Bengals 2026Previas

Previa Steelers – Bengals 2026

¡Habemus defensionem! Por fin, tras varios años de penuria, podemos anunciar sin lugar a dudas, que tenemos una defensa. Una de las buenas, además. 1ª en sacks (8), 4ª en defensa de la carrera, 1ª en fumbles recuperados. Ya nos conformábamos con estar a la mitad de la tabla, pero resulta que encabezamos las clasificaciones más importantes. Hemos roto una racha de partidos consecutivos encajando al menos un TD que databa de 2022. Tras hacer un punt, pensamos: “ahora viene lo divertido”. Es una auténtica gozada ver lo que la “Sexy Dexy Band” está consiguiendo.

Y este renacer (o, ¿por qué no decirlo?, nacer, porque yo no recuerdo una defensa tan dominante) no puede llegar en mejor momento, porque, señoras y señores, estamos en Steelers Week. Un enfrentamiento que me pilla en plenas Fiestas de Cartagineses y Romanos, por lo que de antemano pido disculpas ante un artículo que probablemente no alcance la profundidad de otros. Espero me sepáis entender, aunque no deja de producirme cierta pesambre*.

(* = está bien escrito, quien quiera conocer su significado, que venga a mi tierra)

Así que, vosotros que podéis, aparcad todos lo planes que tengáis y dejaos libre el domingo a partir de las 7 de la tarde en España, las 11 de la mañana en México, y las 2 de la tarde en Argentina, porque viajamos al Acrisure Stadium de Pittsburgh para el primer duelo divisional de la temporada. Un derbi que nos pilla con 2-0 en lo más alto de la clasificación de la AFC Norte, pero donde una derrota nos dejaría por detrás de los Steelers (1-1).

El día del partido se presenta gris en la ciudad de los tres ríos (¡menuda novedad!), con el cielo parcialmente nublado pero baja probabilidad de lluvia, unos 20º de temperatura y un viento de 22 km/h que podría resultar molesto. Vestiremos con camiseta blanca, pero esta vez cambiamos la tendencia de los dos últimos años y el pantalón no será naranja, sino negro, eso sí, con franjas naranjas, y calcetas blancas.

Las series entre ambos conjuntos presentan un claro color amarillo y negro, con un balance a su favor de 72-41 que tardaríamos décadas en poder igualar. Pero vayamos poco a poco; de momento, hay que empezar el próximo domingo. En nuestras filas contamos con el WR Williams y el SF Dugger, que tienen pasado acerero, mientras que su entrenador de línea defensiva es nuestro recordado Domata Peko.

El árbitro designado para dirigir el siempre complicado enfrentamiento acerero-bengalí es el director atlético del instituto de Jenks, Oklahoma, Clay Martin. De 51 años y nacido en Pensacola, Florida, Martin está en la NFL desde 2015, y actúa como árbitro principal a partir de 2018. Desde esa fecha, nos ha dirigido en 6 ocasiones, con un balance de 4-2. Ya arbitró el año pasado la “uncle bowl” en Cincinnati, donde nos impusimos a los Steelers 33-31 en un impresionante partido de los yayos Flacco y Rodgers. Tras el recital de pañuelos de Adrian Hill de la pasada jornada (nada menos que 21 penalizaciones conjuntas), nos llega uno de la parte media-baja de pañueleros, con una media de unos 12 por encuentro. En este 2026 sólo ha pitado una salida falsa (lo cual es un alivio), pero el 40% de sus penalizaciones son holdings ofensivos, así que prohibido dormirse en la OL.

Los piques entre Ramsey y Chase son históricos. En el último partido disputado en Pittsburgh, un escupitajo del nuestro le costó un partido de sanción. A ver si esta vez tiene la sangre más templada, y le bate con su juego, sin caer en sus marrullerías (foto: AP)

En ataque

He leído que los Bengals ganaron “a pesar de hacer un partido malo”. Pues yo firmo que mi QB haga todos los días un partido “malo” de más de 200 yardas, 2 touchdowns, sin pérdidas de balón y con un RT de 3 dígitos. Cuando la defensa está a la altura de la nuestra en Houston, lo único que tiene que hacer el ataque el acompañar y no cagarla, que es justo lo que hizo, sumando una veintena de puntos hasta volvernos inalcanzables para el rival.

Y todo esto lo hizo Burrow todavía renqueante de los golpes sufridos en la espalda la jornada anterior. En un encuentro donde dos buenas defensas se impusieron a los ataques, el factor diferencia fue contar con un pasador de su calidad y carácter. Puede no ser el QB que haga más yardas de carrera, y que en muchas ocasiones se exponga más de la cuenta, pero nadie puede dudar de su osadía, manteniendo viva la jugada pese a la somanta de palos que le estaba cayendo. El drive que condujo al segundo TD de Chase es buena muestra de esto. Y de lo primero, de su calidad, ese precioso y preciso pase donde el balón voló más de 40 yardas hasta caer en un punto inalcanzable para todo aquel que no fuera el maravillosos Ja’Marr Chase, quien nos dejó una imagen icónica en el mejor touchdown de la NFL en lo que llevamos de competición.

Y es que nunca se puede dudar de Chase. Tras el segundo peor partido de su carrera en la jornada inaugural, cuajó un extraordinario encuentro, con 7 recepciones para 75 yardas y los citados 2 TDs. Pero casi al mismo nivel podríamos poner la actuación de Higgins (95 yardas), que si bien se quedó sin anotar, su aparición en los momentos calientes del partido fue decisiva para mover las cadenas. Está claro que son una pesadilla para cualquier secundaria, con su retroalimentación (si uno se lleva dobles marcajes, aparece el otro, y viceversa). Cuando la defensa contraria es buena, hay que buscar a los mejores, y ellos son nuestros playmakers (Iosivas y Young se quedaron con apenas una recepción cada uno).

Esta vez, quien se quedó inédito fue Gesicki. A pesar de participar en 21 snaps, no recibió ningún pase, siendo en cambio All, quien se estrenó en esta categoría con 2. Los TE de los Bengals no son buena apuesta en fantasy. Pero aquí estamos analizando el juego y Sample, pese a no aparecer en las estadísticas, hizo un gran trabajo ayudando en la protección a Orlando, que estaba sufriendo muchísimo. Fue una pena que no lo hiciera antes.

Es este apartado receptor, Chase Brown no estuvo muy afortunado, con apenas 2 yardas en 5 pases en su dirección. Tuvo que ser Perine quien destacara con una recepción de 16 yardas. Sin embargo, corriendo, Brown se fue a 4 yardas de media por carrera (80 en total), cumpliendo con su objetivo de acercar el primer down y controlar el reloj.

Toca hablar de la línea ofensiva y, esta vez, como grupo, dejó bastante que desear. Si bien Mims sigue impecable, rompiendo estadísticas y zapatillas, la unidad cuajó un partido francamente mejorable. 4 penalizaciones por salida falsa y otra por holding. Especialmente sangrantes el holding de Fairchild, que anuló una carrera de 26 yardas que nos metía en red–zone, la salida falsa de Risner que anuló un field–goal de 57 yardas de McPherson, y todas las de Orlando, incapaz de anticiparse a Anderson. A esto hay que sumar los 5 sacks encajados, que bien pudieron ser más de no mediar las habilidades como escapista de Burrow.

Hay que mejorar bastante aquí, sobre todo ante un equipo como Steelers que prácticamente solo tiene defensa. Es el tercer equipo que menos yardas aéreas permite (154 de promedio), y en buena medida es por la presión a que someten al QB rival, en especial los conocidos Watt y Highsmith por los edges, y Heyward por el medio. Como el domingo pasado, creemos que Sample debería alinearse próximo a Orlando para prestarle apoyo ante rushers más rápidos que él (casi todos en la liga, la verdad). También creo que la labor de Perine como complemento en protección será fundamental.

No obstante, la mejor medicina ante un pass-rush imparable es el pase rápido. Buscar a Chase en rutas cortas para que gane las yardas después de la recepción. En este sentido, creo que Meyers también puede venirnos bien. Por supuesto, también debemos intentar correr. La defensa contra la carrera de Pittsburgh es la 25ª de la liga, por lo que pueden ser vulnerables, y necesitaríamos consumir todo el reloj posible en ataque para desgastarles.

Ya sabemos que su defensa va a intentar hacer el partido muy físico, y buscar sacarnos de las casillas con golpes a destiempo y acciones al límite de lo legal. No debemos caer en su trampa. Hay que mantener la sangre fría y la concentración para no arruinar los ataques con penalizaciones constantes.

En otro orden de cosas, esta semana se ha lesionado Iosivas. Tras pasar por el quirófano para reparar los ligamentos del dedo pulgar, ha sido puesto en la lista de lesionados, aunque no se espera que se pierda muchas semanas. En mi opinión, no creo que cubran su plaza con otro WR (me extrañaría que repescaran a Tinsley del equipo de prácticas de Texans), sino que subirían a algún veterano (Hudson o Giles-Harris), y activarían para el partido al WR Williams, liberando a Meyers de los retornos, que serían para el ex-steeler.

Sin duda, la imagen del partido, y probablemente de lo que llevamos de temporada, sea esta circense recepción de Chase para TD, emulando al mítico Ochocinco. En los partidos grandes, es donde deben aparecer las estrellas (Foto: Tim Warner/Getty Images)

En defensa

No nos cansamos de repetir lo maravillosa que es la vida con Sexy Dexy vistiendo las rayas atigradas. Su partido en Houston fue un auténtico espectáculo. Absolutamente imparable, su energía contagiosa llevó al equipo a hacer 4 sacks y 8 placajes para pérdida, especialmente destacado el que realizó en cuarto down, forzando a Texans un turnover on downs.

Limitamos a 6 puntos a un equipo que venía de anotar 31 ante Bills. Sus runningbacks tan solo corrieron 18 yardas (sí, solo 18 yardas, el resto fueron ganancias de Stroud y el WR Noel) en 14 intentos. Montgomery, que venía de anotar 3 TDs, quedó completamente anulado. Una auténtica barbaridad desde cualquier ángulo de vista. Gran parte del mérito hay que atribuírselo a una línea defensiva donde todos rayaron a un nivel excepcional, pero no quiero olvidar los 12 placajes de Knight. No sé si será un punto de inflexión, pero es alentador ver a nuestro joven LB realizar jugadas importantes.

En cuanto al juego de pase, viendo Stroud que era imposible correr, se vio obligado a pasar 55 veces. Éste era el objetivo de Golden: que se lo tuvieran que jugar por aire sin su principal receptor (Collins estaba lesionado). Al principio, logró conectarse con los TEs Schultz y Moreau (para sorpresa de nadie, somos incapaces de cubrir a los TE) y el RB Marks saliendo del backfield. Pero finalmente conseguimos dejarles en un triste 5 de 17 de efectividad en tercer down, y un aún más triste 0 de 4 en cuarto down.

Stroud estuvo todo el tiempo con el aliento encima de nuestros linieros. Y eso que B.J. Hill no participó por estar lesionado, y Robinson volvió a quedarse inactivo. La rotación se demostró muy efectiva (en este sentido, hay que destacar lo bien que se ha tomado Slaton ser relegado a suplente). Pero también el rendimiento de la secundaria tuvo su importancia. Turner mejoró su actuación de la jornada anterior (aunque le sobró un face-mask que no venía a cuento) y Hill, con sus altibajos, fue el segundo máximo placador del equipo, y evitó 4 pases. Los safeties, aunque mejorables en cobertura (no se puede dejar a Davis contra un TE) cerraron huecos atrás y no permitieron pases profundos.

Está claro que Lawrence se ha convertido en el líder que necesitaba esa defensa (líder también a nivel vocal, algo que no era Hendrickson), y que la presencia de veteranos curtidos como Allen o Cook está generando una mayor confianza a nivel defensivo. Es importante seguir en este nivel, porque los Steelers no van a bajar el listón. Tenemos que compensar su energía con nuestro carácter. La visita a Pittsburgh será una importante prueba de fuego en todos los sentidos.

A ellos les está costando correr (29º de la liga) y la lesión de Dowdle, su RB más “tanque”, no les llega en buen momento. Por tanto, la prioridad debería volver a ser cerrar cualquier posibilidad de avanzar por tierra, y que se la tenga que jugar Rodgers. Su OL todavía no está ajustada, y seguro que seremos capaces de hacerle llegar presión. No importa si no conseguimos turnovers, con provocar incompletos y forzarles a devolver el balón debería ser suficiente.

Donde debemos estar más atentos es en el marcaje de sus TE. Ellos juegan con formación 12, y bien Freiermuth o Washington saldrán a recibir. Son muy tochos y, aunque no avancen tras la recepción, pueden mover las cadenas. Habría que ponerles un vigilante más potente que Davis. Si no Dugger, otro ex-steeler, que lo haga Ivey. Lo mismo para cubrir a Metcalf. Lo utilizan mucho recibiendo en la flat o cerca del box para que gane yardas con su potencia. Hay que poner a nuestro CB más fuerte contra él.

Tenemos tocado a Allen, y B.J. Hill no termina de recuperarse. Teniendo tanto por delante, yo no arriesgaría su salud y le daría la alternativa a Robinson (quien, como bengal desde shiquitito, seguro que le tiene ganas a los acereros).

La imponente presencia de Dexter Lawrence no sólo produce por sí mismo, tanto a nivel deportivo como mental, sin dejar de intimidar todo el rato a los rivales, sino que está haciendo mejores a todos sus compañeros. Los números de Mafe son increíbles, Howell no parece un novato, Allen no parece un viejo, Cedric Johnson es una estrella, y hasta Stewart hizo un sack (foto: Sam Greene/The Enquirer)

Equipos Especiales

Simplemente hacer una pequeña reseña a lo infalible que está McPherson, ya sea en field-goals que valgan como los que le anulan. Lleva un 100% de acierto (6 de 6), con 4 de ellos por encima de las 50 yardas (51, 55, 57 y 58). Su némesis, Fairbairn, uno de los kickers más renombrados, erró desde 58.

Por su parte, Rehkow consiguió clavar a los Texans 4 veces dentro de su yarda 20. A veces, los partidos se ganan desde la batalla territorial. El del próximo domingo puede ser un nuevo buen ejemplo.

Cuanto menos se hable del long-snapper, mejor, pero aquí hay que alabar el trabajo impecable de Wagner, algo que no se puede decir de su homónimo tejano, cuyo error en el primer field-goal les privó de 3 puntos.

Si sumamos estos 3 puntos a los 3 que no logró Fairbairn, esos 6 puntos fueron la diferencia entre llegar más o menos tranquilos al final del partido, o a punto del infarto.

Los equipos especiales son importantes, y lo volverán a ser en Pittsburgh, un campo donde siempre es difícil patear por el viento, así que nuestro ataque tendrá que avanzar más para no tener que intentar patadas lejanas. Por otro lado, si se confirma que el retornador será Williams, es un campo que conoce bien, y seguro que querrá “dejarles un recuerdo” a quienes le dejaron marchar.

El rival

A McCarthy le está costando encontrar el punto a estos Steelers post-Tomlin. Sufrieron para derrotar en la jornada inaugural a unos Falcons que parecen de capa caída, y ante Patriots la semana pasada no tuvieron ninguna oportunidad. Tampoco debe ser fácil con Rodgers, a quien da la impresión de habérsele agotado la poca gasolina que le pudiera quedar. Y si la alternativa es Rudolph, pues claro, así es más difícil.

Pero la visita a la “Steeler-Nation” nunca es sencilla, así que bajemos expectativas. Pretender tener un encuentro plácido es utópico. Sabemos que es un equipo que se agarra como ninguno a los partidos y que, allí donde no llegue su ataque, lo hará la defensa. Por otro lado, nosotros somos especialistas en hacer resurgir a su ofensiva, aunque también es verdad, eran otros tiempos y era otra defensa.

Los problemas sufridos con su línea ofensiva el año pasado no da la impresión de que se hayan resuelto. La carrera no funciona y Rodgers se está viendo sometido a mucha presión. Sin duda, este es el camino a seguir: presión con los 4 del frente defensivo más algún blitz de Knight. Jugar con las líneas juntas para reducir espacios entre ellos y los linebackers para que no puedan transitar a su antojo los tight–ends, que son quienes más miedo me dan.

Decía antes que su ataque terrestre es el 29º de la competición. Pues bien, el aéreo ocupa la misma posición. Más allá de los TE, el peligro es Metcalf, quien ya no es el que fue, pero siempre te la puede liar, aunque sea encarándose con los defensores y sacando penalizaciones. En el otro lado está Wilson como receptor de posesión, y Pittman como amenaza profunda. No es lo más peligroso que nos podemos encontrar, por lo que veo probable que juguemos en formación base 4-3 bastantes snaps.

Su defensa mantiene los pilares de años anteriores. Heyward (DT), Watt (OLB) y Ramsey (CB) están por encima de los 30 años. Conservan su calidad, pero es normal que los partidos se les hagan largos. Debemos prolongar los drives y no desfallecer porque quizá al final tengamos nuestra oportunidad. Mantienen su clásica formación 3-4, en la que en jugadas de pase añaden a Herbig como extra–pass-rusher.

En la secundaria, siguen con los problemas con el CB Porter, todavía inédito, quien reclama ser traspasado. Su ausencia reduce sobre todo el potencial para cubrir a todos nuestros receptores. Doblar marcaje sobre Chase o Higgins puede liberar al otro, o incluso a Gesicki quien, sin Iosivas, seguro que tendrá más participación. Donde tendrá que llevar mucho cuidado Burrow es con las intercepciones. Históricamente están muy vivos en este apartado, y ya llevan 3 en dos partidos, una de su safety Brisker.

En los equipos especiales, Su kicker Boswell lleva 3 de 5, con dos fallos por encima de las 50 yardas. Su retornador es el novato Wetjen, escogido en 4ª ronda por su exitosa trayectoria como retornado en college. El punter es el australiano de 34 años Johnston, quien ya estuvo en Pittsburgh en 2024, pero fue cortado al año siguiente tras pasarse esa temporada en IR.

No voy a añadir nada más, porque vosotros ya lo sabéis todo. Si nos dijeran que sólo podíamos ganar dos partidos al año, todos diríamos que fuesen contra los Steelers. A la rivalidad con la franquicia de Pensilvania se une la necesidad de ganar partidos divisionales de cara a un hipotético empate al final de la competición. El del domingo no es un partido más. Y lo sabes.

Presionar a Rodgers es posible, y será fundamental para colapsar el juego ofensivo acerero. Ellos no van a dar cuartel con Burrow, así que debemos responder en la misma medida (foto: Mass Live)

La clave

El del domingo será un partido de músculo, pero también de cabeza. Hay que estar a la altura en lo físico, pero muy concentrados en nuestro juego, tanto ofensivo como defensivo. No cometer errores en ataque, ni dejar espacios en defensa. Hay que mover el balón más y mejor de lo que lo hicimos en Houston, porque esta vez el field-goal range será más corto. Y sobre todo, sin prisas. Cuanto más tiempo esté su defensa en el campo, mejor.

Sin duda, los Steelers son un equipo poco vistoso, pero muy rocoso. Sólo han permitido una posesión dentro de su red-zone, y limitaron daños con un FG. Es decir, no será fácil llegar, pero lo que es imprescindible es salir con 6 puntos. Su front-seven es poderoso, por lo que hay que evitarlo y conseguir que la batalla se libre en la secundaria, donde nuestros playmakers tienen ventaja. Chase Brown no produjo como receptor, y esto debemos solucionarlo.

En defensa, hay que cerrar la carrera y forzar a que se la jueguen pasando. Muy importante vigilar la zona central, pero sin descuidar los extremos ante sus jugadas de screen. Las rotaciones deben seguir funcionando para estar frescos y activos en los momentos decisivos. Va a ser un partido que se tendrá que pelear hasta el final.

Fundamental también recortar las penalizaciones. Orlando ya está avisado y seguro que llevará cuidado (espero que le pongan ayuda), pero regalar yardas porque los WR o la DL no se ponga detrás del balón es imperdonable. Llevar el partido bien planificado también será importante para que la presión ambiental no nos fuerce a pedir tiempos muertos antes de que toque.

Las casas de apuestas nos colocan como favoritos para ganar el partido por 3,5 puntos. Me parece correcto, visto lo visto. Creo que vamos a volver a tener un encuentro de marcador bajo, y mi pronóstico sería de 13-17 a nuestro favor. En todo caso, amigo, vamos bien. Ponernos 3-0 sería inédito en la historia de Zac Taylor, pero si se pierde, al menos que solo sea un partido y no nos volvamos con bajas importantes. Tenemos defensa, tenemos equipos especiales, y por supuesto, tenemos ataque. Lo único que nos puede frenar este año son las lesiones.

Este partido es uno de los más esperados del año. El que puede realmente convencernos de que este año estamos destinados a cosas grandes, y de paso, dejar tocado a un rival que nos puede plantar cara en el futuro. Estamos lanzados y hay que aprovecharlo. Así que, camaradas, gritad todos conmigo:

¡Muerte a los romanos!

Esto…, quiero decir

Who Dey, hermanos!!!!

A todos nos entusiasma la habilidad como escapista de Burrow y cómo prolonga las jugadas hasta hacer un pase que, de hacerlo Mahomes, abriría todos los noticiarios. Sin embargo, sabemos que esto no se puede repetir muchas veces, porque llegará un día en que reciba un mal golpe, y en Pittsburgh tiene muchas posibilidades de suceder. Sólo es la jornada 3, vamos a guardar la capa de superhéroe hasta que sea realmente necesario (foto: 2KOLF)

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