Daniel Richard Ross fue un TE de 6’4 pies y 238 libras. Nació el 9 de febrero de 1957 en Malden, Massachussets.
Su etapa de instituto la desarrolló en el Everett High School, en Everett. Una ciudad al norte de Boston, cerca de Charlestown. La ciudad de la actriz Ellen Pompeo, si alguien sigue la serie Anatomía de Grey, pero para los fans del College es la de Brian Kelly el HC actual de LSU, que pasó por al Universidad de Cincinnati hace unos años. Y si queréis un jugador actual, pues Lewis Cine, el safety de los Vikings que brilló en Georgia.
Seguimos con Ross, que en College jugó en Northeastern University, en Boston. En su año senior fue elegido en el first team College All-America team en 1978. Era capitán de su equipo.
Además consiguió en premio Bulguer Lowe como jugador destacado de Nueva Inglaterra. Y el premio Harry Afganistán por el mismo motivo.
Acabó su etapa en Northeastern como líder histórico de los Huskies en recepciones (153) TD (13) y yardas 2343. También record anual en recepciones, 68 y yardas 988 y 7 TD de su año senior. Al terminar su último año, la universidad de Northeastern retiró su número 84.
Los Bengals eligieron a Ross en la segunda ronda del draft de 1979. El pick 30 que como sabéis sería un primera ronda en la actualidad. Entonces había 28 equipos.
Fue un jugador absolutamente clave para que los Bengals jugasen su primera Super Bowl, la de 1981. Acabó con 71 recepciones y 910 yardas con 5 TD conseguidos. Esas 71 recepciones fueron el récord de la franquicia hasta que el WR Carl Pickens lo superó con 99 en 1995.
Pero eso también consiguió otro récord que duró años. En la Super Bowl ante los niners consiguió 11 recepciones para 104 yardas y 2 TD. Tanto las recepciones, las yardas ganadas y los TD anotados fueron récord para un TE en una Super Bowl. Si hubiéramos ganado hubiera sido el MVP pero ya sabéis que no fue así.
Pero también había sido determinante en playoff. También fue el mejor receptor ante los Bills con 6 recepciones y 71 yardas y 5 para 69 yardas en la Freezer Bowl ante los Chargers. El pase más largo de Ken Anderson lo atrapó él y fue de 19 yardas, con unas condiciones realmente complicadas. Su hijo Dan Ross Jr. dijo en el 50 aniversario de los Bengals que se mira esa recepción un par de veces al año.
El año siguiente fue elegido para la Pro Bowl con 47 recepciones y 508 yardas y 3 TD en 9 partidos jugados debido a la huelga.
En 1984 se produce un hecho sorprendente en su carrera porque deja la NFL para jugar en una nueva liga que había aparecido, la USFL. Fichó por los New Orleans Breakers. Tras terminar su contrato con los Bengals el agente de Ross, Tom Toner, le dijo a Mike Brown que tenían hasta las 2 en punto del día siguiente (jueves) para comprar la rescisión del contrato. El precio de la venta era de 1’5 millones de dólares en 4 años y Brown lo rechazó. Así que Ross firmó para 3 años con los Breakers.Luego jugó un año en los Portland Breakers.
En 1985 volvió a firmar por los Bengals pero acabó el año en los Seahawks.En 1986 jugó con los Green Bay Packers en la que fue su última temporada como profesional.
Uno de los aspectos que más valoró Ross fue que venía de una universidad pequeña, que era desconocida por su programa de fútbol. Por eso dijo “el simple hecho de ser seleccionado fue emocionante. No lo esperas de la universidad a la que fui. En ese momento, no esperes jugar en la NFL y especialmente que alguien te elija con el número 30 del draft. Es como “Oh cielos, deben ver algo que yo no veo”.
Después de retirarse, fue presidente y copropietario de una estación de televisión independiente en Riviera Beach, en Florida y que se llamaba WPWB. También fue propietario de Power House Supply, además de entrenar a Pop Warner Football, donde entrenaba a su hijo que hacía de QB. También participaba en torneos de golf benéficos.
En 2004 entró en el College Football Hall of Fame y la universidad de Northeastern le homenajeó en el descanso del partido ante Villanova el 9 de octubre de 2004.
Pero 2 años después, el 16 de mayo de 2006 después de hacer jogging regresó a casa y se desplomó. Murió en el Merrimack Valley Hospital en Haverhill, Massachussets. Tenía 49 años.
Según Mike Brown “era un jugador tremendo, él y Kenny Anderson actuaron muy bien en el juego aéreo. Y sus recepciones fueron nuestro récord durante muchos años. Pero Dan fue una persona especial. Todos lo tenían en alta estima. Es una noticia sorprendente que se haya ido tan prematuramente”.
Durante el 50 aniversario sus familiares viajaron a Cincinnati para recibir el homenaje de la franquicia. Allí su ex mujer se pudo retrobar con algunos de los que fueron compañeros de Dan Ross y recibir el aplauso de la afición del Paul Brown Stadium. Según Dan Ross “ver a mi madre asimilarlo todo y volver a familiarizarse con personas que no había visto en tantos años fue realmente extraordinario. Los jugadores y aficionados lo lograron. Ver a sus compañeros acercarse y que nos hablaran sobre el gran jugador que era, significó mucho para nosotros”.Lapham le contó cuando su padre llegó la semana previa de un partido de los Browns con la rodilla hinchada como una pelota y sin algunos dientes. Ross le dijo que eso no le privaría de jugar el partido. Y efectivamente no se perdió ni un snap. Porque Ross le decía “nunca querrás perderte un partido. Tú reserva podría ser mejor que tú”.
