Bengals 2025Previas

Previa Packers – Bengals 2025

Volvemos a encontrarnos en este vuestro rincón favorito, con una nueva derrota a las espaldas. No por esperada fue menos dura. Es cierto que esta vez, el ridículo fue menor porque se maquilló el resultado en el último cuarto; pero la realidad es que en todo momento estuvimos fuera del encuentro. El Lions 37 – Bengals 24 refleja la situación en que nos encontramos. Un equipo al que le cuesta competir, cuyas aspiraciones de llegar a playoffs, aun contando con el regreso de Burrow en un futuro, se antojan muy lejanas.

El nombre que está en boca de todos es Joe, pero no Burrow, sino Flacco. El sorprendente movimiento de la directiva de dar un pick de 5ª ronda de 2026 a cambio del QB y otro pick de 6ª ronda baja nos deja al mítico quarterback de Baltimore y Cleveland, contra el que tantas veces nos hemos enfrentado, como titular para la visita a Wisconsin. Porque nuestro próximo rival serán los Green Bay Packers, quienes tras su empate en Dallas, son segundos en la NFC Norte con un balance de 2-1-1, y llegan descansados tras haber disfrutado del bye la pasada jornada.

El partido se disputará en una jornada tan señalada para la comunidad hispana como el día de la Hispanidad. Una buena ocasión para reunirnos, alrededor del globo, todos los que compartimos idioma, cultura y sufrimiento. En concreto, para el encuentro estaremos en España desde las 22:25 de la noche, en Argentina a las 17:25 de la tarde, y en México a las 15:25 de la sobremesa. En Green Bay, la tarde estará nublada, pero con una temperatura razonable para tan norteñas latitudes de unos 13º. No se espera lluvia, pero el viento de 26 km/h puede resultar molesto. Vestiremos de camiseta blanca, con pantalón negro a rayas naranjas y calcetas blancas.

La serie entre ambas franquicias está empatada a 7 victorias para cada uno, pero los Packers se han impuesto en los dos últimos enfrentamientos. Para este partido, hay muchos jugadores de los nuestros que saben lo que es vestir el casco quesero. J.T. Slaton, Pennel y Burks jugaron en Green Bay sus primeros años en la liga. Nuestro entrenador de línea ofensiva, Montgomery, pasó 9 años allí, hasta 2023.

El encargado por la NFL para dirigir la contienda será el colegiado Brad Allen. Este controvertido árbitro, natural de Lumberton en North Carolina, y director ejecutivo de los North Carolina Senior Games, así como supervisor de los árbitros de baloncesto de instituto en su estado y CEO de una ONG, es actualmente el menos pañuelero de la liga. Ha sido vetado varias temporadas de arbitrar en playoffs por sus nefastas actuaciones. Una de las últimas fue en contra de los Packers (con quienes tiene un balance a su favor de 9-4), así que no sé si intentará compensar. En sus actuaciones destaca por decantarse ligeramente por el conjunto local. Su balance contra nosotros es de 4-5, y el año pasado nos pitó en las derrotas ante Commanders y Chargers. Como curiosidad, es el árbitro que dirigió la famosa «Burrow Bowl» en Miami en 2019. Una de sus penalizaciones favoritas es el «delay of game«, una falta en la que nosotros somos los líderes de la competición, así que, cuidado.

Hace apenas 3 semanas, el 21 de septiembre, Joe Flacco era capaz, contra todo pronóstico, de tumbar a los Green Bay Packers. Esperemos que el próximo domingo se pueda repetir la historia (foto: bleacher report)

En ataque

Como decíamos en la introducción, el ataque bengalí girará en torno a Joe Flacco. Las implicaciones tienen múltiples aristas. Desde el apartado personal, económico o estratégico, al meramente deportivo, que será en el que nos intentemos centrar en este artículo. Después de 3 partidos completos dando auténtica pena, la aventura Browning 2025 llegó a su fin. Los 3 touchdowns del último cuarto ante Lions no borran las 8 intercepciones sufridas (2º QB más interceptado de la liga, el 3º es, precisamente, Flacco) mientras estos partidos estaban en juego. Pero más importante que las intercepciones (que han originado que, por ejemplo, Chase tenga tantos placajes como Burks, Ossai o Murphy), era la sensación de que aquella «magia» de 2023 se había perdido (los entrenadores rivales ya tenían videos para estudiarle y no sorprendió como entonces) y que la ofensiva no iría a ninguna parte con él a los mandos.

Analizaremos otros culpables del atasco atacante, pero ahora vamos a centrarnos en él. Uno de sus defectos fue el de no saber encontrar la mejor opción. Varios de esos picks se produjeron por pases a triples coberturas, donde nuestro receptor no tenía ninguna opción, mientras desaprovechaba a otros receptores desmarcados. Ni la dirección, ni la fuerza de sus lanzamientos, eran las apropiadas para tener éxito. No sólo la mecánica era deficiente, sino que cuando salía en scramble lo hacía hacia el lado antinatural, con lo que era imposible completar ningún pase. Tampoco era consciente del tempo, dejando pasar oportunidades de pase, mientras era incapaz de esquivar la presión. Seguramente, Jacob Christopher Browning será una excelente persona, con un admirable gusto para elegir novia, pero como QB, es bastante mediocre.

¿Qué nos puede ofrecer Flacco? Desde luego, más movilidad no. A sus 40 años, todavía va a quedar más expuesto ante los fallos de nuestra lamentable línea ofensiva que sus dos predecesores. Sin embargo, su dilatada experiencia le permite determinar con rapidez cuál es la mejor opción (aunque ésta sea tirar el balón a la grada). Su lanzamiento es muy preciso y, pese a la edad, todavía conserva cierta potencia para pases profundos. Su conocimiento del juego le permitirá asimilar rápidamente nuestro libro de jugadas (que tampoco parece a primera vista demasiado complejo) y no necesita aprender nada del rival, puesto que ya se enfrentó a ellos hace tan solo 3 semanas. Es, sin lugar a dudas, una mejoría sobre este Browning que estábamos viendo este año, y quien más opciones nos da para poder ganar ese puñado de partidos que necesitamos hasta el ansiado regreso de Burrow.

Como decía antes, con un QB mucho más vulnerable, será necesario que los componentes de la línea ofensiva den varios pasos adelante. En los puestos de offensive-tackle no hay alternativa, y tanto Brown como Mims repetirán titularidad, aunque su rendimiento está dejando bastante que desear. En el interior puede que los cambios estén provocados por las lesiones. Fairchild no entrenó por problemas en la rodilla, así que su plaza la podría ocupar el recuperado Patrick. Sin embargo, también podría ser que Risner ocupase ese lugar, y que Patrick reemplazara a Karras como center, ya que el capitán está teniendo una campaña espantosa. Lo que no haría sería sentar a Rivers, ya que el novato necesita seguir creciendo, y no desentona dado el bajo nivel general de la unidad. Salvo hecatombe que provoque su sustitución, toda experiencia que pueda acumular este año le hará mejor para 2026.

Sin embargo, donde debemos mejorar bastante es en el juego de carrera. Nuestras paupérrimas 57 yardas por partido nos dejan en un miserable último lugar, con el agravante de que el penúltimo tiene 80. Es el gap más amplio entre cualquier equipo. En los artículos anteriores disculpaba a Chase Brown porque la línea no ofrecía la más mínima ayuda, pero el hecho de que Perine mejorase sus números con respecto a él, nos hacen pensar que quizá sea necesario un cambio de RB principal (esto sin contar sus problemas con los fumbles). Igualmente, sigo opinando que, dado que Brooks no aporta nada, poco perdemos introduciendo a Milton en la ecuación, un corredor de características diferentes, por su potencia, a lo que activamos para los partidos.

Otro jugador que tampoco aporta demasiado, y podría perderse el partido por lesión, es el TE Sample. Quizá su ausencia provoque la activación de Grandy, pero también podríamos probar con otro personal en su posición. Un doble TE compuesto por Fant y Gesicki seguramente provocaría más quebraderos de cabeza a los defensores rivales, sin contar con que estaría más próximo al sistema al que Flacco está acostumbrado a jugar.

Pero quien tiene que aparecer es nuestra estrella, Ja’Marr Chase. Ante Lions, un par de chispazos suyos fueron los únicos momentos que nos hicieron recordar el potencial ofensivo que tenemos, y que generaron cierta inquietud en nuestros rivales. Ante Packers volveremos a necesitar de todo su talento. Flacco ha dicho que cuando hay buenos jugadores en el campo, la química nace sola. Por tanto, es de esperar que no le cueste mucho llegar a entenderse con nuestro mejor receptor. El mejor, pero no el único. El TD de Higgins contra Detroit nos recuerda que no podemos olvidarle. Iosivas, de quien pedíamos más protagonismo, tuvo de nuevo un gran partido, con 82 yardas. Sigo creyendo que puede ser muy productivo recibiendo el balón con campo por delante para correr.

Sin embargo, todo esto quedará en nada si nuevamente el plan de juego no se adapta a las circunstancias reales del equipo, ni tenemos capacidad de reacción. Taylor no quiere soltar la función de ordenar las jugadas, así que todos los palos le deben ir a él. Con un QB como Flacco, necesitaremos un plan de juego que prevea pases mucho más rápidos, antes de que le pueda llegar la presión, así como un mayor peso del juego terrestre. La amenaza del pase profundo vuelve a estar presente, pero solo será eficaz cuando, por medio de la carrera y el pase corto a WR-slot y TEs, se atraiga al box a la defensa, y se despeje el camino para lanzar a nuestros receptores en largo.

Más le vale a nuestra línea ofensiva que se ponga bien las pilas, porque otra decepcionante actuación, defendiendo a un QB con tan poca movilidad como Flacco, expondrá mucho más sus carencias que cuando tenían detrás a Browning (foto: AP Photo/Carolyn Kaster)

En defensa

De nuevo, pese a encajar una caterva de puntos (37), la sensación es que la defensa no estuvo «tan» mal. ¡Cómo será de oscuro el lugar del que veníamos, o cómo de mal estará el ataque, para que veamos cosas positivas en nuestra defensa! Pero lo cierto es que las hubo. A nivel individual, Hendrickson volvió a encontrarse con los sacks (2) y provocó a Goff un fumble muy importante (que desgraciadamente el ataque no supo capitalizar). También Ossai y Murphy tuvieron su momento de gloria. A ver si estos destellos, sumados al regreso de Stewart, suman para un muy necesario pass-rush. Love es un buen quarterback, pero su línea es vulnerable, y debemos incomodarle para cortocircuitar su ofensiva.

Otro jugador que nos está gustando es el LB novato Knight. Otra semana más, máximo placador del equipo, pese a jugar solamente el 58% de los snaps. Una pena que, este año, Wilson, a un nivel más bajo de lo que acostumbra, no le esté ayudando demasiado.

Contra la carrera, volvimos a encajar más de 100 yardas, pero al menos, conseguimos reducir su porcentaje de yardas por carrera. Algo es algo, pero todavía estamos lejos. Por lo menos, se vio algo más de intensidad a la hora de penetrar en el backfield. Incluso lanzamos algún que otro blitz, que ya iba siendo hora.

Porque en cobertura, estamos jodidos. La idea de poner a Ossai a cubrir al tight-end LaPorta, por lo que sea, salió mal. Para sorpresa de nadie. Hill y Turner tenían una jornada complicada contra St.Brown y Williams pero, también poca sorpresa aquí, quien volvió a naufragar fue Taylor-Britt, dejándose comer la tostada por su tercer WR, el novato TeSlaa. En cuanto Battle baja un poco su nivel, se notan muchísimo las carencias de Stone. Da mucha envidia ver a nuestros rivales reforzar la posición de safety, y nosotros siguiendo con este panorama (ni Anderson ni Jules participan en ninguna jugada defensiva, cuando tuvo que retirarse Stone un puñado de snaps, fue Hill quien ocupó su demarcación).

Contra Packers nos vamos a encontrar también a un TE muy prolífico en el juego de pase como Kraft, y un RB con buenas manos como Jacobs. Más allá del daño que pueda hacernos el WR Doubs (que está «on fire«), deberemos cuidarnos mucho de proteger esa zona intermedia para que no puedan controlar el ritmo del partido y cansar a nuestra ya de por si débil defensa.

Sin embargo, la clave será apretar las clavijas a Love y conseguir que tenga que jugar apresurado. Los Browns lograron hacerlo, y fue fundamental para endosarles su única derrota hasta el momento.

El partidazo de Hendrickson fue insuficiente para contener el vendaval ofensivo de Lions. Sin apoyo del ataque, que les concedía buenas situaciones de campo, fue imposible que la defensa tuviera ninguna oportunidad. Es desolador el desperdicio que estamos haciendo de uno de los mejores pass-rushers de su generación (foto: AP)

El rival

Los Packers de LaFleur comenzaron fuertes, imponiéndose a Lions y Commanders, pero tras perder ante Browns, y dejarse empatar un partido que tenían ganado ante Cowboys, la semana de descanso les ha venido muy bien para recomponerse. En cuanto a los lesionados, pueden tener problemas en el LT (Walker) y el DT (Wyatt), así como el CB Hobbs, aún en protocolo de conmociones.

Su ofensiva es la 9º en media puntos anotados (26). Contrasta con la nuestra que es la 29º (17). En su West Coast Offense destaca la labor del RB Jacobs (66,5 yardas de carrera de media por encuentro), lo que permite abrir el juego de pase. Aunque, como decía antes, el principal objetivo de Love es el TE Kraft, no podemos dejar de vigilar a su tripleta de receptores: Golden, Wicks y Doubs. Estos tres demonios se complementan bien, y me preocupa encontrar una buena «Julieta» para Romeo Doubs, ya que es un wide-receiver impredecible, que lo mismo te puede superar por fuera que por dentro. Escalofríos me entran de que le marque Taylor-Britt.

Su defensa es la segunda mejor contra la carrera. Si pretendíamos que nuestros corredores resurgieran en Lambeau, podemos ir dándolo por perdido. Pero cuidado cuando haya que pasar, porque los edge-rushers de su defensa 4-3-4 son Gary y Parsons, dos auténticos monstruos de la competición. No necesitan mucho más para generar caos en el backfield, y esto obliga a los ataques a reforzar la protección al QB en detrimento de las opciones de pase. Su secundaria puede ser más vulnerable, sobre todo si Hobbs sigue sin jugar. Sólo han cazado de momento dos intercepciones (una de ellas, precisamente, a Flacco).

Los equipos especiales sufrieron en el último partido disputado en Dallas. Les bloquearon un extrapoint y lo retornaron para dos puntos, y permitieron un retorno largo a menos de dos minutos cuando tenían ventaja en el marcador. Eso sí, su kicker McManus (con molestias en el hombro) la enchufó desde 53 yardas con el reloj a cero para llevar el partido a la prórroga. Sigo manteniendo que nuestro punter Rehkow es el mejor de la competición, pero el suyo, Whelan, es el tercero.

En definitiva, estamos ante uno de los equipos favoritos, al menos para postemporada, en la Conferencia Nacional. Como dije en las previas de Vikings y Lions, su competencia en la división es tan fuerte, que no van a salir relajados porque necesitan sumar todas las victorias posibles para quedar en lo alto de la NFC Norte. La visita a Lambeau nunca es fácil, aunque no cuenten con el apoyo del General Invierno.

Ya conocemos a Parsons, y ante nuestra OL puede ponerse las botas. Fundamental tratar de controlarle para tener alguna posibilidad (foto: (Jeffrey McWhorter/AP)

La clave

Necesitamos recuperar sensaciones de que somos un equipo «de verdad», no este muñeco de trapo zarandeado por los rivales que hemos vivido en las 3 jornadas anteriores. Dentro de que podemos discutir si la llegada de Flacco era el mejor refuerzo que podíamos recibir, lo que está claro es que él es ahora nuestro nuevo líder y, si bien exigirle una victoria apenas aterrizar sea excesivo, sí necesitamos que empiece a tomar las riendas del equipo ante el decisivo partido que tenemos por delante, en menos de una semana, ante Steelers en el Thursday Night Football.

Por tanto, lo principal sería descargar a Flacco de presión. Ofrecerle la mejor protección posible, pero evitando que tenga que ponerse la capa de superhéroe que, a estas alturas de su carrera, ya le queda grande. Probar la carrera, con diferentes runningbacks, y si hay que lanzar, pases rápidos y sin excesiva complejidad. Lo importante es conseguir tener cierto ritmo a la ofensiva, cosa que nos ha faltado con Browning y tantos 3 y fuera (aquí debe acompañar el playcall).

En defensa, siendo ésta la que debe tirar del equipo, no podemos seguir siendo contemplativos. La estrategia de «doblarse pero no romperse» funciona cuando nuestro ataque es fluido y puede reaccionar, pero no estamos ahora en este escenario. Hay que intentar arriesgar en la presión y, sobre todo, plantear una táctica que funcione para los receptores cuando salgan del backfield. En cuanto a los receptores, hay que ser muy físicos contra ellos, no dejarles que puedan recibir con comodidad. Si el árbitro es comedido para tirar el pañuelo, debemos aprovecharlo.

Los Packers son favoritos para ganar el partido por 14,5 puntos, lo que, viendo nuestro rendimiento de las últimas jornadas, me parece normal. Sin embargo, con el impulso anímico que pueda suponer tener a los mandos a un jugador ganador del anillo del campeón, quién sabe si nuestros chicos, tanto en ataque, como defensa, como en equipos especiales, puedan tener una mayor confianza en la victoria y arrancar de Green Bay un inesperado triunfo. Necesitamos, eso sí, un marcador lo suficientemente bajo como para que esté al alcance de nuestro mermado ataque. ¿Por qué no pensar en un resultado 18-17, con 6 field-goals de McPherson? Ellos están teniendo problemas para cerrar los partidos, y por ahí podríamos encontrar nuestra ventana de oportunidad.

Who Dey!!!!!!

Las dificultades que estamos encontrando para hacer funcionar la ofensiva sin Burrow está poniendo muy en entredicho la labor de Taylor como técnico. Con Flacco tiene una última bala. Si no es capaz de dar un giro radical al ataque, su continuidad más allá de este año estará muy cuestionada. Él es, probablemente, quien más se juegue en este encuentro (foto: Reddit)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.