AnalisisBengals 2020

Bengals 13 – Chargers 16

¡Qué mala pata! Lo cerca que estuvimos y la manera cómo se nos escapó el partido. Ya lo anunciamos en la previa: perderá el equipo que cometa más errores. Y ése fue el nuestro. Continuando con la racha del año pasado, se nos vuelve a escapar un partido en los últimos instantes. Y cuando esto se produce, no por un fallo, sino por una concatenación de ellos, duele si cabe, todavía más. No vamos a tener muchos partidos donde podamos mirar a nuestro rival de tú a tú para disputarle la victoria, y el del domingo era una oportunidad que dejamos pasar. Contrariamente a mi costumbre, hoy voy a empezar con las cagadas por si queréis comentarlas aquí en el propio artículo o en redes sociales. No creo que sea necesario votar por la mayor, creo que todos sabemos cuál fue.

Randy Bullock por: “es muy gordo… pretender justificar una pifia tan descomunal con una lesión

A.J. Green por: “no era necesario ese contacto para asegurar la distancia social, una vez que con el movimiento hacia afuera ya se había procurado separación y el pase de Burrow iba al sitio”.

Joe Mixon por: “después de más de 2 años sin un fumble, en el primer partido ya rompe su estadística”.

Joe Burrow por: “aunque Chargers vista de blanco y amarillo, ya no estás en LSU para que les pases el balón”.

Sam Hubbard por: “dejar que en tercera y largo Taylor se le escurriese cual pastilla de jabón en centro penitenciario nos costó caro.

Como vemos, si solamente una de las jugadas descritas arriba hubiese sido bien ejecutada, el marcador hubiera resultado bien distinto. Podemos criticar a los entrenadores, pero aquí estamos hablando de torpezas individuales de jugadores concretos. Quizá injusto, porque no fueron ellos precisamente de los peores, pero estos desaciertos eclipsan lo que en otras circunstancias serían buenas actuaciones. Vamos con las notas:

Joe Burrow: aprobado raspado,  se espera más del primero de la clase

El paraguas de la bisoñez no le va a cubrir mucho tiempo. No se me olvida que es un rookie, echado a los leones sin protección, ni experiencia siquiera en partidos de entrenamiento. Tampoco olvido que fue la primera selección del draft. En ocasiones, no sabía si habíamos drafteado al Burrow de LSU o al de Ohio State.

Admiro su decisión en el QB-draw que nos dio el (único) touchdown del partido. Ya conocíamos su movilidad y valentía. También su coraje en el QB-sneak en un importantísimo 3ª y 1. Pero le fichamos por sus manos, no por sus pies (aunque la patética debilidad de la OL va a hacer que los tenga que usar más de lo recomendable). Su intercepción es un error clamoroso. Cuando estas en posición de anotar nunca puedes poner en riesgo la posesión. Sobre todo, cuando ya en la primera mitad se había escapado de otra en una situación similar por no aceptar un sack o echar el balón a la grada (esta vez, sin miedo de dañar a ningún espectador). Y esto es un error de concepto, en college también era QB.

No olvido tampoco que tuvimos hasta cuatro 3 y fuera. O que, salvo un par de drives, ninguno tuvo más de 7 jugadas. Ni que apenas convertimos 6 de 14 terceros downs. Voy a necesitar tiempo para perdonar los dos pases que se fueron largos en la end-zone a Ross y a Green cuando ya se habían desmarcado. Si eliminamos de las estadísticas el último drive, Burrow se hubiera quedado en menos de 125 yardas. No nos engañemos. Son números que hubiera firmado el mismísimo Andy Dalton… en un día malo.

Sin embargo, lo que tampoco podemos negarle es su determinación para, después de un error infantil, dar la vuelta a la situación y dejar el equipo en posición de ganar (sí, ganar, porque en la muy rigurosa falta que le pitaron a Green, él hizo bien el pase). Dejó patente su espíritu ganador en un ultimo drive que firmaría el mejor QB de la competición. Más importante todavía después de la paliza que sufrió consecuencia de una OL de papel. El domingo le mostró un ejemplo palpable de por qué los Bengals necesitamos tanto de todo su talento… porque nosotros somos nuestro peor enemigo.

Primer partido y primera anotación para Burrow. De carrera. Aún sigue en pie la apuesta de quién recibirá su primer pase de TD. ¿Green? ¿Boyd? ¿Uzomah? ¿Ross? ¿Mixon? (foto: Sam Greene para Cincinnati.com)

 

Receptores y corredores: bien, no creo que tuvieran responsabilidad en la derrota (salvo Mixon)

No recuerdo ningún drop clamoroso. Y bastante hicieron corriendo 76 yardas en condiciones criminales. Tampoco fue culpa suya que la incapacidad para mover las cadenas derivase en disponer de menos jugadas para su lucimiento. Como es normal, los buenos, el 18 y el 28, acapararon protagonismo. Por tierra, Bernard apenas tuvo una carrera, y en el último drive (que jugó en vez de Mixon por su mejor capacidad protectora). Perine quedó inédito, igual me hubiera gustado verle en algún 3ª y 2, por ejemplo, o limpiando defensores cuando Mixon debía hacer eslalon ya desde el handoff.

Precisamente Mixon es quien hace bajar la nota. Su fumble fue muy costoso (y gracias que la defensa minimizó daños) y apenas rompió placajes. Se espera algo más de un jugador con contrato de 8 cifras.

En cuanto a los receptores, destacar que el reparto de pases, aunque extenso, no incluyó a Higgins (esperable por su condición de novato) ni a Tate (de éste ya se entiende menos). Thomas apareció cuando nadie lo esperaba, y bastante bien, por cierto. Uzomah fue el 2º receptor del equipo, y salvo una escandalosa salida falsa, no estuvo mal. La recepción de Green en el “no-TD” fue absolutamente maravillosa, reservada únicamente para los más grandes. Seguimos necesitando un poco más de Ross, quizá aprovechando su velocidad en jugadas de carrera, y Boyd lució menos porque Green le desplazó del slot en varias ocasiones. Ahora bien, deben intentar desmarcarse antes, porque en muchas jugadas Burrow se tuvo que comer el balón al no encontrar a nadie libre.

El fumble de Mixon, su primero en 3 años, fue determinante al final (AP Photo/Bryan Woolston)

 

Línea ofensiva: suspenso sin revisión y visita al despacho del director.

Como ya imaginábamos, la línea ofensiva ofreció un espectáculo tan lamentable como nos temíamos. O incluso peor. Este año ya no tiene arreglo (no hay ningún Cordy Glenn que aparezca mediada la temporada como en 2019) y la culpa es de hacerle caso a Turner con sus “maravillosos chicos”. Lo de Hart clama al cielo. Es para que Burrow le ponga una denuncia en el juzgado de guardia. Menos twitts y más profesionalidad. Bosa le pasó por encima, literalmente. Sin actitud, con penalizaciones… un recital completito. Esperemos que la curva de aprendizaje de Adeniji (Johnson da la impresión de que tampoco es la solución) sea lo más rápida posible.

En el otro lado, tampoco le fue mucho mejor a Williams, pero éste al menos tiene la excusa de la inactividad. Bosa e Ingram son dos rushers muy peligrosos, pero tampoco con Garrett y Vernon el próximo jueves le va a ir mucho mejor. Concedimos 3 sacks, pero 6 golpes a Burrow. Y gracias a su movilidad no fueron más. No podemos seguir permitiendo este despropósito. Al contrario que a Hart, a una primera ronda se le presupone cierto nivel.

Por si fuera poco, Su’a-Filo tuvo que retirarse lesionado (lo de los fichajes en la agencia libre y las lesiones merecería un programa de Iker Jiménez). Su lesión de tobillo, como mínimo, le hará perderse el derby del jueves. Le sustituyó Price, tan irrelevante como él. A Burrow le llegaba la presión de 3 en 3, y apenas tenía tiempo para nada. Así no hay proyecto que pueda tener mínimas opciones de prosperar.

Por decir algo positivo, la estampida de Hopkins abriendo camino a Burrow en su touchdown. En su contra, algún snap desviado y estorbar a Mixon cuando había conseguido esquivar a los defensores. Si Turner ha empeñado su futuro en este grupo de jugadores, debería ser el primero en ser despedido.

Lo de Hart es directamente para rescindir su contrato (foto: twitter)

 

DEFENSA: Notable, que no llega al sobresaliente por algunos detalles

Lo escribo con mayúsculas porque gracias a ellos, tuvimos opciones hasta el final de llevarnos el partido. Creo que sí están las bases para una unidad potente de cara al futuro. Reader es todo un acierto. Sólo hay que ver cuánto se notó su ausencia. Hubbard juega de lo que le pongan y (casi) siempre haciéndolo bien (sigue pecando de sobreexcitación, debió asegurar ese placaje a Taylor, que tampoco es Lamar Jackson precisamente). Bynes ha hecho más en un partido que todos los fichajes vejestorios de la era Lewis. Pratt empieza a ser algo interesante. Davis-Gaither y Wilson aportaron velocidad, aunque sobre todo al segundo también se le vieron fisuras propias de novato. ¡Quién iba a decir que la línea de linebackers sería una de nuestras fortalezas viniendo de donde veníamos!

Puede que no agobiásemos demasiado a Taylor, pero la idea era más bien contenerle en el pocket. Al final sólo 7 yardas, poco para un QB corredor. Hizo más daño corriendo lateralmente que de frente. Sobre este tema de la carrera… al final encajamos 155 yardas. Hay que seguir mejorando.

Contra el pase, hay que destacar a William Jackson, quien eclipsó tanto a Allen como a Williams cuando le tocó marcarle. En cambio, Phillips fue quemado continuamente por Williams, y parece venirle grande la responsabilidad de titular. No sé qué le pasa con Sims, inactivo por un tema personal, pero necesitamos alguien más físico para el perímetro.

Otro que nunca decepciona es Bates. Le pitaron una falta personal por “susto”, porque parece contactar más con el hombro que con el casco, y le quitaron otra porque el atacante también había bajado el casco. Tuvo varios cortes providenciales, siempre buscando la intercepción, y cortó jugadas prometedoras de los angelinos.

En definitiva, hay que valorar mucho lo que hizo la defensa en general. Tuvo que solucionar errores del ataque, como los turnovers (minimizando el de Mixon pese a cometerlo muy cerca de la zona de marca y haciendo infructuoso el de Burrow), o ser incapaces de consumir 1:10 antes del descanso dejándoles otra oportunidad a Chargers. Aguantó muy bien en la red-zone. Les detuvieron dos veces en 4ª down. Le dieron a Burrow un drive para remontar forzando un 3 y fuera parándoles a una yarda para el primer down. Solo les faltó la guinda del turnover.

La defensa dio claramente un paso al frente (foto de Andy Lyons/Getty Images)

 

Entrenadores: suspenso. Lo siento, pero no llegan al aprobado

El gran trabajo de Anarumo no estuvo equilibrado. En equipos especiales se nos escaparon dos buenas ocasiones de dejarles clavados en su yarda uno. Permitimos un retorno de kickoff hasta medio campo que les facilitó mucho la anotación. Nuestros retornos no tuvieron la chispa de otras veces. No sé si estamos echando en falta a Fejedelem. Y lo de Bullock, ya es cosa aparte. Lo único que puede salvar a un kicker sin potencia es su fiabilidad en situaciones comprometidas. Si tampoco tenemos eso, no sé qué hacemos manteniéndole en la plantilla.

En ataque mantuvieron a Burrow demasiado “encorsetado”. Supongo que, como consecuencia de la nula protección, apenas vimos un par de pases que volasen más de 15 yardas en vertical. El mismo TD fue un “audible” suyo. Supongo que no querrán sobrecargar el playbook para el novato, pero necesitamos más variedad de jugadas. Deben aprender a gestionar mejor los tiempos muertos, porque en los partidos apretados, en el final son oro, como pudo verse en el último drive.

Muchos pensamos que, con 7 segundos en el reloj, desde la yarda 13, aún quedaba margen para otro pase. Claro que nadie podía imaginar que Bullock fallase un field-goal tan sencillo. El que menos Taylor, cuyas explicaciones sobre llevar el partido a la prórroga aprovechando que teníamos la ventaja anímica son totalmente razonable. En todo caso, personalmente, creo que debió ser más valiente. Lynn se jugó dos 4ºs down, él ninguno. Ya vimos con Lewis que ir a lo “seguro” no nos va a sacar de la mediocridad. Estamos en una situación sin nada que perder, nuestro objetivo no son las victorias. Tampoco me parece Burrow del tipo que se venga abajo si no hubiera salido bien. Además, teniendo partido el próximo jueves, tratar de evitar una prórroga, sobre todo con el bajo estado de preparación física actual, no hubiese sido tan criticado.

En cuanto al esperpento ofrecido por la línea ofensiva, también nos quedamos huérfanos de soluciones. Ni reemplazo de jugadores (tampoco hubiera servido de mucho, la verdad) ni aumento de la protección por el lado donde la vía de agua era más evidente. Igualmente, quizá viendo lo que estaba sufriendo Phillips con Williams, cambiarle por Alexander por fuera, u otra opción (¿Wilson, el safety?) se podría haber probado.

Visto lo demostrado por uno y los otros, creo que nuestro QB está por encima del nivel de los entrenadores. Tenemos un Ferrari a quien no le dejan (o no saben) cambiar de marcha.

Taylor tiene más sangre que Lewis, eso es indudable, pero no vendría mal que mostrase además algo más de talento (foto de Andy Lyons/Getty Images)

 

Árbitros: suspenso rotundo

Todos estamos en rodaje, y ellos también, por supuesto, así que la aparición de errores es algo normal. No voy a entrar en polémicas de apreciación sobre si fulano pisó fuera, o si mengano tenía posesión, etc. Sin embargo, creo que la aparatosidad de la entrada de Bates a Williams los llevó a precipitarse en el lanzamiento del pañuelo, porque en mi apreciación, aunque dura, da la impresión de que es reglamentaria (entra con el hombro por delante). Fue una decisión importante, porque les ponía en posición de anotar.

Mi crítica viene más por el doble rasero empleado. Por ejemplo, Burrow sufrió muchos golpes tardíos, que en ningún momento fueron señalizados. Sin embargo, sí aplicaron con rigurosidad el leve contacto de Green en la jugada que nos debería haber dado la victoria. No digo que no debiera haberse penalizado (si la jugada hubiese sido al revés, seguro que diría que estuvo bien pitado), pero todos sabemos que hay equipos a los que esas acciones nunca se pitan, pero al nuestro, el más fácil hacerlo. Sólo pido unidad de criterio. Durante el mismo partido hubo una acción simular entre Williams y Phillips (pic.twitter.com/Ti3wOdypSU). Si dejamos jugar en unas acciones, lo dejamos en todas; y si van a pitar cualquier contacto, que se penalicen todos.

No dar por válida esta pedazo de recepción es un auténtico crimen contra el football (foto de Kareem Elgazzar para Cincinnati.com)

 

Miscelánea de temas

  • Igual necesito tiempo para acostumbrarme, pero no me gustó mucho el nuevo uniforme de Chargers.
  • Por nuestra parte, deberíamos prohibir las camisetas interiores blancas. Por si no tuviéramos suficiente suplicio con la franja blanca lateral, solo faltaba que apareciesen por fuera mangas y faldones de ese color. ¿tanto cuesta una camiseta interior negra?
  • Queda muy raro en la retransmisión las entrevistas a fotografías de cartón. Esperemos que, aunque sea en una capacidad reducida, vuelvan pronto los espectadores a los estadios.
  • ¡Qué mala suerte con las lesiones de nuestros esplendorosos fichajes de agencia libre! Primero fue Waynes, y el domingo cayeron Su’a-Filo (baja para un par de semanas) y Reader (en principio, nada tan grave como para hacerle perder el encuentro del jueves).
  • Más patéticas que fallar un field-goal decisivo fueron las explicaciones de Bullock, alegando una lesión en una pierna y doloriéndose en la otra. No sé si había calentado suficiente antes del chut y de ahí los “supuestos” calambres. Su imagen fuera de forma es imperdonable en un atleta profesional (que recordemos no sólo debe patear, sino estar listo por si en un retorno de kickoff le toca placa al retornador). Si bien para el jueves pueda ser precipitado, para la jornada 3, con 10 días de separación, deberíamos probar otro kicker.
  • Me gustaron las declaraciones de Burrow, defendiendo a sus compañeros y asumiendo responsabilidades. Es lo que se espera de un líder.

Salvo pequeños detalles estéticos, Burrow apunta a ser todo lo que podíamos desear de nuestro QB de futuro (foto de David Kohl-USA TODAY Sports)

Comenzamos con derrota, pero como decía, éste nunca fue el objetivo. Mi impresión final, pese al cabreo por cómo perdimos, es de esperanza. La defensa mejoró mucho respecto al año pasado. El ataque, aunque me hubiera gustado verlo más dinámico, confirmó el pesimismo sobre la línea ofensiva y que las expectativas sobre Burrow estaban bien fundadas. Ahora toca mantener el nivel, y que no pase como en 2019, que también empezamos dando buena imagen, y apenas duró nada.

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