Draft 2024

Análisis 2023 y previsión draft 2024: OL-exterior

Volvemos al ataque, y lo hacemos de la mano de un clásico: el exterior de la línea ofensiva. Me duelen los dedos de teclear la necesidad de proteger a Burrow a toda costa. Cada año lo mismo, y cada vez parece que estemos en el mismo punto. En 2023 mejoramos su composición, dando como resultado una nueva lesión de Burrow. Quizá sea injusto culparles de lo que pareció una jugada fortuita, pero estamos en un momento en que no podemos poner en manos de la fortuna nuestro destino. No debemos escatimar esfuerzos en salvaguardar la integridad de nuestro único billete al éxito.

Por supuesto, el propio Burrow debe también poner de su parte, recordando que es un quarterback, no un linebacker, y evitando las situaciones de riesgo, aunque suponga perder el down. También desde la dirección técnica deberían evaluar la idoneidad de que el 62% de las jugadas ordenadas sean de pase, exponiendo al quarterback (incluso a uno tan limitado como Browning) por no querer, o no saber, o no poder, explotar el juego de carrera.

Pero ya tendremos tiempo de hablar de esos temas, hoy estamos aquí para rajar de nuestros offensive-tackles y tratar de encontrar la manera de mejorar esta posición. Por desgracia, una solución que está en la mente de todos no va a ser posible, al menos para 2024: la sustitución de Frank Pollack en la dirección de la unidad.

Resumen 2023

Por más que los despechados aficionados de Chiefs lo vendieran como un paquete, la presencia de Orlando Brown protegiendo a Burrow supuso una mejoría en el juego de pase, en el de carrera, y en el de Volson (foto de Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports)

El curso 2023 comenzó con una agradable y sorprendente noticia: el fichaje del LT Orlando Brown Jr. No suele ser habitual que nuestro equipo se haga con los servicios del mejor agente libre disponible, así que, pedid un deseo, porque es algo que no se repetirá mucho. El efecto dominó de su llegada provocó el pase al RT de Jonah Williams, algo que no le gustó, hasta el punto de solicitar un traspaso. Al final, la sangre no sólo no llegó al río, sino que incluso podríamos decir que cuajó una de sus mejores temporadas. ¡Qué pena no haber tenido un mejor LT para haber hecho este cambio antes!

La llegada de OBJ vino acompañada de la de Cody Ford, un liniero ofensivo en decadencia, cuya misión era contribuir dando algún relevo puntual y en power-formations (en realidad, su misión fundamental era alejar lo máximo posible a Jackson Carman de la alineación). Llegó a jugar en todos los partidos, sin destacar en lo bueno, pero tampoco en lo malo. Quedó claro que, de haber sido necesario, hubiera sido en primero de la lista de suplentes de los indiscutibles titulares, pero me parecería un error considerar que pueda ocupar la plaza de RT titular de manera continuada.

Esto nos lleva a comentar el lamentable estado del banquillo. Y no me refiero a la reciente encuesta sobre las deficientes instalaciones del club, donde salimos retratados, sino al aterrador grupo de offensive-tackles reservas, del que solo se salva Cochran, porque se pasó todo el año lesionado y, por lo tanto, no pudo empeorar su stock. Carman sólo estuvo activo en 9 partidos, de los que 7 se quedo sin participar. Peor aún D’Ante Smith, a quien sólo le activaron para 8 encuentros, en los que quedó inédito.

Pero volvamos a los titulares. Si la cantidad de sacks encajados puede considerarse un índice de su rendimiento, pasamos de los 17 de 2022 (5 de Collins y 12 de Williams, líder de la NFL en tan dolorosa estadística) a los 15 de 2023 (7 de Brown más 8 de Williams cambiado de lado). El número total de sacks encajados por el equipo empeoró, pero el año pasado, el centro de la línea bajó su nivel, como veremos en su momento.

En líneas generales, creo que el rendimiento global mejoró ligeramente. Brown aportó más seguridad en la protección al QB y ayudó mejor a la carrera de lo que lo hacía Williams quien, probablemente menos exigido en la derecha, también se mostró más fiable. Es nuestro triste destino que, para un año que se mantienen sanos los 5 componentes de la unidad (no como en los dos anteriores, cuya ausencia fue clave para no alcanzar el objetivo final), tuvo que ser Burrow quien se lesionara.

Para 2024 creo que tenemos una buena base en el lado izquierdo, pero en el derecho, Jonah Williams no está por la labor de renovar (ni, personalmente, creo que nos interese, ya que debe haber soluciones más baratas y de similar valía). Como tampoco hay suplentes de garantías, esto supone que se debe invertir bastante en esta unidad. Otra vez.

Agencia Libre

Jermaine Eluemunor, el right-tackle nacido en Inglaterra con orígenes nigerianos, ha expresado en redes sociales su deseo de convertirse en jugador bengalí (foto de Chris Unger/Getty Images)

Como sospechábamos, las palabras de Duke Tobin, el director de personal deportivo, previas a la combine, dejan bien claro que la renovación de Jonah Williams no está sobre la mesa por ninguna de las dos partes. El jugador querrá volver al lado izquierdo, donde normalmente se cobra más, mientras que el club considera que, para el lado derecho, nos puede valer una opción más económica. Las palabras “buscamos un jugador en decadencia con ganas de relanzar su carrera” ya nos suenan tristemente familiares.

No voy a discutir la idoneidad de esta táctica. Ya he dicho que no debemos escatimar recursos en la protección a Burrow. Sin embargo, también hay que reconocer que llevamos varios años haciendo un importante esfuerzo económico en esta faceta, y hay otras posiciones que quizá hayamos abandonado y merecen parecida atención. Quizá no sea el momento de ir tras los nombres más importantes de la agencia libre, como Tyron Smith o Mike Onwenu, pero debemos estar activos y no esperar a que se “enfríe” el mercado cuando sólo queden restos inservibles. Hay que echar el lazo a algún jugador de este “segundo escalón”, antes que se nos adelanten los competidores.

En esta categoría, existen varias opciones, alguna de ellas incluso interesante. Últimamente se está hablando de Mekhi Becton, sobre todo, por su conexión con Pollack, entrenador de línea ofensiva en Jets cuando estos le draftearon en 2020. Este chico, con problemas de sobrepeso y, sobre todo, de lesiones, parece haber iniciado por primera vez en su carrera una senda positiva. Es joven, pero conviene tener en el equipo un suplente en condiciones, por si acaso. Otro candidato podría ser Jermaine Eluemunor. El veterano (29 años) ex de Ravens, Patriots y Raiders, parece haber encontrado su sitio en el right-tackle, y tuvo en 2023 su mejor temporada, dejando atrás inconsistencia, lesiones, y propensión a las penalizaciones.

Por proponer un trío, añadiría a George Fant, de Texans, quien también coincidió con Pollack en Jets en 2020, jugando como RT. Con 31 años, sus aspiraciones económicas no pueden dispararse, y si bien no es una respuesta de cara al futuro, podría servir de puente para no forzar a un rookie a ser titular (ya he dicho que no debemos correr riesgos cuando la seguridad de Burrow está en juego).

Sin embargo, con la adquisición de un titular para el RT no terminarían las actuaciones necesarias en esta unidad. No podemos mantener por más tiempo en plantilla a dos paquetes como Carman y Smith. Dado que es impensable obtener algo por ellos en un traspaso, no queda otra que cortarles (aunque fuese tras el training-camp por prevenir lesiones de los titulares). Esto implica que debemos prever la presencia en el roster de jugadores que si, Dios no lo quiera, tienen que intervenir, no suponga la desgracia de años anteriores. Igual algún otro veterano, de perfil bajo, podría caer en esta agencia libre, pero me inclino más a pensar que completarán el depth-chart con algún novato de primer o segundo día.

Draft

Amarius Mims #65 (Georgia)

Como el nombre indica, Amarius es un auténtico “armarius”, un tipo muy grande que podría solidificar la posición de tackle derecho para muchos años (foto de Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports)

Decía en anteriores artículos que la de offensive-tackle es una de las posiciones denominadas premium, donde para acceder a calidad “de la buena”, se debe conseguir en los primeros días del draft. Esto no solo lo pienso yo, sino la mayoría de los General Managers, de ahí que sea una posición que normalmente cuenta con más jugadores escogidos en primera ronda. Si comienzo este análisis por Mims no es porque le considere el mejor de la promoción, sino porque es de los pocos OT de nivel que podrían caernos a la elección #18.

Amarius Tyron Mims es uno de los proyectos de offensive tackle más interesantes de la promoción. Por desgracia, esto es casi lo mejor que se puede decir de él, ya que su experiencia es muy limitada. Tras pasar sus dos primeros años como suplente, sólo ha pisado realmente el campo en este 2023, con 6 titularidades, aunque tuvo que dejar el equipo por una lesión de tobillo de la que ya parece recuperado. Eso sí, en 365 snaps de pase, sólo ha permitido 5 presiones y ningún sack. El hecho de pertenecer a una línea ofensiva como la de los Bulldogs ya es garantía de una formación por encima de la media.

Lo que más destaca es que su tamaño, por encima de lo normal, es proporcionado. No es el típico tackle enorme que después no puede moverse. Su amplitud de brazos y movilidad lateral le convierten en un tackle ágil pero también difícil de desplazar. En instituto jugaba voleibol, y en sus mates, la cabeza sobrepasaba la red. Desde su atalaya, es capaz de ver cómo la defensa desarrolla sus acciones, y su inteligencia le permite anticiparse a ellas. Tendrá poca experiencia en juego real, pero entrenar en una de las mejores líneas ofensivas colegiales del país le ha convertido en un jugador con una técnica de pies y manos por encima de la media de la promoción.

Su físico superior le permite ser efectivo tanto en las jugadas de pase como en las de carrera. Se encuentra cómodo batallando en espacios reducidos, pero también saliendo a bloquear a campo abierto. Explosivo para ganar la ventaja desde el arranque de la jugada, es además un jugador que siempre está alerta, lo que le permite estar preparado ante la aparición de segundos movimientos del rusher, o blitzes retardados de forma inesperada.

Todos sus inconvenientes, aparte de la durabilidad, van encaminados a su falta de experiencia en juego real. Debe refinar los ángulos que toma cuando sube a bloquear al segundo nivel. Su superioridad física le permite neutralizar a su oponente cuando le pone las zarpas encima, pero en la NFL no lo va a tener tan sencillo. Debe potenciar su tren inferior para poder sostener durante más tiempo los bloqueos. Es un jugador todavía por hacer, pero el potencial que atesora con tan solo 21 años es infinito.

Lo bueno: Ha jugado poco, pero siempre en la posición de tackle derecho, que es justo donde le necesitamos. Muy trabajador, ambicioso, esforzado y buen compañero, es un jugador familiar, maduro para su edad. Su ejemplo a seguir es Orlando Brown (en nuestro equipo podrá hacerlo de primera mano).

Lo malo: No está para jugar desde el primer día, por lo que sería recomendable haber resuelto la titularidad en el RT antes del draft. Y si debemos esperar que Pollack desarrolle su potencial, mejor empecemos a poner velas a la Virgen.

Proyección: Es talento de primera ronda. Que salga más arriba o más abajo dependerá de la confianza en su progresión que deposite en él la franquicia que le elija.

Kingsley Suamataia #78 (BYU)

Suamataia comenzó su carrera universitaria en Oregon siguiendo los pasos de su primo Sewell, pero pidió el traslado a BYU para estar con su familia en Utah (foto Rob Gray-USA TODAY Sports)

Se viene una promoción muy interesante de offensive-tackles, tras varios años un tanto limitados de talento en esta posición. Si por cualquier razón salimos del primer día sin un OT, creo que a segunda ronda pueden llegarnos también chicos muy interesantes. Uno de ellos sería Kingsley Suamataia, de orígenes samoanos (idioma que habla fluido), pero hijo de Utah.

Tras jugar sólo un partido en los Ducks de Oregon, pidió irse a los Cougars de Brigham Young University. En su primer año allí, en 2022 jugando como right-tackle, no concedió ni un solo sack y solamente 2 hits en 361 snaps de pase. En 2023 pasó al lado izquierdo, donde solo concedió 2 sacks, 6 hits y 9 hurries, siendo nombrado además capitán del equipo. Es un jugador en clara progresión, que a su capacidad de trabajo suma amplia experiencia en ambos lados de la línea pese a su juventud (21 años).

Estamos reclamando para nuestro equipo jugadores de línea ofensiva que sea atléticos, que le den vidilla a una unidad en ocasiones demasiado estática. Suamataia lo es. Su físico es impresionante. Corpulento, con largos y poderosos brazos y fornido tren inferior, pero con excelente agilidad lateral y aceleración subiendo al segundo nivel. Si en algo destaca sobre todo es en protección de pase (que, seamos realistas, es lo que más nos preocupa con nuestra ofensiva que pasa en más del 60% de las ocasiones), neutralizando al rusher con su explosividad en el snap y violencia en el primer contacto.

Es un jugador al que se le puede dejar solo, sin ayuda de TE, para sellar su lado. Pero no solo eso, su inteligencia le permite adivinar las acciones de la defensa y acudir en auxilio del compañero que lo necesite. Muy bueno en el 1 contra 1, pero también coordinándose con el guard en los stunts. Paciente, móvil para recolocarse y sólido control de su cuerpo, es capaz de asegurar consistentemente un perímetro de seguridad para el QB.

En el juego de carrera, es contundente abriendo líneas para el corredor, y avasallando al contrario en jugadas de goal-line. Toma buenos ángulos en movimiento para destrozar al defensor. Muy valioso en ataques terrestres zonales o en jugadas de RPO. Sin embargo, éste es un área que necesita mejorar con buenos entrenadores para maximizar sus cualidades.

Aunque tiene experiencia en ambos lados de la línea, sólo ha jugado con continuidad durante dos años, por lo que le queda un proceso para ser utilizado con confianza como titular. Tiene que acostumbrarse a flexionar más las rodillas para jugar algo más bajo, mejorar el emplazamiento de sus manos y la coordinación con sus pies, así como aprender a generar mejores huecos para el corredor. Aún así, es un chico con un enorme talento y proyección de ser titular durante una larga carrera, especialmente en el lado derecho.

Lo bueno: Es primo de Penei Sewell. Salió del mismo instituto que Puka Nacua, los Tigers (ojo aquí a la conexión bengal) de Orem (4 veces campeones estatales). Mejores referencias, no puede tener.

Lo malo: Pequeñas lesiones en pie y pierna en 2021 y 2023 respectivamente. Su buen rendimiento en la Senior Bowl, donde se impuso a casi todos sus oponentes, y la superior capacidad atlética que puede evidenciar en la combine, pueden catapultar su proyección y que no nos llegue al pick #49.

Proyección: Muchos analistas creen que de haber seguido un año más en BYU, su proyección para 2025 hubiera sido de indiscutible primera ronda, pero optó por presentarse ya al draft, donde es bastante probable que no escuche su nombre hasta segunda ronda.

Blake Fisher #54 (Notre Dame)

Si el chico de Avon (Indiana) llama a tu puerta en la tercera ronda y aún no hemos seleccionado ningún offensive-tackle, no debería dejar pasar la oportunidad (foto de Jamie Rhodes-USA TODAY Sports)

Blake Fisher, Mr. Football Indiana de la línea ofensiva en 2020 como jugador de instituto, comenzó su etapa colegial como titular en el left-tackle, pero una temprana lesión le apartó del equipo hasta el último partido. En 2022 jugó todo el año como titular en el lado derecho, así como en 2023. Candidato al trofeo Joe Moore estos dos años, contribuyó sobremanera en una de las ofensivas más prolíficas de los Fighting Irish, con un promedio de 39,1 puntos por encuentro.

Aunque su compañero Joe Alt acapara los focos como el mejor offensive-tackle de Notre Dame (y seguramente de toda la promoción), desde nuestra perspectiva, seguramente Fisher, por su experiencia como right-tackle, nos venga mucho mejor. Menos consistente y refinado técnicamente que su camarada de línea ofensiva, posee en cambio mucho más talento natural para la posición. Bien proporcionado físicamente, y dotado de unas capacidades atléticas por encima de la media, es un proyecto con un enorme futuro si encuentra la dirección técnica y anímica necesaria.

Aunque no aparenta necesitar gafas, Fisher es un jugador muy cerebral. Tiene un football-IQ que le permite identificar y adelantarse a los movimientos del rusher, y su agilidad lateral le hace infranqueable en stunts y twists. Su corpulencia le permite mantener alejado al defensor, y su fortaleza le permite anclarse ante las embestidas en bull-rush. Ser menos técnico que Alt no significa que desconozca los conceptos de la posición, desarrollando un conjunto de movimientos impresionante para un jugador con solo dos años de experiencia real.

Donde más destaca Fisher, apodado “el alcalde”, es en el juego de carrera. Mentalidad de bulldozer, moviendo a los defensores de su posición para desconectarlos de la jugada, partiendo de un fantástico empuje inicial. Enorme fortaleza en sus poderosas manos para mantener abiertas las líneas de carrera a su runningback. Peligroso por su capacidad atlética cuando sale a campo abierto en jugadas de screen, subiendo al segundo nivel, o atacando el perímetro.

Protegiendo el pase, posee un excelente balance y capacidad para resetear pies y manos, aunque su mayor fortaleza consiste en neutralizar al oponente con su impulso inicial. Sin embargo, éste es el área donde tiene más margen de mejora. A veces pierde el contacto físico con el rival, lo que le deja en desventaja ante rushers que combinen fuerza y flexibilidad. En ocasiones, debe tener más paciencia para ajustar su agresividad a las acciones del contrario. Aunque es un jugador bastante refinado ya, quizá necesite un tiempo de adaptación a la NFL, quizá comenzado como guard.

Lo bueno: El fallecimiento de su hermana Breanna por un virus cuando solo tenía 10 años es su motor para hacerse una carrera en la NFL con la que honrar su memoria. Llegará a la NFL con solo 21 años recién cumplidos y amplia experiencia al más alto nivel.

Lo malo: Es un jugador con un talento innato, pero da la impresión de que le cuesta dar el paso para explotar definitivamente. Quizá tendría que haberse quedado un año más en la universidad. Habrá que tener paciencia con él.

Proyección: A menos que lo pete en la combine (que no se puede descartar), su inconsistencia le va a llevar a salir entre la tercera y la cuarta ronda. Si no llega a titular, puede convertirse en un muy fiable swing-tackle como primer suplente tanto en la derecha como en la izquierda.

Otros nombres de interés:

Los Beavers pueden no ser el equipo más renombrado (de salir en primera ronda, Fuaga sería el primero de esa universidad en hacerlo), pero en 2023 lograron una media de 396 yardas ofensivas por partido, 196,5 de ellas por tierra, gracias a una línea ofensiva donde Fuaga fue fundamental (foto de Sean Meagher/The Oregonian)

Taliese Fuaga #75 (Oregon State)

El polinesio es un fornido right-tackle que en sus 700 snaps en 2023 no concedió ni un solo sack. Agresivo y con manos poderosas, es una apisonadora en el juego terrestre, abriendo con su potencia autopistas al corredor. Para el juego aéreo, aporta balance y coordinación de su cuerpo, movilidad lateral y football-IQ. Tiene un tamaño prototípico, con las herramientas físicas necesarias para convertirse en titular en la NFL. Sin embargo, puede sufrir ante rushers ágiles, y se encuentra un tanto perdido saliendo a campo abierto. Debe aprender a controlar su fogosidad para no verse fuera de posición. Le veo saliendo a mitad de la primera ronda, muy cerca de nuestra elección.

Patrick Paul #76 (Houston)

De origen nigeriano, donde vivió 3 años en su infancia, Patrick “Pato” Paul es una fuerza desatada de la naturaleza. Aficionado al boxeo y a las artes marciales, su progresión en los 5 años que pasó en los Cougars le ha llevado a ser dominante en college. Dos años capitán del equipo, sus largos y musculados brazos dejan fuera de la acción a los rushers rivales, y su conocimiento del juego le hace estar alerta antes posibles movimientos sorpresas. Robusto para contener las embestidas, y agresivo en las arrancadas, compite hasta el final de la jugada. Sin embargo, carece de la capacidad atlética y técnica para situarse en la elite de la posición. Yo le veo saliendo entre 2ª y 3ª ronda.

Matt Goncalves #76 (Pittsburgh)

Capitán del equipo, una lesión al principio de la temporada 2023 alejó a Matthew Dylan Goncalves del primer plano entre los analistas, pero su temporada 2022 fue muy destacable, sin conceder ningún sack en 736 snaps. Tamaño prototípico y experiencia en ambos extremos de la línea ofensiva. Explosivo y poderoso en el arranque de la jugada. Físico en el juego de carrera y sólido contra el bull-rush. Su limitada movilidad lateral y en espacios abiertos, y deficiente técnica en protección de pase le proyectan mejor para guard que para tackle, aunque de tener alguna oportunidad en esta posición, sería en la derecha. Se le proyecta para tercera ronda.

Javon Foster #76 (Missouri)

En mi opinión, no sólo necesitamos una solución fiable y de continuidad en el puesto de tackle derecho (para lo cual deberíamos escoger un chico en las dos primeras rondas, a partir de la tercera ya empezaría a haber cierto riesgo), sino que es necesario renovar el fondo de banquillo. Por tanto, no veo descabellado repetir pick en esta posición el tercer día. Por eso, un jugador interesante en cuarta ronda podría ser el co-capitán de los Tigers, Javon Foster. En sus 6 años universitarios ha jugado tanto en el lado derecho como en el izquierdo, por lo que aportaría una valiosa versatilidad. Si la cara de la moneda es la experiencia, la cruz es su elevada edad. Tamaño prototípico, bien proporcionado y muy físico en su juego, tiene que mejorar su postura al encarar al rival y la movilidad lateral. También debe cuidarse de hacer faltas, un aspecto que penaliza mucho en la NFL.

Roger Rosengarten #73 (Washington)

Si queremos que nos respeten en las trincheras, debemos tener un tipo con un nombre contundente. El right-tackle de los Huskies hace honor a su apellido, no sabemos si de origen centroeuropeo. Tras un par de años de aclimatación, en 2022 y 2023 fue titular todos los partidos en el RT y, ¡atención! no concedió ni un solo sack. Es feroz, competitivo y con carácter de líder. Se mueve bien en espacios cortos y campo abierto. Le falta algo de contundencia para mantener los bloqueos y capacidad atlética para recomponer una posición que no siempre es la ideal. Posible objetivo para 5ª ronda.

(foto de portada: The Atlanta Journal-Constitution)

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