Bengals 2024Draft 2025

Análisis 2024 y previsión draft 2025: linebackers

Tras un fugaz paso por el ataque, no queda más remedio que volver a la defensa, donde desgraciadamente, tenemos mucha plancha. La siguiente unidad que vamos a analizar es una que me despierta mucha expectación para 2025. Al Golden, el nuevo coordinador defensivo, fue entrenador de esta unidad entre 2020 y 2021. Pero no ha sido la única adquisición. Hemos contratado como asistente defensivo senior a Sean Desai, ex-coordinador defensivo de Eagles, y con pasado junto a Golden entrenado linebackers exteriores. Pero no sólo a él. También hemos añadido al staff técnico a Mike Moon (éste como asistente defensivo a secas), quien jugó en sus años mozos como middlelinebacker, y tiene experiencia entrenando estas unidades y la línea defensiva con Golden en Notre Dame. Y que nadie olvide que ya en 2024 contratamos desde esa misma universidad de los Fighting Irish a Ronnie Regula como asistente defensivo especializado en linebackers. A donde quiero llegar es que más del 50% del cuerpo técnico defensivo tiene experiencia entrenando linebackers. No me parece casual.

Ni tampoco me parece exagerado viendo el declive de esta unidad año tras año. Los titulares, bien por mala planificación o falta de relevos de calidad, están mucho tiempo en el campo, y empiezan a notar el paso de los años. Los suplentes, bien por falta de oportunidades o carencias técnicas y físicas, no terminan de dar el salto para competir por esas plazas, salvo lesión o jugadas muy puntuales. Aparte de un más que probable cambio de formación, aumentando la alineación de únicamente dos componentes hacia la presencia de 3 o incluso 4, también parece necesaria una renovación de personal.

Análisis 2024 – Linebackers

Con la retirada de Hubbard y la probable marcha de Pratt, se van dos jugadores cuyas jugadas clave en los playoffs quedarán en la mente de los aficionados durante muchos años. A uno le recordaremos con cariño. Al otro, no tanto (foto: motorcyclesports)

Este análisis lo terminaremos rápido, porque de los 1138 snaps donde intervino la defensa, Pratt intervino en 1078 (95%) y Wilson en 745 (65%, pero recordemos que se perdió los últimos 6 partidos por lesión). El hueco dejado por Wilson lo ocupó DavisGaither (534, un 47%). Las migajas se las repartieron Bachie (3%), Njongmeta (2,6%) y Heyward (1%). Es decir, de no ser por su intervención en equipos especiales, estos cuatro últimos hubieran vuelto a tener una participación irrelevante.

El efecto colateral de dejar ir a Reader provocó, para sorpresa de nadie, que los linebackers tuvieran más trabajo. Pratt no sólo fue el máximo placador del equipo con 143 (record de su carrera), sino que Wilson, cuando se lesionó en la jornada 11, ya llevaba 104 (lo que le proyectaba a más de 160). Si ya de por sí tener que intervenir tanto no es buen indicativo del rendimiento de la línea defensiva, hay que tener en cuenta que muchas veces, estos placajes se producían cuando el corredor ya había conseguido una considerable cantidad de yardas. Quedamos en el puesto 19 defendiendo la carrera, tan solo un poco mejor que en 2023, pero a la vista está que insuficiente. Fuimos el equipo 29 en conceder primeros downs de carrera (más de 8 de media por partido). Es evidente que algo no estamos haciendo bien, ya sea por personal o por estructura defensiva.

Logan Wilson es nuestro mejor linebacker. No sólo por calidad, sino por inteligencia y liderazgo. No lleva la pegatina verde en el casco por nada. Es quien interpreta las órdenes de la banda y coordina a sus compañeros en el campo. El problema es que solo ha terminado una temporada completa en toda su carrera. Su propensión a las lesiones no es un problema circunstancial, sino que hay que tener previsto. El bajón de nivel sin él es sustancial, y no hay otro capaz de dirigir la defensa. Seguro que seguirá siendo un pilar en la defensa de Golden y Hodges, el nuevo entrenador de linebackers, pero hay que acompañarle mejor, tanto dentro del terreno de juego, como desde el banquillo.

Germaine Pratt lideró al equipo en placajes. Pero también en placajes fallados. Como Wilson, tuvo algún día bueno, pero estos fueron escasos. No estuvo tan mal en cobertura (2 intercepciones y 6 pases defendidos), y puede que, de continuar con nosotros, deje de ser linebacker de 3 downs para centrarse sólo en los de pase, dejando a otro más joven en su lugar en 1º y 2º. En cualquier caso, nada va a cambiar haciendo lo mismo, así que lo más previsible es que sea por aquí por donde empiecen los cambios.

Con la lesión de Wilson, fue Davis-Gaither quien entró en su lugar. Más bien en el lugar de Pratt mientras éste intentaba hacer de Wilson. En sus 5 años con nosotros no ha pasado de ser un destacado miembro de equipos especiales. Sin quitar mérito a esta función, está claro que necesitamos más, y por su trayectoria es evidente que no lo vamos a obtener. El pasado marzo renovó por un año (2,7 millones) por lo que será agente libre. Si su representante Mulugheta no le llena de pájaros la cabeza, podría regresar para un papel similar, pero yo no me volvería loco si pide demasiado y buscaría otra cosa. Quien no arriesga, no gana.

Quizá la sorpresa inesperada e ilusionante en esta unidad fue el rookie undrafted Njongmeta. Tras una destacada pretemporada, se ganó el derecho a formar parte de la plantilla. El camerunés estuvo activo todos los partidos, e incluso salió como titular en Tennessee, y aunque su participación en defensa fue limitada, se convirtió en un baluarte en equipos especiales, destacando sobre todo en una recuperación de balón el partido de Dallas que contribuyó en gran medida a la victoria. Lo que vimos en pretemporada fue un chico contundente defendiendo la carrera, pero bastante espeso en cobertura, y mejorable tomando ángulos para placar. Todos esperamos que siga progresando, y que, de la mano de Golden, pueda llegar a convertirse en un titular fiable, al menos para downs de carrera.

Tras la lesión de Wilson, activaron a Heyward, y lo cierto es que dejó destellos interesantes, como por ejemplo, la recuperación de un fumble jugando ante sus primos de Pittsburgh. Lleva dos años con nosotros, aunque prácticamente siempre en el equipo de prácticas, por lo que está integrado en la plantilla y tiene experiencia en los equipos especiales, que sería donde más intervendría. No vería problema en dejarle pelear por una plaza final del roster, sobre todo, contando con la posibilidad de perder jugadores de esta unidad, o ampliar su número para 2025.

Bachie jugó más en defensa que los otros dos anteriores juntos (que tampoco quiere decir mucho), pero se perdió los últimos cuatro partidos por una lesión en la ingle (no es la primera vez que una lesión le hace terminar prematuramente la temporada). Llegó aquí en 2021, cuando Golden todavía era entrenador de linebackers, por lo que igual tiene interés en retenerle. Desde luego, espero que le haga jugar, porque desde que se fue a Notre Dame, la participación de Bachie cada vez va a menos. A pesar de ser un miembro destacado de equipos especiales, es uno de nuestros agentes libres cuya continuidad o marcha no me parece relevante.

La unidad bajo el mandato de Bettcher no mejoró nada de lo que había con Golden, por lo que nuestro ex-entrenador de unidad fue despedido junto con Anarumo, y ahora ambos comparten banquillo en los Colts. Su sustituto, Hodges, ha pasado los últimos 5 años entrenando linebackers en Nueva Orleans, y aunque su 2024 fue discreto, en 2023 la defensa de Saints tuvo buenos números, y su trío de linebackers fueron destacados contribuyentes. Creo que los nuevos aires que soplan en esta unidad nos van a llevar a unos esquemas donde cuente más la velocidad, y con un mayor protagonismo en el passrush. Si los jugadores actuales no encajan, es buen momento para abrir las ventanas y que entre viento fresco.

Agencia Libre

La vorágine de la agencia libre me ha hecho cambiar 3 veces la foto de este capítulo. Pido disculpas si el contenido no está muy actualizado, pero ya no pienso tocarlo más. Más información sobre Oren Burks al final del mismo (foto: Getty Images)

Al atacar esta sección, lo primero es analizar qué jugadores terminan contrato. En esta situación tenemos a Davis-Gaither y a Bachie. Ambos veteranos de varios años en nuestras filas, con un buen rendimiento en equipos especiales, pero que nunca han llegado a dar el salto de amenazar los puestos titulares en defensa. No vería mal su regreso, pero tampoco entraré en depresión si los perdemos. Quizá el primero tenga algo más de mercado, pero son jugadores de segunda fila, que no van a romper la banca de ninguna manera.

No es el mismo caso que Pratt. El veterano de 6 temporadas en la NFL, todas con nosotros, (29 años cuando empiece la liga 2025) ha solicitado el traspaso, en lo que suena a un movimiento del tipo “me voy 5 minutos antes de que me echen”. Ya renovó en 2023 contra todo pronóstico (esperábamos que el renovado fuera Vonn Bell, no él), pero creo que ahora sí, su tiempo como bengalí está finiquitado. Cortarle libera unos 6 millones (los 8 contra el tope salarial menos los 2 de dinero muerto que dejaría), por lo que es una operación que, sobre todo viendo los antecedentes, deberíamos acometer.

Si algún loco por ahí nos ofrece, aunque sea una ronda baja, estaríamos encantados, pero sospecho que esto no va a suceder. Es un jugador muy dependiente del sistema y el entorno. Sólo empezó a jugar bien cuando le pusieron a Wilson al lado y le relevaron de responsabilidades organizativas. Creo que ya hace tiempo que alcanzó su techo, y debemos aspirar a algo mejor, dejándonos de nostalgias. En la mente quedará su intercepción en el wildcard ante Raiders, y la bronca a Ossai (con posterior arrepentimiento) por su penalización contra Mahomes.

Esto nos dejaría solo con Wilson (propenso a lesiones) y los inexpertos Njongmeta y Heyward. Podemos seguir jugando a los dardos en el draft (los más viejos del lugar todavía recordamos la retahíla de inútiles linebackers drafteados en 3ª-4ª ronda: JeffersonVigilDawsonPorterMochMuckelroy, …), pero creo que, de una vez, deberíamos ir en serio en esta posición en la agencia libre (¿cuándo fue la última vez que fichamos un linebacker en condiciones?) y dejarnos de experimentos. Sobre todo, teniendo en cuenta que puede ser probablemente la posición más “barata” de toda la agencia libre.

Mientras todos los equipos se están apresurando a retener a sus mejores jugadores en esta posición (BoltonSherwoodJones, …) habría que intentar pescar al principio de la agencia libre. Un jugador que se me ocurre es Robert Spillane, quien ha sido un linebacker altamente productivo en sus últimos años, y muy seguro placando. A sus 29, todavía puede seguir aportando,y como antiguo jugador steeler, conoce bien nuestra división. La salida de Pierce del banquillo de Raiders puede hacerle buscar un destino fuera de Las Vegas. Podría suplir perfectamente el hueco de Pratt junto a Wilson sin necesidad de hacer ningún otro retoque en la unidad. Otro jugador interesante y puede que más barato (veremos) podría ser Kyzir White, éste ya algo mayor (29 años y en busca de su último pelotazo contractual), como parche temporal. Tyrel Dodson (27 años) también encajar. Otro nombre interesante es obviamente Divine Deablo, aunque simplemente sea como especialista contra la carrera y deba dejar su puesto en jugadas de pase.

Sin embargo, quizá deberíamos buscar más a uno (o varios) linebackers exteriores. Wilile Gay fue arrestado en 2022, lo que debería ponerle fuera de nuestra órbita, pero estuvo a las órdenes de Hodges en 2024 y sabrá de primera mano si es material útil o no. Azeez Ojulari (25 años) podría ser otro jugador que encajaría por edad. Lorenzo Carter (29), podría traer experiencia a un precio razonable. Si queremos velocidad, un nombre a considerar es Speed (valga la redundancia).

Tanto por una cuestión de calidad, como de cantidad (en especial si pretendemos aumentar el protagonismo de esta unidad), necesitamos añadir personal. Por supuesto, podemos seguir obviando esta necesidad en la agencia libre y acudir al draft, pero con tantas necesidades pendientes, cuanto menos exigidos vayamos a la cita de Green Bay, mejor.

ACTUALIZACIÓN: El 10/03/25 fichamos a Oren Spencer Burksoutside linebacker, ex de Eagles. Aparte de un anillo de campeón de la NFL, a sus 29 años trae 7 años de experiencia en la liga en PhiladelphiaSan Francisco y Green Bay (donde coincidió un año con nuestro nuevo entrenador de línea defensiva). Quienes pongan cara rara al leer su nombre, les comprendo, a mí me pasó lo mismo. Hablamos de un jugador suplente, con más éxitos en equipos especiales que en defensa. Viene para suplir a Davis-Gaither, nuevo jugador Cardinal, así que no despertemos demasiadas expectativas.

Draft

Jihaad Campbell #11 (Alabama)

Como antiguo wide-receiver y defensive-end en el instituto, Jihaad tiene una gran visión de juego, que le permite tener éxito desde cualquier ubicación. Esta versatilidad para adaptarse a cualquier esquema es uno de sus principales atractivos (foto: University of Alabama)

¿Y si, de una vez por todas, nos olvidamos de parches y apuestas, y nos traemos a un auténtico playmaker a esta posición? Si por esos azares del destino nos quedamos sin Hendrickson, perderemos también la figura referente de nuestra defensa. De hecho, aunque no le perdamos este año, su edad hace que más pronto que tarde tengamos que pensar en un nuevo líder. Nos hacen falta jugadores que aporten, y en varias posiciones, ¿por qué no cubrir la necesidad de un linebacker top desde ya mismo, en la primera ronda?

Un chico que de adolescente se levantaba a las 6 de la mañana para salir a correr y hacer pesas nos dice que estamos ante una persona con el firme objetivo de triunfar en la vida sin escatimar esfuerzos. Esta ambición, esta hambre de éxitos es lo que necesitamos. Un líder carismático que sea capaz de dar la vuelta a la tendencia deprimente de nuestra unidad defensiva. Un jugador diferencial al que poder alinear el 100% de los snaps. Una de las apuestas más seguras del próximo draft.

Campbell ha ido creciendo poco a poco en su carrera colegial. De suplente y participar en equipos especiales, hasta convertirse en un pilar en la defensa de los Crimson Tide y optar a reconocimientos a nivel nacional, como ser semifinalista del Butkus Award. Al ser un extraordinario atleta, puede alinearse tanto en el interior como en el exterior de la unidad de linebackers. Su football-IQ es altísimo. Juega como un veterano, con un conocimiento del juego, fundamentos para saber ubicarse en defensa zonal, o técnica de placaje impropios de un chico tan joven (21 años).

Su motor es incansable. La pasión con la que juega es contagiosa. Esta agresividad le convierte en un auténtico playmaker que no pasa desapercibido, metiéndose en la cabeza de los rivales y elevando el nivel de sus compañeros. Es peligroso como pass-rusher ya sea atacando por el centro como por el exterior. Su explosividad y aceleración es una pesadilla para las líneas ofensivas rivales, que no saben por dónde les puede venir. Pero también es paciente aguantando su posición en zona y haciendo valer su capacidad atlética en cobertura. Reconoce las rutas de los receptores y es capaz de leer los ojos del quarterback para anticiparse a sus movimientos. Por donde esté él, la ventana de pase se cierra de golpe.

Contra la carrera, su interpretación de la jugada por encima de la media le permite soltarse para estar colocado siempre por donde transcurre la acción. Tiene la fuerza y habilidad necesarias para meterse entre el tráfico buscando al portador del balón, pero también la velocidad para salir en su persecución, aunque esté en el extremo opuesto de la defensa. A campo abierto es un placador muy fiable (solo un 5,5% de placajes fallados en 2024). Cuando se coloca en el exterior, por ese lado es imposible correr.

Sin embargo, es en esta faceta del juego donde más necesita mejorar. Tiene que ganar fuerza para poder oponerse a runningbacks muy pesados. Igualmente, tiene problemas ante jugadores de línea ofensiva o tight-ends más grandes que suban a bloquear al segundo nivel. Si estos hacen bien su trabajo, le cuesta desengancharse. Tiene que mejorar su juego de manos, así como añadir técnicas de pass-rush, ya que se basa más en su intuición que en un plan más elaborado.

En 2023 se perdió partidos por una artroscopia en la rodilla, pero su carácter combativo le hizo volver antes de terminar la temporada. Es un chico que cumple todos los requisitos de actitud, complexión física, capacidades atléticas, instintos, inteligencia, y todavía con un enorme potencial de crecimiento. Cualquier entrenador con una mentalidad avanzada para utilizarle desde distintas posiciones estaría encantado de contar con él.

Lo bueno: En términos de aprovechamiento, un jugador de primera ronda debe ser capaz de participar en todos los snaps. Para esto, un linebacker tiene que ser sólido contra la carrera y efectivo contra el pase. Campbell puede cubrir ambas funciones, y desde su primer año.

Lo malo: Realmente, sólo ha explotado el pasado año, por lo que existe el temor de que sea un “one year wonder”.

Proyección: Tiene una indudable calidad de primera ronda, pero como los equipos suelen ser reacios a elegir linebackers en los picks “premium” es muy probable que salga en la parte media-final de la primera noche de draft. Debería estar disponible en nuestra elección #17, si técnicos y directivos consideran que realmente merece la pena.

Barrett Carter #0 (Clemson)

A pesar de que se le proyectaba salir muy arriba en el draft de 2024, Carter decidió volver a los Tigers para cumplir su periplo universitario (foto: David Yeazell / USA TODAY Sports)

Sé que lo estabais pidiendo y por eso no puedo tardar más en ofrecéroslo. Carter es un linebacker prototípico. Un jugador con las medidas ideales para la posición, que en 2024 añadió masa muscular a su cuerpo sin perder velocidad. Es un playmaker que puede hacer grandes jugadas en cualquier lugar del campo, y alineado desde cualquier posición. Un weakside linebacker de manual, con cualidades contra la carrera y el pase que le permitirían estar en el campo los tres downs.

Sus capacidades atléticas le permiten responsabilizarse con éxito de amplias extensiones de terreno. Capaz de llegar de lado a lado del campo para cazar al corredor. Gran reconocimiento de las jugadas y explosivo para salir a su encuentro a campo abierto, o adentrarse en el bosque de cuerpos por cualquier minúsculo hueco gracias a su movilidad lateral para neutralizarle para pérdida de yardas. Buena técnica de manos para desembarazarse de los bloqueadores. Sólido en el punto de apoyo para asegurar su lado. Físico en placaje.

Además, puede hacer de “espía” para vigilar y anular las aventuras de los quarterbacks (algo muy valioso en la NFL en general, y en la AFC en particular). Adivina sus intenciones leyéndoles los ojos, lo que hace peligroso hacer lanzamientos a su área de acción porque siempre está preparado para intervenir. Además, su capacidad atlética le permite emparejarse con éxito ante tight-ends o runningbacks que salgan como receptores fuera del backfield. Productivo en turnovers o pases defendidos. Es un demonio en el blitz, ya sea por el medio o el exterior.

En el lado oscuro podemos decir que necesita placar de forma más consistente. No digo que falle placajes, pero a veces el corredor gana tras el contacto más yardas de las que debería. En campo abierto debe tomar mejores ángulos. Hay situaciones donde espera que el corredor llegue a él, en vez de adelantarse y reducir la ganancia de yardas. Es vulnerable frente a bloqueadores más potentes, y hay ocasiones donde se deja engañar por play-actions. Todo el timing que tiene para identificar el pase lo pierde para coordinar su cuerpo y convertir un pase defendido en una intercepción.

Tiene que mejorar sus instintos, y probablemente por sus limitaciones físicas no sea nunca middle-linebacker, pero tras una buena línea defensiva, su potencial puede seguir creciendo año a año. Como mínimo, puede aportar muchísimo en equipos especiales en su año rookie. Experiencia al más alto nivel universitario. Físico y temperamental, con buena flexión de rodillas, no ha sufrido ninguna lesión tras 838 snaps disputados en college. Fue el único linebacker con quien nos entrevistamos en la combine, por lo que, si esto sirve de pista, va a ser el elegido.

Lo buenoCarter ocupa sus ratos libres en ir a las escuelas a leer y compartir juegos con los niños, aparte de participar en voluntariados para ayudar a adolescentes en situaciones de riesgo. Su ilusión sería montar un gimnasio donde poder ayudar a todos estos jóvenes a labrarse un futuro como deportistas.

Lo malo: Salió del instituto como uno de los defensas mejor valorados de la nación, pero no ha llegado a alcanzar las expectativas que había puestas sobre él. Es posible que quede únicamente como especialista en labores de cobertura.

Proyección: Tuvo una muy buena campaña 2023, pero la 2024, sin ser mala, no estuvo a su altura. Si volvió a Clemson esperando mejorar su proyección de salir en segunda ronda, no creo que lo haya conseguido, y sus inconsistencias le van a llevar a tercera.

Jack Kiser #24 (Notre Dame)

Con el fichaje de Al Golden como coordinador defensivo, tras ejercer esta misma misión en Notre Dame, es normal que se nos asocien jugadores de los Fighting Irish, como Kiser. En especial, teniendo en cuenta nuestra reducida oficina de scouting, donde tendrán que tirar de experiencias personales (foto: USA Today Sports)

Aquí debo bajaros el suflé. Si viene algún linebacker en el draft, lo hará en las rondas de la basura de final del tercer día, que ya nos conocemos. Así que más nos vale estar bien acertados para no desperdiciar el pick. Por esta razón me decanto por un jugador a quien Golden conoce bien, y que puede aportar algo más que una simple presencia de relleno. Kiser fue capitán del equipo en 2024 y Jugador del Año de Equipos Especiales en Notre Dame en 2023. Estamos ante un jugador con experiencia, carisma de líder, cero conflictividad fuera del campo y utilidad en equipos especiales. No podemos pedir mucho más a una elección de tercer día. Si finalmente contribuye más, eso que nos hemos encontrado

Kiser es un jugador que ya llega enseñado a la NFL. Su instinto, reconocimiento de las jugadas, y organización de sus compañeros presnap están altamente contrastadas y por encima de las de sus compañeros de promoción. Su experiencia en un programa de alto nivel como Notre Dame, y versatilidad para alinearse en varias posiciones, son valores a tener en cuenta. Es un jugador incansable, con una durabilidad y carácter altamente demostrados tras no perderse partidos por lesión. Jugador del Año 2024 en Notre Dame por su record de participaciones en el primer equipo (70 partidos) y su trabajo con sus compañeros y en la comunidad.

Entro en el tercer párrafo y todavía no sabéis nada de las cualidades como linebacker de este chico. Hacéis bien en sospechar. Sus carencias superan a sus virtudes, así que tenía que agarrarme a estos factores externos para captar vuestra atención. Como os digo, Kiser es un jugador muy inteligente, que conoce sus limitaciones, así que hace todo lo posible por minimizarlas y maximizar sus cualidades. Muy disciplinado a la hora de cerrar su lado. Carece de la fuerza, las proporciones físicas y la velocidad para detener al portador del balón, así que sabe colocarse para interrumpir la carrera donde él tenga la ventaja. El resto lo hace su técnica de placaje, ya que es muy raro verle fallar placajes, o que el portador del balón gane yardas tras el contacto.

Es un jugador muy tenaz, que nunca da la jugada por terminada. Siempre busca la manera de contribuir en segundas acciones. Sin embargo, es vulnerable a quedar atrapado en bloqueos por jugadores más potentes que él. En espacios abiertos, puede ser superado por atacantes más rápidos y ágiles. Sus caderas no giran a la velocidad necesaria en la NFL, por lo que puede tener problemas en cobertura de runningbacks fuera del backfieldtight-ends o slot-WRs. Sin embargo, posee un gran olfato para aparecer en los momentos importantes del partido y para las big-plays (4 intercepciones).

Ni siquiera en Notre Dame le veían como buen defensor del pase, ya que le solían sentar y utilizarle solo en downs de carrera, pero tiene buenos movimientos de passrush para entrar en blitz superando a runningbacks que se queden en protección. No le veo como titular, pero sería el tipo de suplente que todo entrenador querría tener en su banquillo. No será el nuevo Wilson, pero sí puede reemplazar a Bachie, un jugador que ya ha alcanzado su techo, y esperar que pueda evolucionar.

Lo bueno: Sus compañeros le apodan “el profesor”, no sé si por la edad, su liderazgo, o por ser un estudioso del juego. Le propuso matrimonio a su novia del instituto, Meghan, en la televisión nacional durante un viaje a Manhattan, por lo que podemos estar ante el nuevo romántico bengalí.

Lo malo: Será un “abuelete” de 25 años cuando arranque la competición, tras estar 6 años en Notre Dame (casi ha pasado más años en la universidad que yo, que ya es decir).

Proyección: Entre que la de linebacker no es la posición más demandada, y que las condiciones de Kiser tampoco son nada espectaculares, debería estar fácilmente disponible en 5ª ronda.

Otros nombres de interés

Un jugador que está subiendo mucho en los últimos días es Carson “capitán América” Schwesinger. Nada a lo que no esté acostumbrado, ya que entró a la universidad sin ninguna estrellita como jugador saliendo de instituto. Poco a poco se fue haciendo sitio y, tras 3 temporadas en la suplencia, en 2024 explotó como uno de los mejores linebackers del país, optando a los más prestigiosos premios a nivel nacional (foto: Allen J. Schaben / Los Angeles Times)

Carson Schwesinger #49 (UCLA)

Aunque tenga el pelazo del príncipe, su historia es más bien la de cenicienta. En 3 años apenas disputó 100 snaps en defensa. Su buen hacer en equipos especiales le llevó a la titularidad, convirtiéndose en uno de los mejores linebackers de la promoción. Lo que más destaca en él es su capacidad de diagnosis de las jugadas del ataque. Parece que vive en la mente de sus rivales. No hay nada que no pueda hacer bien, por lo que puede estar en el campo los tres downs. Quizá es un poco pequeño, y le falta algo de fuerza, pero sus condiciones atléticas son excepcionales. Coordinado control de un cuerpo cuya energía parece infinita. Buena técnica de placaje a campo abierto y capacidad para penetrar en el backfield, aunque por su tamaño puede quedar bloqueado. Tiene un gran instinto, pero le falta algo de experiencia en cobertura para reconocer las rutas. Como sólo ha sido titular una temporada, las dudas en muchas franquicias pueden hacerle caer hasta la 2ª ronda.

Chris Paul Jr. #11 (Ole Miss)

Christopher “Pooh” Paul Jr. jugó en Arkansas antes de llegar a los Rebels. Como varios de los anteriores, también es finalista del Butkus y el Bednarik Award, que reconoce a los mejores linebackers del país. Dotes de liderazgo que le vienen por parte de padre, que sirvió en la Marina. Probablemente no sea el linebacker más atlético de la promoción, ni tenga un tamaño prototípico, pero es de los wideside linebackers con más talento del draft. Excelente interpretación del juego y gran técnica de placaje. Físico contra la carrera, pero donde realmente destaca es en cobertura, leyendo los ojos del quarterback. Si tuviera mejores manos, sería una máquina de conseguir intercepciones. Se encuentra más cómodo jugando por fuera que por dentro. Mientras mejora sus habilidades contra la carrera, puede empezar en equipos especiales, donde es un auténtico artista. Es un jugador que no debería pasar de 3ª ronda.

Danny Stutsman #28 (Oklahoma)

Otro finalista del Butkus, ha sido titular las dos últimas temporadas completas en los Sooners. Un tamaño prototípico, con un excelentes capacidades atléticas y alto footballIQ. Extraordinario instinto para reconocer la jugada y anticiparse a la acción. Gran comunicador para organizar la defensa. Versátil para alinearse por el interior o el exterior. Habilidad para el blitz por fuera o por dentro. Placador altamente productivo. Con estas cualidades, ¿por qué creo que no saldrá hasta 4ª ronda? Pues porque pese a ser rápido, solo lo es en línea recta (cuestionable movilidad lateral). A veces no toma buenos ángulos, lo que le lleva a fallar placajes. Debe ser más paciente para sellar bien su lado. Le falta algo de fuerza para desembarazarse de los bloqueadores. A día de hoy, es más bien un linebacker de rotación, con el beneficio de poder hacerlo en cualquier posición y contribuir en equipos especiales. Por otra parte, su buen carácter está fuera de duda. Cedió los beneficios económicos de su participación en college a una fundación para becar a otros compañeros menos afortunados.

Cody Simon #0 (Ohio State)

Otro linebacker de tamaño prototípico, con la explosividad y aceleración para cubrir el campo de lado a lado. Sus capacidades atléticas son genéticas: su padre jugó al rugby en Army, su madre hizo atletismo en Michigan, y su hermano mayor también es linebacker en la universidad de Pittsburgh (no sé si colocar esta información en la parte mala de su análisis). Capitán del equipo en 2024, se ganó el derecho a vestir la camiseta con el #0 por su carácter, compromiso, fortaleza y liderazgo. Instintivo para reconocer las jugadas, es un quarterback en defensa. Movilidad de safety en cuerpo de linebacker. Aunque es versátil para salir desde cualquier posición, se siente más cómodo cuando juega sin la responsabilidad de sellar una zona por su peligrosidad para superar por físico en el blitz a runningbacks que se queden a bloquear. Experiencia en equipos especiales. Debe aprender a tener paciencia para no pasarse de frenada. Inconsistente cuando debe enfrentarse a bloqueadores. Su buena temporada 2024 es un caso aislado en su carrera, por lo que las dudas sobre si podrá repetirla o quedará como un jugador rotacional le llevarían a salir en 5ª ronda.

Francisco Mauigoa #51 (Miami)

Al samoano podríamos llamarle Paco para no confundir, ya que tiene un hermano menor llamado Francis (hay padres que yo no sé en qué piensan cuando van a inscribir a una criatura en el registro). Al menos, aunque sea para el football, parece tener más sesos que sus progenitores, porque identifica muy rápido las jugadas rivales. Esto le lleva a tener un evidente impacto en el juego. Fue titular en los Hurricanes toda la temporada 2024, donde hizo 100 placajes (18 de ellos para pérdida de yardas), 7,5 sacks, 2 fumbles y una intercepción. Su falta de tamaño, y jugar demasiado erguido, le lleva a fallar placajes que debería dominar. Carece de la habilidad para cubrir con seguridad a los tight-ends. Se trata de un diamante en bruto (en realidad, más bruto que diamante) que se proyecta salir para el final del último día. Nosotros no tenemos 7ª ronda, pero si le escogiéramos en 6ª tampoco sería ningún disparate.

(foto de portada: Crimson Tide Photos / UA Athletics)

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