Bengals 2026Previas

Previa Bengals – Buccaneers 2026

Ya estamos de vuelta. Comenzamos una nueva temporada que viene cargada de ilusiones por muchas razones que ya sabéis, y que esperamos que culmine, como todos deseamos, levantando el trofeo Lombardi el próximo 14 de febrero, día de los enamorados, en el SoFi Stadium de Los Angeles, que nos debe una.

Pero esto será dentro de varios meses, y ahora lo que nos ocupa es el arranque liguero, en casa, con todo el graderío de naranja en el evento “open in Orange” frente a los Tampa Bay Buccaneers del recientemente renovado Baker Mayfield, contra quien ya nos hemos visto en algunas en su etapa como QB de los Browns. Será este domingo, a las 7 de la tarde en España, las 3 de la tarde en México, y las 2 en Argentina. El día se presenta algo nublado en Cincinnati, con una probabilidad de lluvia del 25%, pero mucho calor, tanto porque la temperatura rondará los 30º, como por la alta humedad, de más del 80%. El viento no debería ser un problema.

Será la 14ª vez que nos enfrentemos a Tampa, quienes tienen un balance favorable en los enfrentamientos previos de 7-6, aunque nosotros les hemos ganado los últimos 3 duelos. Se da la curiosa circunstancia de que ambas escuadras han ganado más como visitantes que como locales. A nivel de conexiones, solo he encontrado que Hudson, nuestro TE del practice squad, estuvo tres años allí al principio de su carrera. Pero la cosa se vuelve más interesante cuando nos vamos a los técnicos. Su coordinador ofensivo es Zac Robinson, que fue QB suplente con nosotros. Tienen como asistente a Ken Zampese, quien estuvo ligado a nuestra ofensiva como técnico durante 14 años. Pero lo que realmente llama la atención es que nuestro entrenador Taylor, cuando dejó la universidad de Nebraska, firmó como undrafted para los Buccaneers, quienes le despidieron (no de las mejores formas) justo antes del training-camp, sin darle más explicaciones. ¿Quedará resquemor y ganas de venganza? Espero que sí.

Como decíamos, será el partido dedicado al color naranja, y vestiremos con camiseta de ese color, pero los pantalones serán blancos (con franjas naranjas), ya que cuando lo hemos combinado con el pantalón naranja también no nos ha ido bien. Los calcetines sí serán naranjas. El animador del partido, el “ruler of the jungle” será nada menos que el gran, el grandísimo, Anthony Muñoz, nuestro querido Hall of Famer. Por si nos faltaban motivos para querer arrancar con una victoria aquí tenéis uno más, no podemos perder con el mítico LT dirigiendo a la afición.

El primer árbitro de la temporada será John Hussey. Con 62 años, comienza su 25ª temporada en la NFL, donde nos ha dirigido en 11 ocasiones como árbitro principal, con un balance favorable de 7-4. Fuera del football es el CEO de CUDDLY, una empresa dedicada a ayudar a los animales en necesidad. Dentro del football, no es de los más pañueleros (está en la parte baja de la lista), pero donde sí está en la parte de arriba es en la señalización de salidas falsas, su penalización favorita, así que ¡cuidado, Orlando!

En la imagen no se aprecia muy bien, pero todavía recuerdo del partido de 2014, a Mike Evans quitándose de encima a nuestro CB Terence Newman como si fuera un mosquito. Afortunadamente, ninguno de los dos estará en el Paycor Stadium el próximo domingo, pero es un recordatorio de que debemos ser más físicos en defensa (foto: Sporting News)

En ataque

Hay que empezar por los lesionados. Chase y Higgins, para sorpresa de nadie, ya empiezan con molestias. Se supone que estarán OK para el partido, lo cual no significa exactamente al 100%. Y si ya sabemos el bajón de nuestra ofensiva cuando falta uno de ellos, imaginad si no podemos contar con ellos a pleno rendimiento.

Por lo demás, lo positivo es que regresan los 11 titulares que acabaron 2025. No muchos años podemos decir lo mismo. Se supone que no perderemos tiempo en coordinar todas las líneas (aunque lo de quitarse el óxido del verano, aunque no lo vea no lo creeré). Esto es especialmente importante en la línea ofensiva, que además, este año viene especialmente preparada tras enfrentarse durante todo el training-camp a un “bicho” como Dexter Lawrence. De izquierda a derecha, Brown–Fairchild–Karras–Risner–Mims forman la primera barrera de protección, tras el sólido fin de temporada anterior. Como a todos, nos preocupa la falta de profundidad, pero cada problema a su tiempo.

Tras ellos, tenemos a Burrow especialmente sano (algo que no siempre es habitual) y motivado (tras sus preocupantes declaraciones del año pasado sobre que ya no se divertía jugando). Recientemente, ha efectuado unas declaraciones tajantes, cortando de raíz cualquier posible rumor de disconformidad o deseo de irse del club, por lo que podemos afirmar categóricamente… que el año que viene, los medios volverán con el mismo tole-tole…

Hablábamos antes de los receptores, y si bien nunca es buena noticia ver a Chase y Higgins en el informe de lesionados (aunque sea participando con normalidad) ésta es precisamente la unidad donde tenemos más profundidad. Iosivas viene de, según parece, una gran pretemporada. Habrá que ver si ha mejorado la seguridad de manos, que era su principal hándicap. Gesicki, de facto nuestro WR3, también debe conservar su rol de receptor de posesión. A estos habría que añadir a Meyers, quien puede sorprender desde el slot, y al novato Young, cuya capacidad para los balones divididos ha hecho prescindible a Tinsley. Aunque seguramente veamos más a Burrow jugar bajo el center, lo normal es que no tardemos mucho en recuperar nuestra ofensiva habitual en shot-gun, y convertir el partido en un bombardeo aéreo, que es precisamente donde tenemos mayor ventaja.

Correr no va a ser fácil. Los Bucs fueron la 5ª mejor defensa terrestre en 2025. Con el monstruito Vita Vea por el centro, creo que tendremos más éxito intentándolo por fuera. Debemos intentar recuperar esta faceta del juego de ataque para no depender tanto del brazo de Burrow (y su protección). Ya sabemos que vamos cortos de personal aquí, y que todas las carreras que ahorremos a Brown, menos castigado llegará al final, pero debemos intentar compensar la ofensiva, aunque sea rotándole con Perine. Los que me leéis estaréis pensado que he hecho un copiar-pegar de temporadas pasadas, donde reclamaba lo mismo. Pues sí, estáis en lo cierto. Y ya intuimos cómo va a terminar.

Nos quedaría hablar de los tight-ends… si estos fueran relevantes para el ataque. Tenemos a Sample que es un extra-OL, y Gesicki, que es un extra-WR. Así que, TE propiamente dicho, tampoco es que tengamos ninguno. Quizá All, quien puede jugar de fullback, o Endries, que participará en equipos especiales. Es decir, ninguno haciendo funciones de lo suyo.

En definitiva, tenemos una ofensiva que será muy similar a la de 2025. Lo cual es bueno por su calidad y la compenetración entre sus componentes, pero también malo porque los Buccaneers saben a qué se deben enfrentar. Espero que Pitcher haya preparado jugadas donde les podamos sorprender, y que Taylor le deje cantarlas, como ha hecho en una pretemporada que, por cierto, ha sido perfecta.

Ante el posible bajo estado de forma de nuestros receptores estrella Higgins y Chase, puede emerger Meyers, quien ha sido la revelación de la pretemporada. El ex de la liga canadiense ofrece unas cualidades distintas a Iosivas y Gesicki como tercer receptor (menos físico, más elusivo), que pueden ser muy bien utilizadas en nuestra ofensiva primordialmente aérea (foto: Ryan Meyer / Bengals.com)

En defensa

El debut de “Sexy Dexy” a rayas negras y naranjas eclipsa todo lo demás. Por fin volvemos a tener un elemento atemorizador en nuestro frontal defensivo. Su presencia debe hacer mejores a los demás. Y si no, igual es que los demás no son tan buenos. Con un elemento así en el centro de la línea, acompañado por Allen que tampoco es manco, nuestros edges deberían tener menos dificultad para irrumpir en el backfield y anular la jugada rival.

Por tanto, será sobre los Murphy, Mafe, Stewart y Howell quienes recaiga la responsabilidad de rentabilizar el fichajazo del año. Este año no contamos con Hendrickson para salvar las estadísticas, por lo que estos jóvenes deben dar un paso adelante, demostrando que acertamos en la dirección tomada por la directiva. Es necesario que se recupere el pass-rush, pero no sólo en los números, sino en el impacto que tenga sobre Mayfield. Es un QB capaz de lo mejor y lo peor, por lo que no se le puede dejar cómodo. Ni lanzarse como locos a por él, porque la movilidad también es una de sus virtudes. Es decir, presionar, pero no a lo loco.

Otra consecuencia de la llegada de Lawrence y Allen es que Slaton y Hill, nuestros titulares en 2025 en el medio de la línea, pasan a ser suplentes. Esto nos da una idea de la brutal mejora efectuada en la unidad. Esta circunstancia debe proporcionarnos una mayor calidad en las rotaciones, de forma que, de una vez, seamos capaces de poner freno al ataque terrestre rival.

Este hecho tendría que poder liberar a nuestros bisoños linebackers para, por un lado Knight, tener más libertad para atacar el backfield, y por otro, Carter, poder llegar antes a placar a un corredor que, en teoría, debería salir más trompicado tras atravesar la línea. Es posible que Golden alinee más formación base con 3 LBs, donde Burks y Carter se repartiesen el campo de acción, de forma que también puedan llegar en mejor disposición al desarrollo de la acción. Sobre esta unidad van a estar puestas todas las miradas, porque es, de largo, la más débil de la defensa.

La secundaria ha rendido a gran nivel esta pretemporada. Gran parte de los problemas que encontraron los QBs rivales (suplentes, que todo hay que decirlo) se debieron a que no encontraban a nadie desmarcado. En principio, debemos confiar en que Turner, a pesar de su lesión, y Hill, que también se ha perdido parte del training-camp, se encuentren en forma para anular a los receptores bucaneros. El slot será para Jalen Davis, cuyo puesto no se ha visto amenazado este verano, con Ivey, Newton, y el joven “Bobo” Davis para dar los relevos oportunos cuando Tampa decida sacar la artillería.

En los safeties también genera expectativas la inclusión de Cook. Un jugador con carácter, elegido capitán del equipo en su primer año. Quizá ya nos hacía falta un tipo así. Junto con Battle tendrán la responsabilidad de cubrir a los receptores que salgan del backfield (RBs o TEs), así como vigilar la parte profunda, porque si algo tiene Mayfield es que no se corta un pelo.

Todos sabemos que el éxito o u nuevo fracaso del equipo este año pasa por la defensa. Si sigue siendo el coladero de años anteriores, estaremos muertos antes de empezar. Ya hemos dicho que no necesitamos una defensa de elite, sino una que no dé vergüenza. Las expectativas, tras las adquisiciones en la offseason, son buenas. Ahora habrá que ver si se plasman sobre el césped.

No es habitual que uno de los grandes atractivos del partido sea la presencia de un rookie de última ronda que, de jugar, lo haría de forma muy puntual, pero Robinson ha generado tal expectación, que se ha convertido en uno de los favoritos de la afición (foto: Ryan Meyer / Bengals.com)

El rival

Los Bucs son un rival peligroso. Han tenido una pretemporada algo accidentada por las pretensiones de renovación de Vea y Mayfield, pero resueltas éstas, llegan con todo. O casi todo. El WR McMillan y el RB Tucker es probable que se pierdan el partido por lesión. Pero aun así son un equipo peligroso. Es cierto que el año pasado se quedaron sin playoffs en el último partido por primera vez desde 2019 tras acabar 8-9, pero conservan gran parte de su potencial.

En 2025 fueron el 18ª equipo más anotador, con un ataque muy balanceado entre carrera (21º) y pase (20º). Ya comenté su poderío defendiendo la carrera, pero contra el pase fueron algo peor que nosotros (27º), por lo que por aquí pueden ser más vulnerables. Interesante es la estadística de balones recuperados, donde acabaron 6º de la liga. Si nos basamos en los datos del año pasado, algo que como sabemos no sirve de nada, tienen problemas para defender la zona roja, por lo que debemos intentar ser productivos en estas situaciones, y salir de allí con 7 puntos.

Su entrenador principal, Todd Bowles, lleva en ese puesto desde 2022. Buena parte de sus méritos de deben a cómo neutralizó a Mahomes desde su puesto de coordinador defensivo en la Super Bowl LV que ganaron. Su control sobre el plano defensivo del equipo es tal que no tienen coordinador defensivo propiamente dicho. Es muy aficionado a lanzar blitzes, lo cual no siempre es buena idea contra Burrow.

En cuanto a los jugadores, han resuelto la retirada de Lavonte David con Alex Anzalone, por lo que su unidad de LBs no debería perder ni un paso. De adelante ya hemos hablado de la solidez del NT Vea como ancla de la línea defensiva de su formación 3-4. Atrás, el talento del SF Winfield aporta la fortaleza que necesitan en cobertura.

En ataque, tiene mucho peso la personalidad de Mayfield. Podemos discutir su calidad, pero su carácter ganador está fuera de toda duda, y a veces, no se necesita más que creérselo para ganar. Tras una línea ofensiva bastante sólida, sus RBs Irving y Gainwell se complementan bien. Los receptores Godwin y Egbuka son muy peligrosos por su movilidad y capacidad para atrapar cualquier melón que le lancen. Atentos también al TE Otton, no tanto por él, sino por nuestra conocida incapacidad para defenderlos.

Como todos los jugadores de fantasy sabemos, su kicker McLaughlin es muy productivo, así que mejor llegar al final del partido con un marcador de al menos 4 puntos a nuestro favor.

En definitiva, creo que a ninguno de nosotros se nos escapa que este debut es complicado, y nos va a exigir estar a tope desde el arranque liguero (algo que, como sabemos, no siempre ha sido así). Preveo que nuestro sistema cardíaco también va a ser puesto a prueba desde el primer partido.

Los Bucs se mueven al ritmo, unas veces errático y otras lleno de energía, de Baker Mayfield. Es un QB que nos conoce bien y que nunca se rinde hasta conseguir su objetivo, ya sea pasando o ganado él mismo las yardas con su movilidad (foto: independent.com.uk)

La clave

Como cualquier encuentro inaugural, ningún equipo está todavía al 100% de su potencial. Esto conlleva que los ataques puedan estar atascados, y que tengan principal protagonismo los turnovers. Siempre es importante controlar esta faceta del juego, pero en estos primeros partidos, todavía más.

También considero que una buena receta para minimizar errores podría ser apostar por el juego de carrera. Brown tiene que ganarse una merecida renovación, así que estará especialmente motivado, y controlar el reloj, dejando frío a Mayfield en el banquillo, tiene un doble beneficio. También me valdría priorizar la ganancia de yardas, aunque no sean muchas, antes que buscar bombas a lo loco.

En defensa, hay que dominar desde el primer día para ganar confianza de cara al futuro. Hay que evitar que el QB rival se vaya a su casa con la camiseta impoluta. Si presionamos a Mayfield, pueden venir errores. Pero esta presión también debe provocarla la secundaria, con marcajes tan pegajosos que no pueda soltar rápido el balón. Por fin tenemos unos buenos relevos, así que debemos usarlos para mantener siempre bien alto el nivel.

Otro jugador destacado este training-camp ha sido McPherson. Su potencia de patada es un factor que debemos utilizar para tener un FG-range mucho más largo, que no obligue al ataque a penetrar demasiado en territorio rival.

No podemos empezar con la moral baja, así que debemos pronosticar una victoria local. No creo que los ataques estén muy finos, por lo que diría que ganamos 20-16. Tenemos un inicio de temporada cuesta arriba, así que es fundamental no empezar a remolque ya desde el primer momento.

Who dey, hermanos!!!

Podemos darle muchas vueltas, pero al final, todo pasa por Burrow. Si nuestra defensa todavía no ha sido capaz de compenetrarse, dependerá de nuestro ataque poner tantos puntos en el marcador que les sea imposible alcanzarnos (foto: Chad Powers/Bengals.com)

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