NO ME GUSTÓ
Ataque
Patético. Ridículo. Inaceptable. Bochornoso. Cualquier adjetivo peyorativo sería válido. ¿Por dónde empezar? Comencemos por lo más gordo. Tras la lesión de Fisher se acabaron las rotaciones: Smith al RT y Ogbuehi al LT. Y como era de esperar, la situación continuó igual de calamitosa. Cuando no tenía Dalton encima al defensor, penalización por holding al canto. Pero si hasta en el hail-Mary final, con Tennessee enviando solamente 3 jugadores a presionar, tuvimos que dejar un 6º hombre en protección (Bernard) quitando así receptores para una milagrosa recepción, y aun así, llegaron a Dalton que tuvo que lanzar forzado y el lanzamiento quedó tan grotescamente corto que ni llegó a la end-zone.
Seguimos con el planteamiento. Nuevamente volvimos a despreciar la carrera, y eso que Mixon tuvo uno de sus mejores días, con un promedio de 4,1 yardas por intento. Yo no sé qué parte de intentar avanzar en 1er y 2º down para no vernos obligados a 3ºs largos no se ha entendido, porque de nuevo el porcentaje de conversiones fue absurdo (10%). Así no hay forma de repartir juego, de que Dalton entre en sintonía con los receptores, de que los corredores se calienten (un RB de tanta calidad como Gio está quedando reducido al papel de un Burkhead cualquiera)… Claro que con pases criminales por detrás de la línea de primer down, no sé qué otra cosa se podría esperar.
Activamos a Ross (¡bieeeennnn!), pero sólo le damos 6 snaps (¡ooooohh!). De ellos, sólo le enviamos en uno un pase, que quedó largo precisamente porque le falta ritmo de juego. Por cierto, enfrente tenía al WR que salió apenas 4 puestos delante suyo en el draft, Corey Davis, quien hizo 48 yardas. No vamos tan sobrados como para permitirnos no involucrarle más. El domingo intentamos un par de jugadas “de fantasía” (2 end-arounds, tampoco hay que darle mucho a la imaginación), insuficiente para levantar una ofensiva, plana y soporífera.
Defensa
Mejor que el ataque, sobre todo cuando enviamos al personal a apretar a Mariota, pero de nuevo quedó en evidencia en los momentos decisivos. Encajamos (otra vez) un TD en el primer drive, con lo que volvimos a estar a remolque. Les dejamos llegar a FG-range antes del descanso, de nuevo con una gestión fatal. Y de nuevo, en el drive decisivo, somos incapaces siquiera de minimizar daños con un field-goal. Entiendo que estuvimos mermados por las bajas (expulsión de Burfict y lesiones de Pacman Jones y Jackson), pero un equipo que aspire a algo más que a pasearse por los Estados Unidos norteamericanos debe hacerse fuerte en estas situaciones.
Yo no sé quién es el responsable, pero alguien debería enseñar a nuestros jugadores a placar. Ya no es que después de cada contacto el corredor avance 3 yardas más, es que ya ni se le placa. Billings falló un placaje vital en el primer TD de Tennessee, mientras que en el TD decisivo, Fejedelem placa al aire en vez de al jugador que tenía sujeto Dennard. Es un problema de fundamentos, pero también de estrategia, cuando nos aculamos en prevent en vez de seguir enviando presión a saco (que era lo que nos estaba permitiendo pararles) y que sea lo que Dios quiera.
La secundaria cuajó uno de los peores partidos de la temporada (y el listón estaba alto). Pacman absolutamente despistado todo el partido, sin percatarse de por dónde iba la jugada. Dennard incapaz de poner orden en la zona intermedia. Cada vez que tenían una situación comprometida, pase al que cubriera Kirkpatrick, que era primer down seguro. Lo único bueno que hizo fue provocar el fumble que nos libró de un TD seguro, pero ya en la primera mitad un error de marcaje hubiera concedido otro de no ser por el drop del receptor. Que nadie olvide que por renovar a Kirkpatrick no había dinero para Whitworth ni Zeitler. Jackson alternó buenas jugadas en cobertura y un sack, con despistes y penalizaciones. Pero el rey de las faltas fue Shaw, el flamante nuevo safety por quien no importa perder a Derron Smith, que concedió 3 primeros downs por penalizaciones en jugadas de 3er down en el último cuarto.
Vontaze Burfict
No podía pasar una mención especial a nuestro cabeza de chorlito nº1. ¿Cómo es posible que este cazurro sea el único ser humano del planeta football que no ha entendido que los árbitros van a por él? Las faltas que le pitaron no fueron rigurosas, fueron mucho más que eso, pero sabiéndolo, ¡no te pongas en disposición de que te las piten, alma de cántaro! Hay una clara persecución hacia él, de esto no me cabe ninguna duda, que no terminará hasta que decida dejar la práctica del football; pero debería (o alguien debería) meterle en la mollera que no puede ir así por la vida.
En la primera se deja llevar por la inercia para contactar con el corredor fuera del campo. Voy a darle el beneficio de la duda de que no se pudo parar (desde luego, ir con la cabeza alta y los brazos abiertos no me parece que diera la impresión al árbitro de que iba a golpear al rival). Pero en la segunda, mientras ayuda a levantar a un compañero, está pisando el brazo de un contrario. Y no me creo que fuese accidental, si yo piso a alguien soy consciente de que estoy pisando algo y levanto el pie. Esto originó la trifulca que derivó en el roce (porque solo fue apartar el brazo del árbitro, no una desconsideración ni mucho menos una agresión, mientras intentaba volver a su posición) que le provocó la 2ª falta y la consiguiente expulsión. Entiendo el lógico cabreo, pero su forma de irse del campo haciendo gestos al público después de hablar con su mujer, tampoco ayudan a evitarle una sanción mayor.
Como siempre, creo que Lewis volvió a pecar de timorato. Si protesta la primera falta, igual se lo piensan antes de señalar la segunda. Pero también incumplió su función como entrenador en jefe no llamándole a capítulo para tranquilizarle los ánimos sabiendo que una 2ª falta personal suponía dejar al equipo en inferioridad. No tiene ningún control sobre él. Esto con Zimmer no pasaba.
Arbitraje
Dicho queda, las dos penalizaciones que cuestan la expulsión a Burfict son más que rigurosas, y se pitan por ser quién es. La justicia debe ser ciega, y con Burfict no lo es. No se valoran igual sus acciones que las del resto de jugadores. Están deseando pitarle falta con total impunidad.
Pero hubo más. Ya dije en la previa que el equipo de Triplette es de los peores de la competición y no me equivoqué. Aparte de las decisivas jugadas citadas, se comieron el fumble de Davis y dieron touchdown, ¡con un árbitro delante de sus narices! Además, el criterio sancionador no fue el mismo. La severidad con que trataban a nuestra secundaria, o la permisividad ante los holdings contra nuestros rushers no tenían reflejo cuando los cometía el equipo local. En total nos pitaron 12 faltas, que es un disparate, 7 de ellas en la segunda mitad (por sólo 2 a los Titans en ese periodo).
Randy Bullock
Termino por fin el ladrillo semanal (hoy no hay cagadas individuales, todo el equipo merece una gran cagada colectiva) con nuestro rutilante kicker, ganador en verano, perdedor en otoño. Si no estaba bien, no debieron haber cortado al sustituto. Y si estaba bien, peor todavía, porque su fallo en el extra-point originó que en el último drive de TEN les bastase un FG para empatar, en vez de necesitar sí o sí anotar un TD (el planteamiento defensivo cambia), y que en nuestro desesperado drive final tuviésemos que anotar el TD en vez de valernos con llegar a FG-range e intentar el empate. Y no olvidemos que el segundo extra-point lo estrelló contra el poste y entró de milagro.
Es una lástima tal cúmulo de despropósitos, porque aunque estemos jugando de auténtica pena, este año las plazas de wildcard en la AFC están especialmente baratas, y un 9-7 podría haber sido suficiente para meterse en playoffs.

Redactor en Bengals.es
Redactor en Spanish Bowl
Ex-Redactor de la AFC Norte de la NFL en el Diario AS
Colaborador de «La Perrera Brown».
Integrante del foro de los Cincinnati Bengals en NFLHispano.com
