AnalisisBengals 2016

Análisis tercer cuarto de competición

COORDINADOR OFENSIVO (KEN ZAMPESE):

No me voy a extender en las críticas que vierto sobre él casi a diario. Su discutible playcalling, su falta de imaginación, su inacción ante los problemas evidentes (manda menos que Alexander, eso está claro) y su ausencia de reacción, especialmente dolorosa en los últimos cuartos cuando nos jugamos la victoria, no pueden excusarse en la inexperiencia en el puesto. Lleva toda la vida en esto (su padre fue un reputado coordinador ofensivo) y la tira de años en el equipo, conociendo jugadores, rivales, etc. Todos los aspectos colectivos del juego han dado un enorme paso hacia atrás. Sólo la calidad de Dalton, Green y alguna que otra honrosa excepción salvan la situación. Ya sabemos cómo funciona nuestro equipo, y que por tanto no le van a despedir, pero la decisión de nombrarle coordinador ofensivo es desde luego de las peores tomadas por esta directiva.

 

COORDINADOR DEFENSIVO (PAUL GUENTHER):

Dentro de que también está siendo un año de retroceso para la defensa, en este periodo de análisis de 4 partidos lo cierto es que no ha sido lo peor del equipo. 21, 16, 19 y 14 son los puntos encajados por el equipo en este tramo, una cantidad que en condiciones normales debería ser asequible para superar por el ataque. Sin embargo queda la duda de si los rivales no nos anotaron más porque no pudieron… o porque no les hacía falta. Con esta galopante crisis ofensiva, era necesario que la defensa diese un paso adelante en forma de big-plays. Se echan en falta anotaciones porque no se consiguen suficientes turnovers, pero tampoco se consigue apretar contra su end-zone a los contrarios para dejarnos mejores posiciones de campo. Contener a los rivales está bien, pero en ocasiones, como ahora, no es suficiente, y debería dar un paso al frente siendo más agresiva para darle más posesiones al ataque, por ejemplo, mejorando la efectividad en terceros downs.

 

ENTRENADOR PRINCIPAL (MARVIN LEWIS):

Después de tantos años, me quedo sin calificativos. Si ya demuestra sus carencias a diario, cuando se enfrenta a entrenadores de relieve como Harbaugh, se nota todavía más. La pésima gestión de los tiempos muertos da para escribir una novela de terror. Contra BAL les permite pedir un challenge, que obviamente perdemos; contra PHI es el último en enterarse que yendo por detrás en el marcador iban a ejecutar un onside-kick… suma y sigue. La gestión de personal, con este desmedido afán por lo malo conocido antes que lo bueno por conocer (casos Nugent, Gilberry, Peerman o su reticencia a dar minutos a los suplentes) está perjudicando al club. El proyecto deportivo está finiquitado, y si sigue en 2017 (que lo hará, salvo que él mismo decida irse, cosa que dudo) no es más que por haber renovado en Abril, no por merecimientos. Es hora que un nuevo staff (no sólo en la cabeza, sino en otros puestos principales) renueve nuestro equipo, porque la amenaza de la vuelta a los años oscuros es cada vez más real.

  

A partir de ahora, ¿qué queda? Pues básicamente, dar tiempo de juego a los jóvenes para que se vayan fogueando e intentar no hacerse mucho daño, que si mal está fracasar una temporada, peor sería perder efectivos ya para la siguiente.

 

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