Se ganó el primer partido. Y como siempre hay que sobrerreaccionar, si cuando lo perdemos hay que despedir a todos, cuando se gana, es el momento de comprar los billetes para la Super Bowl. Estamos por tanto en ese momento de euforia, en lo alto de la ola, que debemos aprovechar porque ya sabemos que, en la NFL, la felicidad es efímera. Y más cuando se trata de nosotros.
Como todo partido inaugural, hubo muchos fallos. Lo bueno es que el rival cometió más. Y lo extraordinario es lo que los supimos aprovechar. Quizá no fue lo bonito que esperábamos, pero no pienso derramar ni una lágrima por una victoria. No estamos tan acostumbrados a empezar con un balance positivo, por lo que debemos aprovechar este estado de euforia colectiva para sumar triunfos en este complicado arranque liguero, no sea que los echemos en falta al final.
Así, subidos en una nube, nos preparamos para viajar al Reliant Stadium de Houton a enfrentarnos a los Texans, quienes vienen de perder ante Bills pese a realizar un buen partido. Será el próximo domingo, en el mismo horario que la jornada inaugural; es decir, a las 7 de la tarde en España, las 3 de la tarde en México, y las 2 en Argentina. Como el partido se jugará en un estadio cubierto, os ahorro la tradicional previsión meteorológica. Vestiremos con camiseta blanca, pantalón blanco con franjas negras, y calcetas negras, una combinación que suele darnos suerte, Tenemos con ella un balance de 13-8, siendo la que más hemos usado desde el rediseño de uniformes en 2021.
Los Texans lideran las series entre ambas franquicias por 9 a 5, siendo sin duda las más dolorosas las dos derrotas sufridas en postemporada en tiempos de Lewis. Además, nos han ganado en 4 de los últimos 5 enfrentamientos, siendo el último en 2023 en Cincinnati. Lo único positivo es que la última vez que visitamos su estadio (2020) salimos con una victoria. De las conexiones entre ambos equipos, destaca la presencia en las filas tejanas de Rankins y Trent Brown, que vistieron las franjas atigradas en 2024. Los entrenadores Lazor y Burks, ahora en Houston, entrenaron en su día a nuestros QBs y LBs respectivamente, mientras que Casey, nuestro entrenador de TEs, jugó con los Texans en esa demarcación.
Dirigirá el partido el ingeniero de software y computación Adrian Hill. De 62 años, y 7 de experiencia como árbitro principal, trabajó como ingeniero aeroespacial para la NASA (Houston, tenemos un problema). Nos ha dirigido en 12 oportunidades, con un balance muy favorable de 8-3-1. Este año ha empezado fuerte, 3º de la clasificación de pañueleros, con 17 en su primer partido (el SEA-NE, donde anduvo bastante despistado). Destacaron las 5 salidas falsas que pitó, por lo que nuevamente, Orlando debe andarse con ojo. El año pasado también fue de los que más castigó esta penalización, junto con el holding ofensivo.

En ataque
Los Bengals anotaron 33 puntos el pasado domingo, 26 de los cuales fueron aportados por la ofensiva. Una cifra muy interesante, considerando que fue apenas el primer partido de la temporada. Es cierto que los turnovers defensivos nos dejaron buenas posiciones de campo, pero conseguimos sumar 351 yardas netas de ataque, con 26 primeros downs. Fundamentales los 4 logrados en el último drive con los que cerramos el partido.
Me gustaría acostumbrarme a que la defensa hará su trabajo para que el ataque no tenga que ir a remolque, debiendo anotar en cada jugada. Sin embargo, sabemos que esto no siempre será así, por lo que precisamos que nuestra ofensiva muestre la fluidez y eficacia suficientes para dominar el encuentro. Es justo que señalemos las luces, pero también necesario enfocarnos en las sombras.
Siempre decimos que todo empieza en las trincheras, y el domingo no fue una excepción. Por todo internet circulan los extraordinariamente bajos porcentajes de presión a la que se vio sometido Burrow, así que no los repetiré aquí. Solo encajamos un único sack, que bien hubiera podido haber evitado Burrow de haber soltado antes el balón. Mims apunta a estrella, y el resto mantuvo siempre pockets muy limpios para su quarterback. Especial mención para Risner y cómo se encaró con el safety Smith cuando golpeó a Burrow tras un slide. Esta actitud la esperaría más del capitán (Karras) que de un prácticamente recién llegado, pero espero que se contagie.
Seguimos con la carrera, donde, entre unos y otros, alcanzamos las 106 yardas. Me gustaría centrarme en “los otros”, sin dejar de reconocer el mérito de las 56 yardas y 1 TD de Chase Brown (más otras 22 de recepción). Perine añadió 20, con un promedio de 4 por carrera, en momentos donde se necesitaba frescura en esta faceta. Creo que una mayor rotación de RBs sería beneficiosa. También Burrow demostró, por un lado, inteligencia para detectar los espacios dejados por un rival que no supo interpretar su capacidad como corredor, y por otro, como siempre, su osadía a la hora de ganar primeros downs con sus piernas. Pero también habría que destacar el jet-sweep de Meyers culminado con primer down, una jugada que en el pasado solía acabar con pérdida de yardas.
Continuamos ahora con el pase. Estoy convencido que Chase no se encontraba al 100% (sus apenas 12 yardas en 2 recepciones no son números normales, por más que nos vendan que le usaron como señuelo para liberar a sus compañeros). Podríamos esperar que brillara Higgins, y ciertamente lo hizo en la espectacular recepción del final y en otra polémica de 33 yardas que anularon los árbitros. Pero quien se salió fue Gesicki. Sus 78 yardas y 1 TD seguro que le están convirtiendo en un objetivo en todas las fantasies. No le voy a quitar su parte de razón a quien defienda que no jugamos con los TE y que Gesicki en realidad es un receptor más, pero también se dieron pases a Sample y Hudson. En total, Burrow se conectó con 9 receptores diferentes (especial mención para Meyers, que parece que nos va a portar mucho), lo que me parece síntoma de un ataque variado, difícil de defender si el rival no anda largo de efectivos.
Termino con Burrow. 25 de 35 para 254 yardas, con 1 TD y una INT. No es de sus mejores días, pero sin duda uno de sus mejores partidos iniciales. Creo que esto también debemos ponerlo en valor. No contó con su principal objetivo, pero se las apañó para mover las cadenas, que es lo que cuenta. Estuvo valiente en la carrera y eficaz en los QB-sneaks. Sus dos mayores lunares (que pudieron haber sido muy graves) fueron comerse un sack que nos sacaba de field-goal range (menos mal que McPherson estuvo inconmensurable) en una situación donde lo único que no podía hacer era perder yardas, y el comentado pick-6, en un pase donde no vio al LB bucanero, en una situación donde una INT era irremediablemente TD. Hay que ser más cuidadoso en esas situaciones. Por cierto, a estas jugadas de pases a la flat habría que darles una vuelta, porque muchas se saldaron con pérdida de yardas.
Para Houston va a ser necesario estar mejor. Es el primer gran compromiso del año ante un equipo cuya ofensiva va a exigir mucho a nuestra defensa, lo que obligará al ataque a responder en idéntica medida. No creo que 30 puntos sean suficientes para ganar, por lo que no podemos dejarnos puntos en el camino. Igual Taylor también se debería plantear jugarnos algún 4º down con los que optar a 6 puntos porque quizá no nos valga solo con 3.
Espero también que Chase se encuentre mejor, porque es un gran hándicap no disponer de nuestra principal arma ofensiva. Los Bills sólo fueron capaces de correr 86 yardas ante Houston, lo que hizo que Allen tuviera que irse hasta las 334 yardas aéreas para llevarse el partido. Sospecho que el nuestro va a ir por parecidos derroteros. Vamos a volver a necesitar un gran rendimiento de nuestra line ofensiva, un esfuerzo para ganar yardas tras la recepción, y una mayor precisión de Burrow en la red–zone (se le escapó un TD por pasar a Iosivas con Chase desmarcado para anotar).

En defensa
¡Qué gozada poder decir que defensa de los Bengals está en lo más alto de los principales rankings! Hasta en la fantasy somos la defensa de moda. Podríamos alabar el cambio radical que nos ha dado Sexy Dexy, pero sería injusto para los Allen, Mafe, Cook, e incluso Howell que también son nuevas incorporaciones. Los 4 turnovers que lograron fueron el record de la jornada. Es una agradable novedad esperar en cada ataque del contrario que pase algo bueno en vez de malo, como hasta ahora.
Aun así, como es natural, sigue habiendo cosas que ajustar. Dependemos en exceso de las recuperaciones de balón (volvemos al “estilo Anarumo”), lo cual es una clara mejoría, pero necesitamos que el rival haga más punts. O, al menos, forzar alguno, que el punter de Tampa sudaría por la alta temperatura y humedad del Paycor Stadium, no por su esfuerzo en el césped. Nos anotaron excesivamente rápido en su último drive (2 minutos exactos) y dio la impresión de que si les hubiésemos devuelto el balón en nuestro último drive, lo hubiésemos pasado realmente mal.
Pero como diría un jardinero, “disfrutemos mientras podamos”. La cara que se le vio a nuestra línea defensiva fue absolutamente diferente, forzando en numerosas ocasiones a Mayfield a correr por su vida. Lawrence necesitaba dobles y triples bloqueos para ser parado. Allen demostró que todavía le queda gasolina en el tanque. Mafe estuvo más intermitente, pero suyos fueron varios highlights. Murphy se anotó medio sack (el otro medio se lo dieron a Carter) y su fumble fue el inicio de la victoria. Por cierto, los otros 3 sacks, todos de la DL. La presión con los 4 de delante funcionó. El novato Howell también estuvo muy activo, y le va a costar a Stewart hacerse un hueco cuando se recupere.
El problema, para sorpresa de nadie, lo tenemos justo tras rebasar esta unidad. Nuestros linebackers volvieron a demostrar sus cualidades en el arte del placaje fallado, la llegada tarde a la acción y la falta de contundencia. Luego miras las estadísticas y ves a Carter líder de placajes y con un fumble forzado, o a Knight con un fumble recuperado para touchdown y piensas que ni tan mal. Pero sí, sí estuvieron, si no mal, al menos, bastante mejorables. Los Bucs acabaron con un promedio de 4,5 yardas por carrera (Irving se fue a las 5,6). Mayfield se escapó con excesiva facilidad en su TD. Si están liberados de tareas de cobertura, deben estar más firmes contra la carrera, o tener más presencia en el blitz.
Tampoco atrás estuvieron muy acertados. Se nota la mejoría en el safety, porque Cook estuvo muy activo, forzando y recuperando un fumble. Pero Battle estuvo más gris. Recuerdo una acción de su TE Otton que, si no llega a dropar, estaba solo con mucha ganancia de yardas. Había demasiada movilidad por el medio de nuestra defensa, y ahí es donde deben hacerse fuertes.
En los cornerbacks, Hill le ganó la partida a Turner. El nuevo número #0 anduvo bastante despistado, y salió retratado en un stiff–arm de Godwin. Se recompuso a lo largo del partido (buena parte de la presión que le llegó a Mayfield fue por no encontrar receptores desmarcados), y recordemos que el año pasado fue de menos a más. Jalen Davis estuvo muy activo en el slot, y al novato Tacario Davis, los árbitros le anularon una intercepción por una rigurosa interferencia de pase (antes no habían pitado una parecida a Chase y además, en esa misma jugada, hubo un movimiento ilegal del ataque de Tampa que debió haber compensado las penalizaciones).
Si la secundaria sufrió ante Egbuka y Godwin, mucho peor lo van a pasar ante Collins el próximo domingo. Además, los Texans juegan con formaciones 13, donde tanto el RB como los 3 TEs son muy peligrosos recibiendo. Creo que Dugger, inédito en defensa, debería tener muchos minutos en ayuda de los safeties, con presencia de los 3 a la vez en vez del CB-slot.
Una ayuda que también se va a necesitar contra la carrera. Ante Bills, su dupla de corredores, Montgomery y Marks, sobrepasó las 100 yardas. El ex de Lions estuvo especialmente imparable por su potencia. Habrá que plantarse mucho más firmes contra ellos que el domingo pasado. En días así, se necesitan LBs con más peso (en sentido literal). Quizá, en vez de subir del equipo de prácticas a Giles-Harris, haya que subir a Heyward, para dar más relevos a Knight (a Carter no lo van a sentar). Si esto no funciona, quizá podríamos estar algo más cerca de buscar algún refuerzo fuera.
En cuanto a la presión al QB, sabemos que la línea ofensiva tejana es vulnerable. No dudo que podremos superarla en más de una ocasión. Pero esto no significa necesariamente cumplir el objetivo. Stroud es una lagartija, y puede eludir el pass-rush con un par de movimientos, dejándonos vendidos. Así que intentaría ser inteligente en la presión. En vez de subir todos a por él, quizá mejor atacar por dentro y hacer “contain” por fuera, esperando que sea él quien se lance a los brazos de nuestros edges y no a la inversa.
Este partido hay que enfocarlo de una manera muy diferente al de Buccaneers, lo cual va a suponer un importante reto para Al Golden (aka “Firstname Lastname”). Lo bueno es que llegamos con todos los jugadores disponibles (incluso Stewart, que ya está entrenando a pleno rendimiento).

El rival
Los Houston Texans apuntan a disputar la AFC Sur a los Jaguars. Su derrota ante Bills en la jornada inaugural tampoco debería hacer rasgar las vestiduras a nadie. Ya sabemos que Buffalo es candidato a finalista de conferencia, y caer ante ellos no es ningún demérito. Y mucho menos en la forma en que se produjo. Si el safety de Texans no dropa una intercepción a un errático lanzamiento de Allen en su último drive, el resultado hubiera sido diferente.
Su ataque rindió bien. Anotaron 4 touchdowns (2 de pase y otros tantos de carrera) y un muy meritorio field-goal de 58 yardas. Estuvieron especialmente acertados en la zona roja, donde anotaron touchdown en 4 de las 5 ocasiones en que la visitaron. Stroud estuvo bien (26 de 38 para 274 yardas, con 2 TDs y sin intercepciones). Valiente en la decisión y rápido de pies. Tras su arriesgada decisión de declinar una oferta de renovación de más de 50 millones anuales, ahora se ve en la obligación de demostrar que vale más que eso.
Cuenta con la productiva complicidad del WR Collins. Un receptor muy físico que atrapa cualquier melón que le lance. Su compañero Hutchinson es un WR en ascenso, pero quien nos debe preocupar es el TE Schultz. Tanto por su calidad como por nuestra conocida incapacidad para cubrirles. Ante Bills, Stroud se conectó hasta con 11 compañeros diferentes, por lo que no podemos descuidar ninguna línea de pase, por poco probable que nos parezca.
Su corredor principal, Montgomery, es demoledor por el medio. Además, más rápido y con mejores manos de lo que por su tamaño pueda parecer. Acabó el domingo con 3 TDs, muestra de su peligro y versatilidad. Como decía antes, su línea ofensiva es porosa, por lo que habría que intentar pararle antes de que coja velocidad. Importante que nuestros especialistas aquí (Jenkins, Hill) puedan dar buenos relevos a los titulares (no me parece el mejor día para el debut de Robinson).
Su defensa me parece muy eléctrica y rápida en el perímetro. Va a ser complicado correr por fuera, y no tenemos un claro especialista en nuestras filas en correr entre tackles. Esto nos puede llevar a volcar más el juego ofensivo por aire. Allen mostró su vulnerabilidad, sobre todo en profundo. Esperemos que el hombro de Burrow esté lo suficientemente bien para ejecutar pases largos con la precisión necesaria.
A nivel de personal, han puesto en IR al talentoso LB To’oTo’o, y su suplente, Hummel, también está tocado. Recordemos que tienen en IR por una lesión en primavera a otro LB de renombre: E.J Speed. Aun así, aunque jugasen con solo 1 LB, seguirían mejorándonos en esta unidad. Al-Shaair, su MLB, ha empezado espectacular (8 placajes, 1 para pérdida de yardas), y su defensa global contra la carrera es ahora mismo la 8ª mejor del campeonato.
También llega con molestias el veterano DE Clowney, aunque su participación cada vez es menor. La formación habitual de su defensa es 4-2-5, muy similar a la nuestra, y no va a cambiar el domingo. Tienen buenos elementos en cada demarcación (Anderson/Hunter-DE, Lassiter/Stingley-CB, Blankenship/Bullock-SF), aunque quizá puedan andar cortos de relevos, lo que les puede pasar factura hacia el final del partido, o si plantamos formaciones ofensivas con múltiples receptores.
En equipos especiales, ya hemos hablado de la potencia y precisión de Fairbairn, uno de los más fiables kickers de la competición. Los punts y los retornos son responsabilidad respectivamente de Kroeger y el WR Noel, aunque el RB Marks también interviene en los de kickoff.
Su entrenador DeMeco Ryans, de brillante pasado como linebacker, no duda en jugarse cuartos downs en ataque. Es un técnico querido por sus jugadores y con una brillante trayectoria. En sus tres años ha clasificado siempre a playoffs, con dos títulos divisionales.

La clave
Los Bengals encabezamos la clasificación de recuperaciones de balón con +3. No es la estadística más sólida, pero ser primeros de algo nunca está mal. Si estamos de acuerdo en que nuestra defensa, más que “top” es oportunista, pues sigamos por este camino. Vamos a intentar provocarles pérdidas de balón. Stroud ya sufrió 2 fumbles ante Bills, ¿por qué no pensar en repetir?
Se juega en domo, por lo que McPherson puede ampliar aún más si cabe su FG–range. Con su estado de forma actual, no debemos dudar entre chutar o ir a por un incierto cuarto down. Es fundamental sumar puntos en el marcador, porque ellos son un equipo muy anotador. Por cierto, ahora que hablamos de él, recordemos que ha sido nombrado “jugador de equipos especiales de la semana en la AFC”. Un reconocimiento muy merecido, acompañado de la marca de convertirse en el primer pateador bengalí en convertir 4 field-goals en un partido, con dos de ellos por encima de 55 yardas. Pero de lo que se habla menos es de su providencial placaje en el retorno del último TD que anotamos. Era el último hombre, y de no ser por él, la anotación de los de Florida hubiese sido mucho más rápida, poniéndonos en más apuros para el final.
Como decía, es un partido donde el ataque deberá estar a la altura para contrarrestar la productiva ofensiva tejana. Hay que eliminar entregas de balón y maximizar las llegadas a la zona roja. Texans suele mover muy despacio el balón, generando drives de larga duración, por lo que el estado físico de la defensa, y mental del ataque, serán fundamentales.
Preveo un partido de alta anotación, pero que a nadie se le olvide que nosotros nos movemos bien en estas circunstancias. Si la defensa es capaz de contenerles, de dejarles alrededor de los 30 puntos, nuestro ataque tiene la calidad para superar esa barrera. Voy a pronosticar una victoria por 30-33, con una patada de Money Mac desde el centro de campo en el último segundo. El que no quiera sufrir, que se vaya a un concierto de música clásica.
Who Dey, hermanos!


Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
