Llegó la primera derrota en el día más inoportuno. Ante unos Steelers que estaban marcando records de inoperancia ofensiva, plantamos el típico huevo bengalí. La defensa esta vez no encontró la manera de incomodar a un quarterback de 42 años, y nos corrieron todo lo que no lo hicieron la jornada anterior. El ataque tuvo que volver al modo 2025 en el que había que anotar en cada drive para mantenernos el partido (y aun así era insuficiente). Pero sin duda, la mayor parte de responsabilidad en la derrota la tuvieron los equipos especiales, con dos errores groseros, que al final nos costaron 10 puntos, suponiendo la diferencia entre ganar y perder.
La derrota en Pittsburgh supuso una gran decepción. Por juego, por dinámica, por talento… Tendríamos que haber ganado (y fácil, quizá), y sin embargo, nos dieron un buen repaso, que debe hacer replantearse muchas cosas. Entre otras, ser conscientes de que no se gana un partido con los highlights del anterior. Hay que trabajarse cada encuentro como si fuera una final, porque realmente lo es. Mi impresión es que nos vimos superados en todas las fases del encuentro, y que la actitud, tanto deportiva como mental, no fue la adecuada. Este no es el camino, como bien han apuntado nuestros líderes Burrow y Lawrence.
También es cierto que deberíamos quitar dramatismo a caer en Pittsburgh, algo que, sabemos bien, es más probable que ocurra de que no. Es una pena, pero es una derrota que deberíamos poder superar con todo lo que queda por delante de competición. He dicho muchas veces que este deporte no consiste en acabar invictos, sino en ganar el último partido de febrero. Este tropiezo no debe hacernos dudar del potencial de nuestro equipo. Que vayamos últimos en la división es tan irrelevante como si fuésemos primeros. Tan solo es señal de que la AFC Norte (la única donde todos sus equipos tienen balance positivo) vuelve a ser tan dura como siempre. Lo que realmente importa es llegar sanos y enchufados al final. Sólo por poner en contexto:
Ganador Super Bowl 2025: Seattle Seahawks (2-1 en la semana 3)
Ganador Super Bowl 2024: Philadelphia Eagles (2-1 en la semana 3)
Ganador Super Bowl 2023: Kansas City Chiefs (2-1 en la semana 3)
Ganador Super Bowl 2022: Kansas City Chiefs (2-1 en la semana 3)
Así que no nos queda otra que seguir mirando hacia adelante, hacia el objetivo que no es otro que continuar sumando victorias, y el domingo tenemos una buena oportunidad. Ante unos Jaguars que vienen en gran forma tenemos la ocasión de descargar nuestra frustración y rabia en un duelo felino en nuestra jungla a las 7 de la tarde en España, 11 de la mañana en México y 3 de la tarde en Argentina. En una tarde que se presenta encapotada y lluviosa (75% de probabilidad de precipitación), con viento flojo, pero ligeramente racheado. La temperatura rondará los 23º.
La serie entre ambas franquicias está empatada a 13 victorias para cada una, así que el domingo habrá desempate. Nosotros llegamos en racha, con 4 triunfos consecutivos, y 8 de los últimos 10 enfrentamientos han caído de nuestro lado. En nuestras filas, el OT Foster fue elegido en 4ª ronda por Jaguars en 2024, y el LB Giles-Harris estuvo 2 años allí. Por su parte, su entrenador de LBs, Lukabu, hizo este trabajo aquí en 2019. Para la fiesta vestiremos una de nuestras mejores galas: la combinación de camiseta negra, con pantalón negro a franjas naranjas, y calcetas naranjas (balance de 5-2 con este uniforme). Y es que es necesario acudir bien elegantes a la cita, porque el “ruler of the jungle” del partido será nada más y nada menos que el ex-TE C.J. Uzomah, uno de los mayores animadores de la temporada 2021 que nos condujo a la Super Bowl, con su famoso lema: “why not us?”
El partido será dirigido por Alex Moore, en su segunda temporada como árbitro principal. El año pasado, en su debut, nos pitó en la derrota en Denver. Fuera de la NFL es “compliance manager”, una especie de gestor de programas. Ha empezado fuerte en su andadura, porque en 2025 fue el colegiado más pañuelero, y este año va 3º en la categoría. Su penalización favorita es el holding ofensivo, pero muy pendiente de todo lo que ocurre en la trinchera. Siempre hemos sido un equipo muy disciplinado, pero este año estamos siendo los 6º más castigados, y es una estadística que debemos corregir, porque con este árbitro, la lluvia puede no ser solo de agua, sino también de pañuelos amarillos.

En ataque
Otra vez, al ataque se le exigió ser perfecto para tener opciones en el partido. Y esta vez, tampoco lo fue. Salvo un par de punts y el fumble perdido al final, el resto de drives acabó en anotación, pero fue insuficiente. Burrow acabó con 282 yardas, 3 touchdowns sin intercepciones y sólo encajó un sack. Pero no bastó. Es legítimo abrir el debate sobre su incapacidad para dirigir drives ganadores basándonos en la terrible estadística de que sólo ha culminado con éxito 9 en toda su carrera, la mayoría de ellos en sus comienzos. Pero si analizamos bien esas situaciones, en 18 de 27 oportunidades logró empatar o darle la vuelta al marcador con menos de 4 minutos por disputarse.
Sin embargo, igual que es injusto dar todo el mérito al QB, también lo es hacerle cargar con toda la responsabilidad. El balance de Taylor cuando entramos perdiendo en el último cuarto es de 6-51. Algo tiene que haber de exigencia colectiva cuando se trata de un problema recurrente. Por ejemplo, en el partido del domingo, en el último fatídico drive:
- Gastamos un tiempo muerto por no hacer una sustitución a tiempo.
- Ordenamos una jugada donde Chase Brown pierde 4 yardas.
- A Risner se lo come Harmon con patatas y fuerza el strip–sack.
Es cierto que Burrow debió haber protegido mejor el balón, pero algo más de ayuda, tanto dentro como fuera del campo, no le hubiera venido mal. Resulta evidente que el QB es quien tiene todos los focos en estas situaciones, y es razonable pensar que Burrow no tiene la magia que en estas mismas circunstancias tenían otros míticos quarterbacks. Sin embargo, estamos en un deporte de equipo, no individual. Si todas las unidades hubieran hecho bien su trabajo a lo largo de los 60 minutos, no estaríamos hablando de un error de Burrow… porque igual quien estaría en el césped sería Flacco por estar ya resuelto el partido.
Pero, aunque todas las discusiones son válidas y aportan puntos de vista interesantes, el resultado ya no se va a mover, así que veamos qué se puede hacer para evitar que se repita. Por ejemplo, controlar las penalizaciones. Esta vez se redujo a la mitad la docena de faltas recibidas en Houston, pero, aun así, complicar los drives por penalizaciones evitables es un serio problema que debemos atajar.3 salidas falsas y una mala alineación son fallos de concentración que no podemos consentir.
A Burrow solo se le contabilizó el sack del último drive, pero estuvo más presionado que otras ocasiones, debiendo desembarazarse del balón en más de una oportunidad, bien para no perder yardas, o hacia receptores tan marcados que la jugada era imposible. Mims está teniendo unos números absolutamente espectaculares (lidera la lista de OTs con más snaps de bloqueo de pase sin permitir presión con 111, estando el segundo clasificado con apenas 16), pero sus compañeros deben espabilar.
Tal como estaba el partido, a remolque desde el inicio, no hubo mucho margen para correr. Normal que en estas condiciones fuesen menos creíbles los ya de por sí poco creíbles play–action con Burrow bajo center. No sé cuánto tiempo más durará el experimento, pero no deberíamos abandonarlo. Es importante dominar más facetas del juego aparte del shot-gun. Y seguro que ayuda a Chase Brown, cuyo esfuerzo (sólo 13 carreras, pero 4,7 yardas de promedio) es incuestionable.
Al igual que Lawrence no puede sostener por sí solo la defensa, tampoco podemos pretender que Chase y Higgins lo hagan con el ataque, por muy estelares que estén. Ambos salieron de Pittsburgh con más 90 yardas y un TD cada uno, pero lamentablemente, el resto de la unidad de receptores no acompaña, pese al meritorio TD de Gesicki (que casi se trastabilla y lo pierde), quien se llevó otro buen golpe. Sin Iosivas era la oportunidad de Young para lucirse, pero se lesiono muy pronto en el tobillo (en una acción que debió señalizarse como falta por hip drop tackle) y ya ha sido declarado OUT para el próximo encuentro.
El puesto de WR3 tiene dueño, y es Meyers, a quien el domingo pasado le relevaron de tareas de retornador (lo cual no sé si fue del todo buena idea). Tuvo una gran recepción para 23 yardas, pero sólo consiguió 6 en total las otras 4 veces que le lanzaron el balón, con un par de drops. Hudson fue ascendido nuevamente del equipo de prácticas (creo que si lo suben otra vez ya se tiene que quedar en el roster), con dos buenas recepciones para 6 y 7 yardas. A quien me niego a incluir en el apartado de receptores es a Sample, quien no tiene el más mínimo instinto, ni mucho menos velocidad, para ganar una miserable yarda.
Para el día de Jaguars, hemos reclamado de vuelta a Tinsley desde el equipo de prácticas de Texans, y despedido a Wililams, por lo que Meyers volverá a ser el retornador, quedando Tinsley para las 3 ó 4 recepciones que suelen darle a Iosivas/Young. La defensa contra la carrera de Jacksonville es la 8ª mejor de la liga, mientras que contra el pase es la 24ª, por lo que sospecho que nuevamente será un día para el lucimiento de nuestras estrellas Chase y Higgins, si la lluvia no juega malas pasadas.
Su defensa no es extremadamente física, pero es muy rápida, lo que puede poner en apuros a Orlando. Quizá será necesario prever dejar a Sample y Perine en protección. Por otra parte, si volvemos a desconfiar de nuestra defensa, también será imprescindible tratar de prolongar los drives todo lo posible, por lo que será importante afianzar un juego de carrera consistente. Ante Steelers, Taylor recibió una lección de preparación del partido que le dejó en evidencia. Culpar a los jugadores puede funcionar como excusa, pero no debería ocultar su nefasta gestión del encuentro. Él también tiene mucho que demostrar este domingo.

En defensa
Bienvenidos de vuelta a 2025. De nuevo volvimos a sufrir una defensa que obligaba al ataque a anotar en cada drive, y que no generaba punts al contrario. Aunque, en este caso, casi mejor, porque un par de veces que lo lograron, en una hicimos una falta absurda que les permitió continuar el drive a los Steelers, y en la otra, el retornador (ya ex) Williams perdió el balón, generando en total 10 puntos para el rival.
Teniendo en cuenta estos factores, casi se podría decir que la defensa no estuvo “tan mal”, pero sería esconder la realidad. No encontramos respuesta a las modificaciones de la OL de Pittsburgh, y Rodgers sólo encajó 2 sacks, gozando de mucho tiempo para encontrar receptores. La incapacidad para cubrir a los TEs se magnificó con la torpeza para finalizar placajes. No conseguimos frenar sus carreras, en especial, cuando salían por el exterior. Y la secundaria fue un auténtico circo, incluso chocándose entre ellos.

Hasta 7 acciones de Pittsburgh culminaron con una ganancia superior a 20 yardas. Errores de coordinación en los marcajes, fallos en los placajes y, sobre todo, la sensación de ser superados físicamente. Especialmente sangrante la secuencia de su último drive. Cuando más teníamos que apretar los dientes, permitimos una carrera de Warren de 87 yardas, una recepción de Metcalf de 14, otra de Washington de 47 pegado a la banda sin que nadie fuera capaz de echarle fuera, y otra carrera de 26 yardas de Warren que hubiera sido TD de no ser por haberse tropezado en el auténtico patatal que era el Acrisure Stadium. Podríamos decir que nuestro mejor defensa fue Metcalf, cuyas penalizaciones anularon muchas de sus buenas jugadas, incluida la de 87 yardas anteriormente citada.
Para colmo, también sufrimos lesiones que tuvieron su impacto en el juego, ya que se focalizaron en la secundaria. El CB Jalen Davis ya ha sido puesto en IR, mientras que los safeties Cook, Battle y Dugger, arrastran molestias desde ese día, teniendo el último el peor pronóstico de los tres. Precisamente en un día donde los defensive-backs van a ser puestos a prueba, debemos encontrar remedios de emergencia.
Para el puesto de CB-slot, Hill cambiará de demarcación, dejando el exterior para Ivey, con Tacario Davis en formaciones de 6DBs. Esta vez, sí activarán a Newton. En los safeties, Dugger tiene complicado llegar al domingo, mientras que Battle y Cook no lo harán al 100%. Si alguno no está disponible, le tocara jugar a Jules en defensa, lo cual no nos tranquiliza. A esto hay que sumar el pobre nivel demostrado por Battle. Su intercepción de la pasada jornada no puede ocultar su alarmante porcentaje del 15% de placajes fallados (10º peor de la liga), y eso que esta estadística no contempla los pésimos ángulos que toma en las jugadas. Ante unos Jaguars donde Lawrence lidera la NFL en pases que vuelan por encima de las 10 yardas, que los safeties estén muy atentos en cobertura será fundamental. Quizá habría que evolucionar nuestra defensa a una Cover-2 donde tuviesen menos campo para cubrir y puedan llegar antes a las ayudas.
Pero para esto necesitaríamos que los LBs dominen el centro del campo. Y los nuestros están muy lejos de conseguirlo. Ni en cobertura (nadie lo esperaba) ni contra la carrera. Ante la dificultad para correr por el medio, los Steelers utilizaron mucha carrera exterior. Ahí, ni nuestros edges, ni por supuesto los LBs, supieron frenar la sangría. Quizá deberíamos haber vuelto a la formación base 4-3 para tapar esos huecos. Pero si no somos capaces de tumbar al corredor cuando pasa por nuestro lado, de poco vale la formación utilizada. Aprender a placar sigue siendo una asignatura pendiente que nos condenó en el pasado y puede volver a hacerlo este año. Por cierto, Tuten es 4º RB de la liga en romper placajes, con 21, así que cuidado.
Termino con la línea defensiva que, pese al enorme esfuerzo de Dexter Lawrence con 2 sacks, no estuvo, ni de lejos, tan dominante como ante Tampa o Houston. Allen seguramente no llegó al 100%, y seguimos sin contar con B.J. Hill (que apunta a perderse la 3ª semana consecutiva, no sé por qué no ha sido puesto en IR-return). Un día más, volvimos a dejar inactivo a Robinson, y nos empezamos a preguntar si su actitud no sería valiosa para revitalizar una línea en la que Jenkins y Murphy volvieron a ser invisibles, y Stewart no llegó a disputar ni un solo snap (¡vaya fiasco de 1ª ronda!, menos mal que Howell parece haber salido bueno).
Los Steelers estuvieron muy vivos en su ofensiva. Jugaron en no-huddle para evitar nuestras rotaciones, Rodgers soltaba el balón muy rápido, y descartaron correr por el medio, mientras, entre dobles bloqueos y holdings descarados, contenían a Lawrence. Seguro que Coen ha visto el video y preparará algo parecido contra nosotros. No nos pueden pillar sin plan “B” otra vez.
Para mantenernos frescos en defensa, el ataque debe ayudar prolongando los drives, pero también la defensa debe apretar más los dientes para sacar del campo al rival cuando esté en tercer down (Steelers tuvo un 58% de conversión de 3er down). Hay que estar mucho más activos y eficaces en la presión, con marcajes pegajosos en secundaria para no permitir pases rápidos. También debemos cerrar mejor la zona exterior, tanto para que no puedan correr por ahí, como para mantener a Lawrence en el pocket y, si nos quiere ganar, que sea pasando.
La desilusión siempre es mayor cuantas más altas fueran las expectativas. Tras dos buenos partidos ante Buccaneers y Texans, debemos recuperar la intensidad defensiva perdida, y sobre todo, la actitud. No somos tan buenos como creíamos, así que no debemos actuar con el exceso de confianza mostrado en Pittsburgh.

Equipos especiales
Debemos volver a hablar de ellos, pero no por lo positivo. Si bien McPherson sigue infalible, y volvió a clavar otro desde 50 yardas en el siempre complicado estadio de los tres ríos, y Rehkow mantiene su eficacia, esta vez el equipo de bloqueo y el retornador cometieron graves errores. Este deporte tiene 3 fases, y fracasar en una conlleva tener que hacerlo muy bien en las otras dos para recuperarse.
No se puede ir a lo loco contra un pateador, porque a la mínima, y más fuera de casa, los árbitros van a pitar falta. No sé en qué estaba pensando Johnson. Igualmente, Williams, despedido pero recuperado para el equipo de prácticas, debe tener claro que la primera obligación de un retornador es no perder el balón, y la segunda, no perder el balón. Si le sumamos un retorno donde buscó doblar el pico-esquina cuando todavía no le había llegado la presión, derivando en pérdida de yardas, su relevo está más que justificado. De hecho, el repescado Tinsley está practicando también como retornador.
El rival
Los Jacksonville Jaguars encabezan la división AFC Sur con un balance de 2-1. Exactamente el mismo que tenemos nosotros siendo colistas de la nuestra. Así es la NFL. En su división, los Titans ni están ni se les espera, los Texans han caído en un inesperado bache, y sólo los irregulares Colts parecen poder hacerles frente. Raro será que no alcancen playoffs, bien por la vía del campeonato divisional o por el wildcard. Por tanto, este encuentro puede tener influencia en hipotéticos futuros desempates.
Llegan a Cincinnati tras pegarles un buen meneo a los finalistas de la pasada Super Bowl (35-6). Bien es cierto que los errores de Maye condenaron a los Patriots, pero también hay que valorar el acierto de los de Florida en todas las fases del encuentro: carrera, pase, defensa y equipos especiales.
A Trevor Lawrence siempre se le ha acusado de “pecho frío”, de venirse abajo en los momentos cruciales del partido. Sin embargo, esto no quita que, para mí, es un muy buen quarterback, con una precisión clínica en sus pases, y una enorme capacidad para mover las cadenas con sus piernas. Por su envergadura, no basta con llegar a él, hay que hacer un segundo esfuerzo para neutralizar la jugada, ya que se puede escapar, o incluso lanzar estando atrapado.
Su RB principal está siendo Tuten, titular en su 2º año tras ser drafteado en 4ª ronda de 2025. Con 204 yardas y 2 TDs, está 11º en la clasificación general de la NFL. Ellos rotan más el backfield, con Chris Rodríguez y Abdullah, y el promedio de yardas por carrera que sacan es muy interesante. También, recordemos, la capacidad de Lawrence como corredor.
Esto habla muy bien de una línea ofensiva que apisona al rival. No es invulnerable (ninguna lo es), pero habrá que complementar la presión a Lawrence con personal de fuera de la línea defensiva para obligarle a dejar en protección a alguien más que a los TEs, cuya participación en la ofensiva en Jacksonville es tan testimonial como en la nuestra. Sin embargo, tienen mucha rotación, por lo que siempre van a estar frescos para poder sorprendernos.
Juegan en formaciones 11, con los WR Thomas y Meyers como puntales, físicos, por fuera; y el indetectable Washington por todas partes. Es rápido, escurridizo, pero cuidado, también muy atlético en balones divididos. Es de largo su mejor receptor, y puede ser un peligro en yardas tras la recepción. Lawrence mira mucho a sus receptores en rutas cruzadas cuando pasan por delante de él, por lo que debemos hacernos firmes en el medio de nuestra defensa.
Su defensa tiene, como la nuestra, una base 4-3, pero contra nosotros formará en 4-2-5. Entrenada por Campanile, no tiene jugadores de campanillas (valga la casi redundancia), pero forman un bloque compacto que sabe cómo desenvolverse en el campo. Quizá, su jugador más destacable sea el WR/CB Hunter, pick#2 del draft de 2025, que la semana pasada consiguió su primera intercepción. El LB Miller es su líder en placajes, pero donde son peligrosos es en los turnovers. Con +4 en el diferencial, son segundos de la NFL.
Si nosotros tenemos un buen kicker, el de ellos no es precisamente cojo. Little es el actual poseedor del record al field-goal más largo en la NFL, con uno de 68 yardas logrado el año pasado. Tal es la confianza que le tienen, que el pasado domingo intentó uno de 70. Es decir, ellos están en disposición de anotar en cuanto lleguen a nuestra yarda 40, así que ya sabemos el límite al que no les podemos permitir llegar. Su punter, Cooke, es 5º en yardas netas. En cuanto a los retornadores, Cameron y Washington están, de momento, bastante discretos.
El conjunto dirigido por Coen, en solo su segundo año como head–coach, lleva camino, si no de repetir, de quedarse cerca del balance 13-4 del año pasado. Ha conseguido formar un equipo sólido, que si bien no destaca en nada en concreto, tampoco se le aprecian graves carencias. La tranquilidad que les da saber que, si no hacen nada raro, acabarán en playoffs, es otra baza que les permite jugar sin excesiva presión.
La clave
La semana pasada, Burrow acabó muy cabreado por cómo discurrió el último drive. Creo que debemos canalizar esa rabia para golpear ya desde el primer minuto, y no esperar al final, donde cualquier accidente puede complicarlo todo. Jugamos con el público a favor, y hay que aprovechar toda la energía del Paycor Stadium para empujar a los nuestros.
Esto pasa por evitar penalizaciones que entorpezcan los ataques, y no guardarse nada en defensa para condicionar la tarde de Lawrence. Ante Steelers, Chase acabó con 98 yardas y Higgins con 90. Está claro que ellos deben ser nuestro “pan y mantequilla”, pero no dejemos de aprovechar la atención que despiertan para conseguir hacerle llegar el balón a Gesicki o Meyers. Burrow es el tercer QB con mejor porcentaje de pases completos. Cuantos más objetivos tengan ellos en los que pensar, antes se desmarcará alguno de los nuestros, y Burrow no tendrá que retener demasiado el balón en el pocket.
Somos el 4º equipo con más sacks, sobre todo, gracias a Sexy Dexy. Hay que seguir jugando con esta baza, para que libere de vigilancia a sus compañeros. Su QB debe sentir la presión para que no pueda lanzar a su primera opción y cometa errores. Hay que conseguir que, al final del partido, el Lawrence del que se hable sea el nuestro y no el suyo.
Una estadística que me preocupa es la efectividad de los Jaguars en la red-zone, tanto a nivel ofensivo como defensivo. Han llegado 9 veces y en todas han anotado (8TDs, 1 FG). Hay que mantenerles todo lo alejados que se pueda. Lo bueno es que de las 11 veces que nos han llegado a nosotros, los rivales solo han salido con 3 TDs y 4 FGs. En el lado contrario, ellos sólo han permitido 2 TDs y 4 FGs en las 10 veces que les han llegado, mientras que nuestro ataque sólo ha salido con 4TDs y 3 FGs en 8 llegadas. Aquí puede estar una de las claves del partido.
Ya sabemos que vivimos en una montaña rusa de emociones. Hoy estamos en el cielo más alto y mañana en el infierno más profundo, sin purgatorio intermedio. Pero no debemos estar tan mal cuando las casas de apuestas nos consideran favoritos para ganar el partido por 2,5 puntos. Yo, por supuesto, también creo que ganamos. Sin embargo, al contrario que la semana pasada, creo que cuanto más bajo sea el marcador, más nos beneficia. Ellos promedian 27 puntos en ataque, mientras que su defensa solamente 12 (la más baja de toda la liga). Por eso, me inclino por un marcador de 21-19 a nuestro favor, con todo el sufrimiento adicional al que estamos acostumbrados.
El partido se disputa el día de San Francisco de Asís; así que, aparte de felicitar a los Pacos, recordemos que es el patrón de los animales, lo que debería llevarnos hacia un gran partido entre jaguares y tigres de bengala, del que esperemos salir victoriosos.
Who Dey, hermanos!!!


Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
