llegado Powell-Ryland no fue activado. Estamos en un punto en que ningún suplente puede hacerlo mucho peor que los titulares. ¿Por qué no probarles? Es cierto que en pretemporada ya dieron muestras de su inutilidad, pero ¿quién sabe? Ya no se trata de ver lo que tenemos para un futuro en el que es imposible que esté Golden, pero también él debería hacer todo lo que esté en su mano para salvar algo de su reputación.
Por si no tuviéramos suficiente en la secundaria, Taylor-Britt se ha lesionado para lo que queda de curso y probablemente ya no vuelva a vestir los colores atigrados. Es una pena el inexplicable declive de este jugador tan talentoso. Por tanto, Turner vuelve a estar sólo ante el peligro, con la única ayuda de Dax Hill. En mi opinión, creo que lo mejor sería dejar al wolverine en su posición de CB-slot, y que fuesen Wilson, Newton o incluso Ivey, quienes se encargasen del otro CB-exterior. No obstante, es probable que la idea de los técnicos sea sacar por fuera a Hill, y que otro compañero ocupe el medio (incluso con la posibilidad de subir a Jalen Davis desde el equipo de prácticas).
En el caso de los safeties, no debería temblar el pulso para sentar a Stone y poner a Anderson. Aunque la vuelta de Anthony a los entrenamientos podría abrir esta otra posibilidad. Battle no puede multiplicarse, porque tampoco es que sea una maravilla de jugador. Necesitamos más contundencia y velocidad en esta posición, y como decía arriba, a peor no vamos a ir. También se podrían plantear retornar a Hill a la posición de safety, con lo que conseguiríamos volverle definitivamente loco. Es una pena no haber advertido antes esta debilidad ni que hubiera nadie disponible en la agencia libre (es ironía, por supuesto). Ahora, ya sí que no tiene sentido hacer ningún fichaje.
De los casi 30 pases intentados por los Steelers, solo un tercio fueron a los wide-receivers, mientras que los otros dos tercios se los repartieron entre runningbacks y tight-ends. Una proporción similar a la del partido de Cincinnati. Sin embargo, nuestro «especialista» en el marcaje de estos jugadores, Ivey, solo estuvo 7 snaps en el campo. ¿Cómo puede ser que llegasen al partido sin tenerlo previsto? ¿Cómo se explica la falta de reacción tras el descanso? Si nuestra defensa es mala todos los días, en las segundas partes es especialmente horrible. Los cambios en el staff defensivo, desde su coordinador Golden hasta los entrenadores de línea (Montgomery), linebackers (Hodges) y los asistentes Moon y Desai, no han aportado absolutamente nada. Los jugadores involucionan. Los jóvenes no se desarrollan. La técnica de placaje es espantosa. La táctica defensiva es un sinsentido. La disciplina es inexistente. Puede (seguro) que el grupo humano al que tengan que entrenar no sea el mejor de la liga, pero estos jugadores nunca han jugado peor que ahora.

El rival
Como decía en la introducción, los New England Patriots llegan con un balance de 9-2 y muy bien encarrilada su presencia en playoffs (no en vano, empatan en la cabeza de la Conferencia Americana con los Denver Broncos). Sin embargo, podríamos arquear una ceja si comprobamos quiénes han sido sus rivales. Salvo un muy meritorio triunfo en Buffalo, el resto de victorias han llegado frente a Dolphins, Jets, Saints, Falcons, Buccaneers, Panthers, Browns y Titans. Siempre digo que el calendario es el que es, que todos los domingos cuesta ganar a quien sea, y que nunca se debería poner como excusa ni para lo bueno ni para lo malo; pero es innegable que es un equipo que ha encontrado su ritmo, y las 8 victorias que encadena de manera consecutiva son dignas de mérito.
Buena parte del mérito hay que atribuirlo a la magnífica temporada de su QB de 2º año Drake Maye. El de North Carolina lidera la NFL en yardas de pase (2.836) y es 4º en pases de touchdown (20). Pero no sólo es peligroso por el aire, sino también corriendo (70 carreras para 285 yardas). Pero lo que más me impresiona de él es su presencia en el pocket a pesar de su juventud. Sabe perfectamente lo que debe hacer y comete muy pocos errores. Pero es mucho más que un simple «game-manager«, como demuestran sus 8,9 yardas por pase completo, la 2ª mejor marca de la NFL.
El ataque terrestre de los Patriots tiene claros sus protagonistas. Si está sano, Stevenson es el titular, pero los días que no ha podido jugar, el rookie Henderson cubrió su plaza de forma admirable (121,5 yardas de media por partido cada vez que toca el balón, con 5 touchdowns en los últimos 2 encuentros). Un equipo que acostumbra a equilibrar al 50% las jugadas de carrera y de pase, seguro que ahondará en esta faceta del juego contra la peor defensa ante la carrera de la liga, como es la nuestra.
Su jugador más peligroso por el aire es claramente el veterano Diggs. Es el receptor favorito de Maye, y a quien habrá que vigilar de cerca cuando la situación se le complique. Sin embargo, su mayor amenaza profunda es Boutte y sus 18,7 yardas de media por recepción. Quien juegue de free-safety, debe tener un ojo (si no los dos) bien fijos en él. En la zona roja, el peligro es el tight-end Henry con sus 4 touchdowns. Por cierto, nuestra defensa en la red-zone es de los mejores aspectos defensivos: «solo» somos los 30º…
Por nuestra parte, correr contra ellos va a ser prácticamente misión imposible. Son los mejores en este apartado de toda la competición, permitiendo apenas 84,7 yardas por partido. Solo han encajado 4 touchdowns de carrera (los que menos de toda la liga), y apenas 3,9 yardas por intento. En este sentido, en su defensa 3-4-4 destaca el ILB Spillane, 5º mejor defensor de la carrera según ProFootballFocus. El pass-rush corre a cargo de sus linebackers exteriores, donde destaca Chaisson, con sus 6,5 sacks, para un total de 24 por todo el equipo.
Aunque sólo sea porque por tierra es imposible superarles, por aire podrían ser más vulnerables. Son 17ºs de la liga, con 215,9 yardas encajadas de media. A destacar sobre todo el cornerback colombiano Christian Gonzalez, a quien acompaña en el lado opuesto el ex de Buccaneers y Lions, Carlton Davis. Son dos cornerbacks solventes, con Marcus Jones como tercero. De los safeties Woodson y Hawkins, cuidado con este último por su capacidad interceptadora.
En los equipos especiales, su kicker novato Borragales solo ha fallado 2 de los 17 field-goals intentados. En la jornada 2 falló dos extra-points, pero desde entonces ha estado impoluto en este apartado. El punter Baringer está enclavado en la parte media de la tabla, pero tiene una buena pierna, y suele clavar las patadas dentro de la yarda 20. Cuidado con los retornos de punt de Marcus Jones, quien ya lleva un touchdown (aunque también un fumble). Los de kickoff son para Henderson.
Podemos decir que, una vez pasada la página de la época Brady-Belichick, los Patriots vuelven con nuevos bríos, de la mano de un entrenador principal como Vrabel, de reconocido pasado como jugador en la defensa patriota, y dos coordinadores experimentados, como McDaniels en el ataque, y Terrell Williams, experto en líneas defensivas amuralladas, en la defensa. Es un equipo con carácter, con las ideas claras, y la moral muy alta viéndose tan arriba en la tabla de forma podríamos decir que inesperada.

La clave
Voy a plagiarme a mí mismo y copiar lo que dije tras el partido de Patriots de la temporada pasada:
¡Y qué decir de la defensa! Sin contundencia no hay nada que hacer. Ante Patriots, Stevenson logró 118 de sus 120 yardas después del contacto. Y Gibson otras 20. Según el propio Anarumo, fallamos hasta 14 placajes, la mayor cantidad desde que está entrenando aquí. Ante estos datos, no hay formación defensiva, ni distribución de personal que valga. La técnica de placaje se entrena. La búsqueda del mejor ángulo para atacar al rival se entrena. Y si hay que pasar más tiempo en el gimnasio, se pasa. Da igual que juguemos con o sin Nose-Tackle, con dos o con tres linebackers o safeties, si no somos capaces de frenar la jugada cuando llegamos al portador del balón, se acabó.
Tristemente, podría cambiar un par de datos y valdría perfectamente para ahora mismo.
Cualquier clave que queramos describir, pasa por no hacer el ridículo en defensa. Para el partido del próximo domingo será fundamental cerrar el juego de carrera. Poner todos los esfuerzos en que no puedan correr, y obligar a Maye a pasar. Hay que sacarles de su plan de juego y forzarles a arriesgar. Los Patriots son la 20ª ofensiva por tierra, por lo que no sería un objetivo inalcanzable. Y no lo digo porque sean malos pasando, ni mucho menos, (son el 7º ataque aéreo), sino porque su línea ofensiva es vulnerable (Maye ha encajado 36 sacks y sufrido presión casi en el 40% de los dropbacks), y podemos incomodarle lo suficiente como para que cometa turnovers, que es la única manera que tiene nuestra defensa de mantenerse medianamente competitiva (aunque sin volvernos locos en el pass-rush, porque el QB patriota es el 5º mejor de la liga cuando le presionan).
En ataque, tanto si juega Flacco como si lo hace Burrow, no queda otra que pasar y pasar. Como si acaso no fuese ésta la base de nuestra ofensiva… El problema es que no estará Chase, fundamental tanto por su inmenso talento como por la atención que despierta en las secundarias contrarias. A Higgins le resultará más complicado encontrar huecos, por lo que necesitamos que Iosivas se traiga las manos al partido y no se las vuelva a dejar olvidadas en su casa. Igualmente, necesitamos que el ataque consuma el mayor tiempo posible. Los Patriots son el 7º máximo anotador de la liga, así que necesitamos que nuestra ofensiva les deje en el banquillo todo lo que podamos. Yo apostaría por pases cortos a Chase Brown, en formaciones de doble tight-end donde alguno (que no se llame Sample) pueda también salir a recibir.
Su defensa es la 31ª defendiendo la end-zone (¡hay algo en lo que son peor que nosotros!), así que tenemos que maximizar con touchdown cada vez que lleguemos cerca de los palos. También será clave que nuestra línea ofensiva esté perfecta. No podemos permitir que vuelvan a lesionar a nuestro QB, sea quien sea. Además, no estaría mal que los equipos especiales nos echaran una mano. Estamos en un punto donde cualquier tipo de ayuda es bienvenida.
Los Patriots empezaron la semana siendo favoritos por 8 puntos, pero conforme se acerca la fecha del partido, y las probabilidades de que juegue Burrow aumentan, este pronóstico se ha reducido ligeramente a 6,5. En mi opinión, creo que será un partido donde no se sacarán muchas diferencias en el marcador, pero que si New England tiene la última posesión para ganarlo, volveremos a perder. Así que, o bien marcamos una diferencia de más de una anotación (difícil), o nos aseguramos tener el último balón del partido, para que sea el ataque quien se juegue la victoria o la derrota. Sé que es complicado mantener el ánimo en las filas atigradas, pero ya que nos quedan pocas semanas de ver a los nuestros, hagámoslo con la esperanza de acabar el encuentro con buen sabor de boca, aunque sólo sea para asustar a los cuervos.
¡Who Dey, camaradas!


Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
